Ante la embestida constante e injerencista que ha emprendido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desde su acto de toma de protesta hasta nuestros días contra el gobierno mexicano en materia de seguridad nacional y seguridad pública; ayer, el expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) emitió una carta para respaldar a la presidenta de la República mexicana, Claudia Sheinbaum, al señalar a Estados Unidos de intentar intervenir en las elecciones de México.
En este tenor, cabe preguntar: ¿Qué motivó la emisión de la carta de AMLO? ¿Qué papel juegan los medios de comunicación estadounidenses en esta lógica injerencista? ¿Quién y cómo se ha filtrado la información política? ¿Cuál es la intencionalidad política?
Sin duda, hay más preguntas que respuestas, lo real es injerencia o influencia que ha tenido el gobierno de Estados Unidos a través de los medios de comunicación, cuyo objetivo fundamental es influir en la opinión pública, en nuestro caso en las elecciones de México.
Para muestra basta un botón: ante los antecedentes de fraude electoral de las elecciones del 6 de julio de 1988 que llevaron a Carlos Salinas de Gortari a la presidencia de la República; en la antesala de pertenecer a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y de la firma del Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) se llevaron a cabo elecciones locales en el estado de Guanajuato para elegir gobernador, el 18 de agosto de 1991; el candidato electo fue Ramón Aguirre Velázquez (PRI), sin embargo, debido a las acusaciones de fraude electoral que se divulgaron en el plano internacional, particularmente, en medios de comunicación como The Washington Post, no llegó a tomar posesión de su cargo debido a la influencia que tuvieron estos medios de comunicación, basta recordar que este diario sí publicó cobertura sobre las elecciones guanajuatenses; inéditamente el estado de Guanajuato tuvo una encrucijada jurídica con tres gobernadores: un gobernador constitucional, Rafael Corrrales Ayala; un gobernador interino, Carlos Medina Plascencia (producto de la llamada “concerta-cesión”, cuyo artífice fue Salinas); y, un gobernador electo, Ramón Aguirre Valázquez. Así lo confirma, Raymundo Riva Palacio en su libro Colosio, crónica del fracaso de un proyecto transexenal, en el cual Salinas le pidió a Aguirre que declinara para “tener acuerdos con el PAN y en el gobierno de Estados Unidos” — lo que refleja el contexto de la negociación del TLCAN.
Hoy, de nueva cuenta está en juego la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), acuerdo comercial que reemplaza al TLCAN y regula el comercio, la inversión y los derechos laborales y ambientales en América del Norte.
El problema del asunto es que la revisión oficial está programada el 1 de julio de 2026 en un escenario electoral, noviembre en Estados Unidos y en junio de 2027 en México.
En suma, la injerencia de Donald Trump continuará rumbo a las elecciones de noviembre en virtud de que sigue perdiendo popularidad con los electores estadounidenses. Pero ¿hasta qué punto resulta oportuna la carta de apoyo de AMLO a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, para disuadir la injerencia de Estados Unidos en las elecciones de México?
Ustedes tienen la palabra.



