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	<title>Dr. Arturo Mora Alva &#8211; Platino News</title>
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	<description>Siéntete Platino</description>
	<lastBuildDate>Tue, 03 Nov 2026 14:37:51 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Morirse</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 03 Nov 2026 14:37:51 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[“Tienes que morir unas cuantas veces antes de que realmente puedas vivir.” Charles Bukowski “Que tiempo tan duro para estar vivo si tienes algo de empatía.” Gaby Castellanos “Hay miradas que esconden tormentas, silencios que gritan verdades y almas que aprendieron a sobrevivir en la oscuridad.” José Flores “Hay personas que parecen vivir en silencio [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Tienes que morir unas cuantas veces antes de que realmente puedas vivir.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Charles Bukowski</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Que tiempo tan duro para estar vivo si tienes algo de empatía.”</span> </em></strong><strong><em>Gaby Castellanos</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Hay miradas que esconden tormentas, silencios que gritan verdades y almas que aprendieron a sobrevivir en la oscuridad.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>José Flores</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Hay personas que parecen vivir en silencio porque casi todo lo importante les ocurre por dentro.”</span> </em></strong><strong><em>Virginia Wolf</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Los más inteligentes son los que nunca dejan de cuestionar lo que creen saber.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Sócrates</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Porque el amor no se compra, no se vende, no se impone, ni puede ser evitado. El amor sucede.”</span> </em></strong><strong><em>Jorge Amado</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Me pregunto si es realmente posible entender a otra persona. Incluso cuando tratamos de conocer a alguien poniendo el tiempo y toda la buena voluntad posible, ¿hasta qué punto podemos captar su verdadera naturaleza?” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Haruki Murakami</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Conocer su alma es aprender su lenguaje, entenderla en silencio es la forma más pura de hacerla feliz.” </em></strong></span><strong><em>Luna Lua</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Nos pasamos la mitad de la vida intentando hacer mapas de lugares inexistentes. El resto, con suerte lo pasamos aprendiendo que las personas adecuadas pueden hacer que cualquier dirección nos haga sentir como en casa.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Kaha Mind</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Cuando el mundo tire para abajo, es mejor no estar atado a nada.”</span> </em></strong><strong><em>Charly García</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Que nada nos quite la sensibilidad ni apague esa delicadeza del alma que nos permite encontrar belleza en las cosas más pequeñas, para seguir sintiendo bonito, incluso cuando la vida nos duela.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Yenny Rojas</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Tienes una responsabilidad dentro de tu comunidad de hacer todo lo que puedas para que la gente pueda vivir con dignidad.”</span> </em></strong><strong><em>Susan Sarandon</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Ya casi no soy nadie, soy tan solo ese anhelo que se pierde en la tarde. En ti está la delicia, como está la crueldad en las espadas.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Jorge Luis Borges</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Te aseguro que nada es tan caótico como parece. Nada merece que sacrifiques tu salud. Nada merece que te envenenes a base de estrés, ansiedad y miedo.” </em></strong></span><strong><em>Steve Maraboli</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“La sombra de mi alma huye en un atardecer de letras, niebla de libros y palabras.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Federico García Lorca</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Me pregunto cuál será el sitio para todos aquellos que no queremos ser nada, que no aspiramos a nada, que simplemente nos queremos quitar de en medio de la masa para comenzar a disfrutar de la libertad verdadera. ¿Dónde estará ese sitio?”</span> </em></strong><strong><em>Charles Bukowski</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;No hay extensión más grande que mi herida.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Miguel Hernández</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<h4 style="text-align: right;"><strong><em>      In memoriam Estela del Carmen Rojas</em></strong></h4>
<p>Nada como la certeza de la muerte, regreso a la nada de donde venimos. La vida es su contraparte; es inicio, camino e incertidumbre, donde se descubre, desde el nacimiento, la condición que nos define como seres humanos. Partimos de la fragilidad propia de una especie que necesita ser recibida por unas manos y por unos seres que nos acojan para poder desarrollar sus atributos y cualidades. Nos definimos desde la otredad del lenguaje, desde la mirada que nos constituye y desde las emociones que nos proporcionan los recursos para sobrevivir. Con las capacidades de la inteligencia podemos pensar; primero sentimos las emociones y luego pensamos, dirá Humberto Maturana.</p>
<p>La existencia se define desde la otredad. La vida gana cada día una batalla a la certeza de la finitud. El azar y la necesidad serán las formas más básicas mediante las cuales vamos construyendo todo aquello que nos configura: identidad, carácter, personalidad, aprendizaje, experiencia, conciencia e individualidad. Todo ello ocurre en un contexto social y económico que, en gran medida, determina las oportunidades para llegar a ser lo que podemos ser. Aunque existe conciencia y voluntad, la mayoría de las veces dependemos de múltiples factores y condiciones. La vida es camino, desafío e incertidumbre en la complejidad. Y lo cierto es que no todos los caminos necesitan un mapa; algunos solo necesitan compañía.</p>
<p>Así, encontramos manos, inteligencias, voces, ideas, sensibilidades, miradas, experiencias, placeres, rostros, afectos, amores, amistades, colegas, cómplices y palabras que nos acompañan. Las bifurcaciones son inéditas. Las disyuntivas no son lineales ni binarias. La vida está hecha de matices y riesgos, de audacias construidas desde la libertad, de acciones, valores y principios que vamos asumiendo desde la conciencia de nosotros mismos y en relación con los demás. Esa otredad nos delimita y nos confronta; nos permite abrir los ojos, despertar la conciencia y construir la confianza para decidir nuestros pasos, nuestro camino y nuestra compañía, incluida la soledad, que también sabe acompañar a quien sabe dialogar en silencio después de haber escuchado a los demás y se atreve a descender al abismo de su propia historia, con sus contradicciones, paradojas y errores, pero también con sus aciertos, logros, compromisos y entregas genuinamente humanas.</p>
<p>La vida es eso que hacemos, y aquello que sucede, para retrasar la certeza de la muerte. Vivir es poner en uso nuestras capacidades, habilidades, cualidades, intuiciones y atributos para dar testimonio de nuestro interés por estar vivos de una manera consciente y coherente. Es hacerlo desde la falta, desde la incompletud, aceptando la imperfección como parte inherente de la condición humana. <strong>Almudena Grandes</strong> dice:</p>
<p><em>“El territorio de la cultura es la emoción. Las experiencias artísticas, los libros, las películas, las imágenes, la música&#8230; son emociones. Son vidas de más. Una persona que lee libros, que ve películas, que va a conciertos, vive más; no más años, pero sí muchas más experiencias.”</em></p>
<p>Una de esas experiencias es el amor. Saber que sentimos y amamos es una cualidad profundamente humana. Pensar las emociones es configurar sentimientos, y el amor es uno de los más interesantes, porque nos lleva a conocernos con autenticidad y constituye una forma de dar sentido al tiempo que habitamos antes de morir. En Elogio del amor, <strong>Alain Badiou</strong> escribió:</p>
<p><em>“Creo que el amor abarca la experiencia de la posible transición de la pura aleatoriedad del azar a un estado de valor universal. Partiendo de algo que es simplemente un encuentro, una nimiedad, aprendes que puedes experimentar el mundo desde la diferencia y no solo en términos de identidad. E incluso puedes ser puesto a prueba y sufrir en el proceso. En el mundo actual, generalmente se piensa que los individuos solo buscan su propio interés. El amor es un antídoto contra eso. Siempre que no se conciba únicamente como un intercambio de favores mutuos, ni se calcule con mucha antelación como una inversión rentable, el amor es realmente una confianza única depositada en el azar. Nos lleva a áreas clave de la experiencia de lo diferente y, esencialmente, nos lleva a la idea de que puedes experimentar el mundo desde la perspectiva de la diferencia. En este sentido, tiene implicaciones universales: es una experiencia individual de universalidad potencial y, por lo tanto, es central para la filosofía, como Platón fue el primero en intuir.”</em></p>
<p>Pensar en morirse es también pensar en la felicidad, que precisamente por efímera resulta vital, y en el aquí y el ahora del presente. <strong>Eduardo Galeano</strong> lo expresa con toda claridad:</p>
<p><em>“La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora, ¿cuándo? Tu vida estará siempre llena de retos. Es mejor admitirlo y decidir ser felices de todas formas. Por largo tiempo me parecía que la vida estaba a punto de comenzar. La vida de verdad. Pero siempre había algún obstáculo en el camino, algo que resolver primero, algún asunto sin terminar, tiempo por pasar, una deuda que pagar. Solo entonces la vida comenzaría. Hasta que me di cuenta de que esos obstáculos eran mi vida.”</em></p>
<p>Con todo ello aparece también la conciencia social, y el hecho de comprender que la felicidad es, asimismo, un compromiso con los demás. <strong>José Saramago</strong> escribió:</p>
<p><em>“No me gusta hablar de felicidad, sino de armonía: vivir en armonía con nuestra propia conciencia, con nuestro medio ambiente, con la persona que te gusta, con los amigos. La armonía es compatible con la indignación y la lucha; la felicidad no: la felicidad es egoísta. Como a veces digo: en vez de creer en la felicidad, creo en la armonía con el otro. Pienso que el amor es el encuentro de la armonía con el otro”.</em></p>
<p>Esta perspectiva me ha ayudado a entender que no hay un camino hacia la felicidad, pero sí un compromiso con caminar, y con hacerlo al lado de otros y de otras. En esa realidad, la muerte permanece inevitable. Y, dentro del ciclo natural de la vida y la muerte, no dejan de doler las ausencias que nos descolocan, que nos entristecen y que nos obligan a valorar la vida compartida. El duelo es el proceso de integrar la certeza de que ya no habrá más espacio ni tiempo para coincidir y para ser con quien se ha ido.</p>
<p><strong>Piedad Bonnett</strong>, poeta colombiana que ha escrito con magistral talento sobre la muerte, el dolor, el amor y la salud mental, ha plasmado en estos poemas algo que nos coloca frente a la necesaria experiencia de sentir antes de morir.</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #ff0000;"><strong>Cicatrices</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>No hay cicatriz, por brutal que parezca,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>que no encierre belleza.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Una historia puntual se cuenta en ella,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>algún dolor. Pero también su fin.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Las cicatrices, pues, son las costuras</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>de la memoria,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>un remate imperfecto que nos sana</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>dañándonos. La forma</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>que el tiempo encuentra</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>de que nunca olvidemos las heridas</em>.</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #ff0000;"><strong>Ofertorio</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em>Como un regalo acepto tu silencio,</em></strong></p>
<p><strong><em>con todo</em></strong></p>
<p><strong><em>lo que contiene su rigor de roca.</em></strong></p>
<p><strong><em>Con todas las preguntas que caben en su círculo,</em></strong></p>
<p><strong><em>su arañazo, su lágrima y su vientre</em></strong></p>
<p><strong><em>de tambor que golpeo</em></strong></p>
<p><strong><em>y donde solo el golpe me responde.</em></strong></p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<p><strong><em>Como algo que es,</em></strong></p>
<p><strong><em>que no puede no ser,</em></strong></p>
<p><strong><em>acepto tu silencio.</em></strong></p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<p><strong><em>Con todo lo que tiene de respuesta,</em></strong></p>
<p><strong><em>de grito figurado, de impotencia,</em></strong></p>
<p><strong><em>de palabras cosidas con largos hilos falsos.</em></strong></p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<p><strong><em>Porque todo</em></strong></p>
<p><strong><em>lo que un hombre quiere soñar cabe en el puño</em></strong></p>
<p><strong><em>cerrado del silencio.</em></strong></p>
<p><strong><em> </em></strong></p>
<p><strong><em>Te ofrezco a cambio</em></strong></p>
<p><strong><em> todo el silencio que tu oído pide,</em></strong></p>
<p><strong><em> que tu corazón pide,</em></strong></p>
<p><strong><em> y de puntillas</em></strong></p>
<p><strong><em> salgo de ti.</em></strong></p>
<p><strong><em>(Yo, que siempre he creído en las palabras.)</em></strong></p></blockquote>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #ff0000;"><strong>Pido al dolor que persevere</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Pido al dolor que persevere.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> Que no se rinda al tiempo, que se incruste</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> como una larva eterna en mi costado</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>para que de su mano cada día</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>con tus ojos intactos resucites,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>con tu luz y tu pena resucites</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>dentro de mí.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Para que no te mueras doblemente</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>pido al dolor que sea mi alimento,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> el aire de mi llama, de la lumbre</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>donde vengas a diario a consolarte</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>de los fríos paisajes de la muerte.</em></strong></span></p></blockquote>
<p><em> </em></p>
<p>Quizá de eso se trate también morirse: de comprender que la muerte no cancela del todo la presencia de quienes han dejado una huella en nosotros. Permanecen en la memoria, en las conversaciones que todavía evocan su nombre, en los gestos aprendidos, en las enseñanzas recibidas y en el afecto que continúa transformándonos aun cuando ya no puedan acompañarnos físicamente. La muerte interrumpe la posibilidad de nuevos encuentros, pero no logra borrar aquello que fue compartido con autenticidad. Quien ha amado, quien ha cuidado, quien ha entregado algo de sí a los demás, permanece de alguna manera en la trama de las vidas que tocó.</p>
<p>Morirse nos recuerda también la urgencia de vivir. No desde la prisa ni desde la acumulación de éxitos o reconocimientos, sino desde la capacidad de estar presentes, de asumir nuestros vínculos, de ejercer la solidaridad y de construir sentido junto a otros. La conciencia de la finitud puede ser una maestra severa, pero también profundamente humana, porque nos obliga a reconocer que el tiempo es limitado y que, precisamente por ello, cada encuentro, cada palabra, cada acto de amor y cada gesto de generosidad adquieren un valor irrepetible.</p>
<p>Hoy, al recordar a <strong>Estela del Carmen Rojas</strong>, vuelven las preguntas inevitables sobre la vida y la muerte, sobre el dolor de la ausencia y la gratitud por lo vivido. Tal vez no exista una respuesta definitiva para comprender el misterio de morirse. Sin embargo, mientras seguimos habitando este instante que llamamos vida, podemos honrar a quienes se han ido viviendo con mayor conciencia, con mayor amor y con un compromiso más profundo hacia los demás. Porque, al final, quizá la mejor manera de enfrentar la certeza de la muerte sea dar testimonio, cada día, de las razones que tenemos para seguir viviendo.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>A pesar de nosotros</title>
		<link>https://platino.news/a-pesar-de-nosotros/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 26 Oct 2026 21:21:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[“Planta tu propio jardín y decora tu propia alma, en lugar de esperar a que alguien te traiga flores.” Jorge Luis Borges “En fin, ya vendrá la calma, sólo se está muriendo un algo, aquí, donde me comienza el alma.” Chavela Vargas “Lo que lees cuando no estás obligado a hacerlo es lo que determina [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Planta tu propio jardín y decora tu propia alma, en lugar de esperar a que alguien te traiga flores.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Jorge Luis Borges</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“En fin, ya vendrá la calma, sólo se está muriendo un algo, aquí, donde me comienza el alma.”</span> </em></strong><strong><em>Chavela Vargas</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Lo que lees cuando no estás obligado a hacerlo es lo que determina en qué te convertirás cuando no puedas evitarlo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Oscar Wilde</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Vago&#8230;e invito a vagar a mi alma. Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra para ver cómo crece la hierba del estío&#8230;”</span> </em></strong><strong><em>Walt Whitman</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Tal vez estamos en el mundo para buscar el amor, encontrarlo y perderlo, una y otra vez. Con cada amor volvemos a nacer y con cada amor que termina se nos abre una herida. Estoy llena de orgullosas cicatrices.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Isabel Allende</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Qué fácil callar, ser serena y objetiva con los seres que no me interesan, a cuyo amor o amistad no aspiro. Soy entonces calma, cautelosa, perfecta dueña de mí misma. Pero con los poquísimos seres que me interesan está la cuestión absurda: soy una convulsión.”</span> </em></strong><strong><em>Sylvia Plath</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“No hay viento favorable para quien no sabe a qué puerto dirigirse.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Séneca</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Existe dentro de cada uno de nosotros un potencial de bondad que supera nuestra imaginación; para dar sin buscar recompensa; para escuchar sin juzgar; para amar incondicionalmente.” </em></strong></span><strong><em>Elisabeth Kübler-Ross</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Hay quien deja huella y hay quien marca el camino.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Elvira Sastre</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Quien nada da, nada tiene. La mayor desgracia no es no ser amado, sino no amar.”</span> </em></strong><strong><em>Albert Camus</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Lo cierto es que, si tuviéramos tiempo para hablar, todos nos declararíamos excepciones. Porque todos somos casos especiales. Todos merecemos el beneficio de la duda. Pero, a veces, no hay tiempo para escuchar con tanta atención, para tantas excepciones, para tanta compasión.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Carlos Skliar</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Qué hermoso era saber que estabas ahí como un remanso, sola conmigo al borde de la noche, y que durabas, eras más que el tiempo.”</span> </em></strong><strong><em>Julio Cortázar</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Las cosas más bellas son aquellas susurradas por la locura y escritas por la razón.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>André Gide</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“No busques significado en las palabras. Escucha los silencios.” </em></strong></span><strong><em>Samuel Beckett</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Comenzaba a sentir ese agobio que produce la repetición de una misma vida cuando ningún interés la encauza y ninguna esperanza la sostiene.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Gustave <span style="color: #333399;">Flaubert</span></em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Alguna gente no enloquece nunca, que vida tan horrible deben tener.”</span> </em></strong><strong><em>Charles Bukowski</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Todos nos transformaríamos si nos atreviéramos a ser lo que somos.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Marguerite Yourcenar</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Quien ha visto la esperanza, no la olvida. La busca bajo todos los cielos y entre todos los hombres. Y sueña que un día va a encontrarla de nuevo, no sabe dónde, acaso entre los suyos.”</span> </em></strong><strong><em>Octavio Paz</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“En los infiernos que yo atravesé, no había monstruos, había personas que yo amaba.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Jassive Yazbek</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<p><strong>Las maneras</strong> en que enfrentamos la realidad implican poner en acción, en juego, lo aprendido, la personalidad, el carácter, los valores, las convicciones y las creencias, en una dinámica multidimensional que combina historia, expectativas y, sobre todo, presente; en la paradoja del instante mismo que, al pasar, se convierte en pasado y aún no puede ser futuro. La forma en que percibimos la realidad y sus representaciones nos envuelve en un juego de espejos que, como en la “casa de la risa” de las ferias de antaño, donde las superficies cóncavas y convexas distorsionan las imágenes, nos muestra figuras deformadas. Y aunque sabemos que somos nosotros quienes aparecen reflejados allí, la imagen nos provoca una carcajada y, al mismo tiempo, cierta inquietud ante la dificultad de reconocernos en esa versión exagerada e irreal de nosotros mismos.</p>
<p>Vivimos con poco tiempo para pensar serenamente los pasos que daremos frente a las circunstancias de la vida. Con frecuencia, esta no nos concede pausas suficientes para reflexionar, y terminamos dejándonos llevar por impulsos emocionales que operan como respuestas instintivas, intuitivas e inmediatas. El problema es que, desde esas formas de reacción, la vida se vuelve compleja y nos conduce a lugares, situaciones y decisiones que, en el fondo, no deseábamos. Quedamos atrapados en una red de decisiones y consecuencias con las que no sabemos qué hacer, creando problemas reales que se complican innecesariamente.</p>
<p>A pesar de nosotros, la vida sigue, y el desafío consiste en hacernos cargo de lo que hacemos, porque no somos lo que decimos o pensamos, sino, en términos concretos, aquello que realizamos. <strong>Friedrich Nietzsche</strong> escribió:</p>
<p><em>“Existe sólo un derecho humano básico: el derecho de hacer lo que se quiera. Y con él viene el único deber humano: asumir las consecuencias.”</em></p>
