El pasado martes 12 de mayo del presente año 2026, tuve la oportunidad, gracias a una generosa invitación de la Dra. Roció Naveja Oliva, Rectora de la Universidad Humani Mundial, de participar en actividades académicas en la Universidad de Panamá (la principal universidad pública de ese país, con más de 80,000 estudiantes), así como con la Universidad ISAE, institución de educación privada con más de 11,000 alumnos.
En un par de conferencias, pude compartir con alumnos, exalumnos, Diputados Nacionales, así como funcionarios del Servicio Nacional de Fronteras de Panamá, el modelo que seguimos en nuestro municipio de León con el Programa Municipal de Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, “Prevención Activa”.
La seguridad es una preocupación global, y sin duda el poder compartir como abordamos este problema en Latinoamérica, nos permite acercarnos y buscar alternativas de abordaje a esta demanda ciudadana. Panamá es un país con una población estimada de 4.4 millones de habitantes, y su mayor ciudad, Panamá, cuenta con poco más de 1.7 millones de habitantes, una población semejante en volumen a el de nuestro querido León.
En ambas conferencias compartí que hemos realizado un diagnóstico que actualizamos cada año, con indicadores de incidencia delictiva y conductas antisociales, así como de percepción, aspectos socioeconómicos y sociodemográficos; ese diagnóstico permitió la elaboración del Programa Municipal de Prevención Social, el Primero en todo el Estado de Guanajuato, y el único que suma todas las acciones del Programa de Gobierno de León para dar respuesta a los factores de riesgo detectados en las comunidades focalizadas. Además, el Programa cuenta con algo único: continuidad y evaluación, es el único programa municipal que ha trascendido más de un periodo (aunque ha habido otros municipios con reelección, no les dan continuidad a sus programas), y ha demostrado resultados positivos 4 años seguidos, evaluado por encuestas de percepción y el seguimiento de sus indicadores delictivos.
Para las personas con las que tuve la oportunidad de interactuar en estas conferencias, el andamiaje jurídico con el que contamos en la materia, como una ley federal y estatal de prevención, así como su inclusión en otras normatividades municipales, es un punto importante a resaltar, pero, sobre todo, le dieron mucho valor a la voluntad política para apoyar un plan que involucra a todas las áreas de gobierno, pues esto no siempre se observa en el quehacer público. Consideraron que un plan así es una buena práctica y experiencia, y manifestaron su interés en seguir en contacto para conocer más del mismo, y como podemos aportar desde León en ese tipo de experiencias en pos de una mejor seguridad.
Un León más seguro es un anhelo en el que trabajamos todos los días quienes tenemos la responsabilidad de servir a los demás, y es un deseo compartido por todos, este tipo de experiencias de intercambio internacional fortalecen la vocación de servir, pues permite apreciar que en el mundo hay problemas que nos son comunes a todos, y que en ese mismo sentido, podemos buscar soluciones que nos sean comunes también; sé que hay mucho por hacer, que no hay un modelo único ni terminado que de todas las respuestas, y que todos los días hay trabajo por hacer para nuestra comunidad, pero también creo firmemente que en ocasiones este tipo de vivencias te permite valorar lo que se ha hecho y tomar nueva fuerza para continuar con nuestro trabajo.
Hacer el dolor evitable es nuestra meta en prevención, y contamos en León con un modelo importante para ello, que incluso puede ser replicado en otras partes del mundo; evaluar, mejorar y continuar con lo bueno no solo es necesario, sino una responsabilidad para con las y los leoneses,



