Agencias a 27 de julio de 2023.-El mercado laboral retomó el dinamismo y sumó en junio a 419,085 personas a la población ocupada, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Con este resultado, se revirtió la tendencia negativa observada en los dos meses previos y la tasa de desempleo cayó a 2.7 por ciento.
“Esto probablemente está relacionado a buenas condiciones económicas, con una actividad fuerte que demanda puestos de trabajo adicionales para impulsar el mayor crecimiento. También notamos un ligero sesgo estacional relacionado al inicio de las vacaciones de verano que impacta la composición de la población económicamente activa (PEA)”, explicó Juan Carlos Alderete, director ejecutivo de Análisis Económico y Estrategia Financiera de Mercados.
Prácticamente todas las plazas generadas en el cierre del primer semestre del año fueron informales, el 99.5% de los puestos de trabajo creados se concentraron en este sector, mientras que en el empleo formal se crearon cerca de 2,000, reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De esta manera, la tasa de informalidad laboral pasó de 55.2 a 55.5% respecto de mayo. Con este comportamiento, la economía informal en junio abarcó a 32.6 millones de personas.
“Esta cifra es preocupante, ya que indica que más de la mitad de los empleados enfrentan una situación de vulnerabilidad, debido a que la informalidad generalmente conlleva salarios más bajos, inestabilidad laboral y falta de protección social”, señaló Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.
Los movimientos positivos en el mercado laboral observados en junio lograron que la tasa de desocupación retrocediera de 2.9 a 2.7% en el comparativo mensual, con lo que este indicador se ubicó en el segundo nivel más bajo desde que se tiene registro. El mínimo histórico fue en marzo pasado, con 2.4 por ciento.
Al reducirse la tasa de desocupación y “los disponibles” de la Población No Económicamente Activa (PNEA), el desempleo extendido también presentó un descenso mensual, y pasó de 10.9 a 10.1 por ciento.
“Lo mismo sucede con la tasa de desempleo urbano, que ofrece una perspectiva más precisa al centrarse en los mercados laborales más organizados, que también registró un mínimo histórico al caer de 3.41% a 3.24%”, indicó Gabriela Siller.
De todos los puestos de trabajo generados en junio, el 82% se concentró en el renglón de trabajo subordinado. Con menores ganancias, el trabajo no remunerado aportó 70,378 plazas y otros 69,657 se sumaron a una actividad económica a través del trabajo por cuenta propia.
“Este resultado apunta a que la pérdida de empleos en los dos últimos meses no corresponde a un deterioro del mercado laboral, sino más a una distorsión temporal”, opinó Juan Carlos Alderete.
Por otra parte, la subocupación, que mide la población trabajadora con necesidad de ofrecer más horas de trabajo en el mercado laboral, tuvo una disminución de 0.2 puntos porcentuales para ubicarse en 7.9 por ciento.
Desde la perspectiva de Gabriela Siller, el nivel que muestra la tasa de informalidad y la de subocupación evidencian que “el mercado laboral está lejos de un óptimo”.