<p>En esta condición humana, resulta fundamental dar un lugar a lo que se siente y a lo que se piensa en un mundo donde estamos rodeados de otros, de una alteridad que implica un diálogo permanente. Dentro de los procesos de comunicación, escuchar de manera empática y comprender lo que se dice es tan importante como aceptar que uno es responsable de lo que expresa, pero no necesariamente de lo que el otro interpreta o siente. Jacques Lacan lo sintetizó de manera provocadora: “Usted podrá saber lo que dijo, pero nunca lo que el otro escuchó”. Ello explica, en buena medida, la enorme cantidad de malentendidos que se producen en la vida cotidiana. La norma no es la comunicación perfecta; la excepción es alcanzarla. El lenguaje está lleno de equívocos, dobles sentidos y significados diversos, porque quien escucha no es un recipiente vacío, sino alguien que posee su propio lenguaje y que decodifica, filtra, traduce e interpreta los mensajes desde su historia personal, sus heridas, sus deseos inconscientes y sus fantasmas emocionales.</p>
<p>A pesar de nosotros, aquello que decimos deja de pertenecernos en el momento mismo en que sale de nuestra boca. Lo mismo ocurre con lo que hacemos, con nuestras acciones y actitudes. Todo indica que únicamente mediante el diálogo y la rectificación podemos construir un proceso de comunicación que siempre será inacabado e imperfecto, pese a la buena voluntad y pese a nosotros mismos. El inconsciente nos conduce a lugares y situaciones que muchas veces permanecen latentes o deseadas, pero que no han podido ser llevadas a la conciencia y, por tanto, al lenguaje. Así, permanece activo aquello que ha sido reprimido, evadido, negado, sublimado, proyectado, aislado, desplazado o racionalizado. Estos mecanismos de defensa ayudan inicialmente a mantener un equilibrio psicológico y a funcionar en la vida cotidiana; sin embargo, pueden volverse problemáticos e incluso patológicos cuando se utilizan de manera excesiva e inflexible, distorsionando la realidad y, por ende, la comunicación, vehículo privilegiado de la interacción social y afectiva.</p>
<p>Lo mismo sucede en la tarea de comprender el mundo y en todo aquello que nos conduce a establecer acuerdos para crear y desarrollar los sistemas sociales de interacción en la vida cultural, económica y política. Esto nos lleva a reflexionar sobre las formas en que construimos un sentido de pertenencia e identidad hacia un grupo, una comunidad, una clase social o diversas adscripciones religiosas, étnicas, ideológicas, educativas, generacionales y de género. Ello implica desarrollar competencias sociales de reconocimiento, tolerancia, respeto y aceptación de la diversidad como elementos sustantivos y constitutivos de la condición humana, más allá de la pluralidad de pensamiento.</p>
<p>A pesar de nosotros, la vida es y la realidad se construye socialmente. La pregunta entonces es si queremos ser parte de esa construcción de manera crítica, participativa y colaborativa, desde el diálogo con lo diferente, con capacidad de escucha, reflexión y flexibilidad para aceptar que no existe una sola verdad; que la realidad es relativa, histórica, subjetiva, emocional y científica al mismo tiempo; y que puede ser pensada desde una filosofía humanista y una ética planetaria cuya urgencia se vuelve cada vez más evidente ante la crisis civilizatoria que experimenta el mundo. Frente a ello, Slavoj Žižek advierte sobre tres grandes crisis contemporáneas: la crisis ambiental, la crisis asociada al desarrollo de la inteligencia artificial y la crisis de la guerra global. En conjunto, estas amenazas parecen conducirnos hacia una catástrofe de alcance planetario. Ante esta realidad, la pregunta es inevitable: ¿Qué vamos a hacer en este momento?</p>
<p>A pesar de nosotros, la vida sigue con toda su complejidad y, en los hechos, somos testigos de una serie de aberraciones, abusos, injusticias, desigualdades, procesos de marginación y exclusión, manifestaciones de miseria, normalización de distintas formas de violencia y una creciente banalización del mal. Todo ello parece confirmar las señales de advertencia sobre una posible catástrofe global, al tiempo que nos obliga a preguntarnos por nuestra responsabilidad individual y colectiva frente a los desafíos de nuestro tiempo.</p>
<p>Sin embargo, también a pesar de nosotros, persisten la solidaridad, la capacidad de cuidado, la voluntad de construir comunidad y la posibilidad de imaginar un futuro distinto. La historia humana no es solamente la historia de los conflictos y las tragedias; es también la historia de personas y pueblos que, en medio de la adversidad, han encontrado caminos para resistir, crear, reconstruir y otorgar sentido a la existencia. La esperanza no es una forma de ingenuidad, sino una disposición ética para actuar cuando todo parece empujar hacia la resignación.</p>
<p>Quizá el mayor desafío de nuestra época consiste en comprender que ninguna transformación profunda será posible sin una transformación de nosotros mismos. La construcción de una sociedad más justa, democrática y humana exige ciudadanos capaces de cuestionarse, escuchar al otro, reconocer sus propios límites y asumir la responsabilidad de sus actos. No se trata de alcanzar una perfección imposible, sino de avanzar hacia formas más conscientes de convivencia que hagan de la dignidad humana un principio irrenunciable.</p>
<p>A pesar de nosotros, y también gracias a nosotros, el presente sigue siendo el único espacio donde es posible intervenir en el curso de la historia. Cada palabra, cada acción y cada decisión contribuyen a configurar el mundo que habitamos y el legado que dejaremos a quienes vienen detrás. Por ello, frente a la incertidumbre, la complejidad y las crisis de nuestro tiempo, tal vez la tarea más urgente sea atrevernos a participar activamente en la construcción de una realidad más justa, más solidaria y más humana, consciente de que el futuro no está escrito y de que todavía depende, en gran medida, de lo que hagamos aquí y ahora.</p>
<p>Tomo prestadas las palabras de Patricia <strong>Maya Rain</strong> y <strong>Walt Whitman</strong> para situarnos en el aquí y el ahora, recordando que aún tenemos la oportunidad de ser, a pesar de nosotros mismos, parte de un proyecto humano que debe configurarse desde la justicia social y el reconocimiento del valor inherente de todas y cada una de las personas que habitamos el planeta Tierra.</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Me queda poco tiempo y aún siento el peso de cada recuerdo.</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> El alma cobra por lo vivido, por lo perdido y lo prohibido.</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> Extrañar es el costo de haber sentido tanto.</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> Es vagar en un vacío infinito, entre cantos y nostalgias.</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> Entre los restos de cada estación quedó una tinta que busca la luz.</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> Escribir es ordenar esos pedazos, juntar lo quebrado para poder elegir una vida</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> y sanar el alma desde lo profundo.”</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong>Patricia Maya Rain</strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Nunca ha habido más comienzo</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> que el que hay ahora,</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> Ni más juventud ni vejez</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> que la que hay ahora;</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> Y nunca habrá más perfección</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> que la que hay ahora,</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> Ni más cielo ni infierno</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em> que el que hay ahora.”</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong>Walt Whitman</strong></span></h6>
</blockquote>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Con eso del tiempo actual</title>
		<link>https://platino.news/con-eso-del-tiempo-actual/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 19 Oct 2026 23:23:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[“Solo una cosa le hacía falta para ser tan única como un girasol, dejar de mirar hacia el lado equivocado, dar la espalda a la oscuridad que opacaba su belleza y dejar entrar la luz del sol a su interior.” Tapia “Usted es una de las pocas razones por las que estoy contento de haber [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Solo una cosa le hacía falta para ser tan única como un girasol, dejar de mirar hacia el lado equivocado, dar la espalda a la oscuridad que opacaba su belleza y dejar entrar la luz del sol a su interior.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Tapia</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Usted es una de las pocas razones por las que estoy contento de haber vivido en este tiempo.”</span> </em></strong><strong><em>Julio Cortázar</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“A veces la vida cruza en tu camino cosas maravillosas, que no buscas y sin embargo encuentras. En tu mano está entonces aprender a valorarlas como se merecen. A veces se trata de personas, a veces de pequeñas cosas, a veces momentos fugaces.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Ángela Becerra</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Conmoverse no significa necesariamente llorar. Conmoverse significa moverse junto con las cosas, teniendo el mismo ritmo, el mismo paso, el mismo pulso.” </em></strong></span><strong><em>Pierluigi Cappello</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El amor más grande nunca será aquel que se puede expresar mediante palabras limpias y dulces. El amor más grande tampoco será aquel que se expresa frotando suavemente una mano contra otra. El amor más grande es aquel que no puede expresarse, del que ni siquiera se puede hablar.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Fernando Pessoa</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“No siempre los sueños van pegados a los recuerdos y mucho menos a la realidad, a veces se quedan en una noche, en un recuerdo vagó y en lo más profundo de la mente, cómo sí al final solo fueran fantasías cubiertas de realidades inexistentes de deseos vanos.”</span> </em></strong><strong><em>L.</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Las personas, simplemente, aman o no aman. Los que aman, lo harán siempre a todas horas, intensa y apasionadamente. Los que no aman, jamás se elevarán ni un centímetro del suelo. Hombres y mujeres grises, sin sangre.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Chavela Vargas</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“La única manera de que no te atrapen la monotonía, la apatía y la tristeza, es adelantarse en el camino y dejarlas atrás. Y aunque una copa ayuda, lo único que hay tener claro es que no hay destino, sino que es uno mismo quien lo labra.”</span> </em></strong><strong><em>Jack Kerouac</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“No sabes bien si la vida es un viaje, si es un sueño, si es la espera, si es un plan que se desarrolla día tras día, y no te das cuenta si no mirando hacia atrás. No sabes si tiene sentido. En ciertos momentos, el sentido no cuenta. Cuentan los lazos.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Jorge Luis Borges</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Aunque algo quede sin hacer, todos debemos tomarnos un tiempo para sentarnos en calma y observar cómo cambian las hojas.” </em></strong></span><strong><em>Elizabeth Lawrence</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“La verdadera forma de vivir es disfrutar de cada instante a medida que pasa; sin duda, la belleza de la vida reside en las cosas cotidianas que nos rodean.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Laura Ingalls Wilder</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“El cerebro puede seguir consejos, el corazón no. Y el amor, al no tener geografía, no conoce fronteras.”</span> </em></strong><strong><em>Truman Capote</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Uno tiene que ir muy lejos, para saber hasta dónde se puede ir.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Heinrich Böll</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“¿Quiénes somos, quien es cada uno de nosotros, sino una combinación de experiencias de información, de libros leídos, de cosas imaginadas? </em></strong></span><strong><em>Italo Calvino</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<p>La edad que uno va acumulando no son solo los días y las horas transcurridas, ni los meses o los años. Tal vez consiste en comprender la paradoja de que el tiempo no se detiene, mientras nosotros nos aferramos a reunir recuerdos, objetos y evidencias de nuestra presencia en el mundo. Nos importa saber si hemos sido importantes para alguien, si nos han amado, si hemos habitado sus pensamientos y su corazón, y si hemos sido capaces de amar con todo lo que ello implica. El verdadero desafío es, como escribió <strong>Fernando Pessoa</strong>, amar y estar presentes en el día a día de la vida:</p>
<p><em>&#8220;Yo amo lo que fue. Todo lo que ya no es. El dolor que ya no me duele, la antigua y errónea fe, el ayer que dolor dejó, el que dejó alegría sólo porque fue, y voló y hoy es ya otro día&#8221;.</em></p>
<p>Son tiempos difíciles de comprender. Hay muchas preguntas, y las respuestas parecen encontrarse en la lógica de la acumulación de la riqueza sin escrúpulos y en la evidencia de que la humanidad no ha aprendido todavía a gobernarse desde la pluralidad, la justicia social y la equidad.</p>
<p>Vemos cómo las ideologías atrapan al mundo, particularmente el resurgimiento de expresiones fascistas que se sostienen en creencias desprovistas de argumentos, en mitos construidos para perpetuar una pedagogía del miedo, en el control de narrativas falsas y en la negación de la historia.</p>
<p>Estos días, marcados por revueltas sociales protagonizadas por jóvenes en distintos países, dejan en claro que vivimos un reordenamiento geopolítico atravesado por intereses principalmente económicos. En este contexto, numerosos gobiernos de la Unión Europea han incrementado los recursos destinados al gasto militar y a la preparación para la guerra, sacrificando recursos que antes fortalecían el bienestar social: educación, salud, vivienda, transporte y programas dirigidos a la infancia, las personas mayores, las pensiones y las jubilaciones. También se han debilitado las acciones orientadas a enfrentar la pobreza, la migración, la marginación y la exclusión social. Todo ello ocurre en paralelo con la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y el crecimiento del desempleo.</p>
<p>Las expresiones de inconformidad social ocupan su lugar pese a la dureza de las acciones represivas de muchos Estados y al uso excesivo de la fuerza. La confrontación social surge como una respuesta frente a un poder que, aun teniendo la obligación de garantizar los derechos sociales y humanos de los pueblos, continúa subordinado a lógicas impuestas por corporaciones y élites económicas supranacionales. Estas buscan asegurar la máxima rentabilidad y la explotación de los recursos naturales, sin consideración ética alguna por la calidad de vida de las personas ni por la preservación de la naturaleza.</p>
<p>A veces, sin ser ajenos a la realidad, lo que nos queda es librar la lucha en el plano individual y, al mismo tiempo, en el colectivo, para transformar las circunstancias sociales en favor de la humanidad en su conjunto. No se trata de parcializar, fragmentar o aislarnos de los contextos sociales en los que estamos insertos, sino de asumir nuestra responsabilidad histórica frente a ellos.</p>
<p><strong>Jorge Ratia</strong> reflexiona sobre la necesidad de recuperar un humanismo urgente desde la conciencia social:</p>
<p><em>&#8220;Nos hemos convertido en la generación que menos escucha y que más opina. También en aquella que se encierra en su burbuja intelectual y toma decisiones basándose en creencias previas, a pesar de la ingente información que la era digital ha puesto a nuestra disposición. El diálogo crea un fuerte vínculo de cooperación: estamos dispuestos a escuchar y a ser escuchados, a confesar las profundidades de nuestro pensamiento y a comprender las de nuestro interlocutor. En definitiva, a entender lo que significa ser humanos.&#8221;</em></p>
<p>Es cierto, como escribió <strong>Albert Camus</strong>, que existe una verdad que se vuelve más evidente con el paso de los años y que reivindica nuestra singularidad como personas:</p>
<p><em>&#8220;Cuánto más envejezco, más me doy cuenta que sólo se puede vivir con los seres que nos liberan, que nos aman, con un afecto tan ligero de llevar, como fuerte de sentir. La vida de hoy es demasiado dura, demasiado amarga, demasiado debilitadora como para soportar, además, el sometimiento de parte de quienes amamos.&#8221;</em></p>
<p>Sentir la vida y otorgarle valor a partir de lo que pensamos y experimentamos, desde una conciencia sentipensante, puede reafirmar nuestra dignidad como seres humanos. Implica reconocer el valor de la vida, de lo simple y de lo real; de aquello que poco a poco hemos dejado de ver, de sentir, de comprender y de apreciar. Como señaló <strong>Jiddu Krishnamurti</strong>:</p>
<p><em>“Es muy importante salir solo, sentarse bajo un árbol, no con un libro ni con un compañero, sino solo, y observar la caída de una hoja, oír el chapoteo del agua, el canto de los pescadores, observar el vuelo de un pájaro y observar tus propios pensamientos mientras se persiguen por el espacio de tu mente. Si logras estar solo y observar estas cosas, descubrirás riquezas extraordinarias que ningún gobierno puede gravar, ninguna agencia humana puede corromper y que jamás podrán ser destruidas.”</em></p>
<p>Solo desde el ejercicio de la libertad de conciencia y del pensamiento crítico podemos construir posibilidades para una vida mejor y para un mundo mejor. Se trata de abandonar la resignación, la anomia social y la falta de compromiso con los demás, y de asumir la rebeldía como una condición necesaria para transformar las estructuras injustas e inhumanas mediante las cuales la sociedad de mercado ha colonizado la vida y las conciencias.</p>
<p>En la dualidad propia de la experiencia humana, comprender el cambio implica aceptar que nada es para siempre. La poeta <strong>Sylvia Plath</strong> escribió:</p>
<p>&#8220;<em>En todas partes, perceptible o imperceptiblemente, las cosas pasan, terminan, desaparecen. Y habrá otros veranos, otros conciertos, pero jamás será este, nunca más, nunca será como ahora. El año que viene no seré la misma de ahora; por eso me río de lo perecedero, de lo efímero. Me río, pero al mismo tiempo, como una niña con sus juguetes, me aferro y abrazo tiernamente unos cristales rotos, el agua que se escurre a través de mis dedos&#8221;.</em></p>
<p>Con esto del tiempo actual, comprender nuestra necesidad de seguir haciendo historia, una social y otra individual, supone narrarnos mediante las palabras, utilizar el lenguaje para dar sentido a las decisiones y compromisos que asumimos en la vida. Como lo describió <strong>Massimo Recalcati</strong>:</p>
<p><em>&#8220;Las palabras están vivas, entran en el cuerpo, perforan el vientre: pueden ser piedras o pompas de jabón, hojas milagrosas. Pueden hacer que nos enamoremos o herirnos. Las palabras no son sólo medios para comunicar, ni sólo un vehículo de información, sino cuerpo, carne, vida y deseo. No utilizamos simplemente las palabras; estamos hechos de palabras, vivimos y respiramos en ellas.&#8221;</em></p>
<p><strong>Charlotte Gray</strong> expresó una idea que resume la huella que dejamos en los demás:</p>
<p><em>&#8220;Nunca pienses que has desperdiciado tu vida. Nunca sabrás las vidas que has tocado, las puertas que abriste, el consuelo que has dado. Una bondad irreflexiva, una palabra o una sonrisa pueden haber cambiado una vida para siempre. Lo bueno nunca se pierde.&#8221;</em></p>
<p>Cuidar lo que se dice es también una obligación ética. Implica pensar nuestras palabras y hacernos responsables de los efectos que producen. <strong>Haruki Murakami</strong> plantea una pregunta que merece acompañar a cada persona a lo largo de su existencia:</p>
<p><em>&#8220;He visto innumerables veces cómo personas “sensibles” herían sin más los sentimientos ajenos. He visto a personas “francas y sinceras” esgrimir, sin darse cuenta, las excusas que más les convenían. He visto cómo personas que “leían el pensamiento de la gente” eran engañadas por los halagos más burdos. Todo ello me lleva a pensar: ¿qué sabemos, en realidad, de nosotros mismos?&#8221;</em></p>
<p>Con esto del tiempo actual, resulta pertinente asumir la reflexión de <strong>Peter A. Levine</strong>:</p>
<p><em>“He llegado a la conclusión de que los seres humanos nacen con una capacidad innata para superar el trauma. Creo no solo que el trauma es curable, sino que el proceso de sanación puede actuar como catalizador de un profundo despertar: un portal que se abre hacia una transformación emocional y espiritualmente auténtica. No me cabe duda de que, como individuos, familias, comunidades e incluso naciones, tenemos la capacidad de aprender a sanar y a prevenir gran parte del daño causado por el trauma. Al hacerlo, aumentaremos considerablemente nuestra capacidad para alcanzar tanto nuestros sueños individuales como los colectivos.”</em></p>
<p>La experiencia del tiempo termina por revelar que la historia no solo ocurre en los grandes acontecimientos políticos, económicos o culturales, sino también en las decisiones cotidianas de cada persona. La manera en que amamos, escuchamos, acompañamos y participamos en la vida colectiva constituye una forma concreta de intervenir en el mundo y de dotar de sentido nuestra existencia.</p>
<p>Frente a un presente atravesado por la incertidumbre, las desigualdades y las tensiones sociales, resulta imprescindible recuperar la capacidad de pensar críticamente, dialogar con los otros y sostener una ética basada en la dignidad humana. La defensa de la justicia social, de la solidaridad y de la conciencia colectiva sigue siendo una tarea vigente que exige compromiso, sensibilidad y responsabilidad.</p>
<p>Quizá, al final, vivir nuestro tiempo consista en aprender a habitarlo con lucidez y esperanza. Reconocer la fragilidad de aquello que somos no significa renunciar a la transformación; por el contrario, implica asumir que cada palabra, cada acto de cuidado y cada gesto de humanidad forman parte de una historia más amplia que nos trasciende. En esa tensión entre memoria, conciencia y porvenir radica la posibilidad de construir una sociedad más justa y una vida más plenamente humana.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Sentir y pensar desde el corazón</title>
