
León, Gto., 11 de junio de 2026.– Los goles de México no solo se celebraron, se brindaron. Entre shots verdiblancos, cánticos y abrazos entre desconocidos, los bares de León se convirtieron este jueves en pequeñas tribunas donde cientos de aficionados desataron la euforia durante el arranque de la fiesta futbolera 2026.
Desde antes del silbatazo inicial, decenas de establecimientos lucieron abarrotados. Las mesas se ocuparon desde temprano y las pantallas se volvieron el centro de atención de aficionados que llegaron enfundados en playeras de la Selección Mexicana, banderas al hombro y la ilusión de ver triunfar al Tricolor.
“Excelente, bastante ambiente, alegría, tanto las familias como los jóvenes que están llegando. Yo vengo con mi familia, hijo, nuera y nietos”, dijo la señora Fany Rendón.
Cada jugada de peligro provocó gritos y nerviosismo, pero fueron los goles mexicanos los que hicieron explotar la fiesta. En algunos bares, como La Traviesa, los festejos incluyeron shots en tonos verde y blanco para los clientes, quienes levantaron los vasos mientras coreaban el tradicional “¡México, México!”.
Luis Franco llegó a festejar con su hermano.
“La verdad está muy padre, algo único y un ambiente muy bonito y especial”, contó.
La emoción también se trasladó a la Plaza Expiatorio, donde miles de personas siguieron la inauguración del evento y el partido en una pantalla gigante.
Desde las 11 de la mañana comenzaron a llegar familias, estudiantes, adultos mayores y grupos de amigos para conseguir un buen lugar.
Con matracas, banderas y atuendos en colores patrios. Conforme avanzó el partido, la plaza se llenó por completo y los aficionados continuaron llegando incluso durante los últimos minutos del juego.
La fiesta reunió a personas de todas las edades e incluso a visitantes extranjeros.
Ya fuera frente a una pantalla en la Plaza Expiatorio o entre las mesas de un bar, los leoneses demostraron que la fiesta futbolera se vive con intensidad.
La ciudad se pintó de verde, blanco y rojo en una jornada donde el futbol fue el pretexto perfecto para celebrar.


