León, Gto., 5 de febrero de 2026.- Para Óscar Vera Mora, hablar del pan de Acámbaro es contar la historia viva de su ciudad. Originario de Acámbaro, explica que esta tradición panadera se remonta a la llegada de los primeros franciscanos, cuando la entonces primera Villa de Guanajuato comenzó a desarrollar recetas que, con el tiempo, se transmitieron de generación en generación.
Las fórmulas actuales cuentan con cerca de cien años de herencia. Cada pan guarda una memoria colectiva que se mantiene intacta gracias al trabajo cotidiano de las panaderías locales. Óscar forma parte de Panificadora Alirio, empresa familiar con casi 40 años de trayectoria, que mantiene vivas estas recetas todos los días.
El pan tradicional de Acámbaro se reconoce por tres piezas emblemáticas: picón, tallado y ranchero. Cada una representa un símbolo del campo. El picón evoca la semilla de trigo; el tallado, los surcos de la tierra arada; y el ranchero, el sombrero del campesino que cosecha. Para Óscar, difundir este significado resulta clave para que el público valore no solo el sabor, sino la identidad que hay detrás.
El proceso de elaboración sigue métodos específicos. El uso de masa madre define un sabor particular que no se puede explicar con palabras. “Hay que probarlo”, afirma. Esa fermentación natural, junto con técnicas cuidadas, distingue al pan de Acámbaro de cualquier otro.

Tradición e innovación conviven en su propuesta. Sin alterar la esencia, la panificadora incorpora nuevas presentaciones como las acambaritas, rellenas de chocolate con avellana, higo o cajeta. Algunas personas prefieren lo clásico; otras celebran las nuevas opciones. Para Óscar, ambas tienen lugar mientras el origen se respete.
La continuidad del oficio se sostiene mediante la capacitación de nuevos panaderos, a quienes se les enseña cada etapa del proceso tradicional. Además, el pan de Acámbaro cuenta con Indicación Geográfica Protegida (IGP), lo que garantiza que solo el pan elaborado en la ciudad, bajo recetas específicas, pueda llevar ese nombre.
Hoy, en espacios como la Feria Estatal de León, el pan de Acámbaro se comparte como símbolo de identidad. Óscar lo resume con claridad, tradición, sabor y orgullo local que se preservan en cada pieza y se proyectan hacia el futuro.