		<link>https://platino.news/sentir-y-pensar-desde-el-corazon/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 12 Oct 2026 20:49:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[“Creo que los amigos son ángeles silenciosos que nos ayudan a ponernos en pie cuando a nuestras alas les cuesta recordar cómo volar.” Lorraine K. Mitchell “No sufro de amnesia, solo me acuerdo de lo bonito y de lo que quiero acordarme. Se llama memoria selectiva y es muy saludable tenerla” Mario Benedetti “Cuando te [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Creo que los amigos son ángeles silenciosos que nos ayudan a ponernos en pie cuando a nuestras alas les cuesta recordar cómo volar.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Lorraine K. Mitchell</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“No sufro de amnesia, solo me acuerdo de lo bonito y de lo que quiero acordarme. Se llama memoria selectiva y es muy saludable tenerla” </em></strong></span><strong><em>Mario Benedetti</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cuando te encuentras en un mundo donde todo parece ajeno y distante, donde cada conexión es superficial y cada intento de comprensión se encuentra con indiferencia, te das cuenta que la verdadera soledad no es estar solo, sino sentirse solo en un mundo que ya no tiene sentido.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Haruki Murakami</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“¿Cuándo comenzó la prisa? Rápido, haz memoria: ¿cuándo comenzó esta urgencia por llegar cuanto antes a ninguna parte o por no faltar a una cita con nadie?”</span> </em></strong><strong><em>Alejandra Pizarnik</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Busca momentos de calma interior y en estos momentos aprende a distinguir lo esencial de lo no esencial.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Rudolf Steiner</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Ya se sabía que el otoño tenía que ser triste. Cada año se le iba a uno parte de sí mismo con las hojas que caían de los árboles, a medida que las ramas se quedaban desnudas frente al viento y a la luz fría del invierno. Pero siempre pensaba uno que la primavera volvería, igual que sabía uno que fluiría otra vez el río, aunque se helara.” </em></strong></span><strong><em>Ernest Hemingway</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“No tomes a la ligera ese regalo de esperanza. Tiene el poder de vencer la desesperación en medio del dolor, de iluminar la oscuridad en los valles de la vida, de susurrar &#8220;una vez más&#8221; ante el fracaso. La esperanza es lo que da vida a los sueños, convirtiendo el cuento de hadas en realidad.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>L.R. Knost</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“El sufrimiento nos hace egoístas porque nos absorbe por entero; sólo más tarde, en forma de recuerdo, nos enseña la compasión.”</span> </em></strong><strong><em>Marguerite Yourcenar</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Quiero ser libre, aunque me vuelva loca, aunque sufra como nadie, seré libre. Prefiero una libertad árida, empobrecida antes que esta adoración carente de sentido, irreconciliable con la realidad. Cuando uno no quiere amar no ama. Y yo no quiero amar así.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Alejandra Pizarnik</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Mi paz vale demasiado como para negociarla por compañía.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Alma Gaona</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Yo escucho el viento que borra mis huellas. El viento que nada recuerda y que ni entiende ni se preocupa de lo que hace, pero a quien es tan bello escuchar.” </em></strong></span><strong><em>Pär Lagerkvist</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Verás que no eres la primera persona a quien la conducta humana ha confundido, asustado, y hasta asqueado. Te animará saber que no estás solo en ese sentido. Son muchos los hombres que han sufrido moral y espiritualmente del mismo modo que tú.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Salinger</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Hemos hecho muchas cosas mal, pero también hemos hecho muchas cosas bien, ¿y sabes por qué? Porque nunca nos hemos estado quietos (&#8230;) Los únicos que no han hecho nada mal, son los que no han hecho nada, porque esa es la única manera de no equivocarse.” </span> </em></strong><strong><em>Almudena Grandes</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Sé amable con esa parte de ti que aún está aprendiendo: no tiene prisa, tropieza, se levanta y vuelve a intentar. Abrázala con paciencia, porque es ahí donde florece tu ser.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Grecia Avalos</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“La esperanza no es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, salga como salga.”</span> </em></strong><strong><em>Vaclav Havel</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<p>Todo, en sentido estricto, es un asunto de perspectiva: desde dónde y con qué vemos, sentimos e interpretamos la realidad humana. La forma en que ponderamos la existencia y el sentido que otorgamos a nuestra experiencia nos lleva a reconocer que primero sentimos y percibimos el mundo a través de los sentidos y de la emoción, y luego pensamos sobre aquello que hemos vivido. La visión occidental, en la que se ha desarrollado nuestra cosmovisión sociocultural, nos ha colocado con frecuencia en falsas dicotomías excluyentes: una imagen del mundo que se mueve entre extremos, que polariza y que dificulta aceptar la vida como un espacio vital donde cada persona siente, percibe, razona y ejerce su inteligencia de maneras diversas.</p>
<p>Sentir e inteligir no son facultades yuxtapuestas, afirmará <strong>Xabier Zubiri</strong>, filósofo español, sino un único acto estructural. La inteligencia humana es sintiente y el sentir humano es intelectivo. La dualidad clásica entre razón y sensibilidad nos ha llevado a despreciar aquello que sentimos y a atribuir a la razón cualidades que no posee por sí misma. Esta separación artificial ha empobrecido nuestra comprensión de la experiencia humana, haciendo que olvidemos que pensar y sentir son dimensiones inseparables de una misma realidad.</p>
<p>La necesidad de controlar las cosas y a las personas, característica de muchas de las construcciones sociales desarrolladas por la modernidad, ha impuesto a la razón un valor que con frecuencia desestima lo que sentimos. Como consecuencia, se condena todo aquello que nos muestra sensibles, dejando la expresión emocional únicamente a los artistas, poetas, músicos o escritores. Desde la estructura patriarcal, esa sensibilidad ha sido asignada históricamente a las mujeres, reforzando estereotipos de fragilidad, mientras que a los hombres se les adjudica el monopolio del pensamiento racional. De ahí surge una masculinidad hegemónica asociada al poder, la lógica y el control, donde todo aquello que se interpreta como emocional es traducido en debilidad, vulnerabilidad o fragilidad y, por tanto, despreciado. Sin embargo, nadie es exclusivamente pensamiento. Mirar con el corazón no es una metáfora vacía. Hoy sabemos, desde las neurociencias, que existe una profunda interacción entre los procesos biológicos, emocionales y cognitivos. Aunque el corazón no constituye un “segundo cerebro”, sí existe una integralidad entre sentir y pensar que posee una base biológica innegable.</p>
<p>Comprender que el ser humano no solo siente estímulos, lo que correspondería a una condición meramente animal, sino que siente realidades, como diría Zubiri, implica reconocer que somos una unidad sustantiva y no una simple suma de cuerpo y alma. La psique y el organismo forman un único sistema; lo corporal y lo mental son dimensiones de una misma realidad humana inherente al hecho de ser persona.</p>
<p><strong>Sergio Rubio</strong> nos interpela con una pregunta esencial:</p>
<p>“Y si no hacemos lo que sentimos cuando lo sentimos; si no arriesgamos por aquello que nos da escalofríos; si no disfrutamos aquello que nos devuelve a la vida; si no vivimos ese minuto cuando nos sentimos vivos; si no exprimimos esa conexión que surge de repente. ¿A qué vinimos? ¿A ser valientes y arriesgar o a morir de cobardía? La vida no consiste en dejar pasar los días, sino vivir cada día sin dejar que pase la vida. Sólo tenemos una vida, y con una debería ser suficiente.”</p>
<p>Siguiendo a <strong>Xabier Zubiri</strong>, inteligencia, sentimiento y voluntad constituyen una estructura trina mediante la cual los seres humanos nos enfrentamos a la realidad. Como “animales de realidades”, conocemos, sentimos afectivamente y queremos. Estas dimensiones son inseparables, porque no existe un pensar desligado del sentir ni un sentir ciego carente de inteligencia. El ser humano conoce e interactúa con la realidad con todo su cuerpo y con todo su psiquismo, en una unidad que constituye un modo de estar en el mundo y no únicamente una representación mental y racional de él.</p>
<p><strong>Fiódor Dostoyevski</strong> pregunta, desde esa emocionalidad que también nos lleva a pensar quiénes somos:</p>
<p>“Pero dime, ¿puede una persona soportar tanto dolor sin gritar? ¿Sin derrumbarse? ¿Puede uno llevar en su corazón tanta soledad, tanto miedo, y aun así permanecer de pie como si nada hubiera pasado? ¿No es extraño cómo podemos sonreír mientras ardemos por dentro? ¿Cómo podemos saludarnos mientras morimos lentamente? Mira a tu alrededor&#8230; todos llevan máscaras, todos esconden tras sus ojos una historia que no se atrevieron a contar, una herida que no pudieron oír. Amigo mío, no vivimos; interpretamos nuestros papeles brillantemente hasta el final, y cuando cae el telón, nadie oye los aplausos&#8230; nadie recuerda.”</p>
<p>Si bien, desde una racionalidad emocional y una <em>inteligencia sintiente</em>, la filosofía busca respuestas, también plantea más preguntas que certezas. Así, existir se convierte en el arte de transitar la vida, por dura, cruel o incierta que sea, aceptando el desafío permanente de las realidades que nos constituyen.</p>
<p><strong>Emil Cioran</strong> nos recuerda:</p>
<p>“La vida es realmente interesante y atractiva porque, por debajo de todo, no tiene sentido. Y, a este respecto, yo doy siempre este ejemplo: uno puede dudar absolutamente de todo, afirmarse como un nihilista, y sin embargo caer enamorado como el más grande de los idiotas. Esta imposibilidad teórica de la pasión, que la vida real no cesa de burlar, hace que la vida tenga cierto encanto, indiscutible, irresistible. Uno sufre, uno se ríe de sus sufrimientos, uno hace lo que quiere, pero esta contradicción fundamental es quizá finalmente lo que hace que la vida valga aún la pena de ser vivida.”</p>
<p>También forma parte de nuestra realidad humana aceptar que, como expresa <strong>Lenny J. Cuadra</strong>:</p>
<p>“Con el tiempo uno se da cuenta de que los años no nos hacen más fuertes, sino más frágiles. De pronto las lágrimas caen sin razón alguna y las risas, aun con chistes malos, salen de nosotros sin dificultad. ¿Es entonces la fragilidad un símbolo de decadencia y debilidad? Yo pienso que no. La fragilidad es la prueba más real de que aún somos humanos.”</p>
<p>Y, haciendo mías las palabras de <strong>Fiódor Dostoyevski</strong>:</p>
<p>“Creo que las almas más hermosas son aquellas que permanecen amables después de todo lo que han sobrevivido. Tienen todas las razones para volverse frías y, sin embargo, siguen eligiendo la bondad, siguen eligiendo el amor, siguen creyendo que las personas pueden ser mejores.”</p>
<p>La condición humana parece encontrar su mayor riqueza precisamente en esa tensión permanente entre razón y emoción, entre certeza y duda, entre fortaleza y fragilidad. Negar cualquiera de estas dimensiones supone mutilar una parte esencial de lo que somos. Quizá por ello las sociedades contemporáneas enfrentan una profunda crisis de sentido: se ha privilegiado la eficiencia sobre la experiencia, la productividad sobre la sensibilidad y el control sobre la capacidad de asombro. Sin embargo, ninguna transformación auténtica puede construirse desde la negación de aquello que sentimos.</p>
<p>Reconocer la unidad entre inteligencia, afectividad y voluntad implica también una manera distinta de relacionarnos con los demás. Cuando comprendemos que cada persona habita una realidad única e irrepetible, se vuelve posible ejercer una ética del encuentro basada en la empatía, la escucha y el reconocimiento mutuo. El otro deja de ser un objeto que debe explicarse o corregirse para convertirse en un sujeto cuya experiencia merece ser comprendida. En esa apertura se encuentra una de las posibilidades más profundas de la dignidad humana.</p>
<p>Tal vez el verdadero desafío de nuestro tiempo consista en reconciliar aquello que durante siglos hemos intentado separar. Aprender a pensar desde el corazón y a sentir con la razón no significa abandonar el juicio crítico ni rendirse al impulso emocional, sino integrar ambas dimensiones en una comprensión más amplia de la vida. Solo así podremos resignificar la existencia, dignificar nuestra vulnerabilidad y encontrar un sentido más humano a nuestra presencia en el mundo. Frente a las estructuras de poder que fragmentan, instrumentalizan o niegan la experiencia afectiva, la <em>inteligencia sintiente</em> aparece como una forma de resistencia y, al mismo tiempo, como una posibilidad de reconciliación con nosotros mismos y con los demás.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Soledad inventada</title>
		<link>https://platino.news/soledad-inventada/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 05 Oct 2026 20:34:34 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[“Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma.” Carlos Ruiz Zafón “Nunca dudes de que miles de manos invisibles te ayudan en todo momento. El amor está en todas partes, aunque no lo veas. El cariño más tierno llegará cuando menos lo esperes, y de alguien cuyo nombre quizás nunca conozcas.” [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Carlos Ruiz Zafón</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><span style="color: #333399;"><em>“Nunca dudes de que miles de manos invisibles te ayudan en todo momento. El amor está en todas partes, aunque no lo veas. El cariño más tierno llegará cuando menos lo esperes, y de alguien cuyo nombre quizás nunca conozcas.” </em></span><em>Elizabeth Gilbert</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“De todos nuestros juegos, el amor es el único que amenaza trastornar el alma, y el único donde el jugador se abandona por fuerza al delirio del cuerpo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Marguerite Yourcenar</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Si usted quiere saber dónde está su corazón, mire donde va su mente cuando pasea.” </em></strong></span><strong><em>Walt Whitman</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Que las estrellas se lleven tu tristeza, que las flores llenen tu corazón de belleza, que la esperanza seque para siempre tus lágrimas, y, sobre todo, que el silencio te fortalezca.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Jefe Dan George</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Que nada nos limite, que nada nos defina, que nada nos sometan. Que la libertad sea nuestra propia sustancia, ya que vivir es ser libre.”</span> </em></strong><strong><em>Simone de Beauvoir</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Mario Benedett</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;Un dolor así, dolor del alma, no se quita con remedios, terapia o vacaciones; un dolor así se sufre, simplemente, a fondo, sin atenuantes, como debe ser&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Isabel Allende</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“La ausencia era eso. Un lugar que uno conoce y recuerda de memoria, como si fuera una foto, donde uno falta.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Ricardo Piglia</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Para ser feliz, debes eliminar dos cosas: el miedo a un futuro adverso y el recuerdo de un pasado doloroso.”</span> </em></strong><strong><em>Séneca</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Siempre llega un momento en que uno debe elegir entre la contemplación y la acción. Esto se llama convertirse en un ser humano.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Albert Camus</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Yo amo lo que fue</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Todo lo que ya no es</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>El dolor que ya no me duele,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>la antigua y errónea fe</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>el ayer que dolor dejó</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>el que dejó alegría</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>sólo porque fue, y voló.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Y hoy es ya otro día.”</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Fernando Pessoa</em></strong></span></p></blockquote>
<p>Nunca la vida deja de sorprendernos. La mirada y la interpretación de la existencia poseen innumerables perspectivas y matices. La forma en que recordamos haber vivido tal o cual circunstancia es, en sí misma, un desafío a la realidad y a aquello que podríamos llamar verdad. Cada quien va narrando y narrándose desde todo lo que es y también desde aquello que no llegó a ser. La tentación de la inocencia nos persigue y, muchas veces, nos justifica. Escuchar otras versiones de los sucesos puede volvernos más empáticos o, por el contrario, radicalizarnos en la manera en que sostenemos nuestra verdad, esa que cada uno valida como puede: con lo que es, con lo que tiene, con lo que dice creer, sin arriesgarse a pensar aquello que sostiene la propia creencia.</p>
<p>Con los años, como señaló <strong>Fiódor Dostoievski</strong>: <em>“Nuestro problema, amigo mío, es que cuanto más madura nuestra mente, más preferimos el aislamiento y la soledad”</em>. En ese sentido, la forma en que nos vamos viviendo implica una apuesta por crear cada vez menos interacciones sociales, por buscar la serenidad de una tarde, la tranquilidad del espíritu y el diálogo interior que no se permite concesiones. Es ahí donde uno se revela como ser humano, con todas sus imperfecciones, carencias, miserias, rencores y odios, pero también donde reconoce, no sin dificultad, los aciertos, virtudes, cualidades y capacidades que han sido puestas a prueba a lo largo de la vida.</p>
<p>Nada nos llevaremos. En la cuenta final del debe y el haber, lo ideal es que el saldo sea haber vivido, e ir aceptando que la vida no es ni puede ser todo lo que deseamos. El deseo se enfrenta constantemente a la realidad humana: no todo se logra, no todo se puede, no todo se concreta. Y ello no resta mérito a soñar, idealizar o imaginar mundos posibles, ni a querer sentir la vida en la piel y en nuestro interior. Porque, como dijo <strong>Joël Dicker</strong>: <em>“Somos muchos los que buscamos darle algún sentido a la vida, pero la vida solo tiene sentido si somos capaces de cumplir estos tres propósitos: dar amor, recibirlo y saber perdonar. Todo lo demás es una pérdida de tiempo.”</em></p>
<p>Nada está prescrito y nada posee un destino predeterminado; sin embargo, nos atamos a las creencias de un deber ser que se impone desde la cultura, la familia y las instituciones sociales. El reto de ser uno mismo siempre es contracorriente. Implica tomar decisiones y asumir la responsabilidad de sus consecuencias. Se trata de ser desde el hacer. Se trata de ir decantando, en el crisol de los deseos, aquello que nos hace profundamente humanos precisamente por imperfectos.</p>
<p><strong>Albert Camus</strong> ofrece un buen ejemplo de ello: <em>“Qué sensación tan buena y tan profunda esta de ir, poco a poco, desprendiéndose de todo y de todos los que nada merecen.”</em></p>
<p>En el fondo, la singularidad de ser uno mismo se pierde en la masa, esa que se presenta homogénea y se vive como si todo fuera igual para todos en significado, importancia y sentido. La realidad es muy distinta: cada vida es irrepetible y única. Si existe un compromiso con la conciencia de ese ser que vamos siendo, es precisamente el de reconocer que nuestra diferencia nos iguala en la diversidad humana. En ello radica una de nuestras características esenciales: la voluntad. Una voluntad que muchas veces permanece sometida por el miedo, el temor, la pena, la desconfianza o la inseguridad; pero también una voluntad que nos implica en el esfuerzo y en la aventura de vivir, hecha de persistencia, tenacidad, paciencia, compromiso, disciplina, conocimiento, incertidumbre y valentía. Es, como afirma <strong>Elena Poe</strong>, <em>“el arte de no encajar en el mundo y no temblar de soledad”</em>. Y, en clave poética, Luis Cernuda lo expresa así: <em>“Escucha el agua, escucha la lluvia, escucha la tormenta; esa es tu vida: líquido lamento fluyendo entre sombras iguales.”</em></p>
<p>Es en la soledad inventada donde podemos sentir la vida realizada al contar nuestra propia historia y el sentido que le damos, incluso desde lo absurda e injusta que puede parecer en retrospectiva. Es entonces cuando apreciamos lo transitado, no sin sufrimiento y dolor, pero también con satisfacción y placer. <strong>Fernando Pessoa</strong> nos ofrece una perspectiva profundamente humana al afirmar: “<em>El valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con que suceden. Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables.”</em></p>
<p>Y es que, como escribió <strong>Alessia S. Lorenzi</strong>: “A medida que avanzamos por la vida, siempre nos llevamos fragmentos de lugares, sonidos, colores y emociones, y dejamos atrás pequeñas partes de nosotros mismos: vestigios de un tránsito que no deja inalterados ni a esos lugares ni a nosotros mismos.”</p>
<p>Pero también, en esa soledad inventada, tengo que reconocer que <em>“yo también he sentido la inclinación a obligarme, casi de una manera demoníaca, a ser más fuerte de lo que en realidad soy”</em>, como aceptó <strong>Søren Kierkegaard</strong>. Y saberme frágil, pero flexible, me ha permitido no romperme, aun a costa, a veces, de la salud y de la tranquilidad. La angustia y el desasosiego han hecho de las suyas en mí, y hoy, desde esta soledad inventada, me permito aceptarlo.</p>
<p>También yo, como <strong>Guy de Maupassant</strong>, reconozco en esta soledad inventada que: <em>“No es que me niegue a tratar con la gente, a conversar o a cenar con amigos; pero cuando llevan mucho rato cerca de mí, aunque sean mis más cercanos familiares, me cansan, me fatigan, me enervan, y experimento un anhelo cada vez mayor, más agobiante, de que se marchen, o de marcharme yo, de estar solo.”</em></p>
<p>Uno va eligiendo lo que desea ser y hacer desde la perspectiva que otorgan la experiencia y la vida vivida. Es cierto que nada es permanente; el para siempre es una metáfora que dura estrictamente lo necesario. Sin caer en un estoicismo simplista, las palabras de <strong>Albert Camus</strong> encuentran un lugar pertinente en esta reflexión: <em>“Créeme, no existen grandes dolores, ni grandes arrepentimientos, ni grandes recuerdos; todo se olvida, incluso los grandes amores. Lo que hay de triste y de conmovedor a la vez en la vida es que no hay nada sobre lo cual se pueda asentar uno, ni sobre el pasado, ni sobre el futuro, ni sobre uno mismo, ni sobre los demás. Se puede ser feliz con una vida cualquiera, siempre que se acepte que nada es definitivo.”</em></p>
<p>Y porque, en la soledad inventada, como nos señala <strong>Alessandro Baricco</strong>: <em>“Cuando esperas o recuerdas, no estás triste ni feliz. Pareces triste, pero se trata únicamente de que estás esperando o recordando. No está triste la gente que espera, ni tampoco la que recuerda. Simplemente, está lejos.”</em></p>
<p>Y, además, es cierto que en esta soledad creada podemos reconocernos en las palabras de <strong>Virginia Woolf</strong>: <em>“Siento tan intensamente las delicias de encerrarse en un pequeño mundo propio, con imágenes y música y todo lo bello&#8230; La belleza del mundo tiene dos aristas, una de risa y otra de angustia, capaz de cortar el corazón en pedazos.”</em></p>
<p>Desde la soledad inventada, <strong>Marguerite Yourcenar</strong> escribe: <em>“Sólo el silencio tiene palabras que pueden decirse junto a ti sin herirte. Ante lo irremediable, sólo podemos sonreír; llueven sobre tu cuerpo las lágrimas de las corolas.”</em></p>
<p>La soledad inventada no es una renuncia al mundo ni una forma de aislamiento absoluto; es, más bien, un espacio de reconciliación con uno mismo. Es el territorio donde las máscaras pierden sentido, donde las certezas se vuelven preguntas y donde aprendemos a convivir con nuestras contradicciones. Ahí descubrimos que vivir no consiste en alcanzar una versión ideal de nosotros mismos, sino en aceptar con dignidad la complejidad de quienes somos y de quienes hemos sido.</p>
<p>Quizá, al final, la verdadera tarea de la existencia no sea encontrar respuestas definitivas, sino aprender a habitar las preguntas con honestidad. Desde esa soledad elegida e inventada, podemos comprender que la vida no se mide por la perfección de nuestros logros, sino por la profundidad de nuestra experiencia humana. Y entonces, al mirar hacia atrás, tal vez podamos decir que, entre los errores y los aciertos, entre las pérdidas y los encuentros, fuimos capaces de vivir con conciencia, de amar con autenticidad y de permanecer fieles a nosotros mismos, pese a todo y a pesar de todo.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Tensiones y dilemas</title>
