Inicio Columna No tejimos una red de cables, sino de oportunidades

No tejimos una red de cables, sino de oportunidades

El pasado jueves 22 de octubre, en el Poliforum de León, la UVEG celebró diecinueve años y cerramos la etapa presencial de Aliadas Digitales. Las protagonistas de la mañana no fuimos las autoridades: fueron ellas, las mujeres que durante meses se sentaron frente a una pantalla, después del trabajo o entre los pendientes de la casa, a aprender algo que muchas creían reservado para otros.

Hace diecinueve años, la UVEG nació de una idea que entonces parecía casi imposible: en lugar de pedirle a la gente que se adaptara a la educación, había que construir una educación que se adaptara a la gente. Para lograrlo tuvimos que aprender a hacer algo muy concreto: tejer una red. No de cables ni de antenas, sino de oportunidades. Un hilo que llegara hasta donde antes no llegaba nadie.

Esa red hoy tiene nombre de mujer. En estos diecinueve años, 28 mil 949 mujeres han egresado de la UVEG, y hoy mismo 31 mil 280 estudian con nosotros. En nuestros Telebachilleratos Comunitarios, más de la mitad de las estudiantes y más de la mitad de las docentes son mujeres. Incluso puertas adentro: hace diecinueve años éramos 124 personas y la mitad eran mujeres; hoy somos 275 y ellas son el 55 por ciento.

Pero una red no se mide por su tamaño. Se mide por a quién logra sostener. Sostiene a Paola, en la sierra alta de Chiapas, que fue la primera de su generación en terminar la preparatoria conectándose desde donde no hay escuelas ni maestros. Sostiene a Lucy, que trabaja en una lavandería aquí en León y por las noches estudia la prepa junto con su hija. Sostiene a Ana Bertha, que a sus 64 años estudia Ingeniería en Tecnologías de la Información. Y sostiene a mujeres y niñas en situación de violencia que, desde donde hoy están cuidadas, siguen estudiando.

Hace un año, nuestra gobernadora, Libia Dennise García Muñoz Ledo, nos dio una instrucción clara, nacida de una convicción que ella repite con frecuencia: cuando una mujer avanza, avanza su familia, avanza su comunidad, avanza todo Guanajuato. De ahí nació Aliadas Digitales, y la tarea de la UVEG fue, otra vez, tejer red: esta vez una hecha de inteligencia artificial, desarrollo NoCode, emprendimiento y creatividad, pensada para llegar hasta donde viven las mujeres de este estado, sin pedirles que dejaran su casa, su trabajo o su familia para capacitarse.

2 mil 500 mujeres iniciaron esa formación; 744 de ellas aquí en León. Y lo que encontramos no fueron solo mujeres aprendiendo a usar una herramienta digital: encontramos mujeres construyendo soluciones reales para sostener a sus familias. Aplicaciones. Sitios web. Negocios digitales que hoy ya operan. Detrás de cada uno hay una mujer que decidió que la tecnología no era un lenguaje reservado para otros: también era el suyo.

Nada de esto se tejió en solitario. Cuando conocieron el proyecto, Nuevo Comienzo, la Secretaría de las Mujeres, Financiera Tu Puedes Guanajuato y Juventudes no dudaron en decir que sí. Esa es la parte que más me gusta de esta historia: a nosotros nos toca la parte educativa, pero la red la sostiene un equipo mucho más grande.

Y la red sigue creciendo. A casi dos años de haber emitido nuestra primera microcredencial, bajo el lema de certificar el talento, hemos entregado más de 2 mil 199, de las cuales 1 mil 162 las han obtenido mujeres. El llamado Modelo Guanajuato se presentará en noviembre ante la Organización Universitaria Interamericana, en Argentina. No es poca cosa que lo que empezó como una apuesta local sea hoy un referente que otros quieren conocer.

Permítanme cerrar con las tres palabras que resumen lo que esta red significa. Conectar, porque llevamos la educación a donde la gente vive, sin pedirle que se mueva de su lugar. Cambiar, porque 2 mil 500 mujeres no terminan este programa iguales a como lo empezaron: lo terminan con una herramienta, un proyecto y la certeza de que son capaces. Y multiplicar, porque cada una se convierte desde hoy en un nuevo nodo: alguien que puede enseñar a otra, inspirar a otra, abrir paso a otra.

Así crece de verdad una red: no desde el centro, sino desde cada punto que decide conectarse con el siguiente. Gracias, gobernadora, por confiar en la UVEG para tejerla hilo por hilo. Y a las mujeres de Aliadas Digitales: felicidades. Guanajuato ya es más fuerte gracias a ustedes.