Compras públicas

Katya Morales Prado
Katya Morales Prado

Una de las funciones del Estado es ser el Administrador de los recursos públicos. El dinero con que se hacen las compras públicas lo juntamos ente todos con los impuestos que pagamos. El Estado no genera dinero, solamente lo administra, entonces cuando desvían los recursos destinados para hacer una compra realmente te están burlando a ti, sí, a ti directamente, no es algo ajeno a tu bolsillo, tu cooperaste para que compraran algo y si lo compraron con sobreprecio o de menor calidad o simplemente no lo compraron, a quien perjudicaron indudablemente es a ti.

Los ciudadanos estamos hartos de la corrupción, el 68% piensa que hay corrupción al momento en que el gobierno compra y que la falta de transparencia y la existencia de acuerdos previos entre los vendedores y el gobierno es de lo más preocupante.

La Constitución Mexicana es muy clara al establecer que los recursos deben ser administrados con  eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez para satisfacer los objetivos a los que estén destinados, pero al momento de bajar a la práctica operativa estos principios existen muchas zonas grises en donde se pueden alojar muchas acciones contrarias corruptas.

Las redes de corrupción tejidas alrededor de las compras públicas son muy elaboradas, por lo que, para poderlas desmantelar el Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción del Guanajuato, en conjunto con la Red Ciudadana Anticorrupción se dio a la tarea de hacer un proyecto integral de propuestas específicas que atacan los puntos débiles en las operaciones de compras por parte del estado.

Es necesario modificar desde las estructuras de los sistemas de compras, logrando la inclusión de los municipios, estableciendo bases generales en donde todos los entes de gobierno estatales y municipales estén obligados a seguir las líneas que garanticen sus compras de manera clara y transparente. Se necesita profesionalizar las áreas de compras, eliminando los tintes políticos, para que comprar no sea otro ring de batalla entre partidos donde defienden los colores antes que cuidar que la compra esté verdaderamente bien hecha.

Contar con padrones de proveedores donde se pueda saber quiénes son, evitando empresas fantasmas, o todólogas que venden desde un mazapán hasta fertilizantes, pasando por material de construcción. Simplificar los procesos para que las empresas pequeñas puedan acceder a ser proveedores del gobierno de manera directa y para que cualquier ciudadano interesado pueda comprender como se llevan a cabo las licitaciones y adjudicaciones.

Hay muchas cosas por hacer, los ciudadanos hemos preparado un documento con las peticiones precisas en el que han participado cámaras empresariales, colegios de profesionistas, universidades, observatorios ciudadanos. Sigue ahora el trabajo colaborativo por parte de las autoridades, que lo revisen, que lo analicen y tomando en cuenta todas las aportaciones ciudadanas se diseñen e implementen tanto las reformas legales como las políticas específicas necesarias para realmente combatir la corrupción en las compras públicas.

Es muy difícil combatir la corrupción, está muy arraigada en todas partes, pero no por eso nos vamos a dar por vencidos, nos urge que el Gobierno funcione y compre sin corrupción.

Abogada egresada de la Universidad Iberoamericana León. Maestra en Derecho Corporativo, por la Universidad Latinoamericana. Maestra en Derecho Constitucional y Amparo, por la Universidad Iberoamericana León, con un Máster en Políticas Anticorrupción Iberoamericanas por la Universidad de Salamanca, España, cursando actualmente Doctorado en Derecho.