Inicio Columna Cambios en el poder

Cambios en el poder

La renuncia a la coordinación de la fracción parlamentaria de Morena del senador Adán Augusto López ha sido el centro del debate público en los días recientes y no es para menos.

Es un cambio en la élite del poder que es necesario revisar para comprender la forma en que se llevan a cabo en esta etapa política de la 4T.

UN SELECTO GRUPO

El senador Adán Augusto forma parte de un selecto grupo de políticos de la 4T que mantenía una posición importante derivado del proceso de selección del candidato presidencial en el 2024. Recordemos que participaron: la propia presidenta Claudia Sheinbaum, Adán Augusto, Ricardo Monreal, Marcelo Ebrard, Fernández Noroña y Manuel Velasco.

Del resultado de las preferencias electorales arrojadas por diferentes encuestas se asignarían diferentes posiciones: candidatura presidencial, coordinaciones parlamentarias y secretarías de Estado. Aunque no se respetó el orden de las preferencias, todos obtuvieron puestos públicos: Claudia Sheinbaum se convertiría en la primera presidenta de México, Adán Augusto, líder de los senadores; Ricardo Monreal, líder de los diputados; Manuel Velasco, Fernández Noroña y Marcelo Ebrard en senadores; aunque, Ebrard pasaría a ser secretario de economía.

Todos han trazado su propio camino político que les ha permitido alcanzar notoriedad para años próximos. Manuel Velasco ha mostrado en todo momento su respaldo a la presidenta y se ha mantenido al margen, Marcelo Ebrard ha bajado su perfil y ha hecho labores importantes en temas económicos en relación con Estados Unidos, Ricardo Monreal ha operado en la cámara baja para la aprobación de reformas, Fernández Noroña se convirtió en presidente del Senado y ha sido el centro de varias polémicas.

En el caso de Adán Augusto, también fue el operador de las reformas impulsadas por la presidenta. Las más emblemática ha sido la reforma Judicial que se concretó por el voto de Miguel Ángel Yunes Márquez que pasó de las filas de Acción Nacional a Morena a cambio, aparentemente, de eliminar sus expedientes judiciales. Traigamos a la memoria las imágenes de la entrada al senado de Miguel Ángel Yunes escoltado por Adán Augusto.

Este tipo de tareas lo posicionaron como un liderazgo fuerte de la 4T.

EL GIRO INESPERADO

Todo comenzó a dar un giro cuando se dio a conocer que su exsecretario de seguridad cuando fue gobernador de Tabasco, Hernán Bermúdez Requena, lideraba un grupo del crimen organizado denominado “La Barredora”.

Posteriormente, también se hizo público sus ingresos que aparentemente no había reportado como parte del ejercicio de transparencia.

Este golpeteo político no vino desde la oposición sino desde las mismas entrañas del poder que todavía hasta el día de hoy no se han clarificado.

Como el mismo senador lo ha declarado: hay quienes han operado para desestabilizarlo, pero le tienen sin cuidado los señalamientos. Resistió contra viento y marea, aun cuando la información provenía de fuentes oficiales.

Finalmente, decidió apartarse de la coordinación de los morenistas en el senado, pero no renunció a la senaduría ni al trabajo político dentro del movimiento de la 4T.

¿QUÉ SIGNIFICA LA RENUNCIA?

Tras toda esta historia, lo que se puede observar en esta etapa política de la 4T es que los cambios en el poder se llevan a cabo no solamente por la voluntad del presidente en turno sino de una operación política que puede implicar desde dar algo a cambio o hasta una fuerte presión por diferentes medios.

Lo vimos con el Fiscal General de la República que también se resistió hasta el último momento y ahora, con Adán Augusto que se mantuvo al frente de los morenistas por varios meses después de los señalamientos.

Ahora bien, su renuncia es solamente un repliegue y al parecer es para reposicionarse políticamente dentro mismo de la 4T. Puede resultarle, pero es más probable que no vuelva a recuperar la relevancia política que mantuvo durante el gobierno del presidente López Obrador y al inicio de este sexenio.

Con todo lo anterior, se puede afirmar que el liderazgo de la presidenta Sheinbaum se fortalece, pero también hay que decir que existen en su gobierno liderazgos heredados del sexenio anterior que buscan seguir actuando por su propia cuenta.

La historia todavía no concluye, pero sin duda se dio un paso importante para que los hilos del poder se alineen a la presidenta.