Yo defiendo la democracia

Katya Morales Prado
Katya Morales Prado

Podemos pensar erróneamente que el tema de la reforma electoral no nos interesa, no nos corresponde, que es una confrontación de grupos políticos y se trata de una batalla partidista, se lo dejamos a los políticos y a algún abogado que le gusten esos temas, caemos en el error de apartarnos del tema porque no le entendemos, ni tenemos el tiempo y las ganas de ponernos a revisarlo, y lo etiquetamos como otro drama entre la presidencia y sus opositores.

Permítanme llamar su atención y decirles que, en este caso, independientemente de que sÍ esté polarizado y sí sea difícil de entender, también es cierto que tenemos que involucrarnos, porque si no como diría aquella canción ochentera, “vamos por ahí si prestar atención y cae sobre nosotros una maldición”  La maldición a la que me refiero se llama pérdida de la democracia en México.

La defensa es al INE, a la Institución encargada de velar por la democracia, no a los consejeros, no nos dejemos distraer con que si Lorenzo o Ciro dijeron o hicieron tal o cual cosa; primer punto ellos dos en abril ya no estarán, las personas pasan, lo que prevalece son las instituciones. No nos desviemos entonces en ataques a la persona que nos hacen salir del punto relevante, como lo son las bases que con tanto trabajo y lucha social se han establecido en nuestro país para tener elecciones confiables y una democracia sana.

Se nos dice mil veces que el INE es muy caro, y yo repito, la democracia es cara, pero es más cara no tenerla. En el universo macroeconómico los montos de los sueldos y prestaciones con que nos bombardean a diario son marginales si los comparamos con los gastos a los megaproyectos, el subsidio al nuevo aeropuerto, el  presupuesto triplicado de la refinería de dos bocas y las pérdidas de Pemex entre otras cosas, preferir modificar el INE para ahorrarnos lo que nos cuesta, equivale a descuidar los pesos por defender los centavos.

Cuando opinamos que quiten a los “pluris” porque son demasiados legisladores y nos cuestan mucho dinero, no sabemos realmente que es un “plurinominal” ni ¿Por qué está ahí o qué representa? Va a manera de resumen simplificado: en la democracia gana como legislador la persona que más votos directos obtiene porque eso quiere decir que representa una mayor cantidad de votantes, pero ¿Qué pasa si en un lugar 6 persona votan por el partido “equis” y 4 personas votan por el “Ye”? con un conteo sencillo el legislador será del partido “equis” pero  todas las personas que votaron por “ye” se quedan sin un representante, sus opiniones no serán consideradas, y estamos hablando de un 40% de la sociedad que no tendrá voz. Los Plurinominales son la voz de esas minorías que no ganaron pero que si tienen un peso en la composición social. Eliminar Plurinominales es callar la opinión de una gran parte de los Mexicanos; es romper la pluralidad democrática, es fomentar la hegemonía y el absolutismo, el imperio del partido único. No demos una opinión simplista conducidos por la campaña mediática del ahorro mal entendido. La teoría política tiene su lógica y propone esta figura para que todos tengamos voz y no solo las mayorías, esto representa una gran conquista social.

No podemos desentendernos de la Salud de la Democracia. No se trata de defender consejeros, sino de proteger las instituciones democráticas de nuestro país, porque la democracia es lo único que nos puede proteger a nosotros de los abusos de poder.

Abogada egresada de la Universidad Iberoamericana León. Maestra en Derecho Corporativo, por la Universidad Latinoamericana. Maestra en Derecho Constitucional y Amparo, por la Universidad Iberoamericana León, con un Máster en Políticas Anticorrupción Iberoamericanas por la Universidad de Salamanca, España, cursando actualmente Doctorado en Derecho.