
Guanajuato, Gto., 13 de octubre de 2026.- Silvia Mosqueda “El Ahuizote” presentó su solicitud para participar en el proceso interno de Morena en Guanajuato Capital para encabezar la Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Transformación, señalando que existe una contradicción cada vez más evidente entre el discurso de apertura política y la resistencia real a la participación ciudadana.
La aspirante afirmó que su decisión no surge de una carrera política tradicional ni de pertenecer a grupos internos de poder, sino de años observando la vida pública desde fuera de las estructuras partidistas.
Durante los últimos años, Mosqueda ha participado activamente en el análisis y la crítica de la vida pública local a través de medios de comunicación y plataformas digitales, conocida en redes sociales bajo el seudónimo de “Soy El Ahuizote”, pues ha construido una audiencia a partir de la crítica satírica y el análisis de la vida pública local, particularmente de aquellos actores políticos que considera alejados de la realidad cotidiana de la ciudadanía.
“Durante mucho tiempo observé la política desde afuera y la critiqué cuando consideré que era necesario hacerlo. Precisamente por eso decidí registrarme. Porque llega un momento en que también hay que estar dispuesto a poner a prueba las propias convicciones y asumir la responsabilidad de participar.”
Mosqueda señaló que durante años la ciudadanía ha reclamado que los partidos están llenos de los mismos perfiles, los mismos grupos y las mismas prácticas. Al mismo tiempo, los partidos han insistido en la necesidad de abrirse a la sociedad civil, escuchar a los ciudadanos e impulsar nuevos liderazgos.
Sin embargo, señaló que “una de las críticas más frecuentes hacia la política es que siempre son los mismos. Lo curioso es que cuando alguien distinto levanta la mano, muchas veces la primera reacción es pedir que vuelva a sentarse”.
A la par, añadió que uno de los comentarios más frecuentes que ha recibido tras anunciar su registro ha sido: “¿Y quién la conoce?”, una reacción que, considera, refleja uno de los principales problemas de la política mexicana.
La aspirante sostuvo que el problema no es únicamente quién gobierna, sino la normalización de un sistema donde la ciudadanía ha terminado convenciéndose de que la política es un espacio reservado para grupos políticos internos o personajes que han vivido durante años dentro de las estructuras partidistas.
“No me preocupa que me digan que puedo perder. Eso es normal. Deberíamos preocuparnos porque cada vez son menos ciudadanos los que quieren participar.”
Asimismo, señaló que su participación representa una inquietud compartida por miles de personas que trabajan, emprenden, pagan impuestos, sostienen una familia y observan con preocupación el rumbo de su ciudad, pero que rara vez se sienten representadas por quienes compiten por los cargos públicos.
“La gran pregunta no es si alguien como yo puede ganar o perder. La pregunta es mucho más incómoda: si una ciudadana común no tiene espacio para competir, entonces llevamos años simulando que la participación ciudadana existe.”
Finalmente, reiteró que desconoce cuál será el resultado del proceso interno, aunque adelantó que dará seguimiento público a cada etapa.
“Estoy preparada para que me digan que no. Lo que no estoy dispuesta a aceptar es que sigamos fingiendo que la política es de todos, mientras seguimos reservando los espacios para los mismos de siempre”


