Contracorriente

“El amor hace que tu alma salga de su escondite.” Zora Neale Hurston 
“Podrás tener todas las riquezas materiales de este mundo, pero si no tienes amor en el corazón, siempre serás pobre.” Massimo Troisi
“Amor es querer la libertad, la independencia total del otro, es este el primer acto de amor verdadero; es la emancipación completa de la persona a la que se ama; verdaderamente no se puede amar más que a un ser perfectamente libre, independiente no solamente de todos los demás sino incluso y sobre todo de aquel de quien es amado y a quien se ama.” Mijail Bakunin
“Para conocer más profundamente a una persona no le preguntes qué es lo que piensa, sino que es, lo que Ama…” Claudio Naranjo
“El valor de las cosas no está en la duración, sino en la intensidad en la que suceden. Por eso hay momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables”. Fernando Pessoa
“Todos somos mortales hasta el primer beso y la segunda copa de vino.” Eduardo Galeano
“Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte.”  
Julio Cortázar
“Nos envejece más la cobardía que el tiempo, los años solo arrugan la piel, pero el miedo arruga el alma.” Facundo Cabral

No es fácil agradecer, amar, y saber. Conocerse es un desafío enorme en una sociedad en la que la identidad se hace liquida. No digamos amar. Cada día la precaución para evitar el dolor de amar, porque amar duele, se hace un imperativo en el cual el placer, la felicidad se diluye al menor atisbo de frustración, desilusión, de saberse real con relación a otro, y mejor la píldora de la superficialidad, de lo inmediato, de lo fugaz, del placer instantáneo, de los cuerpos que se usan y se desechan, de los sentimientos que se ponen bajo resguardo a costa de vaciarse, de estar con otros en una profunda soledad, un aislamiento auto infligido y un cerco ideológico que trastoca la consciencia y deforma los hechos, y que crea narrativas que nos llevan a un individualismo aséptico que nada quiere saber de la realidad, aunque se la realidad en la que vive.

La realidad nos interpela de forma directa, Gaza, las y los desaparecidos, los homicidios que cubren las calles con sangre y despojos humanos, las deportaciones injustas, las cárceles como motor de la inversión gubernamental, la ganancia excesiva, un capitalismo brutal y una acumulación de la riqueza inédita en la historia de la humanidad, porque lo cierto es que de todas nuestras necesidades han hecho un negocio, cuando nuestras necesidades son un derecho humano.

Agradecer, amar, y saber, se contraponen a amar, comer y rezar. Las tres primeras son acciones que implican un plano de un mínimo de consciencia personal y social. La otra triada se presentó como una respuesta individualista, que si bien es una opción que el mercado puso como consigna de vida, que nos remite a una versión egoísta y hasta hedonista del ser humano, lo real es que para vivir se requiere estar con otros, con otro, si desde el amor, pero no solo con pan y plegarias, sino con la acción de lo que implica estar en consciencia y compromiso con los demás.

Agradecer, amar, y saber son contra culturales, son verbos que van a contracorriente de lo que instala como valido. Hoy el olvido es la constante, la falta de memoria se convierte en excusa para la ingenuidad y la ignorancia. El aumento de los discursos de odio está envuelto en criterios fascistas, nazistas y sionistas, en donde la exclusión y expulsión de lo distinto son la pauta para la sostener la marginación, la segregación, y en donde la aporofobia, -el miedo a los pobres- se contagia a través de las redes sociales. Las clases medias siguen sin querer saber, sin el darse cuenta, sin hacerse conscientes que uno de los éxitos del capitalismo es hacer creer que se tiene alguna posibilidad para llegar a ser ricos desde el esfuerzo individual y es solo a costa de los demás.

Tener valores humanos, amar al prójimo, guiarse por principios morales y éticos en favor de las personas, ser agradecidos y buscar el conocimiento desde un pensamiento crítico, son acciones contraculturales. La realidad humana se ha ido condicionando desde el poder, para instalar una interrogación en la mente de las personas y es que ante la realidad que se vive, por demás desigual, injusta, contradictoria nos preguntamos el ¿Por qué? de las cosas. Menudo lio, sino no vemos la vida desde una perspectiva estructural de la economía, del modo de organización social y político vigente en que están puestas las bases de la interacción social. Y es ahí que la capacidad humana más poderosa en contra de nuestras luchas cotidianas es el poder tener el valor, el coraje y la rebeldía de poder estar agradecidos de todos modos y ante la realidad que nos toca vivir la pregunta es entonces el ¿Para qué?

