
Guanajuato, Gto., 28 de enero de 2026.- Masacres como la perpetrada en un campo de futbol en Loma de Flores, Salamanca, hacen palidecer avances logrados en el combate a la delincuencia y demerita la coordinación entre los tres niveles de gobierno en ese terreno, afirmó el diputado Alejandro Arias.
Arias Ávila, titular de la Secretaría de la Comisión de Seguridad Pública y Comunicaciones de la LXVI Legislatura local, resaltó que el impacto de ese tipo de ataques en la percepción de inseguridad va más allá de la comunidad donde ocurren y trasciende al estado y al país.
Expuesto lo anterior, el coordinador del GPPRI se apoyó en datos de diversos estudios de organismos de la sociedad civil que ubican a Guanajuato como uno de los estados que destacan en homicidios y masacres.
Se refirió concretamente al Atlas de Homicidios 2024, de México Unido Contra la Delincuencia, estudio en el que se consigna que el 82% de homicidios que se cometen en Guanajuato son con pistola y que un 31% del total se ejecutan en la vía pública.
Eso refleja que la coordinación entre los tres niveles de gobierno no evita que lleguen armas de fuego a las manos de delincuentes que operan en nuestro estado, y que se está perdiendo la vía pública ante la delincuencia, manifestó.
También citó el Índice de Progreso Social que ubica a Guanajuato como el estado con más violencia crónica en los últimos siete años, y apuntó además que, de acuerdo con Causa en Común, de 187 masacres registradas en un año, 33 se perpetraron en Guanajuato, un 17% aproximadamente.
Para el legislador, es evidente que, aunque hay avances en el combate a la delincuencia, que se reflejan en una disminución de homicidios incluso, es evidente que hay muchas cosas por hacer y que la estrategia que se sigue debe replantearse para redoblar esfuerzos y mejorar una percepción de seguridad que “hoy está por los suelos”.
Al profundizar sobre la masacre en el campo de futbol, dijo que hubo antecedentes que no se tomaron en cuenta, como mensajes previos en redes sociales para advertir que acudir a los encuentros deportivos implicaba un riesgo, y negocios de la propia liga de balompié sobre intentos de extorsión a equipos de jugadores.
También se refirió al temor gubernamental para llamar por su nombre atentados como el ocurrido el domingo 25 del primer mes de este año y subrayó que para él se trata de un acto terrorista. “Si no es terrorismo, no lo entiendo de otra manera”, manifestó.



