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Cuando habló el hombre de la casa

"El PAN se quiebra desde adentro": Romero Hicks

Romero Hicks: la primera disidencia

Con una trayectoria panista de más de dos décadas, sería la primera vez que somos testigos de una voz disonante: la de Juan Carlos Romero Hicks, político guanajuatense más cómodo en los silencios y las complacencias que en la crítica, máxime cuando es para los de casa. Hoy legislador local, Romero Hicks sorprendió —para bien— con señalamientos velados desde tribuna en torno a las designaciones a modo en el SIMAPAG. Cierto: fue cuidadoso de las formas. De sus formas. Pero cuando un hombre de códigos habla, es porque el desaseo ya no cabe debajo de la alfombra.

Esa intervención ocurrió en el Congreso del Estado. Ahí, el legislador local por segunda ocasión, ya fue diputado federal, senador y gobernador de Guanajuato, usó la tribuna por varios minutos. No mencionó a la presidenta municipal ni a su familia. No hizo falta. Cuestionó el método de designación en el SIMAPAG y todos entendieron a los destinatarios: los Navarro Smith.

Sería la primera vez. Juan Carlos Romero Hicks cuestionando públicamente a una familia señalada por excesos en el ejercicio del poder. El mismo que durante años ha aparecido en sus eventos, el mismo que ha guardado silencio en procesos donde pudo hablar. Pareciera que su voluntad de no hacerlo venía del respeto a lo que esa familia asume como propio: Guanajuato.

Hoy no solo usó el Congreso para lanzar una crítica velada y severa. Rompió un silencio de dos décadas. Y esa ruptura puede marcar los próximos meses: Romero Hicks como contrapeso interno. Como voz crítica de los panistas que abusan, que se exceden, que desgastan la sigla. Si consolida esa ruta, abona a lo que ya se comenta en corrillos: su posicionamiento como candidato natural de un PAN que busca lavarse la cara.

La generación de la disciplina que ya no calla

Romero Hicks forma parte de una generación forjada en la disciplina partidista. Fue rector universitario y al término de su gestión aceptó una diputación plurinominal por el PAN. Ahí vimos la transición: del académico al político, pero sin perder las formas ni los silencios. Esa generación de hombres disciplinados hoy habla.

No es el único. Desde la trinchera priista Francisco Arroyo Vieyra —también guanajuatense y de amplia trayectoria pública y partidista— ha usado sus redes para exhibir el manoseo en los nombramientos de consejeros del SIMAPAG. Lo dijo sin rodeos: “El asunto de SIMAPAG puede tener visos de legalidad, pero ninguno de moralidad. Es un espejo de la manera de ser de la familia Navarro Smith”.

Y el cochinero está documentado. En la lista de aspirantes al Consejo desfilaron operadores políticos y parentescos: el esposo de un regidor, la esposa de un síndico, y destaca una exregidora de Morena hoy vinculada a un regidor priista. Parentesco, partido y poder en la misma boleta.

Cierto: nombrar amigos y familiares no está prohibido. Pero es éticamente reprobable. Nos encontramos frente a un sector del panismo capitalino que toma todo lo que puede.

La cara joven del desaseo

José Carlos Domínguez, joven regidor panista, integrante de la Comisión de Asuntos Legislativos, ha sido enviado al frente. Él pone la cara. Él invoca la legalidad del procedimiento. Y siendo un cuadro listo —porque lo es— resulta evidente que está pagando el costo político por defender intereses que no son suyos: los de la familia Navarro Smith.

Se expone de manera innecesaria por un proceso al que se le cuestiona el fondo, no la forma. Porque si este miércoles 29 se confirman las designaciones, estaremos frente a un Consejo a modo. Un Consejo diseñado para una sola cosa: que la presidencia recaiga en Ludovico Mata. Un operador político más cuestionado por su ausente probidad que por resultados apegados a la legalidad.

Ahí está la ruta completa: se nombra a los amigos, los amigos votan al operador, el operador responde a la familia. Legal, sí. Moral, ni de lejos.

Miércoles 29: legalizar el botín

El próximo miércoles se definirá la integración del Consejo. Se espera mayoría panista votando en bloque. Fueron elegidos para eso. Es la condición para permanecer. Su compromiso no es con la ciudadanía: es con quien los invitó a la planilla.

Con esos votos llegarían Patricia Lain Sánchez y Minette Leticia Rodríguez González. De Movimiento Ciudadano se espera su voto a favor de esta ignominiosa lista por el interés directo de que entre el empresario hotelero Salvador Jaime.

Por supuesto, se esperan los votos a favor de los dos priistas —regidor y síndico— que han caminado estrechamente con el PAN. Tienen interés claro en que llegue una exregidora de Morena, hoy en la lista de finalistas de aspirantes.

De ser nombrada, el mote que ella misma eligió regidora —”la más joven”— quedaría como leyenda. Una leyenda triste. Porque entonces habría que parafrasear a Jesús Reyes Heroles: hay juventudes de cien años y vejeces antes de tiempo. Cierto es que es joven. Cierto también que sus prácticas son viejas.

Habría que revisar la posición de un partido que ha cuestionado severamente este tipo de acuerdos. Porque se prevé que, por primera vez, los cuatro regidores de Morena voten en contra. Sería extraordinario: Julio César García, regidor que siempre ha mantenido una actitud complaciente con el PAN, esta vez rompería filas.

Llama la atención el caso de la regidora Liliana Preciado. Tiene trayectoria, capital político y todas las condiciones para ser una oposición consistente. Sin embargo, en momentos clave ha mostrado niveles de acuerdo con el poder superiores a los de cualquier oposición digna de llamarse tal.

La aritmética es simple: si Lili decide no votar la propuesta, el PAN no alcanza la mayoría. Hoy, la última esperanza de frenar este Consejo a modo recae en ella. Es hora de que defina su papel: será cómplice por omisión o será la opositora potente que muchos esperan.

Y un dato que no es menor: ese mismo miércoles, mientras Guanajuato capital define su SIMAPAG, se especula que Movimiento Ciudadano presentará a Alejandra Gutiérrez, presidenta municipal de León, entre sus filas. El mensaje es potente y retumba en la capital: la oposición real sí existe, y tiene proyecto. ¿Le alcanzará ese mensaje a Lili Preciado para sumarse y proyectarse como un cuadro para los próximos años? Porque si no, el miércoles no solo se formalizará un Consejo ignominioso. Se formalizará también el acta de defunción de la oposición en Guanajuato capital.

Así se formalizará un Consejo ignominioso. Un Consejo que atenta incluso contra la trayectoria de algún perfil valioso que, al entrar a esta lógica de cuotas y nombramientos, pierde toda legitimidad. Porque quien llega, llega a obedecer. Y lo primero que tendrán que obedecer será nombrar a Ludovico Mata como presidente consejero.

 

P.D. La viajera ausente

Todo esto ocurre mientras, en un mundo paralelo, la presidenta municipal Samantha Smith expone “resultados” de un viaje a China. Resultados que, como otros hermanamientos, existirán solo a razón de su dicho.

No es casual su ausencia. Lo grave es que confirma la regla: la operación se ejecuta sin ella, pero con su validación. La articulación de voluntades de los regidores que votarán el miércoles 29 no la necesita presente.

Aquel viaje que le costó un lapsus lingual hoy le cobra otro: el de la omisión. Porque mientras muestra postales de China, aquí se reparte el SIMAPAG. Es una gobernante que viaja para que otros gobiernen.