La irrupción de Xóchitl

Francisco Meza es académico y analista de los tiempos. Es columnista en Platino News.

La competencia electoral no cesa y una de las principales novedades es la senadora Xóchitl Gálvez. En realidad, ya lleva varios días, pero se ha sostenido como la principal novedad por parte de la oposición porque de varias formas ha modificado el rumbo de la competencia.

En esta ocasión, solamente revisaremos la importancia que ha adquirido la senadora porque seguramente lo seguiremos retomando en el desarrollo de la competencia. También es importante la siguiente observación: legalmente no estamos en tiempo de la competencia electoral; sin embargo, los políticos y los partidos le han dado la vuelta al marco legal para estar en la competencia.

SU ASCENSO

La senadora Xóchitl Gálvez comenzó su carrera política en el año 2000 cuando fue la responsable de la Comisión para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, durante el gobierno del presidente Vicente Fox.

En el año 2010 fue candidata a la gubernatura por el estado de Hidalgo con la alianza entre PAN, PRD, PT y Convergencia. No consiguió ganar, pero obtuvo el 47% de los votos.

En el 2015, ganó la elección para Jefa Delegacional de Miguel Hidalgo por el Partido Acción Nacional.

Ya en el 2018, ganaría un escaño para el senado que es donde actualmente se desempeña. Como otros legisladores de la oposición haría su trabajo señalando los errores e inconsistencias del gobierno del presidente López Obrador.

En alguna ocasión el presidente hizo alusión a la senadora y ella solicitó su derecho réplica; lo cual, fue rechazado por el presidente que señaló: le daré el derecho de réplica si llega con una orden judicial. Y así lo terminó haciendo la senadora y también fue rechazada.

Eso catapultó a la senadora a las primeras planas y a ser considerada como candidata a la presidencia de la República. Estos hechos se empataron con la apertura del proceso en la alianza Va por México y las encuestas la ponían entre los primeros lugares.

Su ascenso se debió en parte a su trabajo, pero dio un giro cuando el propio presidente la hizo objeto de sus ataques políticos.

LOS ATAQUES

Después de que formalizó su registro en el Frente Amplio por México se vino una andanada de ataques contra la Xóchitl Gálvez.

En primer lugar y principalmente por parte del presidente. El hecho más significativo fue cuando hizo alusión a ella como la tamalera. Sin embargo, eso le permitió más proyección y la senadora logró darle un giro a su favor. Una de las frases que empleó como respuestas fue: “Es mejor vender tamales que repartir atole con el dedo”.

Detrás del presidente vinieron los cuestionamientos de periodistas, moneros e influencers sobre su autodenominación como indígena, señalando que no lo era y que en el fondo era una impostura de otros políticos. Incluso, se llegó a revisar las actas de sus tatarabuelos para revisar su versión de proceder de una familia indígena.

Nuevamente, el presidente asumió el ataque a la senadora cuando dio a conocer los contratos con   los que se había beneficiado Xóchitl Gálvez. No obstante, la información presenta algunas inconsistencias y errores legales: la suma no cuadra y viola el secreto fiscal y bancario.

Con todo lo anterior, algunos periodistas que simpatizan abiertamente con el presidente lo han señalado como un error. Hernán Gómez lo expresó de la siguiente manera: “Dice el presidente que el poder es humildad, pero exhibir la información fiscal de la senadora es un abuso que no está a la altura de esa prédica. Si hay motivos para investigar, deberían hacerlo las instituciones correspondientes y no en tiempos preelectorales”. Zepeda Patterson, por su parte escribió: “El presidente cuestiona la narrativa de la “pobreza” de Xóchitl y su México Profundo, con las cuentas de sus empresas, pero atacar desde la presidencia tiene un alto costo político para él. No me parece correcto moralmente ni útil políticamente”.

SU IMPORTANCIA

No es exagerado afirmar, en estos momentos, que la oposición está de regreso con la figura política de Xóchitl Gálvez por varias razones y solamente destacaremos tres:

Primero, la senadora tiene una imagen propia, tiene una comunicación sencilla y fluida y, por último, tiene una capacidad de respuesta a los cuestionamientos del presidente. Eso la tiene en la posición actual, eso no significa que vaya a ser así indefinidamente.

Segundo, la atención y los ataques del presidente y sus simpatizantes de manera desproporcionada no podrían significar otra cosa, más que preocupación. Prácticamente todos los analistas hablan de la influencia que ejerce el propio presidente en el crecimiento de la imagen de Xóchitl Gálvez.

Por último, la marginalidad de las corcholatas o su ausencia en esta discusión, hace ver por el momento, que la figura de Xóchitl haya crecido más que los aspirantes de Morena. No es cualquier cosa, si consideramos que las campañas de las corcholatas lucen deslucidas y son parte del oficialismo.

Así que la importancia de la senadora Xóchitl Gálvez en la actual competencia política es mucha, pero no es definitiva. Significa robarle el foco de atención al presidente, significa hacerlo ver vulnerable. Eso no equivale a ganar una elección presidencial, pero podría aprovecharse.

Estamos muy lejos de los tiempos electorales, pero siguen apareciendo sorpresas y eso por lo pronto, nos muestra de que nada está escrito.