Denuncia efectiva

Katya Morales Prado
Katya Morales Prado

La corrupción es uno de los más graves problemas que tenemos como País, la percepción de corrupción es altísima sin embargo en contraste el número de denuncias presentadas es realmente muy bajo. Un estudio realizado desde el Sistema Estatal Anticorrupción de Guanajuato nos revela que el 92% nunca ha presentado una denuncia por este tema.

¿Por qué los ciudadanos no estamos denunciando los actos de corrupción? El estudio referido nos da varias respuestas contundentes.

El 56% de los encuestados no cree en la efectividad de presentar una denuncia, esto quiere decir, piensan que no sirve de nada denunciar porque al final nunca pasa nada, porque los del gobierno se cubren entre ellos, los juicios no avanzan y en caso de que se llegue a una sentencia suele ser absolutoria o con sanciones muy leves y nunca se recupera nada.

El miedo a las represalias y a meterse en problemas es otro factor muy alto que inhibe la presentación de denuncias. No hay realmente mecanismos de anonimato y protección al denunciante, y  si sumamos la falta de efectividad con el miedo a la venganza la pregunta obligada es ¿Quién se anima a presentar una denuncia sabiendo que el único resultado real serán las represalias sobre su persona?

El 72% manifestó no saber ni dónde ni cómo presentar las denuncias siendo esto un elemento importante, existen en ley tantos canales para presentar denuncias, que en lugar de facilitar llegan a confundir. Los ciudadanos necesitan poder presentar denuncias sobre los hechos corruptos de los que tengan noticia sin perder tiempo y sin tener que contratar un abogado de una manera sencilla haciendo uso de tecnologías de la información.

Para los ciudadanos lo más importante es que se recupere todo lo desviado y que se desincentiven la conductas corruptas, buscando más un derecho reparador y de garantía de no repetición.

La reducción de la corrupción se logrará atacando desde todos los flancos, la denuncia es uno de ellos.

Como ciudadanos no debemos ser cómplices de los actos corruptos, no debemos normalizarlos y dejarlos pasar, es nuestro deber denunciarlos, ser una ciudadanía vigilante es un elemento indispensable para reducir la corrupción, si cada corrupto sabe que tiene sobre sí los ojos de todos y que estamos listos para señalarlo y para no olvidarlo, segura estoy pensará dos veces antes de actuar indebidamente.

Como Gobierno es obligación poner a disposición mecanismos para presentar denuncias que sean de fácil acceso, sencillos de usar, protegiendo el anonimato de los denunciantes  y que le permita dar un seguimiento al tema expuesto.

Debemos denunciar la corrupción, y si no encontramos un lugar adecuado para denunciarla, entonces empecemos denunciando ésta como una primera necesidad.

La corrupción es un monstruo de mil cabezas, démonos cuenta que los buenos somos millones y si trabajamos unidos podremos vencerle.

Abogada egresada de la Universidad Iberoamericana León. Maestra en Derecho Corporativo, por la Universidad Latinoamericana. Maestra en Derecho Constitucional y Amparo, por la Universidad Iberoamericana León, con un Máster en Políticas Anticorrupción Iberoamericanas por la Universidad de Salamanca, España, cursando actualmente Doctorado en Derecho.