En la antigua Grecia, utilizando la mayéutica como método de enseñanza-aprendizaje y con una perspectiva teleológica, el filósofo Sócrates sostiene que la fundación del Estado nace para atender las necesidades más apremiantes de la población, razón que justifica su existencia.
En nuestros días, esta razón de Estado cobra relevancia con la demanda seguridad pública de un 63.8 % de la población de 18 años y más, residente en 91 áreas urbanas (ciudades), que perciben la inseguridad pública como el problema más imperioso a resolver a cargo de los 2478 gobiernos municipales a través de sus administraciones públicas como brazos ejecutores −por encima de la inflación y economía familiar; desigualdad y pobreza; corrupción; desempleo y precariedad laboral; migración forzada y desapariciones−, al considerar que resulta inseguro vivir en su ciudad, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), dada a conocer el 23 de enero de 2026 por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Pero, sobre todo, porque el domingo pasado se implementó el operativo para abatir al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Rubén «Nemesio» Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. En este tenor, cabe reflexionar: ¿qué consecuencias e implicaciones tendrá este operativo?, ¿menguará o reagrupará al Cártel Jalisco Nueva Generación?, ¿disminuirá o aumentará la violencia de inseguridad pública, particularmente, la percepción de inseguridad en la ciudadanía? y ¿por qué Donald Trump, ayer, en el marco de su primer informe de gobierno de su segundo mandato se adjudicó el abatimiento del líder del Cártel?
En política nada es azaroso y producto de la casualidad, todo está calculado en el juego del ajedrez político; lo cual presupone que los espacios vacíos dentro del territorio nacional que disputan los narcotraficantes se “llenarán” en los próximos días por otra facción del CJNG.
Circunstancia que nos concita a estar pendientes de la sustitución del líder abatido; así como a evaluar el impacto del trabajo coordinado de inteligencia militar entre el Centro Nacional de Inteligencia y la fiscalía general de República (FEMDO), principalmente, de las Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano que planearon y ejecutaron la operación en Tapalpa, Jalisco, según se desprende del comunicado de prensa 03, emitido el 22 de febrero por la secretaria de la Defensa Nacional. Para todos ellos, nuestro sincero aprecio y reconocimiento, fundamentalmente, para quienes combatieron y desafortunadamente perdieron su vida para salvaguardar la seguridad de la población.
Por lo pronto el “código rojo” que se implementó para que la población estuviera resguardada en sus casas ya se levantó con el propósito de reanudar las actividades cotidianas y que todo vuelva a la “normalidad”. Sin embargo, esta operación impacto como “efecto dominó” en diversos estados de la República; a grado tal, que generó repercusiones que permiten delinear algunos escenarios:
- Escenario deseable: las autoridades locales en coordinación el gobierno federal recupera el control territorial; garantizan la celebración del partido de futbol inaugural y los subsiguientes de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y continúa el Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
- Escenario posible: disminuye la inseguridad pública como parte de una estrategia conjunta con visión de Estado en coordinación −no subordinación− con el gobierno de Donald Trump para combatir a la delincuencia organizada y a los cárteles de los narcotraficantes; y celebra un tratado bilateral entre México y Estados Unidos.
- Escenario probable: continúan las amenazas en aquellos estados (Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Veracruz) en donde tenía presencia el CJNG en virtud de las disputas internas por el control del Cartel; e intensifican homicidios, desapariciones y enfrentamientos entre las facciones internas y otros grupos rivales. Circunstancia, que aprovecha el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, para intervenir por tierra en territorio mexicano y combatir, a decir de él, al “terrorismo”.
En este contexto, se fragua la reforma política rumbo a las elecciones de 2027 y a pesar de los últimos acontecimientos, la FIFA deposito su confianza y respaldó al gobierno mexicano que encabeza Claudia Sheinbaum para llevar a cabo los partidos de futbol de la Copa Mundial a celebrarse del 11 de junio al 19 de julio de 2026.
Enhorabuena.