		<link>https://platino.news/tensiones-y-dilemas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 28 Sep 2026 20:56:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[“No sé cómo llegué a un lugar. Donde nadie podría encontrarme. Me creía a salvo hasta que al fin Tuve que preguntarme. Y, ¿si nadie me encuentra jamás…?” Nacho Vegas “Algún día disfrutaremos de una intimidad que nos permitirá compartir los pensamientos que hemos guardado en lo más hondo de nuestros corazones a lo largo [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“No sé cómo llegué a un lugar. Donde nadie podría encontrarme. Me creía a salvo hasta que al fin Tuve que preguntarme. Y, ¿si nadie me encuentra jamás…?” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Nacho Vegas</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #000080;">“Algún día disfrutaremos de una intimidad que nos permitirá compartir los pensamientos que hemos guardado en lo más hondo de nuestros corazones a lo largo de estos años.”</span> </em></strong><strong><em>Nelson Mandela</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #000080;"><strong><em>“Yo miraba el reloj hasta que pasó mucho rato, y comprendí que la soledad seguía y seguiría. Entonces me detuve al lado del café, dispuesta a esperar hasta el fin de la eternidad.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Alejandra Pizarnik</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #000080;">“Cuando me contactan por la calle, en una plaza o en el tren, para preguntarme qué libros hay que leer, les digo siempre: Lean lo que les apasione, lo que los ayudaría a soportar la existencia.”</span> </em></strong><strong><em>Ernesto Sábato</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #000080;"><strong><em>“Unos seres nacen para vivir, otros para trabajar, y otros para mirar la vida. Yo tenía un pequeño y ruin papel de espectadora. Imposible salirme de él.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Carmen Laforet</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #000080;"><strong><em>“Y comencé a comprender también que el dolor, los desengaños y la melancolía, no existen para molestarnos, ni para sumirnos en un abismo de desasosiego e inutilidad, sino para poner a prueba nuestro temple y madurar nuestro ser.” </em></strong></span><strong><em> Hesse</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #000080;"><strong><em>“Cada uno de nosotros carga con lo propio hasta el fin de los días. Pero también construye. Como arquitecta deberías saberlo. El terreno es lo que te dan de nacimiento, pero la construcción es tu responsabilidad.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Gioconda Belli</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #000080;">“Todos tenemos demonios en los rincones oscuros del alma, pero si los sacamos a la luz, los demonios se achican, se debilitan, se callan y al fin nos dejan en paz.”</span> I</em></strong></span><span style="color: #ff0000;"><strong><em>sabel Allende</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #000080;"><strong><em>“Son las buenas personas las que hacen buenos lugares.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Anna Sewell</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #000080;">“La belleza no es una necesidad de la mente humana, pero sí de su alma. El amor es el único fuego que puede iluminar la oscuridad de la vida.”</span> </em></strong><strong><em>Marina Tsvetaeva</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #000080;"><strong><em>“Ahora comprendo que la oscuridad en todas partes puede guardar posibilidades aún mejores que mis esperanzas.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Helen Keller</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #000080;">“Donde haya silencio y oscuridad, pinta un mundo mágico de colores. Que vuelen del alma versos y poesías, como aves llevando mensajes de paz, y las flores abracen con su fragancia.”</span> </em></strong><strong><em>Lucia de Corti</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #000080;"><strong><em>“Algún día, de alguna manera, en algún lugar te encontrarás a ti mismo. Este, y solo este momento puede ser el momento más feliz o el más triste de tu vida.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Pablo Neruda</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #000080;"><strong><em>“Si la gente recordara más a menudo que en esta tierra solo estamos de paso y que esta vida no es eterna, quizás podrían ser más humildes y menos malvados.” </em></strong></span><strong><em>Alda Merini</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #000080;"><strong><em>“Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Eduardo Galeano</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #000080;">“Quiero pensar en silencio, en calma, con tiempo, sin ser interrumpida, sin tener que levantarme del sillón, quiero deslizarme sin dificultad de una cosa a otra, sin ningún sentimiento hostil, sin ningún obstáculo.”</span> </em></strong><strong><em>Virginia Woolf</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #000080;"><strong><em>“Necesitamos construir una expectativa de futuro como un sitio en el que nos gustaría vivir.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Cristina Monge</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #000080;">“Lo que una vez se sintió con absoluta pureza ya no vuelve a repetirse; lo demás son solo intentos de calmar el frío.”</span> </em></strong><strong><em>Octavio Paz</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<p>La vida no tiene palabra; nosotros sí. La vida es una aventura en todos los sentidos y en todas las dimensiones de la existencia. Tenemos la posibilidad de ir nombrando lo que vivimos y construir una narrativa que no está exenta de autoengaños, ficciones y múltiples interpretaciones, mediante las cuales intentamos otorgar cierta coherencia a los momentos inefables de la vida, a lo traumático, a los vínculos afectivos y a la construcción social de nuestras creencias, ideologías y valores.</p>
<p>Esto es vivir: un ejercicio de toma de conciencia y de responsabilidad que permite que la vida adquiera sentido y tenga un horizonte existencial. Un horizonte que se transforma en la misma proporción en que vamos siendo a partir de todo aquello que dejamos atrás: las pérdidas, las despedidas y los duelos por lo que dejamos de ser cuando abandonamos la inocencia, la ignorancia, la ingenuidad, la soberbia, el orgullo y el egoísmo. Entonces damos paso a la vida; esa que se siente y se piensa día con día, y que nos coloca frente a nosotros mismos sin excusas, sin pretextos y sin demoras. Porque no existe un único camino, ni uno necesariamente correcto. Solo existe aquello que deseamos y queremos ser, más allá del deber ser impuesto por la moral social de cada época y de todas sus expresiones.</p>
<p>La vida se nos presenta sin posibilidad de ensayo. No hay mucho margen para asegurar con certeza que tomamos las mejores decisiones. Lo que sí existe es la posibilidad de aprender y reconocer que no somos infalibles, que no tenemos todas las respuestas y que aquello que nos permite crecer es la capacidad de ser adaptables, flexibles y firmes como el bambú. Porque, además, “No somos exactamente lo que todos ven. Somos lo que pocos conocen y lo que poquísimos comprenden”. Cada uno es su historia: indeterminada, incierta, inaudita, innovadora, increíble y siempre incompleta.</p>
<p>La vida es cambio y, como escribió <strong>Debbie Lynn</strong>: <em>“Los cambios inesperados pueden ser difíciles de afrontar, pero aprender a adaptarnos a ellos, en lugar de oponernos, puede aliviar la tensión. Lo he visto una y otra vez: la resistencia al cambio causa estrés, que se mitiga fácilmente con la rendición. Si nuestro ego es inflexible y rígido, puede quebrarse fácilmente. Y aunque ciertamente hay cosas que son un rotundo ‘no’, como el peligro y el trauma, nuestro mundo está en constante transformación; por ello, dejarse llevar por la corriente, en lugar de luchar contra ella, requiere mucha menos energía, energía que podemos utilizar para mejorar. Relájate</em>”.</p>
<p>Lo real es que somos seres sociales y necesitamos a los otros. Necesitamos el amor, amar y ser amados para llegar a ser, para crecer y creer en nosotros mismos. Pero también debemos aceptar que todo aquello que nos hace personas nos coloca frente a la contradicción, la carencia, la obsesión por el poder y el deseo de alcanzar el éxito sin remordimientos ni piedad; impulsos que muchas veces nos colocan del lado de la banalidad del mal.</p>
<p>Hago mías las palabras de <strong>Victoria Martínez</strong>, recogidas a partir de lo que he aprendido escuchando a muchas personas: <em>“No tengo respuestas ni consejos para este momento de tu vida. Las respuestas te las dará el tiempo, y los consejos suelen ser palabras de ánimo que buscamos cuando no sabemos qué decir; la mayoría de ellos son tan gratuitos que ni nosotros mismos hemos sido capaces de llevarlos a cabo. Solo tengo dos brazos donde puedes refugiarte siempre que lo necesites. Es poco, lo sé. A veces, un abrazo sin palabras tiene la capacidad de ayudar, de aliviar la carga, de calmar, de llenar los espacios que se han quedado vacíos y de liberar. A cualquier hora y en cualquier momento. Cuando lo necesites, ven&#8230;”.</em></p>
<p>Vivir es una tensión y un dilema permanente que nos lleva a actuar. El amor es hecho y no palabras. Por eso la vida no tiene palabras que puedan escucharse plenamente en la conciencia de la humanidad ante el desencanto, la crueldad humana, la desilusión, la traición, la alevosía, el abuso, la dominación, la injusticia, la desigualdad, la violencia, el fanatismo, la infamia, el sufrimiento, la pena y la muerte inmerecida y absurda. Por ello se requiere nombrarla desde la acción. Ante la imposibilidad de hacerla completamente asequible, la vida necesita de la poesía, de la literatura, de la ciencia, del arte y de la música para reconocer y aceptar nuestra incompletud, nuestra fragilidad, nuestros miedos y nuestras carencias.</p>
<p><strong>Fiódor Dostoievski</strong> plasmó: <em>“El corazón humano es un pozo profundo de misterios. Amamos, odiamos, perdonamos y cometemos los mismos errores una y otra vez. Pero es a través de estas complejas emociones que encontramos el significado de nuestra existencia. Vivir es aprender a navegar por las aguas tormentosas del corazón sin renunciar nunca a creer en la capacidad de sanar y volver a amar”.</em></p>
<p>Y como dijo <strong>Alejandro Dolina</strong>: <em>“Las mayores felicidades de mi vida, exceptuando las de la paternidad, las tuve en el amor. No hay ninguna otra cosa que me haya hecho tan feliz como sentirme enamorado y sentir que alguien me amaba”.</em></p>
<p>Y porque vivir es también arriesgarse, es un juego en el que <em>“jugar es poner a trotar las palabras, las manos y los sueños. Soñar despierto, hacer de los sueños textos visibles. Aprender es reconocerse, creer en lo que creo y crear lo que creo. Arriesgarse a hacer de los sueños textos visibles y posibles”,</em> como lo describió <strong>Alicia Fernández</strong>.</p>
<p>En estas tensiones y dilemas, <em>“Lo que ves es lo que soy. Sin comas, pero también sin peros. Unos días rabio de felicidad y otros me cuesta hasta el simple hecho de sonreír. No me considero una persona perfecta; al contrario, mis defectos están a flor de piel, pero soy real. Tan real que no le pongo frenos a mis primeros impulsos. Lo que tenga que ser, será; pero, al menos, será porque he sido yo”</em>, sentenció <strong>Sergio Chico</strong>.</p>
<p>El reto de esas tensiones y dilemas es poder ser auténtico, leal y coherente, desde la convicción de estar con uno mismo y con los demás, y de dejarse tocar por la realidad. Esa realidad que nos mueve, que nos hace llorar, que nos asombra y que nos llena de esperanza; una esperanza que implica actuar para convertirla en hechos. <strong>María Zambrano</strong> declaró: “<em>Y yo me quedaré aquí como una lámpara que se enciende en la oscuridad. Tendría que ir todavía más abajo y hundirme hasta el centro mismo de las tinieblas, que muchas han de ser, para encenderme dentro de ellas. Pues solo me fío de esa luz que se enciende dentro de lo más oscuro y hace de ello un corazón. Allí donde nunca llegó la luz del Sol que nos alumbra. Sí; una luz sin ocaso en el centro de la eterna noche”.</em></p>
<p>Hoy veo la realidad humana. Veo los discursos en la ONU; veo la insensatez, las cegueras, los oídos sordos, la arrogancia, la esquizofrenia de la política y la dureza de corazón de quienes gobiernan. También veo los esfuerzos, por ahora muchas veces insuficientes, de quienes alientan la justicia, la igualdad, la paz y la salud en el mundo. Hago eco de las palabras de <strong>Fernando Pessoa</strong>: “<em>Escribo, triste, en mi habitación tranquila, solo como siempre he estado, solo como siempre estaré. Y creo que si en mi voz, aparentemente tan poco, no encarna la sustancia de miles de voces, el hambre de miles de vidas, la paciencia de millones de almas sumisas como la mía al destino diario, al sueño inútil, a la esperanza sin vestigio, en estos momentos mi corazón late más rápido por mi conciencia de él. Vivo más porque vivo más grande. Siento en mi persona una fuerza religiosa, una especie de oración, un parecido a un grito”.</em></p>
<p>En esas tensiones y dilemas está también la certeza de la finitud de la existencia. Y, como <strong>Jorge Luis Borges</strong>: “<em>Yo no temo a la muerte. No le temo ni me entristece. Cuando estoy triste pienso: ¿cómo puedo estar triste si me espera esa gran aventura que es la muerte? Si tengo suerte, seré aniquilado, borrado totalmente; y si no, si hay otra vida, la aceptaré como he aceptado esta. Peor que esta no será. Hasta puede ser mejor. No sabemos nada, pero podemos pensar que hay una aventura más allá de la muerte”.</em></p>
<p>Y, sin embargo, acepto sin reparos que, entre tensiones y dilemas, <em>“Quiero equivocarme, aprender, reírme hasta que me duela el cuerpo, conocer lugares, querer profundamente, cambiar de opinión, empezar de nuevo. Quiero llegar al final con los zapatos llenos de historias”,</em> como lo expresó <strong>María Dolores Núñez</strong>.</p>
<p>Al final, quizá la mayor sabiduría consista en aceptar que vivir no es alcanzar una verdad definitiva ni conquistar una certeza absoluta, sino aprender a habitar las preguntas que nos acompañan. Somos seres en permanente construcción, atravesados por contradicciones, pérdidas, encuentros y esperanzas. La dignidad de la existencia no radica en la perfección, sino en la capacidad de seguir avanzando, de seguir aprendiendo y de seguir amando a pesar de las heridas, los fracasos y las incertidumbres.</p>
<p>Por eso vale la pena nombrar la vida, contarla y compartirla. Porque al hacerlo nos reconocemos en la experiencia de los otros y descubrimos que nuestras alegrías, dolores, anhelos y temores forman parte de una misma condición humana. Vivir es mantenerse abierto al asombro, sostener la esperanza aun en la oscuridad y convertir, cada día, nuestras convicciones en actos. Quizá ahí resida el sentido más profundo de la existencia: en hacer de nuestra breve estancia en el mundo una historia auténtica, consciente y generosa, capaz de dejar una huella de humanidad en quienes caminan a nuestro lado.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Cerca y lejos</title>
		<link>https://platino.news/cerca-y-lejos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 21 Sep 2026 22:12:05 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<category><![CDATA[Sociedad]]></category>
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					<description><![CDATA[“Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar.” Bertrand Russell “A veces creemos que el impulso nace de tocar tierra/fondo, pero es el corazón quien encuentra la fuerza para elevarnos. Los pies encuentran el suelo; el deseo encuentra el vuelo.” Grecia Avalos “Hay [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #000080;"><strong><em>“Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Bertrand Russell</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“A veces creemos que el impulso nace de tocar tierra/fondo, pero es el corazón quien encuentra la fuerza para elevarnos. Los pies encuentran el suelo; el deseo encuentra el vuelo.”</span> </em></strong><strong><em>Grecia Avalos</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Hay algo tan necesario como el pan de cada día, y es la paz de cada día; la paz sin la cual el mismo pan es amargo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Amado Nervo</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Sabes tanto de mí y no me comprendes. Saber no es comprender. Podríamos saberlo todo y no comprender nada.”</span> </em></strong><strong><em>Antonio Porchia</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El secreto es saber si ocupas un espacio o llenas un vacío.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Fredy Herrera </em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“No voy a dejar de hablarle sólo porque no me esté escuchando. Me gusta escucharme a mí mismo. Es uno de mis mayores placeres. A menudo mantengo largas conversaciones conmigo mismo, y soy tan inteligente que a veces no entiendo ni una palabra de lo que digo.”</span> </em></strong><strong><em>Oscar Wilde</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Aparte de mis numerosas amistades aún tengo un confidente íntimo: mi melancolía. Constantemente me hace señas en medio de mis alegrías o de mis trabajos, y entonces me llama a un lado y la obedezco, aunque corporalmente continúe en mi sitio. Mi melancolía es la más fiel amante que he conocido. ¿Qué tiene, pues, de extraño que la corresponda con todo mi amor?” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Søren Kierkegaard</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Empezó a ser ella, a querer cada una de sus imperfecciones, entendió que su locura, hace juego con su cordura, y que no será &#8220;la mujer maravilla&#8221;, pero sí, &#8220;una maravilla de mujer.&#8221; </em></strong></span><strong><em>Roberth Colmenárez</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El peor sentimiento, es no saber si esperar un poco más o rendirse.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Julio Cortázar</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“En la sociedad de consumidores, cualquier idea de felicidad termina en una tienda.”</span> </em></strong><strong><em>Zygmunt Bauman</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“La palabra normal siempre me asusta. Parece que, si tienes pasión por algo, asustas a la gente. Eres considerado bizarro o excéntrico. Para mí, simplemente es que sabes quién eres.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Tim Burton</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cuenta tu edad por amigos, no por años. Cuenta tu vida por sonrisas, no por lágrimas.” </em></strong></span><strong><em>John Lennon</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Un día te despertarás y verás un bello día. Habrá sol, y todo será nuevo, cambiado, límpido. Aquello que primero te parecía imposible será simple, normal. ¿No me crees? Yo estoy seguro. Y muy pronto. Quizás mañana.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Fiódor Dostoievski</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Lo tienes ahora, y ese ahora es toda tu vida. No existe nada más que el momento presente. No existe ni el ayer ni el mañana. ¿A qué edad tienes que llegar para comprenderlo?”</span> </em></strong><strong><em>Ernest Hemingway</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Este corazón, única cosa de la que estoy orgulloso, única fuente de toda fuerza, de toda felicidad y de todo infortunio. Lo que yo sé, cualquiera puede saberlo, pero mi corazón es solamente mío.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Johann W. Goethe</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Los hombres no son presos del destino; solo son prisioneros de sus propias mentes.” </em></strong></span><strong><em>Franklin D. Roosevelt</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Nunca hubiera podido imaginar que una ausencia ocupara tanto espacio, mucho más que cualquier presencia.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Ana María Matute</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“El amor es el anhelo de abrazar a una persona con fuerza y estar en el mismo lugar que ella. El deseo de abrazarla dejando fuera al mundo entero. La nostalgia del alma de encontrar un refugio seguro.”</span> </em></strong><strong><em>Orhan Pamuk</em></strong></span></h6>
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El deseo, una vez apaciguado, resultó ser un vacío.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Annie Ernaux</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<p>La vida, en un sentido metafórico, es como pintar un cuadro. Se requiere estar lo suficientemente cerca del lienzo para lograr la precisión de la mirada y del trazo; encontrar, con el pincel, el color que corresponda a nuestra visión y permitir que la forma vaya apareciendo sobre la superficie. Pero también es necesario tomar distancia para apreciar lo que estamos plasmando. A veces bastarán unos centímetros; otras, habrá que dar varios pasos hacia atrás para observar el conjunto y preguntarnos si nos gusta lo que vemos o si es necesario intervenir nuevamente: ajustar un color, corregir una línea, dar profundidad, incorporar luz o sombra, agregar nuevos elementos y dejar que el deseo, la creatividad y su condensación emocional vayan tomando la forma de la imagen que queremos pintar.</p>
<p>Es una distancia íntima. Es jugar con la perspectiva y con la sensibilidad que brindan el color, el trazo y las emociones expresadas en aquello que se desea crear. Es un ejercicio permanente de cercanía y lejanía que nos ayuda a descubrir si estamos logrando aquello que buscamos.</p>
<p>Tenemos ideas acerca de quiénes somos y de lo que queremos para nuestra vida. La mayoría de las veces estamos tan inmersos en eso que llamamos vivir, tan adentro de lo que sentimos, experimentamos y pensamos, tan ensimismados, que dejamos de percibir con claridad lo que hacemos. Dejamos de revisar, calibrar, evaluar, corregir y asumir nuestra existencia con plenitud y conciencia. Entonces nos dejamos llevar por las circunstancias, por las inercias, por lo que otros dicen de nosotros o por las decisiones que renunciamos a tomar, posponiendo para después la reflexión sobre lo que estamos haciendo con la vida.</p>
<p>Cuesta mucho reconocer y valorar lo que hemos logrado. No siempre nos permitimos aceptar aquello que hacemos relativamente bien, proteger nuestros sueños, nuestros deseos, nuestros propósitos y nuestras metas. Tampoco resulta sencillo distinguir entre lo deseable y lo posible, ni aventurarse por los senderos de lo improbable, de lo incierto, de aquello que en la proximidad parece imposible. Sin embargo, cuando miramos desde la distancia que nos separa de la infancia, la adolescencia o los años de juventud, descubrimos que muchos de los sueños que parecían inalcanzables han tomado forma, aunque no siempre de la manera que imaginábamos.</p>
<p>Cerca y lejos: una paradoja constante, un desafío permanente entre los sueños y las realidades, entre lo que vamos siendo y aquello que hicieron de nosotros.</p>
<p><strong>Simone de Beauvoir</strong> escribió: <em>&#8220;El hombre no es ni una piedra ni una planta, y no puede justificarse a sí mismo por su mera presencia en el mundo. El hombre es hombre sólo por su negación a permanecer pasivo, por el impulso que lo proyecta desde el presente hacia el futuro y lo dirige hacia cosas con el propósito de dominarlas y darles forma. Para el hombre, existir significa remodelar la existencia. Vivir es la voluntad de vivir.”</em></p>
<p>Y es precisamente ahí donde aparece el poder de esa íntima lejanía con uno mismo, la capacidad de diseñar la propia vida desde la voluntad y desde el pensamiento crítico, sin caer en el determinismo ni en el fatalismo que implican aceptar resignadamente la realidad como algo inamovible. La vida es cambio permanente; la cuestión es saber si estamos dispuestos a advertir que nunca somos exactamente los mismos.</p>
<p>Existen preocupaciones existenciales inherentes a la condición humana, y <strong>Søren Kierkegaard</strong> planteó una de las más profundas:</p>
<p><em>“Así como, al decir de los doctores, no existen personas enteramente sanas, podría decirse también, conociendo bien al Hombre, que no existe uno solo que esté exento de la desesperación, que en cuyo fondo no habite una inquietud, una perturbación, una desarmonía, un temor a algo desconocido o a algo que no se atreve a conocer, un temor a una eventualidad externa o un temor a sí mismo; así como dicen los médicos sobre una enfermedad, el Hombre, así también, incuba en su espíritu un mal, cuya presencia interna, por relámpagos, en raras ocasiones, le revela un miedo inexplicable. En todos los casos, nadie ha vivido nunca y nadie vive nunca sin estar en la desesperación.”</em></p>