Agradecer, amar, y saber son un trípode que nos puede ayudar a revertir con urgencia el deterioro de las condiciones materiales, naturales y morales de la vida. El mercado no puede ser el regulador de la vida de las personas, la ganancia no puede ser el único aliciente para trabajar, el placer inmediato no puede ser la única recompensa y la ignorancia el único refugio para esconderse ante los hechos. La consciencia social lleva consigo de forma inherente la lucha por los derechos humanos y por la justicia social con dignidad. “Es propio de las personas felices desear que las demás también lo sean” escribió Víctor Hugo y alcanzar la felicidad siempre es junto con los otros, desde la otredad, desde la condición humana del agradecimiento, del amor y desde el saber inteligente, que no es otra cosa que sentir y pensar al unísono.

“La vida es igual en todas partes, lo que se necesita es gente que sea gente.” Escribió Clarice Lispector y para que la gente lo sea, se requiere aceptar que necesitamos crear las condiciones de dignidad, de justicia, de fraternidad y sororidad, y de igualdad con equidad para que esto sea posible. “Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte.” Acuñó Julio Cortázar, somo solo desde el otro.

La vida es pese a nosotros y “Hay veces que la vida cruza en tu camino cosas maravillosas, que aparecen porque sí, que no buscas y sin embargo encuentras; y en tu mano está entonces aprender a valorarlas como se merecen. A veces se trata de personas, a veces de pequeñas cosas, a veces momentos fugaces…” dijo Ángela Becerra, tener la sensibilidad para agradecer, amar y saber que es de lo que se trata al vivir la vida con plena consciencia.

Pero, “Ser auténtico en un mundo es un acto de valentía. No hay nada más peligroso que una persona que se niega a callar, que se niega a fingir, que se niega a inclinarse ante lo que no cree. Ser real tiene un precio, pero también tiene una recompensa: la libertad. Y yo, sinceramente, prefiero perderlo todo antes que perderme a mí misma.” Expresó Sinéad O’Connor

Y George Orwell escribió: “La verdad es un acto de resistencia. Decir lo que piensas, cuando todos esperan que te calles, es un acto de valentía. En un mundo donde el miedo se usa como herramienta de control, mantener la mente libre es el desafío más grande. No permitas que la comodidad te convierta en cómplice. Si algo está mal, dilo. Si algo es injusto, denúncialo. Y si algo es verdadero, defiéndelo con todo lo que tengas.”

Lo cierto también es que la vida tiene termino. Tener consciencia de la finitud y de nuestra realidad humana es parte importante para poder ir a contracorriente y no por capricho o falsa ideología, sino porque la muerte nos deja sin nada en las manos, Robert De Niro, el actor, contó lo siguiente: “Un día, en un funeral, vi un ataúd con un letrero que decía: ‘Aquí nadie se lleva nada. Sé humilde, sé agradecido y vive tu vida al máximo’. Me quedé mirándolo y pensé en cuántas veces vivimos como si fuéramos a estar aquí para siempre, acumulando cosas, rencores, preocupaciones… y al final, todo queda atrás. La vida no se mide en lo que posees, sino en lo que compartes, en lo que amas, en lo que dejas en los demás. Así que vívela bien, porque nadie se lleva nada.”

Agradecer, amar y saber son verbos que tienen que ser encarnados. Lo primero que aprende a decir un bebé es NO y luego aprende a decir es SÍ. Gloria Fuentes poeta española escribió el “Poema al No” palabras que deberán sonar en voz alta para dejar en los corazones y en las mentes que necesitamos ir a contracorriente ¡Ya!

No a la tristeza.

No al dolor.

No a la pereza.

No a la usura.

No a la envidia.

No a la incultura.

No a la violencia.

No a la injusticia.

No a la guerra.

Sí a la paz.

Sí a la alegría.

Sí a la amistad.