Agencias, 4 de mayo de 2026.- Mientras Irán aseguró haber atacado un buque estadunidense en el estrecho de Ormuz y Estados Unidos lo negó, los mercados accionarios respondieron con caídas, mientras el petróleo y el dólar se fortalecieron.
Pendientes de la guerra entre Estados Unidos e Irán y de la evolución del precio del petróleo, los inversionistas aumentaron la aversión al riesgo y redujeron posiciones en activos financieros de riesgo.
Las tensiones en Medio Oriente empujan al petróleo por encima de 110 dólares por barril, en medio de informes contradictorios entre Estados Unidos e Irán.
Estas tensiones se hicieron notar claramente en el mercado petrolero: el barril de Brent del mar del Norte, referencia internacional, subió 5.80 por ciento, hasta 114.44 dólares. Su equivalente estadunidense, el barril de West Texas Intermediate, ganó 4.36 por ciento, hasta 106.42 dólares.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el fin de semana que desde este lunes se pondría en marcha una iniciativa “humanitaria” para facilitar la salida de los buques atrapados en el Golfo Pérsico, debido al cierre del estrecho de Ormuz.
Los precios de la energía, por su parte, ya habían subido antes en la sesión en medio de informes contradictorios sobre un presunto ataque iraní a un buque de guerra estadunidense cerca del estrecho de Ormuz, un punto crítico para el suministro energético global.
Así, el índice del dólar, que mide su comportamiento frente a una canasta de seis divisas internacionales, avanzó 0.25 por ciento, a 98.262 unidades. Mientras que el peso mexicano presentó una depreciación diaria de 0.27 por ciento, a 17.5165 unidades por dólar spot, ante la fortaleza mundial de la moneda estadunidense.
Wall Street y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerraron a la baja, en donde el Nasdaq descendió 0.19 por ciento; el S&P 500 cedió 0.41 por ciento y el IPC cayó 0.85 por ciento este lunes.
“El mercado registró un cierre en terreno negativo, alejándose de máximos históricos, en una sesión presionada por el repunte del petróleo y el aumento en las tasas de los bonos soberanos de Estados Unidos”, explicó Actinver.
La atención se concentró nuevamente en Medio Oriente, donde las tensiones alrededor del estrecho de Ormuz volvieron a elevar la preocupación por posibles afectaciones al suministro global de crudo.