<p>Y tal vez, si aceptamos esa condición, tengamos la oportunidad de ajustar nuestra vida en ese ejercicio pendular entre proximidad y distancia que nos permita valorar la existencia mientras la vivimos.</p>
<p><strong>Françoise Sagan</strong> expone una mirada que nos sitúa en el aquí y el ahora, frente a la cercanía de la finitud:</p>
<p><em>“A veces, acostada en mi cama, pienso que voy a morir, que los seres que me rodean van a morir, y me entran ganas de emprender mil cosas. Muchas veces, cuando escucho a personas hablar conmigo, pienso de repente que van a morir y eso me hace escucharlas de manera diferente. Las veo reducidas a lo que son, a lo que todos somos, y quiero librarles de su comedia, preguntarles por qué se agitan, por qué se toman en serio, por qué esos aires pretenciosos. Quiero decirles lo que es esencial para ellos; quiero que beban. Me encanta ese momento sutil y efímero en el que, después de unos tragos, la gente vacila, se suelta, en el que se deshacen de su ropa, de su teatro: todas las máscaras caen y, finalmente, dicen cosas verdaderas.”</em></p>
<p>En el proyecto humano, vivir es mucho más que transcurrir. Requiere hacer una pausa para reconocernos en lo cotidiano y, al mismo tiempo, preguntarnos quiénes vamos siendo y qué queremos alcanzar. <strong>Oliver Sacks</strong> lo formuló así:</p>
<p><em>“Para nosotros es insuficiente vivir el día a día; necesitamos trascender, extasiarnos, evadirnos; necesitamos sentido, conocimiento y explicación; necesitamos ver los patrones globales de nuestras vidas. Necesitamos esperanza, una sensación de futuro. Y necesitamos libertad (o al menos una ilusión de libertad) para ir más allá de nosotros mismos, ya sea con telescopios, con microscopios y con nuestra tecnología imparable, o mediante estados mentales que nos permitan viajar a otros mundos, trascender nuestro entorno inmediato. Necesitamos ser responsables de nuestra vida, pero también poder distanciarnos de ella.”</em></p>
<p>En una invitación intimista, <strong>Mario Benedetti</strong> lo plasmó en su poema Pausa:</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;De vez en cuando hay que hacer</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> una pausa</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> contemplarse a sí mismo</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> sin la fruición cotidiana</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> examinar el pasado</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> rubro por rubro</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> etapa por etapa</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> baldosa por baldosa</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> y no llorarse las mentiras</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> sino cantarse las verdades.&#8221;</em></strong></span></p></blockquote>
<p><strong>Rafaela Rodríguez Maestre</strong> nos sitúa frente a la escena de pintar el cuadro, en la acción de ser:</p>
<p><em>“Quien busca resolver encuentra el modo. Al que prefiere postergar le basta un obstáculo. Y ‘algún día’ es el lugar donde mueren las intenciones. La distancia entre la idea y la realidad nunca la mide el tiempo, sino la determinación con la que te pones en marcha. El presente es el único espacio donde las cosas suceden.”</em></p>
<p>Y, sin embargo, como dijo <strong>Anna Martinenghi</strong>:</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #333399;"><strong><em>“Todos llegaremos a la meta desarmados</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> con el camino en las piernas</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> y en la mirada,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> libres de toda carga,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> finalmente, indefensos</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> de nosotros mismos,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> con la ingenuidad de la juventud</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> y la serenidad de los años;</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> todo lo que no fue</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> o pudo haber sido mejor,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> con la firme convicción</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> de que, sin importar</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> cuánto más largo sea el viaje,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> contribuimos</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> a su grandeza.”</em></strong></span></p></blockquote>
<p>En este mundo tan cruel y, muchas veces, tan carente de sentido; un mundo que nos avasalla con la inmediatez, el consumo, la ideología, la mercantilización del amor y hasta de la felicidad, hago mías las palabras de <strong>Erika Mancini</strong>:</p>
<p><em>“Yo elijo la locura de seguir siendo yo misma incluso contracorriente; elijo la locura de asombrarme por una palabra, por una sonrisa; elijo la locura de emocionarme con los colores del cielo, el ruido del mar, una gota de rocío en una hoja, el perfume de una flor; elijo la locura de amar y poner pasión siempre y, sin embargo, en todo; elijo la locura de ser anticonvencional y no renunciar nunca. Sin la locura sentiría que muero sin haber vivido.”</em></p>
<p>Tal vez la tarea más importante consista en aprender a contemplar nuestra propia obra con honestidad. Ni demasiado cerca como para perder la perspectiva, ni demasiado lejos como para dejar de reconocer los detalles que nos constituyen. La existencia exige esa mirada capaz de integrar los errores y los aciertos, las luces y las sombras, los logros y las ausencias, comprendiendo que todos forman parte del mismo cuadro.</p>
<p>Porque nadie llega a ser plenamente quien es por simple inercia. La identidad se construye en la experiencia, en las preguntas que nos hacemos, en los vínculos que establecemos y en el coraje de modificar aquello que ya no expresa lo mejor de nosotros. Cada elección agrega una pincelada; cada renuncia, una tonalidad; cada encuentro y cada pérdida aportan nuevos matices a la obra en proceso que llamamos vida.</p>
<p>Al final, quizás vivir con plenitud signifique asumir simultáneamente la cercanía y la distancia: observarnos sin complacencia, pero también sin crueldad; reconocer nuestra fragilidad sin renunciar a nuestros sueños; aceptar que nunca concluiremos del todo el cuadro y que, aun así, vale la pena seguir pintándolo. Porque la vida no consiste en alcanzar una imagen perfecta, sino en encontrar el sentido de cada trazo y la belleza de haber participado conscientemente en la creación de nuestra propia existencia.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>De palabras</title>
		<link>https://platino.news/de-palabras/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 14 Sep 2026 23:24:55 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[“Nunca sabemos exactamente qué es lo que nos enamora de una persona, pero una mirada, una palabra, una sonrisa de pronto, nos tuerce la vida y ya nunca volvemos a ser quienes fuimos. (…) los humanos somos tan frágiles que aun lo que no sabemos, nos puede cambiar la vida.” Mempo Giardinelli “Se puede estar [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Nunca sabemos exactamente qué es lo que nos enamora de una persona, pero una mirada, una palabra, una sonrisa de pronto, nos tuerce la vida y ya nunca volvemos a ser quienes fuimos. (…) los humanos somos tan frágiles que aun lo que no sabemos, nos puede cambiar la vida.” </em></strong></span><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Mempo Giardinelli</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Se puede estar convencido de querer algo si se sabe que el deseo es irrealizable. Pero si de pronto se encuentra ante la posibilidad de que ese deseo se convierta en realidad, solo se desea una cosa: no haberlo deseado.”</span> </em></strong><strong><em>Michael Ende</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“La profundidad de la oscuridad a la que puedes descender y aun así vivir es una medida exacta de la altura a la que puedes aspirar a llegar.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Plinio el Viejo</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Aunque el corazón humano puede tener que detenerse para descansar cuando escala las alturas del afecto, rara vez se detiene en la pendiente resbaladiza del odio.”</span> </em></strong><strong><em>Honoré de Balzac</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“La vida es una cosa increíble. Puedes ver cómo se avecinan los problemas y no puedes hacer nada para evitar que lleguen. Solo tienes que sentarte, mirar y esperar.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>V.S. Naipaul</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Nosotros opinamos con nuestros intelectos, pero vivimos con nuestros corazones.”</span> </em></strong><strong><em>Naguib Mahfouz</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Existen muros internos muy altos que se derrumban ante un gesto de pura ternura.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Massimo Bisotti</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Hace tiempo aprendí que las historias no son totalmente ciertas o falsas, porque se nutren de verdades a medias, de mentiras bien contadas o de recuerdos borrosos. Recuerdos que se pierden entre el humo de los fogones.”</span> </em></strong><strong><em>Laura Esquivel</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“En nuestra vida hay un solo color, como en la paleta de un artista, que da sentido a la vida y al arte. Es el color del amor.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Marc Chagall</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“El secreto de la felicidad es tener gustos sencillos y una mente compleja, el problema es que a menudo la mente es sencilla y los gustos son complejos.” </em></strong></span><strong><em>Fernando Savater</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El alma tiene oídos propios para oír cosas que la mente no entiende.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Rumi</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Ella me ha ayudado, aún sin darse cuenta, a sobrellevar la carga de mis pesares más que ninguna otra persona en el mundo y todo a través del simple hecho de su existencia.” </em></strong></span><strong><em>Oscar Wilde</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Las cuatro condiciones de la felicidad: Vivir al aire libre, Amar al prójimo, Libertad de ambición, Creación.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Albert Camus</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“La vida es una colección de momentos fugaces, grandes viajes y verdades profundas.” </em></strong></span><strong><em>Lía Risco</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“A veces pienso que tal vez no estoy destinada a ser comprendida, que mi esencia es demasiado caótica para encajar en el orden de la vida.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Clementine</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_right">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“No hay casualidades sino destinos. No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que en cierto modo está escondido en lo más profundo y oscuro de nuestro corazón. Razón por la cual uno termina por encontrarse al final con las personas que debe encontrar.”</span> </em></strong><strong><em>Ernesto Sabato</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El amor tiene colores que jamás he visto, luces escondidas en sus múltiples alas. El amor huele a tierra mojada y a hierbas, pero, sobre todo, sabe a soledad. Es un largo lamento que me quema los labios, y al mismo tiempo, la sombra de una flor que se disuelve en el aire cuando intento atraparla.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Federico García Lorca</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“No quiero tenerte para llenar mis partes vacías, quiero estar llena conmigo, quiero estar tan completa que pueda encender toda una ciudad. Y luego quiero tenerte porque los dos juntos podríamos prenderle fuego.”</span> </em></strong><strong><em>Rupi Kahur</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<p>De palabras estamos hechos, de un lenguaje que nos estructura para poder narrarnos ante otros y sobre todo para mostrarnos quiénes somos ante uno mismo. De palabras vamos llenando el vacío existencial que nos agobia a veces y nos reconforta otras tantas veces, miles de palabras que se pierden en la historia de los tiempos, palabras que nacen y se renuevan en sentidos y significados. Las palabras nos dan continente y dan forma a los deseos, a los recuerdos, nos dan alas y nos dan cielos limpios para crear y para reconocer lo que se siente en el corazón, lo que se percibe con el cuerpo, lo que se intuye con el alma.</p>
<p>Nada tan inquietante como la palabra, la que se expresa, la que se plasma en papel, la que ahora queda registrada en bytes, la que se convierte en consigna libertaria, la que permite crear historias desde la fantasía, palabra que se convierte en canción, en proclama, en poema, en lamento, en epitafio, en sueño, en alegoría, en metáfora, en protesta, en novela, en filosofía, en conocimiento, en axioma, en descripción, en teoría, en sentimiento, en concepto, en reclamo, en seducción, en principios, en cuento, en epígrafe, en acertijo, en idea, en vida, en esquela fúnebre, en recuerdo, en placer, en dolor, en victoria, en compasión, en solidaridad, en ternura, en amor.</p>
<p>De palabras está hecha la vida, las dichas y las que se quedan en los resquicios del alma, las que se pronuncian de golpe y las que se escapan sigilosas por las comisuras de los labios, las que muerden y dan tarascadas para defender, las que se subliman con la poesía. Palabras que se crean con la fuerza del deseo y las que nacen de la libertad, palabras que buscan y encuentran lo que se necesita para tener motivos para sentir el aire en los pulmones y para hacer que las manos hagan y que la mente piense.</p>
<p>Palabras que se guardan y palabras que se añejan, palabras que alegran la vida y palabras que como dagas lastiman, palabras que amargan el corazón y palabras que nos llevan a sentir la dulzura de la alborada y las que son recordatorio del ocaso y de la finitud, palabras breves, simples, palabras secas, duras, recias, palabras complejas, palabras rimbombantes, palabras que unen, palabras que separan, palabras que juegan a conjugarse y moverse en el tiempo, palabras que son sonido estridente y otras que son trazos sublimes sobre el papel, la pantalla, el lienzo y la piel.</p>
<p>Hoy, en el que se afirma a la ligera que no se lee, habrá que ver que es una época en que se lee mucho, pero de forma diferente; entender que la palabra es anterior a la imagen, y que las imágenes convocan a las palabras y a los sentimientos, retan a la inteligencia y obligan a pensar. Aunque hoy se lee poco, no se reflexiona mucho, y se opina de todo de manera abundante sin muchos argumentos ni originalidad, y de alguna manera el condicionamiento que hacen los algoritmos en las redes sociales se manifiesta como cultura digital, en donde, con bots y sin ellos, se repiten afirmaciones desde un condicionamiento social que es motivo para una alerta legítima, ante la palabra que describe y que sostiene una verdad, aun relativa, y la palabra que se mantiene en la mentira, que falsea situaciones y hechos, y se presenta como absoluta.</p>
<p>La palabra es el territorio de la comunicación, es la zona que nos permite, si es que queremos, el poder comprendernos. La palabra es vehículo para construir acuerdos, para llegar a disfrutar la paz, la salud, y poder convivir de maneras humanas, en las que se respeta la individualidad y se configura la comunidad humana, bajo acuerdos para crear un mundo justo, libre, humano y socialmente colaborativo.</p>
<p>La poesía está hecha de palabras y es una hermosa forma de ejemplificar lo que se puede decir para entender la vida, palabras que tejen intangibles sobre la realidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h6 style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><em><strong>La poesía</strong></em></span></h6>
<h6 style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><em><strong>camina por el pueblo.</strong></em></span></h6>
<h6 style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><em><strong>Trepa a los techos,</strong></em></span></h6>
<h6 style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><em><strong>entra por la ventana,</strong></em></span></h6>
<h6 style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><em><strong>golpea a las puertas</strong></em></span></h6>
<h6 style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><em><strong>buscando un lugar donde hacer su fuego.</strong></em></span></h6>
<h6 style="text-align: center;"></h6>
<h6 style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><em><strong>Si no fuera así,</strong></em></span></h6>
<h6 style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><em><strong>poco valdría.</strong></em></span></h6>
<h6 style="text-align: center;"></h6>
<h6 style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><em><strong>Edith Vera</strong></em></span></h6>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #333399;"><em><strong>Escribir es una forma de ver</strong></em></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><em><strong>con los ojos cerrados</strong></em></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><em><strong>y descubrir que dentro</strong></em></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><em><strong>de las palabras</strong></em></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><em><strong>se encuentran las alas,</strong></em></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><em><strong>escribir es escuchar al silencio</strong></em></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><em><strong>es parar el tiempo,</strong></em></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><em><strong>es dejar que la poesía</strong></em></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><em><strong>te susurre al oído</strong></em></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><em><strong>eso que no se atreve</strong></em></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><em><strong>gritar el alma&#8230;</strong></em></span></p>
<p><span style="color: #ff0000;"><em><strong>Marlis Aros</strong></em></span></p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>Gracias te doy, corazón mío,</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>por no quejarte, por ir y venir</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>sin premios, sin halagos,</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>por diligencia innata.</strong></span></p>
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>Tienes setenta merecimientos por minuto.</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>Cada una de tus sístoles</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>es como empujar una barca</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>hacia alta mar</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>en un viaje alrededor del mundo.</strong></span></p>
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>Gracias te doy, corazón mío,</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>porque una y otra vez</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>me extraes del todo,</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>y sigo separada hasta en el sueño.</strong></span></p>
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>Cuidas de que no me sueñe al vuelo,</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>y hasta el extremo de un vuelo</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>para el que no se necesitan alas.</strong></span></p>
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>Gracias te doy, corazón mío,</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>por haberme despertado de nuevo,</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>y aunque es domingo,</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>día de descanso,</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>bajo mis costillas</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong>continúa el movimiento de un día laboral.</strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Wisława Szymborska</em></strong></span></p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Hoy puede ser un gran día</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Plantéatelo así</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Aprovecharlo o que pase de largo</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Depende en parte de ti</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Dale el día libre a la experiencia</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Para comenzar</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Y recíbelo como si fuera</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Fiesta de guardar</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>No consientas que se esfume</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Asómate y consume</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>La vida a granel</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Hoy puede ser un gran día</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Duro con él</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Hoy puede ser un gran día</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Donde todo está por descubrir</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Si lo empleas como el último</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Que te toca vivir</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Saca de paseo a tus instintos</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Y ventílalos al sol</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Y no dosifiques los placeres</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Si puedes, derróchalos</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Si la rutina te aplasta</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Dile que ya basta</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>De mediocridad</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Hoy puede ser un gran día</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Date una oportunidad</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Hoy puede ser un gran día</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Imposible de recuperar</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Un ejemplar único</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>No lo dejes escapar</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Que todo cuanto te rodea</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Lo han puesto para ti</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>No lo mires desde la ventana</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Y siéntate al festín</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Pelea por lo que quieres</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Y no desesperes</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Si algo no anda bien</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>Hoy puede ser un gran día</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;"><span style="color: #333399;"><strong><em>¡Y mañana también!</em></strong></span></p>
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Joan Manuel Serrat</em></strong></span></p>
<p>&nbsp;</p></blockquote>
<p><strong>Mariangela Gualtieri</strong> escribió:</p>
<p><em>&#8220;En cierto momento, comprendí que mi poesía debía cantar a la alegría, servir no solo como contrapunto al estribillo de dolor de las noticias diarias, esa voz que, desde todas partes, cada día, nos recuerda nuestro propio horror y el de nuestra especie. Más aún, porque, en mi opinión, la alegría no es lo opuesto al dolor; la alegría no tiene opuesto. Percibí una ingratitud generalizada y la necesidad de expresar un profundo agradecimiento, y de hacerlo nombrando la belleza del mundo.&#8221;</em></p>
<p>Y <strong>Emil Cioran</strong> nos pone en la reflexión ética con el uso de la palabra para afirmar el valor de vivir y el sentido y significado de la vida:</p>
