OSUG da bienvenida a la primavera con obra de Jacobo Kostakowsky

Guanajuato, Gto., 22 de marzo de 2025.- Como bienvenida a la primavera en el Teatro Juárez, la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Guanajuato (OSUG) y su director, Juan Carlos Lomónaco, dedicaron el quinto programa de su temporada a esta estación y a la paz, con el estreno mundial del Retablo de vida y muerte (1952), de Jacobo Kostakowsky, en colaboración con el Instituto de Investigaciones Estéticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Antes de comenzar, la Rectora General de la Universidad de Guanajuato (UG), Dra. Claudia Susana Gómez López, invitó al público a ponerse en pie y dedicar un minuto de silencio en memoria de las y los estudiantes que perdieron la vida en un accidente carretero el pasado martes 18 de marzo.
“El murmullo de las abejas se ha asociado con el acto de la oración y la música; esta se ha considerado un recurso de sanación física y espiritual, un medio de paz. (…) El murmullo de nuestras ‘abejas’ siempre presentes acompaña la música de nuestra orquesta”, pronunció y dedicó el evento a ellas y sus familiares, cuyas primeras notas envolvieron a intérpretes y audiencia en una profunda empatía.
El concierto inició con Tierra de temporal (1949), del mexicano José Pablo Moncayo, pieza con claros contornos impresionistas que distan del característico estilo nacionalista del compositor, misma que lo hizo ganador del Concurso de Composición de la Orquesta Sinfónica de México. La obra es mundialmente conocida debido a que, en 1953, el coreógrafo de danza moderna mexicana, Guillermo Arriaga, creó el ballet Zapata, el cual fue estrenado con éxito en Rumania durante el periodo de la posguerra.
El momento más esperado llegó enseguida con el Retablo de vida y muerte (1952), del notable compositor y violinista originario de Ucrania, Jacobo Kostakowsky, quien llegó a Veracruz en 1925 y vivió el resto de su vida en México. En el viaje, perdió su equipaje con sus composiciones creadas hasta entonces. En el país, comenzó una intensa vida docente y se involucró en la política como miembro de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios, de orientación socialista, donde coincidió con Silvestre Revueltas y José Pomar.
Se piensa que el abandono de su música posterior a la pérdida se debió a su posición política desde 1930. Esta transitó por diversas fases y estilos, producto de su origen, su trayecto y sus influencias: desde el alto Romanticismo al Expresionismo incipiente; del Nacionalismo mexicano al Realismo socialista; de la abstracción conceptual a la paleta impresionista. En búsqueda de un lenguaje propio, compuso casi un centenar de obras que permanecen desconocidas, incluyendo ópera, ballet, música vocal, de cámara y partituras sinfónicas.
La obra presentada por la OSUG es la última creación terminada por Kostakovsky: una partitura de ballet inspirada en la actitud mexicana ante la muerte y los rituales del Día de Muertos. Originalmente, el argumento y los diseños escenográficos estuvieron a cargo de Olga Costa, su hija, y la trama se desenvuelve alrededor de la muerte de un niño, mas con frecuentes momentos de ternura, esperanza y alegría típica de la niñez, tal como la referencia a la popular canción “A la víbora de la mar”.
Este estreno memorable constituye el resultado de una ardua investigación y rescate, iniciativa del Gerente de la OSUG, Mtro. Alejandro Guzmán Rojas, en colaboración entre la UG y el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, para estudiar y divulgar la música del compositor. Como parte del mismo proyecto, se pretende abordar obra de José Pomar e Higinio Ruvalcaba.
Después del intermedio, la Sinfonía No. 1 op. 38 “Primavera” (1841), de Robert Schumann, fue perfecta para cerrar con júbilo esta bienvenida a la temporada, misma a la que han dedicado bellas partituras numerosos compositores, incluso antes que Las cuatro estaciones, de Vivaldi.
Schumann compuso esta obra inspirado en la felicidad de su matrimonio con la pianista Clara Wieck, aunque ya antes había hecho un intento de composición que retomó para esta empresa, mas teniendo como nueva referencia un poema de Adolph Böttger. El estreno ocurrió bajo la dirección de Felix Mendelssohn en Leipzig, Alemania, y son cuatro los movimientos que la integran: “Despertar de la primavera”, “Noche”, “Alegres compañeros de juego” y “El adiós de la primavera”, aunque el autor omitió dichos títulos después limitándose a la descripción del tono en cada uno de ellos. Sin embargo, sus impulsos poéticos no solo están presentes en la obra, sino en las instrucciones que llegó a compartir por escrito a las orquestas e intérpretes en cuanto a la intención y el sonido de los instrumentos.
La próxima semana, la OSUG recibirá como director huésped del programa “Postales de viaje” a Gustavo Rivero Weber, junto a dos solistas de oboe: Héctor Fernández y Jorge Arturo Villegas, integrantes de esta orquesta. El viernes 28 de marzo a las 20:00 horas, se interpretará la Sinfonía no. 39 K 543, de Wolfgang Amadeus Mozart, además del estreno de las obras La gruta diabólica, de Daniel Ayala, y Postales desde Rusia, de Andrey Rubtsov. Los boletos estarán disponibles en la taquilla del Teatro Juárez.