¿Y la Constitución?

Katya Morales Prado
Katya Morales Prado

Imagina un país en donde el Presidente, que juró cumplir y hacer cumplir la constitución busca de manera reiterada como darle la vuelta y para ello formula una iniciativa totalmente violatoria al artículo 21 Constitucional  el que señala textualmente “Las instituciones de seguridad pública, incluyendo la Guardia Nacional, serán de carácter civil, disciplinado y profesional” Pero sin importarle eso, el ejecutivo determina que el ejército será el indicado para comandar la guardia nacional. Lo que diga la Constitución no lo detiene, ni a reflexionar lo pone.

Las constituciones están hechas para controlar a los gobiernos, pero si como en este caso vemos que la Constitución Mexicana no le representa al Presidente ningún freno, podríamos tal vez esperar  un contrapeso por parte del Poder Legislativo, para eso se divide el ejercicio del Supremo Poder Federal en tres, para que el principio de división de poderes realice un control de su ejercicio evitando excesos.

Pero en este caso, los diputados aprueban la ley enviada por el presidente  en menos de 48 horas, sin haberla estudiado en comisiones, sin espacio para la opinión ciudadana,  no hubo mesas de trabajo ni parlamento abierto, solo fungieron como una ventanilla de recepción y aprobaron la ley contraria a la constitución, como mero trámite, ejecutando órdenes, renunciando a su capacidad de decisión.

La última esperanza para hacer valer el texto constitucional es el Poder Judicial, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en específico. Podemos tener la ilusión de que los ministros no están sumidos ante el ejecutivo, ya que el mismo se quejó amargamente la semana pasada señalando que se equivocó en la designación de los ministros, pues ya que están en el cargo actúan en función de los mecanismos jurídicos.

De manera cínica se queja de que los ministros no han acatado sus órdenes como lo esperaba,  sino que se han dedicado a hacer un estudio de la ley. Es el colmo del absurdo, exhibir públicamente a los ministros por si hacer bien su trabajo, por no ser unos títeres, por tratar de defender la división de poderes.

Lo malo es que la justicia es lenta y la Corte declarará inconstitucional esta ley hasta dentro de mucho tiempo y mientras tendremos que convivir con otra violación constitucional vigente pero ahora a nivel de seguridad nacional.

La intromisión de los presidentes en todos los poderes no es novedad en México, sobre todo en el siglo XX vivimos un presidencialismo casi como absolutismo, habíamos avanzado fortaleciendo instituciones, con ejercicios democráticos donde se presentaba discusión, contradicción y negociación de acuerdos, la violaciones a la constitución nunca habían sido tan descaradas.

Esta iniciativa va a hora al Senado, se sabe que su tendencia de sumisión está probada y en este caso ya la han anunciado .Me da risa que tomen estas cuestiones como una batalla partidista, y festejen que haciendo uso del derecho de mayoría hayan pasado una iniciativa contraria a la constitución, ojalá en algún momento los senadores se vean al espejo y reflexionen el concepto de lealdad y entiendan que a quien se deben es a México y a su Constitución.

Abogada egresada de la Universidad Iberoamericana León. Maestra en Derecho Corporativo, por la Universidad Latinoamericana. Maestra en Derecho Constitucional y Amparo, por la Universidad Iberoamericana León, con un Máster en Políticas Anticorrupción Iberoamericanas por la Universidad de Salamanca, España, cursando actualmente Doctorado en Derecho.