Secretaría de ¿Seguridad Pública? de León

Jorge Marcelino Trejo Ortiz
Maestro Jorge Marcelino Trejo Ortiz, presidente del Colegio de Abogados del Estado de Guanajuato

La Secretaría de Seguridad Pública de León se ha convertido en un brazo de represión contra la ciudadanía y se encuentra alejada de su propósito de salvaguardar la integridad y derechos de las personas, así como de preservar las libertades.

Esa misma institución aporta la evidencia: el sábado hubo un operativo para reprimir a mujeres quienes, precisamente, salieron a las calles a protestar por el abuso policíaco que sufrió una leonesa identificada como “Evelyn” quien denunció que policías la manosearon cuando esperaba a sus amigos en la calle Madero.

No fue este un hecho en sí, fue la reacción al silencio y la complicidad institucional que recibió la queja y abrió una investigación en total opacidad. No, no hubo un claro pronunciamiento de condena por el abuso contra una joven leonesa. Tampoco hubo una advertencia a los elementos de policía. Lo que hubo fue silencio, como si la agresión sexual de policías contra Evelyn hubiera sido una anécdota más en el turno nocturno de la policía.

Por eso salieron las mujeres el sábado por la noche. Porque querían hacerse visibles. Porque querían denunciar que la policía no las protegió y, en todo caso, elementos de esa corporación abusaron de su uniforme y victimizaron a una chica que esperaba a sus amigos a que terminaran de cenar.

Por eso, tiraron un armatoste colocado en el arco de la calzada de León y pintaron paredes para hacerse escuchar. Por eso, protestaron contra una caseta de policía. Ahí fue cuando el orgullo de la corporación policíaca se vio trastocado. En los utilitarios, en una conducta no apropiada de las mujeres. El orgullo policíaco se vio agredido por las mujeres que pedían una investigación más profunda contra los agresores de Evelyn.

Ahí sí hubo reacción. El lunes pasado las autoridades de seguridad reconocieron que sí hay una investigación y ya. No se tocó más el tema. Salieron, eso sí, ha hablar de las personas que han detenido por no usar cubrebocas, para hacer énfasis de las fiestas familiares que disolvieron por no estar permitidas por la pandemia. Hubo sendos comunicados para decir a cuántos leoneses no les permitieron usar el camión por no traer cubrebocas.

Y es así como las autoridades presumen a este cuerpo policíaco que ha fallado en proteger a la ciudadanía leonesa cuyos entornos se ven violentados por 495 homicidios dolosos en lo que del 1 de enero al medio día de este domingo en el año.

No hay esa reacción ante las quejas por delitos patrimoniales que, para las autoridades se han convertido una estadística pero para cada leonés quien es afectado es una verdadera tragedia.

La reacción policíaca no es la misma que vemos cuando hay asaltos en los negocios, a taxistas, en las calles. No vemos esa reacción virulenta frente a los casos de delito, lo que vemos es insensibilidad, soberbia y excusas, más excusas que respuestas.

Las y los leoneses estamos a punto de escuchar el informe del alcalde Héctor López Santillana y es posible que tenga que asumir toda la responsabilidad por las omisiones del secretario de Seguridad Pública, Mario Bravo Arrona -impuesto por cierto por el gobernador Diego Sinhué Rodríguez Vallejo- y por Jorge Guillén Rico, director operativo de la policía municipal.

Y no sólo son los excesos cometidos este fin de semana contra la población, no, es también por haber desmeritado a la corporación que están hoy sumidos en el descrédito social.

Refrendo mi solidaridad a las mujeres violentadas, a los ciudadanos que han sufrido represión y omisiones que derivan en que son sujetos de delitos.