Cuando la simulación nos alcance

Katya Morales Prado
Katya Morales Prado

Nos estamos habituando a vivir en un mundo de simulaciones, y para ello es necesario la existencia de un gran simulador y de millones de individuos que aplaudan o al menos toleren las simulaciones.

La Refinería de dos Bocas, el segundo proyecto emblemático del sexenio  se inaugura sin funcionar. En el año 2019 las 4 empresas internacionales que se había invitado para construir la refinería señalaron que no era posible llevar a cabo el proyecto en 3 años y con un gasto de 8 mil millones de dólares, por esta razón la licitación se declaró desierta y se le encargó a Pemex que se encargara de lograr lo que se había señalado como imposible. Sin embargo, el tiempo les dio la razón,  habiendo pasado 3 años la refinería no estuvo lista y lleva ya un 50% gastado más del presupuesto original. Esto ya se sabía, los expertos lo advirtieron, el problema es que el gobierno simula que todo es un éxito y finge inaugurar una refinería de la que solo funcionan las oficinas, la verdad falta mucho tiempo y mucho dinero para que ahí se refine gasolina, pero ellos simulan que cumplieron la misión.

En un tráiler en Texas fallecen 53 personas migrantes, abandonados de una manera inhumana y cruel. ¡Nadie los vio pasar, nadie los detectó! Se supone que existen controles carreteros muy estrictos que revisan en forma frecuente a los tráileres, se verifican las cartas de porte, se cercioran de la procedencia de las mercancías, verificando salidas y llegadas, pero al tráiler con migrantes nadie lo detectó.

Simulamos que existen controles y simulamos que nos importa lo que pasó, pero no podemos al mismo tiempo celebrar que las remesas sean las más grandes en la historia y tratar de evitar la migración. Son actividades contradictorias. La gente se va de su país porque no tiene condiciones para sobrevivir, se va buscando una última alternativa para su familia, se va por una urgencia, y si logra sortear todos los obstáculos, entonces se convertirá en un proveedor de remesas y si no lo logra se convertirá en un cuerpo más no identificable dentro de algún tráiler o destino similar.

La Secretaría de Educación emitió recientemente un comunicado en el que indica a las escuelas que simulen la evaluación de los alumnos. Nadie podrá reprobar en primaria y secundaria y las faltas no serán tomadas en cuenta de ninguna manera. Esto significa que los niños simulen que estudian y que los maestros simulen que los califican y así los estamos educando a simular, les enseñamos que no importa la cultura del esfuerzo, que no importa el resultado, lo importante es ir avanzando en el grado, aunque no sepas nada y no te esfuerces por saber.

Creo que en los niveles de educación básica lo más importante no es tanto aprender matemáticas y español como lo es aprender disciplina, orden de trabajo, responsabilidad, estructura, sin embargo, todo esto se está perdiendo en la nueva tendencia de la simulación.

Simulamos que inauguramos, simulamos que atendemos a los migrantes y simulamos que estudiamos. No importa que las cosas estén mal terminadas, no importa que estén al ahí se va, no importa que los cálculos en tiempo y dinero nunca sean correctos, no importa que la gente se muera por las negligencias, porque estamos aprendiendo a simular el  éxito y lo demás es lo de menos.

Abogada egresada de la Universidad Iberoamericana León. Maestra en Derecho Corporativo, por la Universidad Latinoamericana. Maestra en Derecho Constitucional y Amparo, por la Universidad Iberoamericana León, con un Máster en Políticas Anticorrupción Iberoamericanas por la Universidad de Salamanca, España, cursando actualmente Doctorado en Derecho.