
Ciudad de México, 11 de marzo de 2026.- El diputado federal del PAN, Alan Márquez Becerra, consideró previsible el rechazo a la Reforma Electoral que envió la presidenta de México, Claudia Sheinbaum a la Cámara de Diputados, porque no obedeció a la imperiosa necesidad del país.
Agregó, además, que Morena rechazó ingresar a su reforma un reno real al financiamiento del crimen organizado en las elecciones pues, el PAN pedía que si se detectaba un solo peso de la delincuencia, la sanción debería ser la cancelación del registro del partido político y no lo aprobó el oficialismo.
El secretario de la Mesa Directiva en San Lázaro, dijo que su voto en contra fue porque el proyecto de reforma enviado por el Poder Ejecutivo al Poder Legislativo para inferir en el proceso electoral “representaba riesgos para la vida democrática del país”.
Durante la sesión legislativa, el diputado Alan Márquez fue el encargado de dar lectura a la declaratoria de publicidad del dictamen, acto con el que inició formalmente la discusión de la reforma en el pleno.
Posteriormente, el legislador guanajuatense reiteró la postura que ha sostenido durante todo el debate sobre esta propuesta:
“Votar bajo amenaza no es democracia.”
Alan Márquez señaló que las reformas electorales deben construirse mediante consensos amplios y con el objetivo de fortalecer la confianza de la ciudadanía en las instituciones, no para generar incertidumbre o debilitar a los órganos que garantizan elecciones libres y transparentes.
En ese sentido, explicó que su voto en contra responde a la necesidad de defender el equilibrio institucional del sistema electoral mexicano, así como la autonomía de las autoridades encargadas de organizar los procesos electorales.
El diputado Alan Márquez ha sido una de las voces que han seguido de cerca la discusión de esta reforma desde sus primeras etapas. Incluso participó en los foros de análisis realizados en distintos estados del país, convocados para discutir los posibles cambios al sistema electoral.
Desde esos espacios, el legislador ha insistido en que cualquier modificación a las reglas democráticas debe responder al interés de la ciudadanía y no a presiones políticas o coyunturas de poder.
Finalmente, Márquez destacó que las y los legisladores de Acción Nacional votaron en contra de la reforma, al considerar que México necesita fortalecer sus instituciones democráticas y no debilitarlas.
“Las reglas de la democracia no se cambian para beneficiar a un gobierno o a un partido. Se construyen pensando en la confianza de la gente y en el futuro del país”, concluyó.




