El municipio de León cuenta con una “Rara Avis” (ave extraña) en la prevención del delito: un Programa Municipal con continuidad, y aún más extraño, que tiene 4 años dando resultados en indicadores estadísticos, así como de la percepción de los participantes.
El Programa, iniciado en 2021, ha sido revisado anualmente y la administración 2024-2027 lo aprobó en diciembre de 2024, siendo el primer municipio en todo Guanajuato en aprobar y publicar su programa. Este programa se ha revisado cada año, y una de las novedades del mismo es la intervención que da nombre a esta columna: “Las Intervenciones integrales Personalizadas”, aplicadas en 12 escuelas secundarias públicas, este modelo de atención que identifica, con la participación de profesores, alumnos y padres de familia, a jóvenes que requieren un apoyo personalizado por los factores de riesgos que presentan, como inicio en el consumo de sustancias legales e ilegales, recepción o generación de violencia familiar, violencia escolar o altos riesgos de deserción escolar.
Con este modelo, diseñado por la Dirección General de Prevención del Delito y Participación Social a iniciativa del Secretario de Seguridad, Prevención y Protección Ciudadana, y apoyado por el H. Ayuntamiento, pudimos atender a 100 jóvenes (54% hombres, 46% mujeres, de entre 12 y 15 años, durante el último trimestre del año 2025; estos jóvenes recibieron un diagnóstico integral personalizado por psicólogos, tratamiento individual por tres meses, plazo en el cual, de manera paralela, se elaboró con ellos un plan integral de acciones que el o la joven, con apoyo de sus padres, la psicóloga, la escuela y diferentes dependencias del municipio y del estado (Salud, CAISAME, IMJU León, entre otros), cumplió para fortalecer su herramientas personales ante los factores de riesgo que presentaba.
Al término de la intervención, se realizaron encuestas de evaluación de la intervención con las infancias y sus padres, en estas encuestas, las madres de familia manifestaron en un 67.2% estar de acuerdo con la intervención, valorando el impacto en el joven, su familia y trato recibido. Por lo que toca a las y los jóvenes participantes, estos valoraron en un 63% el beneficio de la intervención, resaltando algunas de sus valoraciones: “me sentí escuchado y comprendido”, “esto generó un efecto positivo en mi vida”, “rebasó mis expectativas”.
Esta primera aplicación del modelo nos dejó varias enseñanzas:
1.- La necesidad de atender a los jovenes con este nivel de detalle para aumentar los efectos positivos.
2.- Ampliar los recursos materiales y humanos que se destinan a esta materia.
3.- La salud mental de las infancias es importante.
4.- La imperiosa necesidad de involucrar a los padres en el ciudado de sus hijos, y de los entornos en los que estos se relacionan y desarrollan.
Muchos jovenes están y se sienten solos, y es necesario recordar que, para la ONU, todo mejor de 18 años es un niño, y no podemos dejar a los niños de nuestra ciudad a su suerte.
Los jovenes tiene mucho que decir, y, sobre todo, mucho en lo que requieren un apoyo especializado, así como sus padres, pues a nadie nos dan una guía de como educar a nuestros hijos, aprendemos en el camino, pero hacernos de herramientas y dotar a más padres de ellas mejoran significativamente la forma en que interactuamos con los jovenes
Los y las jóvenes tiene mucho que decir, y, sobre todo, mucho en lo que requieren un apoyo especializado, así como sus padres, pues a nadie nos dan una guía de como educar a nuestros hijos, aprendemos en el camino, pero hacernos de herramientas y dotar a más padres de ellas mejoran significativamente la forma en que interactuamos con los jóvenes.
Para este 2026 buscamos repetir la experiencia aumentando el número de beneficiados, pero siempre serán pocos para una ciudad como León; la intención de esta breve columna es comunicar que desde el gobierno, como responsables de las políticas públicas de seguridad y prevención, haremos todo lo que esté a nuestra alcance por estar ahí y apoyar a las y los leoneses, pero que sin padres que se involucre con sus hijos, el esfuerzo y las metas serán más difíciles, y no debemos olvidar que, hacer el dolor evitable, cuidar a las nuevas generaciones y hacer el mejor León que podamos, es una responsabilidad de todos.




