Purísima del Rincón, Gto., 23 de mayo de 2026.- En los límites de Guanajuato, donde el paisaje comienza a encontrarse con los Altos de Jalisco, emerge un remanso de paz y arquitectura señorial: Jalpa de Cánovas. Perteneciente al municipio de Purísima del Rincón, este Pueblo Mágico no solo resguarda siglos de historia agrícola y aristocrática, sino que se ha consolidado como un pilar fundamental para el turismo alternativo y de fin de semana en la región del Bajío.
Raíces de Grandeza: Historia y los Personajes de la Hacienda
La historia de Jalpa nació oficialmente en 1542, cuando la Corona Española otorgó estas tierras a Juan Villaseñor para la cría de ganado y la agricultura. Sin embargo, su época dorada llegó siglos después. Debido a la fertilidad de sus suelos, la propiedad creció hasta convertirse en una de las haciendas más ricas y productivas del país, ganándose el apodo de “El Granero de México”.
¿Quiénes vivieron aquí?
Por sus pasillos caminaron personajes que marcaron el rumbo económico y social de la zona. Entre sus propietarios más notables destacan:
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Don Manuel Cánovas: Quien heredó y dio el apellido definitivo a la hacienda decimonónica, impulsando su infraestructura.
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La familia Braniff: Una de las dinastías terratenientes e industriales más influyentes del Porfiriato. Ellos transformaron el lugar introduciendo tecnología agrícola de punta, un molino de harina de última generación y encargando al renombrado arquitecto británico Louis Long el diseño de sus obras más icónicas.
¿Qué hacer en Jalpa de Cánovas?
A pesar del paso del tiempo, el pueblo conserva intacta su fisonomía de antiguo feudo. Un recorrido de un día permite explorar rincones llenos de magia:
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Visitar el Casco de la Ex Hacienda: Recorrer sus jardines, las habitaciones señoriales y el antiguo molino de trigo de finales del siglo XIX te traslada de inmediato a la época del porfiriato.
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Admirar el Templo del Señor de la Misericordia: Una joya neogótica hecha de cantera roja y ladrillo cuya construcción tardó casi 15 años. Su imponente torre domina el horizonte del pueblo.
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Disfrutar de la Presa de Jalpa (Presa Nueva) y la de Santa Efigenia: Sitios ideales para el ecoturismo, paseos en kayak, observación de aves o simplemente una caminata al aire libre rodeado de añejos árboles de sabino.
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Probar la gastronomía local: Es pecado irse sin degustar el mole de nuez (platillo insignia del lugar), las empanadas de membrillo o el tradicional licor de membrillo artesanal.

Importancia en el Turismo Regional
Desde su nombramiento como Pueblo Mágico en 2012, Jalpa de Cánovas redefinió el mapa turístico del estado de Guanajuato. Tradicionalmente, el turismo estatal se concentraba en el patrimonio histórico y cultural de Guanajuato capital y San Miguel de Allende, o en el turismo de compras de León.
Jalpa llegó a diversificar la oferta aportando turismo rural, histórico y de naturaleza a la zona metropolitana del oeste del estado.
Su ubicación estratégica lo convierte en el escape perfecto de “ida y vuelta” para los habitantes de León, San Francisco del Rincón, Purísima e incluso de ciudades vecinas como Aguascalientes y Guadalajara. Además, funciona como un motor económico vital para los “Pueblos del Rincón”, impulsando el comercio local, la producción de calzado artesanal, sombreros y la conservación de tradiciones vivas como las famosas máscaras de la Judea en Purísima.



