Para todo mal, mezcal y en Navidad, también

La Navidad es una época para compartir, agradecer y brindar por lo que viene. Y aunque muchos hogares piensan de inmediato en vino o sidra, cada vez más familias comienzan a redescubrir una joya auténtica y profundamente nuestra: el mezcal. He visto cómo esta bebida conquista paladares y corazones, no sólo por su sabor, sino por la historia y ritual que encierra.

El mezcal: más que una bebida, un momento

A diferencia de otras bebidas, el mezcal invita a la pausa. Su aroma ahumado, su origen artesanal y el respeto por el agave lo convierten en una experiencia, no en un trago más. Y en Navidad, donde lo que buscamos es conexión, cobra un significado especial.

¿Con qué mezcal brindar esta temporada?

No necesitas ser experto. Aquí unas sugerencias fáciles:

  • Espadín: suave, versátil y perfecto para quienes quieren iniciar en el mundo del mezcal.

  • Tobalá: aromático y floral, ideal para acompañar cenas elegantes.

  • Cuishe o Madrecuixe: con notas herbales y frescas; excelente para reuniones más relajadas.

  • Tepeztate: intenso y complejo, para quienes quieren sorprender o hacer un brindis memorable.

Maridajes navideños que funcionan (y sorprenden)

El mezcal se lleva muy bien con la cocina decembrina mexicana:

  • Con pavo: un espadín joven resalta jugosidad y sazón.

  • Con lomo adobado: un cuishe ayuda a equilibrar el picante y la acidez.

  • Con bacalao: sí, también; un mezcal mineral como tobalá hace magia.

  • Con postres: pruébalo con buñuelos, churros o hasta galletas navideñas. El contraste es delicioso.

Ideas de cocteles fáciles para sorprender

Si prefieres algo más fresco, aquí tres opciones rápidas:

  • Mezcal tonic: mezcal + agua tónica + rodaja de toronja.

  • Ponche con mezcal: agrega un chorrito a tu ponche tradicional (pero sólo al servir).

  • Navidad Oaxaqueña: mezcal, jugo de naranja y un toque de jarabe de canela.

Consejo de sommelier: tómalo con respeto

El mezcal es intenso. Basta una copita para disfrutarlo a plenitud. Sírvelo en jícara o en vaso pequeño, tómate tu tiempo y deja que el aroma te guíe. Y, por supuesto, siempre invítalo a la mesa con responsabilidad.

Un brindis con identidad

Celebrar con mezcal en Navidad es celebrar nuestras raíces, nuestros sabores y nuestros momentos en familia. Es recordar que las mejores festividades no se miden por lo que gastamos, sino por lo que compartimos.

Brindemos por una Navidad más auténtica, más consciente y más mexicana.
¡Salud y felices fiestas!