
Agencias, 11 de abril de 2026.- En México, más del 50 por ciento de las pequeñas y medianas empresas (Pymes) no acepta pagos digitales, una limitante que puede traducirse en pérdidas de hasta 70 por ciento de sus ventas potenciales, aseguraron autoridades durante un foro sobre inclusión financiera organizado por la Financiera para el Bienestar (Finabien).
El rezago ocurre en un contexto donde el efectivo domina las transacciones: 90 por ciento de la población lo utiliza como principal forma de pago, lo que refleja tanto barreras de acceso a servicios financieros como falta de capacitación en el uso de herramientas digitales.
Durante el encuentro organizado por la Finabien, funcionarios y representantes del sector coincidieron en que la baja adopción de cobros electrónicos limita el crecimiento de los negocios, en especial de los microemprendimientos.
En ese contexto, se expuso que la digitalización de los pagos no sólo amplía las opciones de cobro, sino que incide directamente en los ingresos.
En tiendas comunitarias que ya operan con terminales punto de venta, las ventas han mostrado incrementos relevantes, incluso al punto de duplicarse, al permitir a los clientes pagar con recursos provenientes de programas sociales o remesas.
A pesar de ello, la adopción enfrenta resistencias. Autoridades señalaron que el principal obstáculo no es la falta de infraestructura tecnológica, sino el miedo y la falta de conocimiento sobre el uso de estas herramientas, lo que mantiene a muchos negocios fuera del ecosistema digital.
También persiste una desconexión entre la formalidad y la digitalización: hay establecimientos que cumplen con obligaciones fiscales pero no aceptan pagos electrónicos, mientras que otros incorporan tecnología sin contar con la capacitación suficiente, lo que implica riesgos operativos.
Ante este panorama, las autoridades plantearon la necesidad de impulsar soluciones simples y accesibles para pequeños comercios, así como reforzar la capacitación, particularmente en comunidades rurales.
El objetivo, señalaron, es cambiar la percepción de los pagos digitales para que sean vistos como una herramienta de crecimiento y no como un mecanismo de control o fiscalización.
Según información de Visa, en este momento 3 de cada 10 pagos que se realizan con tarjeta se hacen sin contacto, y el Mundial de Fútbol abre espacio para que la digitalización de la economía avance de una forma mucho más acelerada.


