Inicio Columna México no necesita más promesas en salud, requiere ¡Resultados!

México no necesita más promesas en salud, requiere ¡Resultados!

Cada elección escuchamos hablar de salud.

Se prometen hospitales, medicamentos, médicos, tecnología, consultas y mejores servicios.

Pero para una persona enferma, para una madre que busca atención para su hijo o para un adulto mayor que necesita sus medicamentos, hay una pregunta mucho más sencilla:

¿El sistema funciona cuando realmente lo necesito?

Porque la población mexicana no espera discursos extraordinarios.

Espera cosas muy concretas.

Medicamentos disponibles.
Médicos suficientes.
Consultas oportunas.
Cirugías sin esperas interminables.
Estudios diagnósticos accesibles.
Y un trato digno.

Eso debería ser lo mínimo.

La primera exigencia ciudadana tiene que ser clara:

que las recetas se surtan.

De poco sirve salir de una consulta con un diagnóstico correcto si el paciente no encuentra el medicamento que necesita.

La segunda:

reducir los tiempos de espera.

En medicina, esperar demasiado puede significar complicaciones, discapacidad y, en algunas enfermedades, perder oportunidades de tratamiento.

La tercera:

mejorar la calidad de la atención.

No basta atender a muchas personas.

Tenemos que preguntarnos si fueron atendidas correctamente, si recibieron tratamiento oportuno, si existieron errores evitables y, sobre todo, si realmente resolvimos su problema.

La cuarta exigencia es fundamental:

invertir mucho más en prevención.

México no puede seguir construyendo un sistema dedicado principalmente a atender personas cuando ya están enfermas.

Tenemos que detectar antes la diabetes, la hipertensión, el cáncer y la enfermedad renal.

Necesitamos promover vacunación, alimentación saludable, ejercicio, salud mental y prevención de las adicciones.

Porque prevenir una enfermedad siempre será más humano y, muchas veces, también menos costoso que tratar sus complicaciones.

Y existe una quinta exigencia que pocas veces mencionamos: rendición de cuentas.

La sociedad tiene derecho a saber cuánto dinero se destina a salud y cuáles son los resultados.

¿Cuántas recetas fueron surtidas?

¿Cuánto espera una persona para una cirugía?

¿Cuántos médicos faltan?

¿Cuántos medicamentos se desperdician o caducan?

¿Cuántas enfermedades estamos detectando oportunamente?

Porque administrar la salud pública también significa medir, evaluar y corregir.

No necesitamos que cada nuevo gobierno vuelva a empezar.

Necesitamos instituciones profesionales, planes de largo plazo y políticas públicas que trasciendan elecciones y partidos políticos.

La salud debe ser una verdadera política de Estado.

Porque la enfermedad no distingue ideologías.

Un niño con cáncer, una mujer con cáncer de mama, una persona con diabetes o alguien que sufrió un accidente no pregunta de qué partido es el médico que lo atiende.

Pregunta algo mucho más importante:

¿Me pueden ayudar?

Y ahí debería estar nuestra prioridad.

México no necesita más promesas en materia de salud.

Necesita resultados que la gente pueda ver y sentir.

Medicamentos en los anaqueles.

Personal suficiente.

Hospitales funcionando.

Prevención en las comunidades.

Transparencia en el gasto.

Y atención digna para cada persona.

Porque un sistema de salud verdaderamente exitoso no es aquel que presume cuánto gastó.

Es aquel que puede demostrar cuántas enfermedades evitó, cuántas vidas protegió y cuántas familias recibieron atención cuando más la necesitaban.

La salud no debería utilizarse solamente para ganar elecciones.

Debería servir para ganar años de vida, bienestar y confianza de la sociedad.

Ese es el sistema de salud que los mexicanos merecen.

Y también el que tenemos derecho a exigir.

Soy el doctor Daniel Díaz.

Hasta la próxima.

Dr. Daniel Alberto Díaz Martínez
Daniel Alberto Díaz Martínez es egresado de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Posteriormente se especializó en Cirugía General en la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea. Actualmente ejerce su profesión médica en el municipio de Irapuato de donde es originario. Ha sido Secretario de Salud en el Estado de Guanajuato