Inicio Columna Yari Zapata: Hay que nombrar a las mujeres cuando llegan y cuando...

Yari Zapata: Hay que nombrar a las mujeres cuando llegan y cuando se van

Decidí escribir este texto con motivo del cierre de su ciclo. Me parece que hay mujeres a las que tenemos que nombrar cuando llegan, pero también cuando se van de los cargos públicos. Por aquello que provocan. Por aquello que dejan. Es el caso de Yari.

Tuve la posibilidad de compartir con ella escasas ocasiones, seguramente no más de tres. Curiosamente, pude interactuar un poco más con ella cuando se desempeñó como secretaria particular del entonces presidente del IEEG, el doctor Santiago Hérnandez Ornelas. Ahí encontré a una secretaria particular diligente y cálida para ayudar a un estudiante de maestría a realizar una serie de entrevistas.

Pasarían varios años y ella se convirtió en magistrada y después en presidenta del Tribunal Estatal Electoral de Guanajuato. Al frente de este cargo la vi muy poco de cerca. Realmente la leí más. La observé con distancia.

Y desde esta distancia quiero escribir, porque me parece importante documentar su paso.

Yari Zapata López fue designada por el Senado el 21 de octubre de 2019. Asumió la presidencia el 29 de septiembre de 2021, convirtiéndose en la primera mujer en presidir el Tribunal en 31 años de autonomía. Abogada por La Salle Bajío, de perfil discreto, voz suave, mirada firme y convicciones sólidas.

Los números de su último informe: 220 sentencias, 93.64% de efectividad en 2025 y 100% en lo que va de 2026. Se suman 26 sentencias por violencia política en razón de género, y un largo etcétera.

Pero lo que a mí me interesa documentar es lo otro. Yari sacó al Tribunal del edificio. Con AcercaTEEG recorrió 26 municipios y llevó la justicia a plazas, jardines, prepas, CECyTEs, Conalep e institutos de mujeres. Convirtió sentencias en infografías, audios, reels y stickers sororas. Entendió que la justicia que no se entiende, no se ejerce.

Y eso se refleja en quienes trabajaron con ella todos los días. Son testimonios de compañeras y compañeros que me hicieron llegar de forma anónima, y que seguramente Yari sabrá identificar en cada palabra. Transitar por el servicio público también es atravesar vidas. Y entender la justicia humanista no solamente hacia afuera, sino iniciando desde adentro:

  1. El liderazgo que se siente humano: “Muchas personas pueden ser líderes, pero pocas saben serlo verdaderamente. Sin duda la magistrada Yari lo hizo, con cercanía, ejemplo, compromiso y sobre todo humanidad.”
  2. La institución que se volvió paritaria: “Impulsó acciones para promover la paridad y la inclusión, creando espacios en donde todas las personas se sintieran parte y cerrando brechas de género.”
  3. La congruencia como acto de rebelión: “Ser congruente en un entorno que recompensa la conveniencia es un acto de resistencia. Y ejercer el poder desde la conciencia, la humanidad y la libertad de ser una misma, también es una forma de rebelión.”

Yari se mostró en este informe final con las libertades que dan las despedidas. Habló de autonomía, de renovación pacífica del poder y de lo que implica la igualdad real:

“La renovación pacífica del poder es fundamental. Entender que la igualdad no se alcanza solo con buenas intenciones. Se necesita de instituciones, presupuesto, personal especializado y sobre todo voluntad para convertir los principios en acciones. La justicia electoral debe ser comprensible, accesible y cercana.”

Y cerró visibilizando lo histórico:

“Ser la primera mujer en presidir esta institución implica la responsabilidad también de abrir camino a más mujeres, sobre todo las mujeres jóvenes.”

Pero estoy segura de que falta hablar de la independencia judicial. Confío en que llegue el momento en que Yari quiera compartir cuáles fueron esas las otras historias por las que transitó con alegría, con dolor, con rabia y con esperanza.

Ahí estará la real politik de lo que representa que las mujeres lleguen a esas posiciones de poder por primera vez.

Por eso había que nombrarla hoy. No por la narrativa romántica de que cuando llega una, llegamos todas. Esa frase siempre me ha parecido una falacia. Pero sí creo en las experiencias individuales. Sí creo en pasos como los de Yari, donde en su entorno inmediato logró hacer replanteamientos importantes. Donde movió estructuras, donde abrió conversación, donde ejerció de forma distinta. Y eso hay que nombrarlo con fuerza, en voz alta.

No deja solo un Tribunal más eficiente. Deja una forma distinta de liderar.

Y retomo lo dicho por sus colaboradoras y colaboradores para describir esa forma:

“Nunca pidió que la cuidaran. Pidió que la dejaran trabajar. Y trabajando, cuidó a muchas. No gritó para hacerse escuchar. Trabajó para hacerse notar. Y nos enseñó que así también se puede ejercer el poder.”

El mejor de los éxitos, Yari. Tu nombre está en las sentencias y en las conciencias de varias de tus compañeras y compañeros. Y eso también cuenta. No solamente en el paso por el servicio público. Algo más grande aún: por el paso por la vida.

Posdata. Su ciclo cierra hoy. En relación con las sentencias que fueron impugnadas, la del padre Pistolas cuya promovente es la gobernadora, y la de los trece municipios cuya promovente es una asociación civil originaria de Dolores Hidalgo, lo definirán otras instancias. Vale la pena esperar la historia jurídica y política completa antes del juicio sumario, tiempo al tiempo.