San Francisco del Rincón, Gto., 5 de noviembre de 2026.- Entre música tradicional mexicana y convivencia familiar, la comunidad El Sauz de Armenta se convirtió en el escenario de «Recuérdame en el Sauz», una celebración del Día de Muertos que reunió a decenas de familias para honrar la memoria de quienes han dejado este plano terrenal y preservar las tradiciones más bonitas de San Francisco del Rincón.
Uno de los momentos más emotivos de la celebración fue la presentación de Luis Ángel Jaramillo, el famoso “Gallito de Oro”, internacionalmente reconocido por hacer la voz del cantante “Miguel” en la multipremiada película «Coco».
Toño Navarro, representante del colectivo Kybernus, asistió como invitado especial al concierto y, durante su mensaje, destacó que “las tradiciones no solamente permiten recordar nuestro pasado, sino también reconocer aquello que nos une como sociedad y nos compromete con el futuro de nuestras comunidades”.
Navarro reconoció el gran valor que tienen las comunidades rurales, donde las costumbres, las historias familiares y el sentido de pertenencia siguen siendo un pilar fundamental en la identidad de San Francisco del Rincón.
En ese sentido, señaló que cuidar y fortalecer a las comunidades también significa generar espacios de encuentro, promover la participación ciudadana y reforzar los lazos de diálogo y confianza entre las personas.
“Las comunidades no solamente conservan nuestras raíces; también son parte fundamental de nuestro presente y de nuestro futuro. Escucharlas, reconocerlas y caminar junto a ellas
es indispensable para construir un mejor San Francisco del Rincón y la distancia geográfica de la zona urbana no debe ser una limitante para garantizar que nuestras comunidades vivan mucho mejor y tengan lo mejor”, dijo Navarro.
Asimismo, el invitado llamó a transmitir las tradiciones mexicanas más antiguas a las nuevas generaciones,
especialmente a niñas, niños y jóvenes, para propiciar que conozcan sus raíces, valoren las historias de sus familias y comprendan que las comunidades son más fuertes cuando dedican grandes esfuerzos a mantener viva su identidad.
“Mientras haya una familia que transmita una tradición, una persona que comparta una historia y una comunidad dispuesta a reunirse, nuestra identidad seguirá viva”, subrayó.
Finalmente, mencionó que las celebraciones tradicionales también representan una oportunidad para promover la convivencia familiar con mayor intensidad, recuperar espacios de encuentro y recordar que, por encima de las diferencias, existen causas comunes que son capaces de convocar y unir a las personas.