<p><em>&#8220;La vida es realmente interesante y atractiva, porque, por debajo de todo, no tiene sentido. Y, a este respecto, yo doy siempre este ejemplo: uno puede dudar absolutamente de todo, afirmarse como un nihilista, y sin embargo caer enamorado como el más grande de los idiotas. Esta imposibilidad teórica de la pasión, que la vida real no cesa de burlar, hace que la vida tenga cierto encanto, indiscutible, irresistible. Uno sufre, uno se ríe de sus sufrimientos, uno hace lo que quiere, pero esta contradicción fundamental es quizá finalmente lo que hace que la vida valga aún la pena de ser vivida&#8230;&#8221;</em></p>
<p>Las palabras, entonces, no son solo herramientas de comunicación, sino el tejido mismo de nuestra existencia, la materia con la que construimos sentido en medio del sinsentido que <strong>Cioran</strong> señala. Cada palabra pronunciada, escrita, susurrada o gritada es un acto de resistencia contra el vacío, un intento de nombrar la belleza del mundo como propone <strong>Gualtieri</strong>, de agradecer al corazón que late setenta veces por minuto sin pedir halagos como canta <strong>Szymborska</strong>, de plantear cada día como el gran día que puede ser según <strong>Serrat</strong>.</p>
<p>En esta época de algoritmos y bots, de palabras que se repiten sin reflexión y de mentiras que se presentan como absolutas, recuperar la palabra verdadera, la que describe y sostiene una verdad, aunque sea relativa, es un acto revolucionario. Porque la palabra que nace de la libertad y se crea con la fuerza del deseo es la que permite construir acuerdos, la que configura comunidad, la que hace posible un mundo justo y humano. La poesía camina por el pueblo, golpea a las puertas buscando un lugar donde hacer su fuego, y si no fuera así, poco valdría todo lo demás.</p>
<p>Y en medio de la contradicción fundamental que hace que la vida valga la pena, las palabras nos permiten caer enamorados como el más grande de los idiotas, sufrir y reírnos de nuestros sufrimientos, hacer que las manos hagan y que la mente piense. Las palabras que se guardan en los resquicios del alma, las que muerden y dan tarascadas para defender, las que se subliman con la poesía, todas ellas son las alas que descubrimos cuando escribimos con los ojos cerrados, cuando escuchamos al silencio, cuando dejamos que la poesía nos susurre al oído eso que no se atreve a gritar el alma.</p>
<p>De palabras estamos hechos, y con palabras llenamos el vacío existencial, nombramos la belleza, agradecemos al corazón que no se queja, y nos plantamos ante cada día como si fuera el último que nos toca vivir. Porque hoy puede ser un gran día, y mañana también, si nos atrevemos a consumir la vida a granel, a salir de la ventana y sentarnos al festín, a pelear por lo que queremos sin desesperar. Las palabras son el fuego que la poesía busca hacer en cada casa, en cada corazón, en cada resquicio del alma. Y ese fuego, al final, es lo único que nos mantiene vivos, humanos, dignos de ser narrados.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Años e infancias</title>
		<link>https://platino.news/anos-e-infancias/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 10 Sep 2026 17:02:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://platino.news/?p=169103</guid>

					<description><![CDATA[“A veces uno lo sabe, cuando se levanta al amanecer, en la tierna y solemne calma, sale, se queda solo, echa la cabeza hacia atrás y mira hacia arriba, contemplando cómo el pálido cielo cambia lentamente, tiñendo de color, y cómo suceden cosas maravillosas e inexplicables.” Frances Hodges Burnett “El erotismo es una de las [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“A veces uno lo sabe, cuando se levanta al amanecer, en la tierna y solemne calma, sale, se queda solo, echa la cabeza hacia atrás y mira hacia arriba, contemplando cómo el pálido cielo cambia lentamente, tiñendo de color, y cómo suceden cosas maravillosas e inexplicables.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Frances Hodges Burnett</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><em><strong><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;">“El erotismo es una de las bases del conocimiento de uno mismo, tan indispensable como la poesía.”</span> Anais Nin</span></strong></em></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Que las persianas corrijan la aurora; Que gane el quiero, la guerra del puedo; Que los que esperan no cuenten las horas; Que los que matan se mueran de miedo…” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Joaquín Sabina</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Había una luna grande en medio del mundo. Se me perdían los ojos mirándote. Los rayos de la luna filtrándose sobre tu cara. No me cansaba de ver esa aparición que eras tú. Suave, restregada de luna; tu boca abullonada, humedecida, irisada de estrellas; tu cuerpo transparentándose en el agua de la noche.” </em></strong></span><strong><em>Juan Rulfo</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“En el verdadero amor, el alma es la que envuelve al cuerpo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Friedrich Nietzsche</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Si no encuentras el libro que quieres, escríbelo. Si no encuentras tu país de las maravillas, constrúyelo. No hay opción. Tú eres tu camino, tu verdad y tu vida. No eres una víctima, ni siquiera un superviviente. Eres un creador&#8221;.</span> </em></strong><strong><em>Andrea Balt</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cuándo lo tendré todo. Solo cuando no quieras nada más.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Ramesh Balsekar</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“No me siento perdida. Es solo que no sé dónde termina el mar qué llevo dentro. Y a veces me ahogo.”</span> </em></strong><strong><em>Elvira Sastre</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“He dejado mis besos en el aire para que tú los tomes con tus manos.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Alfonsina Storni</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Todo lo que la vida te quita, &#8230; déjalo ir.”</span> </em></strong><strong><em>Don Miguel Ruiz</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Es hermoso vivir porque vivir es comenzar, siempre, a cada instante.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Cesare Pavese</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Todas las almas nobles comparten la compasión.”</span> </em></strong><strong><em>Friedrich Schiller</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cuando las personas se toman el tiempo para escuchar de verdad, es mucho más probable que actúen de maneras que restauren la dignidad, reduzcan el daño y fortalezcan la confianza.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Maureen Spelman</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Si tener alma significa ser capaz de experimentar amor, lealtad y gratitud, entonces los animales lo logran mucho mejor que muchos seres humanos.”</span> </em></strong><strong><em>James Herriot</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“A la vida le basta el espacio de una grieta para renacer.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Ernesto Sabato</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Estoy perdida. Y es culpa mía. Ya es hora de que me dé cuenta que no puedo pedirle a la gente que me encuentre.”</span> </em></strong><strong><em>Anne Sexton</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Tal vez nadie llegue a comprendernos por completo, del mismo modo que la vida nunca termina de explicarse. Aun así, podemos negarnos a fingir para sentirnos acompañados. Vivir con honestidad es suficiente, aunque el mundo permanezca indiferente.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Roberto Hernández</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Todos llevamos dentro una insospechada fuerza, que emerge cuando la vida nos pone a prueba&#8221;. </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Isabel Allende</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“La alegría nos llega en momentos cotidianos. Corremos el riesgo de perdernos la alegría cuando nos enfrascamos demasiado en la búsqueda de lo extraordinario.”</span> </em></strong><strong><em>Brené Brown</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Una mujer con voz propia es, por definición, una mujer fuerte.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Melinda Gates</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<p>Nos movemos en la vida en devenir que se construye desde la infancia, alborada llena de situaciones, de condiciones y de realidades que nos ponen en un camino que no tiene destinos definidos en sentido estricto, y, sin embargo, sí está condicionado por la realidad social, económica y cultural en la que se desenvuelve la vida como un todo.</p>
<p>Integrar lo que somos desde la temporalidad y desde la certeza del ocaso nos puede permitir valorar las etapas del desarrollo de las personas, construcción social y teórica que hemos ido articulando en un gran andamiaje para dar cierto continente a la vida y poder entender lo que vamos experimentando entre los cambios biológicos, los procesos de aprendizaje, el desarrollo cognitivo y lo que es el desarrollo social y emocional de los seres humanos.</p>
<p>Hoy vamos apenas comprendiendo lo que es ser mujer y hombre en el sentido estricto. Por ejemplo, en el campo de la medicina, de la salud física y mental, se está reconociendo el gran sesgo con el cual se estableció el paradigma de la farmacología, usando como casi único modelo y referente a los varones, blancos, de cierta talla y peso, dejando de lado todas las demás variables de lo que es el cuerpo de las mujeres y de toda la diversidad de expresiones de la especie humana.</p>
<p>Y tendremos la oportunidad en este siglo XXI para pensar de forma diferente, desde la equidad, aceptando la diversidad de los cuerpos y las implicaciones de asumir la perspectiva de género en todos los ámbitos de la construcción social de la realidad humana y de los procesos que se ven implicados en brindar las mejores condiciones de atención, respeto y dignidad, desde la alteridad y desde la profunda convicción de dar valor a la diferencia para evitar generalizar, para no homogeneizar a las personas, porque somos iguales y a la vez diferentes, somos iguales en derechos y obligaciones y somos diferentes en las expresiones genéticas y epigenéticas que nos definen, pero que no nos determinan, porque somos biología y somos cultura, somos materia y somos psique, somos cuerpo y somos espíritu, y porque somos todo eso que hicieron de nosotros, pese a eso, podemos transformarnos, ya que &#8220;<em>al fin y al cabo somos lo que hacemos para cambiar lo que somos&#8221;</em>, escribió <strong>Eduardo Galeano</strong>.</p>
<p>Hoy tenemos una responsabilidad con las infancias de cara al futuro, ante todos los cambios culturales, sociales, sobre todo de acceso e interacción con la tecnología y con las prácticas sociales asociadas a las implicaciones de estar frente a las pantallas, con la interconectividad, con la inmediatez, con la realidad aumentada, con la pereza cognitiva, con el uso poco reflexivo de la inteligencia artificial, con la acelerada pérdida de criterios éticos en las redes sociales en donde todo se puede, donde las restricciones son selectivas y en donde la falta de pensamiento crítico es el verdadero riesgo para ejercer la libertad y para sostener los valores de convivencia, democracia, justicia social y dignidad humana.</p>
<p>Pareciera que ahora la tarea del mercado es quitarles a las infancias sus derechos; hoy son target de la mercadotecnia, y ya sin pudor se va obligando a los niños y niñas a dejar de ser infantes a la brevedad posible: extra clases de todo tipo, con dosis de vitaminas y minerales innecesarios, con celulares y tabletas como nanas electrónicas, aislamiento y sobreprotección. Niñas y niños que no desarrollan habilidades de socialización, -amistad y comunicación-, de curiosidad y del manejo adecuado de la frustración. Tenemos infancias sin raspones en las rodillas, sin expresión de emociones que les permitan tener criterios morales del bien y el mal. <em>&#8220;La infancia es una etapa maravillosa. No hay pasado, no hay futuro; solo un presente que se mira con inocencia e ilusión&#8221;</em>, define <strong>Carla Montero</strong>, y sin embargo, a la sociedad actual, guiada por el mercado, no le importa y no le interesa respetar.</p>
<p>Un referente para dar valor a las infancias sería retomar lo que dice <strong>Ricardo Palma Soriano</strong>: <em>&#8220;Siempre es grato elevar nuestro pensamiento a los días de la infancia, esa edad de ilusiones color de rosa, en que libres de toda zozobra sobre el mañana, creemos que el mundo no se extiende más allá de nuestros juguetes y del espacio que abarcan nuestros ojos.&#8221;</em></p>
<p>Habrá que ubicarnos con la responsabilidad de ser los adultos de esta época y asumir las consecuencias de haber caído en las redes propias de la lógica del poder capitalista y de las prácticas de consumo, y aun ahí podemos colocarnos en la realidad y aceptar que podemos transformarla. <strong>José Saramago</strong> dijo: <em>&#8220;Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma, pero con el interés de seguir creciendo. Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, y las ilusiones se convierten en esperanza.&#8221;</em></p>
<p>Y más allá de todos los obstáculos que se nos presenten, el amor es la opción, el amor a la vida humana en toda su dignidad. <strong>Stephen King</strong>, el mayor escritor de novelas de terror, nos recordó que: &#8220;El amor es lo que mueve el mundo. Es la única cosa que permite a hombres y mujeres seguir en pie en un mundo donde la gravedad siempre parece estar queriendo derribarlos, llevarlos hacia abajo, hacerles arrastrarse.&#8221;</p>
<p><strong>Albert Camus</strong>, en El mito de Sísifo, escribió: <em>&#8220;También como él pensaba que este mundo sin amor es un mundo muerto, y que llega un momento en que se cansa uno de la prisión, del trabajo y del valor, y no exige más que el rostro de un ser y el hechizo de la ternura en el corazón.&#8221;</em></p>
<p>Ante todo el infortunio que nos ha tocado vivir, en la confusión que la resignación impone, en donde la culpa se instala como corsé, como una cárcel de la utopía, en donde el desinterés por los problemas sociales crea una anomia y parálisis social y de pensamiento, junto con la dificultad de comprender que la política es inherente a lo humano y que debería ser de importancia e interés colectivo en la construcción del bien común, podemos, si así lo queremos, hacer algo, como nos reta <strong>Antonio Gala</strong>:</p>
<p><em>&#8220;Lo más inteligente que se puede hacer en esta vida es salir de esta especie de laberinto en que nos han metido, una vida que no es la nuestra y que no es la mandada, es una organización que necesita esclavos para seguirse manteniendo. Salirse de esa cadena terrible, desencadenarse. A riesgo de la soledad, a riesgo de la falta de comprensión, irse un poco al campo, en el mejor de los sentidos. Salir de esa extraña y monótona esclavitud de cada día. Darle a cada día su propio afán, pero también su propia sonrisa, su propio gozo, su propio color, su propio aroma. Eso es la inteligencia. Porque una inteligencia que no nos ayude a vivir, no la quiero. No me sirve para nada. No creo que le sirva para nada a nadie.&#8221;</em></p>
<p>Comprender y sentir lo que fueron nuestras infancias, en el sentido amplio y profundo de lo que representó en cada una, en cada uno de nosotros, es concebir el pensar nuestros inicios de ser persona, es partir de: &#8220;<em>La melancolía es una manera de tener; es la manera de tener no teniendo, de poseer las cosas por el palpitar del tiempo, por su envoltura temporal. Algo así como una posesión de su esencia, puesto que tenemos de ellas lo que nos falta, o sea, lo que ellas son estrictamente&#8221;,</em> como lo analizó <strong>María Zambrano</strong>.</p>
<p>Vamos acumulando años, experiencias, e idealmente vamos construyendo nociones que nos explican quiénes vamos siendo, y dentro de las preguntas fundamentales de la vida está la que hace e intenta responder <strong>Virginia Woolf</strong>: <em>&#8220;¿Qué sentido tiene la vida? A eso se reducía todo: a una pregunta muy sencilla, que se iba volviendo más acuciante con el paso de los años. La gran revelación no se había producido. Tal vez no llegara a producirse nunca. En cambio, había pequeños milagros cotidianos, iluminaciones, fósforos que se encendían inesperadamente en la oscuridad.&#8221;</em></p>
<p>Y tal vez si pensamos en esa luz que puede iluminarnos es lo que vendrá de infancias seguras, libres, creativas, que juegan, descubren e imaginan, que son infancias amadas, son presente, que no son futuro, en donde el trabajo para garantizar la dignidad y los derechos de todas las infancias es urgente, aquí y ahora.</p>
<p>Porque defender las infancias es defender la posibilidad misma de transformación, esos pequeños milagros cotidianos que encienden fósforos en la oscuridad. Cada niña y niño que conserva su derecho a jugar, a rasparse las rodillas, a aburrirse y crear mundos desde la imaginación, es una semilla de resistencia contra el mercado que quiere convertirlos en consumidores prematuros, contra la tecnología que los aísla, contra la sociedad que les roba la inocencia y la ilusión. No se trata de romantizar la infancia como un paraíso perdido, sino de reconocerla como el momento fundacional donde se construyen las nociones de bien y mal, donde se desarrollan las habilidades de socialización y empatía, donde se aprende que el mundo se extiende más allá de nuestros juguetes y que los otros existen con sus propias necesidades y deseos. Proteger las infancias es proteger el futuro, sí, pero sobre todo es honrar el presente, ese único tiempo real donde podemos actuar, transformar, amar.</p>
<p>Y en esa responsabilidad de ser los adultos de esta época, nos toca desencadenarnos de la monótona esclavitud que nos impusieron, salir del laberinto, darle a cada día su propio gozo y su propio aroma. No para huir de la realidad, sino para habitarla con inteligencia, esa que nos ayuda a vivir y no solo a sobrevivir. Porque somos lo que hacemos para cambiar lo que somos, y lo que hagamos hoy por las infancias -garantizar su dignidad, respetar sus derechos, permitirles ser niñas y niños sin prisas ni presiones- será lo que determine si realmente aprendimos algo de nuestras propias infancias, si supimos valorar esa alborada llena de posibilidades, si comprendimos que el amor es lo único que nos mantiene en pie cuando la gravedad quiere derribarnos. La gran revelación tal vez nunca llegue, pero los pequeños milagros cotidianos están aquí, en cada infancia protegida, en cada sonrisa sin condiciones, en cada juego libre de pantallas y algoritmos. Y eso, al final, es suficiente. Es todo. Es urgente.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Lo justo</title>
		<link>https://platino.news/lo-justo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 31 Aug 2026 14:19:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://platino.news/?p=168648</guid>

					<description><![CDATA[“El secreto es buscar cosas dentro de nosotros que parecen secretos, siempre. La razón del fin, el milagro de los comienzos, la nuez de la materia, las semillas de comodidad.” Gabriela Pannia “No hacemos más en la vida que ir buscando el lugar donde quedarnos para siempre.” José Saramago “Guardar silencio todo el día, no [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><em><strong>“El secreto es buscar cosas dentro de nosotros que parecen secretos, siempre. La razón del fin, el milagro de los comienzos, la nuez de la materia, las semillas de comodidad.” <span style="color: #ff0000;">Gabriela Pannia</span></strong></em></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“No hacemos más en la vida que ir buscando el lugar donde quedarnos para siempre.”</span> </em></strong><strong><em>José Saramago</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Guardar silencio todo el día, no ver el periódico, no escuchar la radio ni chismes, y mostrarse absoluta y totalmente perezoso —absoluta y totalmente indiferente a la suerte del mundo— es la mejor medicina que un hombre puede recetarse a sí mismo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Henry Miller</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido.”</span> </em></strong><strong><em>Howard Phillips Lovecraft</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Me niego a vivir en un mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito éxtasis. Soy una neurótica, en el sentido que vivo mi mundo. No me adaptaré al mundo me adapto a mí misma.”  </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Anaís Nin</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Acomodar bien cada latido en tu pecho, sin causar arritmia, ni culpa, porque cada pum pum lleva un motivo que hidrata, cura.”</span> </em></strong><strong><em>Mariana Vargas O.</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Deberíamos adquirir el coraje de no ser como todo el mundo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Jean-Paul Sartre</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Me acosté y lloré, y me dispuse a sentir de nuevo, a admitir que era humana, vulnerable, sensible.”</span> </em></strong><strong><em>Sylvia Plath</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Nunca pierdas el tiempo lamentando errores. Basta con que no los olvides.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>William Faulkner</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“La eternidad no nos pertenece más allá de este instante. Respira hondo&#8230; Calma es mirar al mar y el mar nunca está quieto.”</span> </em></strong><strong><em>Sara Buho</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“A veces, el primero acaba siendo el último.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Guillermo Mordillo</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“El corazón cree todo o casi todo lo que lo hace latir, pobre inocente.”</span> </em></strong><strong><em>Mario Benedetti</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“En el dolor hay tanta sabiduría como en el placer; ambas son las dos fuerzas conservadoras de la especie.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em> Nietzsche</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Si nunca te vuelvo a ver, siempre te llevaré conmigo; adentro, afuera, en mis dedos y en los bordes del cerebro y en centros de centros de lo que soy y de lo que queda.”</span> </em></strong><strong><em>Charles Bukowski</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Nunca había rogado por nada en mi vida, pero silenciosamente pedía que me dijera que me quería. Que se preocupaba por mí. Algo.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Mario Benedetti</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“No temas dejarme sola, estoy acostumbrada a desprenderme de cosas que imagino haber amado.”</span> </em></strong><strong><em>Emily Dickinson</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Tenía mil cosas para decirle, pero me las tragué, no sé si porque no se merece que se las diga o porque no se merece que yo las sienta”. </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Jorge Luis Borges</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“De todo se aprende. Se aprende, sobre todo, del ridículo: se aprende a retroceder, a rehusar, a evadirse. Y si naciéramos aprendidos, nunca naceríamos.”</span> </em></strong><strong><em>Gaby Castellanos</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Si creciste con un amor condicionado -&#8220;te quiero si te portas bien&#8221;-, puedes sentir que tienes que ganarte el cariño.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Lola Núñez</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Los momentos se convierten en recuerdos y las personas en lecciones. Esa es la vida.” </em></strong></span><strong><em>Lía Risco</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<p><strong><em> </em></strong>En estos tiempos donde lo que prevalece como tendencia en la economía es la de una voraz ganancia, sin pudor, con una perversidad en la que la avaricia de unos pocos sin consciencia social acumula dinero a manos llenas, a costa de la calidad de vida, de los derechos humanos y ambientales, y de la dignidad de las personas. Ya el jurista romano Domicio Ulpiano puso con la claridad de la sabiduría lo que es la justicia:</p>
