¿El fin de la globalización?

Finalmente, el miércoles 2 de abril el presidente Donald Trump dio a conocer su lista de aranceles recíprocos y diferenciados a distintos países. El mandatario norteamericano lo denominó: “El Día de la Liberación”, asegurando que vendría una nueva edad de oro para los Estados Unidos de América.

Estas medidas podrían significar un nuevo cambio de época en el mundo y han generado mucha controversia. Conviene revisar algunos detalles importantes y la opinión de otros líderes al respecto.

PAÍSES MÁS AFECTADOS

Los aranceles establecidos por el presidente Trump afectan de manera diferente a los países.

Entre los países más afectados se encuentran: la Unión Europea (20%), China (54%), Vietnam (46%), Tailandia (36%), Taiwán (32%) y Japón (24%). Lo que llama la atención es que entre ellos se encuentran aliados históricos de los Estados Unidos como lo han sido la Unión Europea y Japón; lo cual, podría implicar un giro en las relaciones de estos países.

Otras naciones que aparentemente mantienen una relación muy cercana con el gobierno de Trump de todas formas tuvieron el arancel base, como es el caso de Argentina (10%), El Salvador (10%) y Gran Bretaña (10%).

Lo anterior, contrasta con la situación de algunos países como Rusia y Bielorrusia que no aparecen en esta lista de aranceles recíprocos, consiguiendo con ello, un trato que podemos considerar como privilegiado.

La respuesta que pueden tener algunos países con potencial económico como la Unión Europea, Japón o China podría escalar el conflicto comercial y generar una situación adversa a los mismos Estados Unidos.

LÍDERES Y ECONOMISTAS

La opinión que algunos líderes mundiales va en el sentido contrario del presidente Trump. Ursula von der Layen, presidenta de la Comisión Europea declaró: “Seamos claros sobre las enormes consecuencias: la economía mundial sufrirá enormemente, la incertidumbre se disparará y desencadenará un mayor proteccionismo”.

Emmanuel Macron de Francia, por su parte, afirmó: “Es una decisión brutal y sin fundamento. La economía de Estados Unidos y sus consumidores saldrán de esto más débiles y pobres”.

El primer ministro de Japón, Shigeru Ishiba, destacó: “Japón es el país que realizar la mayor cantidad de inversiones en Estados Unidos, por lo que nos preguntamos si tiene sentido que (Whashington) aplique aranceles uniformes a todos los países”.

Con información de Daniel Zovatto, los economistas Krugman y Stiglitiz han señalado que esta decisión puede empujar a la economía global hacia una recesión en los próximos trimestres.

Así que la medida del gobierno estadounidense no encuentra mucho eco en los líderes mundiales ni en los expertos en economía.

MÉXICO

El caso de nuestro país es muy particular porque no apareció en la lista presentada el 2 de abril junto con Canadá.

Aparentemente, el T-MEC les habría permitido librar los aranceles recíprocos; sin embargo, no están exentos de otros aranceles impuestos por Trump. Por ejemplo, explica Alejandro Gómez Tamez si un producto cumple con la regla de origen del T-MEC no paga arancel, si no cumple, pero tiene al menos 20% de contenido de Estados Unidos paga parte proporcional del 25%. Si no tiene al menos 20% de contenido de Estados Unidos pagará el 25%.

Todavía quedan varios temas en el aire; por lo que, no se ha podido calcular el impacto que tendrán estas nuevas políticas en nuestro país. A pesar de ello, la incertidumbre está afectando el pronóstico económico.

COMPLICADO SOSTENERLAS

La decisión está tomada, pero todavía falta por implementar realmente el cobro de aranceles y ver las consecuencias en la economía. Esto es muy importante para realizar el análisis completo.

Sostener los aranceles, incluso a países amigos, se ve complicado más allá de este gobierno. Más cuando tienes un trato preferencial a Rusia que es vista como una amenaza para occidente.

Se pueden seguir manejando como instrumentos de negociación con los diferentes países, pero también será una estrategia que se terminará desgastando.

Al interior de Estados Unidos también hay enormes desacuerdos que con el paso del tiempo irán cobrando más fuerza.

Por esa razón, no podríamos concluir que el fin de la globalización ha llegado. Es un hecho que está atravesando por una etapa de turbulencia, pero más que nunca los países no estarían dispuestos a aislarse como en décadas anteriores.

La economía global está a la expectativa de estas medidas, que parecen no llegaron para quedarse, pero nos están dejando huella.