LAS DIFERENTES OPINIONES PROFESIONALES

Dr. Sergio Aguilar Rodríguez
Dr. Sergio Aguilar Rodríguez Pluma Platino News

En mi ramo profesional han recurrido a mí algunos ciudadanos para que emita mi opinión respecto de una problemática de tipo fiscal para lo cual, generalmente, tomo las leyes en mis manos para poder sustentar mi opinión para que no quede lugar a dudas al respecto de mi respuesta. Esta  situación me ocurrió esta semana, sin embargo, este cliente me presentó un escrito en el que la autoridad fiscal emite un juicio diferente aun cuando son los mismos fundamentos legales; y me dijo: Doctor, ¿Por qué si son las mismas leyes, incluso, los mismos artículos, sus conclusiones son  diametralmente opuestas? Le di una respuesta que tenía que ver con las diferentes técnicas jurídicas para interpretar las leyes y cuando me di cuenta la cara de mi interlocutor era de: “Estoy muy confundido”, entonces empecé a preguntar cuáles eran sus dudas y con su cara me respondió todo.

 

Terminando tal asesoría, me quede pensando en una y mil formas que pudiese utilizar para ser  más pedagógico con mis clientes;  Pude ver con gran claridad que para mi trabajo diario no es requisito ejemplificar las cosas con rigor irrefutable, tal cual lo pide la academia cuando estoy realizando investigaciones, allí se requiere metodología que lleve a la verdad para plasmarla en los textos elaborados para ser publicados en revistas arbitradas.

 

En contraste a lo anterior, para ser claro en mi diálogo con clientes y en la práctica se requiere metodología pedagógica, es decir explicar las cosas con mucha claridad y de una manera sencilla  temas tan complejos y azaroso como el derecho fiscal, situación que se antoja complicada, poco menos que imposible. Es entonces cuando debo recurrir a mis recuerdos de las clases que de niño vi impartir a mi hermano, mismas que aparte de excelsas y generadoras de un ambiente de mucha confianza entre él y sus alumnos por lo sencillo que hacía los temas de termodinámica en la ESIQIE (la Escuela de Química del Politécnico a donde mi hermano me llevaba de cuando en cuando) incluían algunas técnicas para explicar temas inexplicables que me inspiran a replicarlas.  Aprovecho para comentar que amo con todas las fuerzas del alma al Instituto Politécnico Nacional creado por Lázaro Cárdenas, en donde a la postre,  estudié para ser Contador Público.

 

Todo lo anterior lo quise explicar por que estoy hastiado de diversos temas que se han suscitado desde hace 3 años, o por lo menos se  han acentuado a niveles (para mí) hoy insostenibles. Explicaré esto en forma cronológica:

2018

Gana las elecciones nuestro actual presidente y desde entonces nos clasificaron en chairos y fifis y los bandos en sus discusiones creían tener la razón, tal cual sucede con la interpretación de las leyes fiscales. Eso me generaba gusto, al ver tan duras discusiones entre amigos y así pasó el 2019, entre fifis y chairos, tan cercanos como amigos y colegas, tan lejanos como políticos y conductores de medios de comunicación nacional e internacional, era algo así como americanistas y chivistas; burros blancos y pumas. Por su puesto había que tomar una posición: ¿la mía? americanista de la cuna a la tumba y burro blanco, por convicción, más no por circunstancia.

2020

Se abrieron dos nuevos contrincantes: los que creían que la COVID-19 era un invento de los gobernantes y los que tomaban en serio la enfermedad, la lección ha sido aplastante. Hasta hoy, casi 170,000 fallecidos, muchos de ellos familiares o personas muy cercanas a uno y aún así hay quien increíblemente duda de la veracidad de este virus que tiene de cabeza al mundo entero.

2021

Año en el que pensamos que se acaban los bandos. Hoy estamos los que deseamos el año pasado, la tan esperada vacuna, contra ese virus que ha generado tanta muerte y junto con ella llegaron dos teorías:

1.- Ponerse la vacuna nos hará inmunes al virus y eso nos generó la urgencia para aplicárnosla.

2.- Aplicarla puede poner en riesgo tu vida ya que la forma en que está elaborada nunca se ha aplicado a humanos, por lo que puede generarte problemas en el largo plazo.

Y es que a los mexicanos nos gusta opinar como si fuéramos expertos en todos los temas de la vida, por ejemplo, si tiene problemas fiscales mi compadre que es dueño de la carnicería, nos atrevemos a asesorarlo, si la refinería de Dos Bocas se está inundando todos opinamos, como si fuéramos expertos en temas petroleros y si se trata de aplicarse o no la vacuna, mandamos un video -que sustenta nuestra postura a la no vacunación- en el que una doctora con bata explica que la vacuna no se debe aplicar porque vio en el face que una enfermera se murió por aplicarse la vacuna.

Como explicaba al principio, hay temas que se deben analizar con rigor científico como el de priorizar la vida -máxime con lo estresados que nos encontramos hoy-, por lo que invito a nuestros lectores a que hoy más que nunca, lo que compartamos relacionado con la vacuna, sean artículos elaborados por verdaderos expertos cuya opinión tenga peso en el mundo de la medicina o de la ciencia. Si no tenemos certeza o no sabemos quién esta emitiendo lo que queremos compartir, evitemos mandarle a nuestros amigos o seres queridos información que no sea veraz.

Si lo que deseamos es generar polémica hay temas intrascendentes para la vida, como pudiera ser si el fin de semana ganará o perderá el León, el América o las Chivas, y si queremos ser más controvertidos, discutamos sí la fiesta brava es una expresión  artística o un conjunto de actos de barbarie, pero con la vida humana, no, ¡por favor! Seamos cuidadosos de lo que compartimos al respecto. Que opinen los expertos y con información veraz dejemos que cada quien decida si se aplicará la vacuna o no.