<p><em>&#8220;Vivir honestamente, no dañar a los demás y dar a cada uno lo suyo.&#8221;</em></p>
<p>Cuán lejos estamos de asumir y de vivir bajo esos términos. Hoy lo que se legitima es la explotación de los recursos naturales, la pobreza se justifica reduciéndola a un asunto personal y no estructural, la corrupción se denuncia en las prácticas de los gobiernos. Pero poco se habla y se reconoce está en el ámbito de la llamada Iniciativa Privada, en donde las licitaciones y contratos están marcados por las triquiñuelas que la ley les permite, y en su caso, por la compra de funcionarios, y no digamos el tema de la evasión fiscal o de las formas que tienen los pocos multimillonarios para crear fundaciones y así evadir cargas fiscales, o bien, como recientemente denunció Hillary Clinton al hablar de la forma en que Elon Musk ha hecho parte de su fortuna, que es utilizando los descubrimientos de la ciencia que han sido subsidiados o financiados por el gobierno de Estados Unidos, además de que sus empresas pagan una cantidad ridícula de impuestos, al aprovecharse de los huecos del sistema financiero y fiscal de los países en donde tiene inversiones.</p>
<p>Está claro qué es lo justo; sin embargo, la oleada de discursos fascistas, de la visión de los partidos de la derecha y la ultraderecha muestran la versión de una ideología del capitalismo de principios de la revolución industrial, de hace 200 años. El caso de Milei en Argentina no solo es un botón de muestra, sino que es, junto con los discursos de los recientes gobiernos electos en Colombia, Bolivia, Ecuador, Chile, Perú y otros como El Salvador, para el caso de América Latina, una visión entreguista al capital, a costa de los derechos ganados y en donde la idea de que el mercado regula y distribuye riqueza es solo el parapeto para sangrar a los pueblos, sus recursos naturales, comprometiendo la vida en su sentido más amplio.</p>
<p>Estos días se ha puesto al descubierto con evidencias lo que ya se sabía, y es que el poder económico ha metido las manos para crear y sostener mentiras para hacer que ganen candidatos de la derecha en las elecciones en diversos países, utilizando ahora los recursos de comunicación digital a través de las diversas plataformas sociales y que, siguiendo los principios de Joseph Goebbels, quien fue el artífice de la comunicación y propaganda de Adolfo Hitler, bajo la premisa de que una mentira dicha miles de veces se convierte en verdad, en su versión contemporánea, es usar &#8220;granjas de bots&#8221; para inundar y saturar con mensajes falsos y así poder crear &#8220;una opinión pública&#8221; que favorezca a intereses políticos y económicos, además de presentarse con disfraz de oposición dentro de las democracias imperfectas, pero democracias al fin de cuentas.</p>
<p>Bien vale conocer las 10 estrategias de manipulación mediática, popularmente atribuidas a Noam Chomsky, que explican cómo se orienta y controla a la sociedad a través de los medios de comunicación y si antes en la Alemania nazi se usó la radio y el control de la prensa escrita, hoy se incluyen a estas junto a la televisión y las diversas redes sociales como TikTok, Instagram, X, Facebook, YouTube y todas las que van apareciendo.</p>
<ol>
<li><strong> La estrategia de la distracción</strong></li>
</ol>
<p>Consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes. Se usan avalanchas de información o distracciones continuas en temas triviales.</p>
<ol start="2">
<li><strong> Crear problemas y después ofrecer soluciones</strong></li>
</ol>
<p>Este método también se conoce como &#8220;problema-reacción-solución&#8221;. Se crea un problema para causar cierta reacción en el público. Esto hace que el público demande las medidas que se desea hacer aceptar.</p>
<ol start="3">
<li><strong> La estrategia de la gradualidad</strong></li>
</ol>
<p>Se aplica para hacer aceptar una medida inaceptable de forma lenta. Se aplica a cuentagotas, durante años, para evitar la conciencia social del cambio.</p>
<ol start="4">
<li><strong> La estrategia de diferir</strong></li>
</ol>
<p>Otra forma de hacer aceptar una decisión impopular es presentarla como &#8220;dolorosa pero necesaria&#8221;. Se obtiene la aceptación pública para una aplicación futura y no inmediata. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que uno presente.</p>
<ol start="5">
<li><strong> Dirigirse al público como a criaturas de poca edad</strong></li>
</ol>
<p>La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos y entonación infantil. Se trata de infantilizar al espectador para provocar una respuesta crítica menor, propia de niños.</p>
<ol start="6">
<li><strong> Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión</strong></li>
</ol>
<p>El uso de la emoción busca apelar al inconsciente. Esto sirve para implantar ideas, deseos, miedos o compulsiones. Bloquea el análisis racional y el sentido crítico de las personas.</p>
<ol start="7">
<li><strong> Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad</strong></li>
</ol>
<p>Busca que el público sea incapaz de entender las tecnologías y los métodos usados para su control. La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre posible.</p>
<ol start="8">
<li><strong> Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad</strong></li>
</ol>
<p>Impulsa a creer que es de buena moda ser estúpido, vulgar e inculto. Desincentiva el pensamiento profundo y el arte complejo.</p>
<ol start="9">
<li><strong> Reforzar la autoculpabilidad</strong></li>
</ol>
<p>Hace creer al individuo que él es el único culpable de su propia desgracia. La culpa surge por la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades o de sus esfuerzos. El sistema económico queda libre de culpa, generando un estado de inhibición.</p>
<ol start="10">
<li><strong> Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen</strong></li>
</ol>
<p>Los avances de la ciencia han creado una brecha profunda entre el conocimiento del público y el de los dominadores. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo, controlándolo con mayor eficacia.</p>
<p>Hoy los algoritmos de cada plataforma conocen toda nuestra información personal, gustos e intereses; la privacidad es un mito, ni los gobiernos tienen tanta información sobre nosotros como ellos la tienen y la usan para dirigir el pensamiento y reforzar líneas narrativas para crear tendencias de opinión, y sobre todo explotar las emociones, especialmente jugando con el temor, el miedo y la angustia de la población.</p>
<p>Byung-Chul Han en su libro Psicopolítica señala los cambios que se han experimentado en las últimas décadas y que son de alguna manera la forma en que se está realizando el control social y político de las sociedades y que pueden ayudar a explicar lo que estamos viviendo en la actualidad y que reclama tener un pensamiento crítico, por demás urgente:</p>
<ol>
<li><strong><em> Del biopoder al psicopoder</em></strong></li>
</ol>
<p>Han sostiene que ya no vivimos bajo el régimen disciplinario que describía Foucault (vigilancia, prohibición, represión del cuerpo), sino bajo un poder más sutil que opera sobre la psique. El neoliberalismo ya no reprime, sino que seduce y estimula.</p>
<ol start="2">
<li><strong><em> La sociedad del rendimiento y la autoexplotación</em></strong></li>
</ol>
<p>El sujeto neoliberal no es un &#8220;sujeto de obediencia&#8221; sino un &#8220;sujeto de rendimiento&#8221;. Ya no hay un amo externo que explote; el individuo se explota a sí mismo creyendo que se está realizando, lo cual es más eficaz porque va acompañado de un sentimiento de libertad.</p>
<ol start="3">
<li><strong><em> La libertad como forma de coacción</em></strong></li>
</ol>
<p>La frase &#8220;Sí, nosotros podemos&#8221; o el imperativo de &#8220;ser tú mismo&#8221; no liberan, sino que generan una presión interna constante. La libertad se convierte en una nueva forma de sometimiento: nos explotamos &#8220;libremente&#8221; y por eso mismo de manera más profunda.</p>
<ol start="4">
<li><strong><em> El Big Data y la transparencia como control</em></strong></li>
</ol>
<p>El poder ya no necesita espiar en secreto: las personas se exponen voluntariamente en redes sociales. Esta &#8220;transparencia&#8221; y la minería de datos permiten un control psicopolítico que conoce y dirige el deseo antes de que se manifieste, no solo la conducta.</p>
<ol start="5">
<li><strong> El fin de la biopolítica disciplinaria</strong></li>
</ol>
<p>Las técnicas de poder ya no actúan sobre el cuerpo (encierro, disciplina) sino sobre la mente y las emociones. El poder inteligente no prohíbe ni oculta, sino que &#8220;gusta&#8221; y &#8220;conecta&#8221; —usa el like, la aprobación, la gamificación.</p>
<ol start="6">
<li><strong><em> La crisis de la libertad y la necesidad de resistencia</em></strong></li>
</ol>
<p>Han propone que la verdadera libertad requiere recuperar espacios de negatividad, contemplación y &#8220;no hacer&#8221; (frente al exceso de positividad e hiperactividad), como forma de resistencia frente a un sistema que coloniza incluso nuestros deseos más íntimos.</p>
<p>Toca sin duda recuperar la noción de cambio, desde lo real. Partir de lo que es el ser humano en sus esencias y en su dignidad. Habrá que empezar ya a desarrollar esa mirada crítica, desde saber que no tenemos todas las respuestas y certezas, pero que hay que comenzar ya, las veces que sea necesario para no caer en el conformismo ni en la banalidad del mal que propone el fascismo. Walt Whitman escribió:</p>
<p><em>&#8220;Nunca ha habido más comienzo que el que hay ahora, ni más juventud ni vejez que la que hay ahora. Y nunca habrá más perfección que la que hay ahora, ni más cielo ni infierno que el que hay ahora.&#8221;</em></p>
<p>Y León Tolstói señaló:</p>
<p><em>&#8220;El pasado ya no está, el futuro no ha llegado todavía. ¿Qué hay entonces? Solo ese punto en el que el futuro se encuentra con el pasado. Parecería que ese punto no es nada, y sin embargo nuestra vida entera está únicamente en él.&#8221;</em></p>
<p>Un poeta y un novelista nos ponen en el aquí y ahora. Urge pensar juntos lo que vendrá, se necesita restaurar la comunicación cara a cara, hablar de frente, construir y reconfigurar las redes sociales, más allá del ciberespacio. Se necesita hacer más comunidad y menos individualismo. Se necesita pensar en un humanismo que nos permita volver a creer en la utopía de la justicia, de la igualdad, de la equidad y de la libertad.</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #333399;"><strong>“Si me pidieras tres consejos,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>te respondería:</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Vuelve a ser niño siempre que puedas.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Elige la soledad si no tienes</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>compañía de verdad.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Y respira la locura cuando la normalidad</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>te asfixie.”</strong></span></p>
<p><span style="color: #ff0000;">Gian Marco Manzo</span></p></blockquote>
<p>Porque el comienzo está ahora, en este preciso instante donde el futuro se encuentra con el pasado. No en un mañana idealizado ni en un ayer glorificado, sino en la decisión presente de resistir la psicopolítica que coloniza nuestros deseos, de cuestionar los algoritmos que pretenden conocernos mejor que nosotros mismos, de recuperar la capacidad de contemplación y negatividad frente al imperativo del rendimiento constante.</p>
<p>La justicia de Ulpiano —vivir honestamente, no dañar a los demás, dar a cada uno lo suyo— no es una reliquia del pasado romano, sino una urgencia contemporánea que exige desmontar las 10 estrategias de manipulación, reconocer la autoexplotación disfrazada de libertad, y atrevernos a construir espacios de encuentro genuino donde la comunidad prevalezca sobre el individualismo. El fascismo contemporáneo no viene con botas militares, sino con likes, bots y promesas de felicidad a través del consumo. Y la resistencia no está en esperar el momento perfecto, sino en comenzar ahora, las veces que sea necesario, a recuperar nuestra humanidad.</p>
<p>Volver a ser niño, elegir la soledad verdadera, respirar la locura cuando la normalidad asfixie. Esos tres consejos de Gian Marco Manzo no son escapismo, sino herramientas de supervivencia en un mundo que nos quiere productivos, conectados y obedientes. Volver a ser niño es recuperar la curiosidad y el asombro que nos permiten cuestionar lo naturalizado. Elegir la soledad es resistir la hiperconectividad que nos mantiene vigilados y dirigidos. Respirar la locura es atrevernos a pensar lo impensable, a imaginar utopías cuando nos venden distopías como inevitables.</p>
<p>La justicia, la igualdad, la equidad y la libertad no son sueños imposibles, son construcciones que exigen nuestro compromiso aquí y ahora. Porque nunca habrá más perfección, ni más cielo ni infierno que el que hay ahora. Y en ese punto donde el futuro se encuentra con el pasado, en ese instante que parecería no ser nada pero que contiene nuestra vida entera, está la posibilidad de ser dignos, de vivir honestamente, de construir comunidad. De ser, finalmente y siempre, humanos.</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Por ahora</title>
		<link>https://platino.news/por-ahora-3/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 24 Aug 2026 21:34:20 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[“Somos seres humanos fragmentados que nos vamos consolidando, pero siempre existen grietas. Que logremos convivir con esas grietas es la clave para llegar a ser unos seres, digámoslo así, razonablemente sanos.” Siri Hustvedt “Trata de equivocarte de vez en cuando, eso le hará bien a tu ego.” Keanu Reeves “Vive de tal forma que, al [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><em><strong>“Somos seres humanos fragmentados que nos vamos consolidando, pero siempre existen grietas. Que logremos convivir con esas grietas es la clave para llegar a ser unos seres, digámoslo así, razonablemente sanos.” <span style="color: #ff0000;">Siri Hustvedt</span></strong></em></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Trata de equivocarte de vez en cuando, eso le hará bien a tu ego.”</span> </em></strong><strong><em>Keanu Reeves</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Vive de tal forma que, al mirar hacia atrás, no lamentes haber desperdiciado la existencia. Vive de tal forma que no lamentes las cosas que has hecho ni desees haber actuado de otra manera. Vive con sinceridad y plenamente. Vive.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Elisabeth Kübler-Ross</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Quiero dormir un rato, un rato, un minuto, un siglo; pero que todos sepan que no he muerto.”</span> </em></strong><strong><em>Federico García Lorca</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“No hay prisa. No hay necesidad de brillar. No es necesario ser nadie salvo uno mismo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Virginia Woolf</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;¿Tiene usted flores y libros? Esos consuelos para el dolor.&#8221; </em></strong></span><strong><em>Emily Dickinson</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Mucho de lo que escribo no es para encontrar, es para perder lo acumulado.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Silvia Casas</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Mi corazón es el país más desgarrado.” </em></strong></span><strong><em>Giuseppe Ungaretti</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Volver a ver reverdecer la fe de ser y creer en crear y croar y croar ante todo ende o duende visiblemente real o inexistente.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Oliverio Girondo</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“La poesía nunca es inocente, ni ingenua. Ella sabe perfectamente lo que dice mientras pone cara de niña buena.”</span> </em></strong><strong><em>Anónimo</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Compruebo que, unas veces alegre, otras contento, estoy siempre triste.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Fernando Pessoa </em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Cuando ya no perteneces a un lugar, la vida se encarga de ponerte escenarios incómodos hasta que salgas de ahí, y aunque todo parezca caótico, solo está ocurriendo porque te espera algo mejor. Hazle caso a la vida cuando te saque a empujones de donde no deberías estar.”</span></em></strong><strong><em>Mario Benedetti</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cuando el corazón llora por lo que ha perdido, el espíritu ríe por lo que ha encontrado.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Rumi</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“La salud del cuerpo proviene de la salud del alma. No se puede estar sano con el alma enferma.”</span> </em></strong><strong><em>Papini</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“No sé quién soy del todo en este momento. Pero creo que debo darme la oportunidad de llegar al amanecer.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Ma. C. Hernández</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego.”</span> </em></strong><strong><em>Jorge Luis Borges</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Hay una cierta tristeza fértil que no evito, sino que busco con fervor. Para mí, es fuente de alegría. Me salva de la banalidad.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Henry David Thoreau</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Los sentimientos son lo único en esta vida que no está sujeto a la manipulación. Se quiere o no se quiere y nunca se elige, muchas veces queremos a aquellos que menos nos convienen y que más nos pueden herir, pero como diría el señor Tatin, hay que vivir sin miedo.” </em></strong></span><strong><em>Use Lahoz</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Hay experiencias que te cambian los planes, te rompen expectativas y te obligan a mirarte de otra manera. No todo lo que llega se queda. No todo lo que pierdes era un fracaso. Y no todo lo que duele necesita una explicación bonita&#8221;. </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Lola Núñez</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<p><strong><em> </em></strong>Encontré en el ciberespacio este enunciado: “Entre tantos medios para viajar, la fantasía es con la que he recorrido más kilómetros”, y me lleva a otro: “El que prefiere suponer antes que preguntar no quiere entender, solo quiere confirmar su prejuicio”. Ambos procesos nos sitúan en el territorio de la ilusión, en un lugar distinto de lo real y de la verdad, aun con toda la subjetividad que estas nociones conllevan.</p>
<p>Nuestra mente nos conduce por senderos que, la mayoría de las veces, nos llevan a idealizar la vida que no tenemos, a negar el presente, a reinterpretar el pasado y a construir una imagen del futuro que con frecuencia dista de la realidad. Esto no significa que debamos renunciar a la fantasía o a la ilusión; al contrario, ambas forman parte de la condición humana. El problema aparece cuando lo imaginado pierde toda relación con lo real y con aquello que hacemos para acercarnos, aunque sea parcialmente, a nuestros deseos. Se vuelve necesario encontrar momentos de reflexión que permitan conjugar realidad e ideal, armonizar las conductas con las emociones y los sentimientos, integrar el sentir y el pensar, y habitar plenamente el presente, el aquí y el ahora.</p>
<p>El miedo a lo que vendrá, a lo incierto, se nutre de la rutina, de la falsa seguridad que proporciona no pensar, de la docilidad que acepta las circunstancias como destino, de la resignación y del temor a actuar junto con los demás para transformar las condiciones de vida. También surge del desdén de dejar que otros hagan lo que nos corresponde y de la evasión de asumir compromisos con los demás y con uno mismo. No porque cambiar sea una obligación, sino porque la vida misma es dinámica. Los acontecimientos transforman el entorno y transforman a las personas; las experiencias nos mueven, nos ponen a prueba y nos conducen a acciones inéditas. Nos colocan frente al dolor, la desilusión, el fracaso y la adversidad; pero también, de vez en cuando, frente a la dicha, la alegría, el éxito, el amor, la felicidad, el conocimiento y la sabiduría que nace de vivir con conciencia de sí y con una responsabilidad comprometida hacia los demás.</p>
<p><strong>Nikolái Ostrovski</strong> escribió una arenga que bien valdría la pena recuperar en estos tiempos veloces, voraces, inciertos y dolorosamente inhumanos, en los que la precariedad, la injusticia social y la avaricia de unos pocos generan desastres por donde quiera que se mire:</p>
<p><em>“Lo más preciado que posee el hombre es la vida. Se le otorga una sola vez, y hay que vivirla de forma que no se sienta un dolor torturante por los años pasados en vano, para que no queme la vergüenza por el ayer vil y mezquino, y para que al morir se pueda exclamar: ¡toda la vida y todas las fuerzas han sido entregadas a lo más hermoso del mundo, a la lucha por la liberación de la humanidad!”</em></p>
<p>Son tiempos en los que el mundo parece caer en una vorágine de banalidad, de normalización de discursos y acciones, de una mirada al pasado desprovista de memoria histórica. Asistimos al resurgimiento de expresiones autoritarias que deben alertar a las sociedades para defender la democracia, que, aun con todas sus imperfecciones, sigue siendo preferible a cualquier forma de sometimiento. La libertad, la dignidad humana, los derechos fundamentales y el derecho mismo a la vida no pueden quedar subordinados al odio, a la intolerancia o a la exclusión de quienes son considerados distintos.</p>
<p>Ahora, en estos tiempos, habrá que regresar a los valores humanos, a la idea de un humanismo capaz de impedir que quedemos atrapados en la anomia, el miedo y la indiferencia.</p>
<p><strong>Johann Wolfgang Goethe</strong> escribió:</p>
<p><em>“No busco mi salvación en la indiferencia. La emoción del asombro es lo mejor que posee el hombre. Aunque el mundo le haga pagar caro por ese sentimiento, cuando se conmueve, siente profundamente la inmensidad.”</em></p>
<p>Y esa inmensidad invita a pensar en un proyecto de ética planetaria, en una sociedad basada en la justicia social, en un esquema productivo que favorezca una mejor redistribución de la riqueza y en una estrategia sostenible y sustentable para el aprovechamiento de los recursos naturales, así como para la protección y conservación de la naturaleza. Para ello se requiere vencer la indiferencia y cultivar en el corazón humano la nobleza, la compasión, la solidaridad, la fraternidad y la sororidad.</p>
<p><strong>Rosa Montero</strong> expresa con la claridad de quien da voz a quienes anhelan un mundo mejor, más justo, pacífico, saludable, educado y libre, una idea que nos convoca al compromiso personal y social:</p>
<p><em>“La verdadera nobleza es caminar toda la vida con pasos que salen del corazón; que tus actos estén de acuerdo con tus ideas, aunque el precio sea alto.”</em></p>
<p>Por ahora, las palabras de <strong>Ralph Waldo Emerson</strong> cobran sentido como una invitación permanente:</p>
<p><em>“Hagas lo que hagas, necesitas valor. Sea cual sea el camino que elijas, siempre habrá alguien que te diga que te equivocas. Siempre surgirán dificultades que te tentarán a creer que tus críticos tienen razón. Trazar un plan de acción y llevarlo a cabo hasta el final requiere parte del mismo valor que necesita un soldado. La paz tiene sus victorias, pero se necesitan hombres y mujeres valientes para conseguirlas.”</em></p>
<p>La valentía a la que se refiere Emerson no es solamente la de resistir las adversidades individuales, sino también la de asumir una responsabilidad colectiva frente al tiempo histórico que nos toca vivir. Ser valientes implica pensar críticamente, cuestionar los discursos que fomentan el odio, rechazar la indiferencia y comprender que ninguna transformación auténtica puede construirse desde el aislamiento. La comunidad, el diálogo y la cooperación siguen siendo herramientas imprescindibles para preservar la convivencia humana.</p>
<p>Frente a una realidad cada vez más acelerada y fragmentada, resulta urgente recuperar la capacidad de escuchar, de preguntar y de comprender antes de juzgar. La imaginación y la fantasía son valiosas cuando nos permiten proyectar horizontes de posibilidad, pero pierden su sentido cuando sustituyen el encuentro con la realidad. Solo una ciudadanía consciente, informada y comprometida puede convertir los anhelos en acciones concretas y hacer de la esperanza algo más que una simple expectativa.</p>
