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Perspectivas del Acuerdo Global Modernizado con la UE

Desde el 20 de enero de 2025, fecha en que Donald Trump asumió el cargo y tomó de protesta como presidente de los Estados Unidos − por segunda ocasión−, ha generado incertidumbre en la economía mundial al declarar la “Guerra Comercial” tras el anuncio de un sin número de medidas y aranceles a diversos países, e incluidos sus socios comerciales, México y Canadá, al amenazarlos con imponer aranceles a las importaciones mexicanas y canadienses como “moneda de cambio” para frenar los flujos de fentanilo e inmigrantes a los Estados Unidos. Recientemente, condicionó la continuidad y renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) siempre y cuando la administración de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, muestre resultados concretos en las materias de seguridad, migración y en el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944.

En este contexto, cabe reflexionar: ¿Por qué si la mayoría de los países de América Latina tienen un pasado común de colonialismo y culturas similares no pueden unificarse como los países europeos al integrarse en un Estado-Regional denominado Unión Europea? ¿Cuáles son las perspectivas de integrar un frente común entre los países de América Latina ante las injerencias, las operaciones encubiertas de la CIA y los embates de aranceles de Estados Unidos? ¿Cuáles son las perspectivas del Acuerdo Global Modernizado con la Unión Europea?

El pasado 1º de julio se cumplió el sexto aniversario del T-MEC, fecha en que el Artículo 34.7 obliga a una revisión conjunta. México y Canadá sí manifestaron su intención de extender el tratado por 16 años adicionales (hasta 2042), postura firmada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Economía Marcelo Ebrard, y respaldada por el gobierno de Mark Carney en Canadá. Sin embargo, Estados Unidos no estuvo de acuerdo con esa opción, y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) informó que Washington “no aceptó renovar el T-MEC en su forma actual”, por lo que el acuerdo no obtuvo la extensión automática contemplada en el tratado.  No obstante, el T-MEC sigue vigente; bajo un periodo de revisiones anuales que puede extenderse hasta 2036 si no se alcanza consenso para prorrogarlo o, bien, si el partido político de Trump pierde la mayoría en ambas cámaras del Poder Legislativo en las próximas elecciones del 3 de noviembre, circunstancias que cambiaría la agenda política de Trump y lo obligarían a negociar.  Habrá que estar atentos.

Por lo pronto, como se dice de manera coloquial “no hay que poner todos los huevos en una misma canasta”, sino diversificar.  Con este talante, resulta loable que México haya puesto la mira en el “Viejo Continente” y firmado con la Unión Europea −integradas por 27 países miembros− el Acuerdo Global Modernizado (AGM) −su nombre completo es el Acuerdo de Asociación Económica, Coordinación Política y Cooperación UE-México−, junto con su componente comercial diferenciado llamado Acuerdo Comercial Interino (ACI).

Hasta el momento, el 9 de julio de 2026, el Parlamento Europeo aprobó el Acuerdo Global Modernizado entre México y la Unión Europea, concluyendo el proceso de ratificación del componente comercial, el 14 de julio pasado.  En este rubro, corresponderá al Senado de la República mexicana hacer lo propio y ratificar el Acuerdo antes de que concluya el año, a efecto de que México tenga acceso a un mercado europeo de 450 millones de personas aproximadamente.

A pesar de la diversificación de mercados, México tiene un problema estructural grave, la falta de uniformidad interna, inseguridad jurídica y conflictos de calificación entre entidades federativas —una paradoja, porque el Derecho Internacional Privado debería resolver conflictos entre países, no entre estados del mismo país—, situación que podría resolverse con la confección jurídica de una Ley General que armonice, sistematice  y unifique los criterios entre los órdenes de los gobiernos, tanto federal como estatales y municipales. Este es el reto.

Ustedes tienen la palabra.

Dr. Alfredo Sainez
Doctorado en Pedagogía por el Colegio de Estudios de Postgrado del Bajío (CEPOB); Maestría en Innovación y Gestión Pedagógica por el CEPOB; Maestría en Administración Pública por el INAP-México; Maestría en Derecho Parlamentario por la Benemérita Universidad de Oaxaca (BUO); Especialidad en Derecho Parlamentario y Técnica Legislativa por la BUO; Máster en Los Retos del Constitucionalismo en el Siglo XXI en la Universidad de Barcelona; Asesor Experto en Conocimiento, Ciencia y Ciudadanía en la Sociedad de la Información por el Instituto de Formación Continua de la Universidad de Barcelona; Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Catedrático de la División de Derecho, Política y Gobierno de la Universidad de Guanajuato.