Salamanca, Gto., 30 de julio de 2026.- Para los vecinos de las colonias San Javier y Benito Juárez, el lodo en época de lluvias y el polvo constante en el verano eran parte de una rutina de años. Hoy, el panorama es radicalmente distinto: el sonido de las máquinas ha dado paso a vialidades iluminadas, funcionales y, sobre todo, pensadas para devolverle la tranquilidad a las familias.
Con la entrega concluida de la pavimentación en las calles San Joaquín e Ignacio de la Llave, el gobierno municipal que encabeza César Prieto, en coordinación con el Gobierno del Estado, dio un paso clave no solo en el mapa de la infraestructura local, sino en la calidad de vida de sus habitantes.
Para el edil salmantino, cada tramo de concreto va más allá de un indicador técnico o de una cifra presupuestal; se trata de una herramienta directa para regenerar la convivencia comunitaria y la seguridad en las colonias que por años esperaron ser escuchadas.
“La construcción de estas obras fue posible porque el Gobierno Municipal y el Gobierno Estatal compartimos un mismo compromiso con el bienestar de la gente de Salamanca. Estoy convencido de que el desarrollo de infraestructura y el mejoramiento de la imagen urbana son claves para la construcción de la paz y la tranquilidad de nuestro municipio”, enfatizó el presidente municipal César Prieto durante la entrega formal a los colonos.
De la tierra al desarrollo integral
La intervención integral en la calle San Joaquín (colonia San Javier) implicó una inversión superior a los 4.4 millones de pesos para pavimentar cerca de 170 metros lineales. Sin embargo, el verdadero impacto social está bajo el suelo y en el entorno: se renovaron redes de agua potable, drenaje sanitario, pozos de visita, bocas de tormenta y se instaló iluminación LED de última generación para brindar seguridad a quienes transitan por la zona al caer la noche.
De manera simétrica, en la colonia Benito Juárez, la calle General Ignacio de la Llave recibió una transformación total con una inversión contratada de más de 3 millones de pesos. La obra abarcó la pavimentación de la calzada, la sustitución completa de tuberías hidráulicas y de drenaje, así como la instalación de alumbrado público subterráneo.
Con estas entregas, el programa de rehabilitación vial de Salamanca demuestra que la obra pública cobra su verdadero sentido cuando deja de medirse solo en metros cuadrados y empieza a medirse en la dignidad, el orgullo y la seguridad de las familias que habitan el municipio.



