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El bien mayor desde la (i)lógica de Samantha Smith

Atrapada en su propio discurso, Samantha Smtih no logra justificar el cierre de las principales calles de la capital como ya suele ser costumbre desde que ella y su familia (des) gobiernan. “Siempre hay que privilegiar el bien mayor”, dijo, refiriéndose a la derrama económica que, según ella, beneficia a toda la ciudadanía. Pero ¿realmente se está considerando el impacto en todos los ciudadanos? Un argumento lleno de lugares comunes y omisiones. ¿Hasta aquí, cuantas falacias reunidas’?

  • ¿Qué entiende la presidenta por ‘bien mayor’? ¿Llevar a cabo una serie de actividades sin consultar a la ciudadanía y con evidente desarticulación de propósitos? ¿Cerrar las calles principales para una actividad deportiva que podría tener otros espacios, incluso de mayor seguridad para las y los deportistas? Las calles sin mantenimiento, banquetas rotas y sucias son un riesgo para muchos de los atletas que participaron en la justa. ¿Es este el ‘bien mayor’ que promueve la autoridad? ¿Y qué decir de los establecimientos comerciales que enfrentan adversidades en ventas e ingresos debido a la actividad? ¿Es este el ‘bien mayor’ que se busca?”
  • La ‘derrama económica’ a la que hace referencia, ¿es realmente una cantidad desbordante? ¿Cuál es la magnitud real de esta derrama? El término ‘derrama económica’ parece ser utilizado de manera inflada, sin una base sólida que lo respalde. ¿A quiénes beneficia realmente? ¿Podemos hablar de una mayoría de beneficiarios? O, más bien, ¿se trata de las y los mismos de siempre, que sin mayor esfuerzo son los receptores de lo que genera una carrera? Los atletas, en su mayoría locales, no requirieron hospedaje, no es el maratón de la Ciudad de México, ni siquiera comparable con lo que organiza el municipio de León. Los alimentos y bebidas consumidos, ¿pueden realmente considerarse una derrama económica significativa.
  • ¿A qué guanajuatenses se refiere la presidenta? No creo que sean los mismos a los que se les impide el tránsito vehicular o peatonal con cada evento. ¿Qué beneficios pueden tener los vecinos del Cantador que continúan con un jardín abandonado, sucio y seco? ¿O los beneficios son para los habitantes del callejón del Salto del Mono que mantienen espacios sin iluminación, grafitis por doquier y la inseguridad como elemento latente? ¿O se refiere a las guanajuatenses que deben caminar con permanente temor por los callejones aledaños a la calzada? No, presidenta, no hay tal mirada de beneficios colectivos. Las ganancias obtenidas son pírricas, ni siquiera alcanzan para elevar la imagen de tu gobierno.
  • ¿Qué promoción y empleo? Si la promoción a la que se aspira es a ser la ciudad de los eventos sin planeación, sin orden y en franco avasallamiento de las mayorías, va bien. Esta es la promoción obtenida. La calidad de los eventos, aunque muchos, no da para una oferta turística sólida. Ni siquiera el evento deportivo del pasado fin de semana puede ser un referente competitivo como sí los hay en otras ciudades. Lo que vimos el pasado fin de semana no tiene nada de espectacular en cuanto a organización; en el caso de la capital, ya lo señalamos en este mismo espacio los premios no correspondieron al esfuerzo de las y los atletas, como tampoco al nombre asignado a la actividad. No es un asunto menor: la bolsa de premios por categoría fue irrisoria para un evento que aspira a ser de primer nivel. Y, por supuesto, la cereza del pastel: cerrar la calle para un evento que, según ella, ‘va a cambiar la historia de la ciudad’… ¡ja!”

Varios internautas señalan en la nota que da cuenta de las declaraciones de Smtih: “paciencia se pide a los habitantes, pero es cada semana, incluso hasta dos veces, y de la derrama económica no se aplica a la ciudad que cada vez está más sucia y destruida” (Javier Cardoso). Otro más, “la derrama económica ¿para quién?” (Jorge Serrano), y varios más en el mismo sentido. Un formato aspiracional que se desinfla a la mínima revisión.

La nota son las molestias que genera una autoridad carente de planeación y sentido común para garantizar el derecho irrestricto de las y los ciudadanos a gozar de sus espacios. En el caso de nuestra ciudad, hablar de calles principales es casi hablar de las calles únicas, aquellas que tenemos como alternativa para trasladarnos en la cotidianidad. La “alternativa” que está pensando la autoridad como adicional es la calle Panorámica, una ruta con poco mantenimiento, en varios tramos insegura y angosta para soportar toda la carga vehicular que pretenden trasladar en nombre del “bien mayor”.

Cerrar las calles ya no es novedad, es práctica habitual y arbitraria del gobierno de Smith. Lo mismo para una carrera de bicicletas que para una vendimia de lo que sea, o bien la realización de una actividad de último minuto sin propósito sostenido, como casi todo lo que este gobierno realiza. En franca impostura, Smith Gutiérrez aprovechó su declaración del evento del pasado sábado para anunciar que el próximo 28 de febrero habrá otra actividad deportiva que ameritará cierres, otra vez.

Un gobierno que asume su vocación como organizadora de eventos, la mayoría malas copias de eventos de primer nivel. Alguna vez hubo un vocero presidencial que hacía las necesarias traducciones a un presidente poco capaz de expresarse con coherencia y mínimo soporte de verdad; luego, su vocero salía al rescate con aquella popular frase: “lo que quiso decir el presidente fue…”. Parafraseando a Rubén Aguilar, creador de esta pícara frase, lo que quiso decir Samantha con aquello de “privilegiar el bien mayor” es: cierro la calle porque puedo, porque se me ocurre y ante la falta de lo grandioso, lo grandote. Que nos vean como que trabajamos, como que sabemos lo que hacemos. Hagamos eventos, no importa que sean malas copias de los buenos eventos, pero por favor, más fotos para la galería.

P.D En tiempos de irreverencia

Lo ocurrido el pasado domingo en la capital y en el país requiere todo un espacio de análisis. La respuesta de la autoridad local ante la crisis ha sido cuestionada por su falta de prudencia y entendimiento de la situación. La presidenta Smith, en una de sus muchas transmisiones, afirmó que ‘Guanajuato capital está protegido’, un comentario que contrasta con la realidad de negocios y vehículos incendiados. ¿Qué entiende la autoridad local por ‘protegido’? La ilógica de la autoridad local es un tema que requiere un análisis más profundo, pero basta decir que su respuesta ante la crisis es un ejemplo más de su desconexión con la realidad y su falta de capacidad para gobernar.