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Instituciones, Política y Economía, Factores de origen del Delito

Dentro de la Criminología, ciencia que estudia el origen y atención de las conductas antisociales y delictivas, hay una corriente denominada Critica, que analiza estas figuras no desde la perspectiva individual de quienes las cometen, sino desde el modelo político, económico e institucional de los países y comunidades, así deja de lado el paradigma etiológico (causas biológicas o psicológicas en el individuo), ampliando el rango de búsqueda de las causas.

Esta corriente analiza en un primer momento lo que autores como Alessandro Barata y Eugenio Raúl Zaffaroni marcan como critico: el sistema penal, que, de acuerdo a los intereses de la clase dominante, determina que cosa es un delito, y al hacerlo, delimita a los “enemigos del Estado”, las personas que serán perseguidas y castigadas.  Sostiene que se castiga a los pobres, y que el derecho es una herramienta de los poderosos para mantener su poder.

Esta línea ha sido muy desarrollada en el análisis crítico del sistema penal en Latinoamérica y el mundo, y de hecho es uno de los soportes de lo que en México denominamos “Nuevo Sistema Penal”, que busca más justicia mediante un sistema donde víctima y victimario sean pares ante la autoridad, buscando contener las ansias vengativas del sistema penal tradicional; es por ello que lo que hoy vengo a compartirles es otra vertiente: la política, institucional y económica.

Daron Acemoglu, nacido en Turquía, pero nacionalizado estadounidense, y James A. Robinson, Inglés, publicaron en el año 2012 el libro “Why Nations Fail”, llamado en español “Por qué fracasan los países”, libro que consagra su investigación sobre como se forman las instituciones y como esa conformación influye en la prosperidad o la ausencia de ella en los países. Esta obra les dio el Premio Nobel de Economía en el año 2024.

En el libro plantean ejemplos empíricos de países como México, Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Italia, Sudáfrica, China, entre otros, y demuestran que la riqueza o pobreza de un país no deviene de su ubicación geográfica, clima o cultura.  En su obra puntualizan que los países que fracasan tienen las siguientes características:

  • Concentración de poder en pocas manos
  • Concentración de la riqueza y privilegios en una élite.
  • Controlan o eliminan la propiedad privada
  • Reprimen la innovación e impiden el cambio.
  • Explotan y extraen la riqueza sin beneficios sociales.

Los países que hoy rigen la economía del mundo, y que ofrecen una gran calidad de vida, y a donde los demás emigran buscando las mismas, presentan estas características:

  • Democracia participativa
  • Amplia representación social en el poder
  • Reglas económicas que permiten la competencia y con ello una distribución de riqueza.
  • Garantizan la propiedad privada y la estimulan.
  • Eliminan monopolios, fomentando la competencia y la movilidad social
  • Cuentan con incentivos para la inversión de generación de empleos y prosperidad

El libro está lleno de ejemplos claros de estas pautas, y nos lleva a pensar en nuestro contexto, para los autores, México opera en el esquema de los países que no triunfan, por la debilidad del Estado de Derecho, la limitada participación ciudadana en el monopolio del poder que tiene solo una Elite política, donde cambian de partido, pero no hay actores nuevos, ni nuevas formas de representación social.

En México operan monopolios públicos y privados de facto, arreglos que impiden la competencia y la mejora de los sistemas, basta ver nuestras escuelas públicas para entender porque millones buscan salir de ese modelo, o las comunicaciones, que, aunque haya varias empresas, sabemos cuál es la preponderante de una forma que no podría funcionar en otros países con mejores instituciones. Salud, el acceso a la misma, transporte, nulos incentivos a la creatividad y excesos de programa clientelares, que no promueven la innovación, sino que fomentan la permanencia, son algunas de las cosas que los autores nos muestran, y son coincidentes con otros análisis de países en el mundo.

Y que tiene que ver esto con la seguridad?, pues todo!, un país exitoso disminuye significativamente los factores de riesgo estructurales de su población que inciden en las conductas antisociales y delictivas, un país exitoso tiene un sistema de salud accesible, cuenta con vivienda, educación y ahorro, permite la movilidad social, la competitividad y la riqueza, y si bien hay delitos en todos los países, incluyendo los ricos, sus niveles son mucho menores que los nuestros.

Este libro nos ayuda a ver la complejidad de las conductas antisociales y delictivas, a entender que no es un tema solo de policías y ladrones, sino que va más allá, y que debemos buscar políticas públicas de más profundidad, y ello no puede solo ser responsabilidad de una sola persona, dependencia o ente público, nos requiere a todos, y requiere que ampliemos nuestra mirada de las problemáticas, no dejando sin atender obviamente al último eslabón y más visible, los delitos y su dinámica, sino ampliando a una dimensión compleja pero necesaria, como son nuestras instituciones políticas y económicas, nos merecemos más, y para lograrlo, debemos dar más.

Dr. José Moisés Herrera Saldaña
El autor es actualmente Director General de Prevención del Delito y Participación Social en el municipio de León, Guanajuato. Más de 18 años de experiencia en áreas de seguridad a nivel estatal y municipal, se ha capacitado dentro y fuera del país, es catedrático, consultor y creyente de la prevención.