<p>Por ahora, tal vez, la tarea fundamental de nuestro tiempo sea aprender a conjugar el asombro con la responsabilidad, el sueño con la acción y la libertad con el compromiso hacia los demás. Si queremos un mundo más justo, más humano y más habitable, tendremos que abandonar la comodidad de la indiferencia y asumir la construcción cotidiana de esos valores que decimos defender. Porque, al final, la vida adquiere sentido no solo por aquello que imaginamos o deseamos, sino por aquello que somos capaces de hacer, junto con otros, para dignificar la existencia humana y preservar la posibilidad de un futuro común.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Aquí en la Tierra</title>
		<link>https://platino.news/aqui-en-la-tierra/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 18 Aug 2026 17:27:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[&#8220;El ser humano rara vez está donde pisa; por lo general, habita la ausencia de lo que anhela.&#8221; Francisco J. Zárate &#8220;No puedo decir que soy un sabio. He sido un hombre que busca y sigue buscando, pero ya no en las estrellas y en los libros, sino que empiezo a escuchar las enseñanzas de [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;El ser humano rara vez está donde pisa; por lo general, habita la ausencia de lo que anhela.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Francisco J. Zárate</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;No puedo decir que soy un sabio. He sido un hombre que busca y sigue buscando, pero ya no en las estrellas y en los libros, sino que empiezo a escuchar las enseñanzas de mi sangre.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Hermann Hesse</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Reglas para la felicidad: tener algo que hacer, alguien a quien amar, y algo que esperar.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Immanuel Kant</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“No puedes ordenar el corazón, pero puedes darle algunos consejos.” </em></strong></span><strong><em>Pino Caruso</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Por ti, por mí y por todo aquello que no nos atrevemos a decir y sin embargo se vive a flor de piel.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Silvia Casas</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Me encuentro en cada silencio que llevo dentro de mí, en los sueños que me hablan en lenguas que no entiendo, pero que son más verdaderos que cualquier palabra.” </em></strong></span><strong><em>Simone de Beauvoir</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El único viaje imposible es el que nunca empiezas.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Tony Robbins</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Cuando ya no planeamos, ni nos esforzamos, ni intentamos que las cosas funcionen de la manera que queremos, llega una sensación de felicidad y ausencia de esfuerzo.”</span> </em></strong><strong><em>David Hoffmeister</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Se puede matar todo menos la nostalgia [&#8230;], la llevamos en el color de los ojos, en cada amor, en todo lo que profundamente atormenta y desata y engaña.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Julio Cortázar</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Ella es ella más todas las veces que leí la palabra ella escrita en cualquier texto más las veces que soñé ella más sus evocaciones, diferentes a las mías.” </em></strong></span><strong><em>Cristina Peri Rossi</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cada persona necesita aprender desde la infancia cómo pasar tiempo con uno mismo. No significa que uno deba ser solitario, sino que no debiera aburrirse consigo mismo porque si se aburre en su propia compañía está en peligro en lo que a su autoestima se refiere.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Andrei Tarkovski</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;La belleza se encuentra en la fragilidad de la vida.&#8221; </em></strong></span><strong><em>Eugene O&#8217;Neill</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Solo los rotos te ofrecerán una parte de su alma, porque saben cómo es ser destrozado en pedazos.”  </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Sulekha Pande</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“El amor es libre, nosotros somos la jaula.”</span> </em></strong><strong><em>Sara Búho</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;La vida no se encuentra; la vida se crea.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>George Bernard Shaw</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;Se llama nostalgia, y sirve para recordarnos que, por suerte, también somos frágiles.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Cesare Pavese</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Se te hizo fácil olvidarme, reemplazar las horas y los recuerdos, reinventar caricias en otros labios. Se te hizo fácil. Pero ya me acostumbré a esto de no hablarte, a no esperarte, a no insistir. Te olvido de a poco, pero a veces suelo ser tan frágil como el llanto y te extraño.”  </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Gabriel García Márquez</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Lo que no se siente no se recuerda, porque sin emoción no hay memoria.”</span> </em></strong><strong><em>Siri Hustvedt</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Nunca está nadie más activo que cuando no hace nada, nunca está menos solo que cuando está consigo mismo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Hannah Arendt</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;La belleza se encuentra en la fragilidad de la vida.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Eugene O&#8217;Neill</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El arte no es belleza, el arte es ver las cosas de otra manera.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Virginia Woolf</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<p>Nos jugamos la vida en la tierra, es el lugar de lo real, el punto de partida para poder intentar entender quiénes somos. La existencia nos circunscribe a este planeta en lo fortuito, en el azar y la necesidad, en la causa y efecto, y en la pausa que es necesaria para la curiosidad, para pensar críticamente y reflexionar, y en el afecto, dimensión propia de lo humano, en las emociones y sentimientos que son las ligas invisibles, pero reales, que nos vinculan con los otros y que nos permiten a cada quien resolver a su manera el acto de existir.</p>
<p>La tierra es símbolo y es realidad material, no es un juego de palabras, es el lugar de los hechos y es el no-lugar para el olvido y la nostalgia. También es el espacio donde sucede la vida, es donde las raíces hacen lo suyo para sostener plantas y árboles, y ese suelo, que es tierra, es sitio de la filogenia más amplia y numerosa de los reinos vivientes en el mundo: los hongos. Muchos son realmente pequeños y la gran mayoría microscópicos, son como las galaxias, pero en la tierra misma.</p>
<p>Aquí en la tierra, somos seres atados a la fuerza de gravedad y estamos inmersos en la magia del agua y del ADN, con ello, a la posibilidad de ser vida en todas sus formas desde la autoorganización de la materia —autopoiesis— y a la historia de los millones de intentos de encontrar los arreglos biomoleculares eficaces y en la dinámica de los miles de procesos bioquímicos y metabólicos eficientes en los que la materia se transforma, se crea, se recrea y se sostiene la vida. Un salto desde la química orgánica a la biología y de ahí a la inteligencia, a la memoria, a la consciencia, y contradictoriamente a la estupidez, a la crueldad y a la irresponsabilidad social sobre todo aquello que soporta la vida en la tierra.</p>
<p>El mundo que hemos construido sobre la tierra está marcado por múltiples contradicciones y por aberrantes decisiones que algunos seres humanos han tomado, sin poner atención en las consecuencias sobre la vida en el planeta y los daños causados en la naturaleza, además de ir sofisticando la idea, a través de los aparatos ideológicos y políticos, de que las personas pueden ser tratadas como recursos para sus fines, intereses que están asociados al poder, a la riqueza y a sostener y reproducir el sistema social, pese a los cambios y revoluciones en el proceso civilizatorio, para seguir explotando a la tierra en favor de unos cuantos.</p>
<p>Somos polvo de estrellas, somos seres que necesitamos a otros seres humanos, somos posibilidad para la dignidad y para la libertad. Es cierto que hoy pensar la realidad que se vive en la tierra nos llena de dudas, de temores, de inquietud y de incertidumbre, y tendremos que ir haciendo eco de las palabras de <strong>Marguerite Yourcenar</strong>:</p>
<p><em>&#8220;Lo mejor para las turbulencias del espíritu es aprender. Es lo único que jamás se malogra. Puedes envejecer y temblar, anatómicamente hablando; puedes velar en las noches escuchando el desorden de tus venas, puede que te falte tu único amor y puedes perder tu dinero por causa de un monstruo; puedes ver el mundo que te rodea, devastado por locos peligrosos, o saber que tu honor es pisoteado en las cloacas de los espíritus más viles. Solo se puede hacer una cosa en tales condiciones: aprender.&#8221;</em></p>
<p>Y aprender en esta tierra, del presente, es asumir la responsabilidad del futuro, desde el presente y habiendo aprendido del pasado. Hoy que el fascismo que las ideologías de ultraderecha y sus partidos enarbolan y que se hace presente con ínfulas de progreso y que se vende como solución a los problemas sociales y económicos, muestran que no hemos aprendido gran cosa, que la ignorancia y la obediencia al poder se convierten en actos de fe ciega en donde la criticidad, la autonomía, la libertad, los derechos humanos y la dignidad de la persona se quieren volver a eliminar al querer instalar la falsa idea de que todo pasado fue mejor y que abdicar al poder es la fórmula de la felicidad a costa del bienestar de las personas, en donde la sumisión y la resignación son las formas de exigir bajar la cabeza, ponerse de rodillas y obedecer a los nuevos amos globales, dueños de las empresas de tecnología informática y de la inteligencia artificial, de la energía, de los alimentos, de los medicamentos, de las armas y ahora del agua.</p>
<p>Aquí en la tierra tendremos que empezar a pensar en el otro, en los otros:</p>
<p><em>&#8220;Todos los días, cada persona debería cambiar de lugar&#8230; Deberían ponerse en los zapatos del otro&#8230; Sentir lo que el otro siente. En la piel, en el corazón, en el alma, en el estómago. Tal vez entonces, la hipocresía, la ironía, la grosería, las humillaciones, la indecencia tendrían un fin.&#8221;*</em></p>
<p><strong>Joan Manuel Serrat</strong> escribió y cantó &#8220;Sinceramente tuyo&#8221;, letra que sin duda es magistral porque revela esa condición humana de ser con otra persona, desde el afecto y desde la reflexión consciente de ser uno mismo, canción que bien nos puede ayudar a esta necesidad de sabernos amados y ser lo más leales y auténticos a &#8220;eso&#8221; que vamos siendo con lo que hicieron con nosotros, para ser con los demás.</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><strong><span style="color: #333399;">No escojas solo una parte</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Tómame como me doy</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Entero y tal como soy</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">No vayas a equivocarte</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Soy sinceramente tuyo</span></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Pero no quiero, mi amor</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Ir por tu vida de visita</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Vestido para la ocasión</span></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Preferiría con el tiempo</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Reconocerme sin rubor</span></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Cuéntale a tu corazón</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Que existe siempre una razón</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Escondida en cada gesto</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Del derecho y del revés</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Uno solo es lo que es</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Y anda siempre con lo puesto</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Nunca es triste la verdad</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Lo que no tiene es remedio</span></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Y no es prudente ir camuflado</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Eternamente por ahí</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Ni por estar junto a ti</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Ni para ir a ningún lado</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">No me pidas que no piense</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">En voz alta por mi bien</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Ni que me suba a un taburete</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Si quieres, probaré a crecer</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Es insufrible ver que lloras</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Y yo no tengo nada que hacer</span></strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Cuéntale a tu corazón</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Que existe siempre una razón</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Escondida en cada gesto</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Del derecho y del revés</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Uno solo es lo que es</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Y anda siempre con lo puesto</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Nunca es triste la verdad</span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;">Lo que no tiene es remedio</span></strong></p></blockquote>
<p><strong>Wisława Szymborska</strong>, poeta de la que escribí en la entrega pasada, con unas frases simples y a la vez profundas, nos pone en evidencia la capacidad, sensibilidad y talento humano para pensar lo que podemos ser y hacer aquí en la tierra. Escribió:</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #333399;"><strong>Cuando pronuncio la palabra Futuro, la primera sílaba pertenece ya al pasado.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Cuando pronuncio la palabra Silencio,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>lo destruyo.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Cuando pronuncio la palabra Nada,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>creo algo que no cabe en ninguna no-existencia.</strong></span></p></blockquote>
<p>La tierra, entonces, no es solo el escenario de nuestra existencia, sino la condición misma de nuestra humanidad. Aquí, entre el polvo de estrellas y la gravedad que nos ancla, entre la autopoiesis de la materia y la consciencia que nos interroga, aprendemos o fracasamos, amamos o destruimos, construimos dignidad o reproducimos opresión. No hay escapatoria ni refugio fuera de este planeta, no hay futuro que no pase por la responsabilidad presente de cuidar la vida en todas sus formas, de reconocer al otro como condición de nuestra propia existencia, de entender que somos parte de una red invisible pero real de interdependencias que nos sostienen.</p>
<p>La tierra nos pide que dejemos de tratarla como recurso inagotable y que nos reconozcamos como parte de ella, no como sus dueños. Y esa transformación solo es posible si aprendemos, como insiste Yourcenar, si nos ponemos en los zapatos del otro, si dejamos de ir camuflados por la vida y nos atrevemos a ser sinceramente nuestros, enteros y tal como somos.</p>
<p>Al final, pronunciar la palabra &#8220;futuro&#8221; es ya un acto de fe y de compromiso. Porque, aunque la primera sílaba pertenezca al pasado, como dice Szymborska, el resto aún está por escribirse en esta tierra que habitamos. Y ese futuro se construye aquí, en los gestos cotidianos de cuidado y resistencia, en la capacidad de pensar críticamente pese al ruido del poder, en la valentía de amar sin camuflaje, en la decisión de no arrodillarse ante los nuevos amos globales que pretenden convertirnos en recursos desechables.</p>
<p>La tierra nos ofrece la oportunidad de ser dignos, libres, afectuosos, conscientes. Nos ofrece raíces, agua, galaxias microscópicas de hongos, el milagro de la autoorganización de la materia. Nos ofrece la posibilidad de crear algo que no cabe en ninguna no-existencia. Solo nos pide, a cambio, que aprendamos, que reconozcamos al otro, que nos hagamos responsables. Y esa es la única tarea que jamás se malogra, la única que vale la pena en estas turbulencias del espíritu: aprender a ser humanos en la tierra, mientras aún hay tierra y mientras aún somos humanos.</p>
<p><strong>*Sutil&#8217;s</strong></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Wislawa Szymborska poeta</title>
		<link>https://platino.news/wislawa-szymborska-poeta/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 Aug 2026 14:07:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://platino.news/?p=167801</guid>

					<description><![CDATA[&#8220;En los extravíos nos esperan los hallazgos, porque es preciso perderse para volver a encontrarse.” Eduardo Galeano “Hay cosas que no se pueden ver con los ojos, deben sentirse con el corazón. Pero cuando un velo delgado se levanta entre ti y el mundo, comienzas a ver la esencia misma.” Virginia Woolf “Con los horizontes [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;En los extravíos nos esperan los hallazgos, porque es preciso perderse para volver a encontrarse.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Eduardo Galeano</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Hay cosas que no se pueden ver con los ojos, deben sentirse con el corazón. Pero cuando un velo delgado se levanta entre ti y el mundo, comienzas a ver la esencia misma.” </em></strong></span><strong><em>Virginia Woolf</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Con los horizontes hay que hacer algo más que mirarlos desde lejos; hay que caminar hacia ellos y conquistarlos.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Julio Cortázar</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Pasamos por los milagros como los ciegos, sin darnos cuenta de que el capullo más pequeño de una flor está formado por miles de galaxias&#8230;”</span> </em></strong><strong><em>Christian Bobin</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Me eligió como se elige un libro en una biblioteca. Ignoro si me eligió por el título, el lomo, la portada, la tipografía o por mi ubicación entre otros libros. No sé qué clase de texto fui para ella.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Juan Villoro</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“¡¡¡Vuélvete Destino!!! ¡¡¡Y crúzate conmigo&#8230;!!!” </em></strong></span><strong><em>David Sant</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Hay personas por la que perderías el tren por un solo beso. Y trenes en los que te montarías por exactamente lo mismo. Y es precioso&#8230;”  </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Defreds</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Allá lejos, bajo el sol, están mis más altas aspiraciones. Quizás no las alcance, pero puedo alzar la vista y contemplar su belleza, creer en ellas e intentar seguir su camino.”</span> </em></strong><strong><em>Louisa May Alcott</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Tu presencia desordena mi calma, acelera mis latidos y derrumban cualquier intento de resistencia.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Rubén Lubo</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“La tierra es insultada y ofrece las flores como respuesta.”</span> </em></strong><strong><em>Rabindranath Tagore</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Amo los lugares donde he encontrado un momento de paz. Donde he presenciado belleza y bondad. Nunca los olvido&#8230; Los llevo conmigo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Julio Cortázar</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Había aprendido que la paciencia era una virtud suprema, la más elegante y la más olvidada. Ayudaba a amar el mundo antes de fingir transformarlo.”</span> </em></strong><strong><em>Sylvain Tesson</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cuando realmente somos nosotros mismos, muchas personas se alejan, pero esto crea el espacio necesario para que la gente adecuada llegue.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Herman Hesse</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Algunas tardes parecen hechas para sentarse en las escaleras con la mente vacía y los ojos que imaginan.”</span> </em></strong><strong><em>Fabrizio Caramagna</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cada persona lleva su propia atmósfera, su propia niebla y su propio horizonte.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Víctor Hugo</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Es imposible transmitir las sensaciones vitales de cualquier momento dado de nuestra existencia, las sensaciones que le confieren veracidad y significado, su esencia sutil y penetrante. Es imposible. Vivimos igual que soñamos: solos.”</span> </em></strong><strong><em>Joseph Conrad</em></strong></span></h6>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Hay un instante en que la palabra abandona la boca y continúa sola.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Consuelo Cabrera</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Algunas mañanas no necesitan planes: solo café, luz del sol y un poco de tranquilidad.”</span> </em></strong><strong><em>Marilyn Monroe</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Si lloras porque no puedes ver el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Rabindranath Tagore</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Ayer pensé que lo mejor era olvidar, enterrar recuerdos para no nublar un futuro que se distorsiona. Ayer pensé que nunca es tarde para hacer caminos, iniciar viajes y no volver la vista atrás. Ayer pensé que no existe el olvido, porque para avanzar hacia el futuro no puedes abandonar tu pasado.”</span> </em></strong><strong><em>TRC</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<p>Una de las poetas que me han impactado con la fuerza de sus palabras, es sin duda alguna, <strong>Wislawa Szymborska</strong>, ella nació en Kórnik, Polonia, el 2 de julio de 1923 y murió el 1 de febrero de 2012 en Cracovia, Polonia. Premio Nobel de Literatura en 1996 y es una de las voces más admiradas de la poesía contemporánea. Con un lenguaje claro, una fina ironía y una extraordinaria capacidad de observación, convirtió las preguntas más sencillas de la vida en profundas reflexiones sobre la existencia y vino a decir ella, a través de su poesía, que el verdadero error de la vida consiste en dejar de mirar todo con curiosidad.</p>
<p><strong>Yolanda Reyes</strong> nos dice que:</p>
<p><em>“Cuando leemos emitimos palabras como caricias, susurros, asperezas, las vestimos de colores, y junto con nuestra voz transportamos sentimientos. Cuando leemos en voz alta creamos una fusión particular, en donde lo emocional se enlaza con esa literatura. Es un lugar donde la palabra y esa danza corporal se conjugan para evocar y sugerir lo más profundo de la condición humana. Puede resultar tan sublime como cantar.”</em></p>
<p>Y eso pasa con la poesía de <strong>Wislawa Szymborska</strong>, que, al leer en voz alta, no solo crea un momentos íntimos y críticos a su vez, en donde emerge sin concesiones y sin atavismos la realidad humana, porque es denuncia y anuncio. Una poesía que incorpora al otro:</p>
<p><em>&#8220;Creo que cada poema lo escriben dos personas. Hay una persona que es la que siente las cosas, la que las experimenta, la que piensa. Y otra persona, que está detrás de mí y dice: &#8220;¿No estarás exagerando? ¿Qué va a entender el lector de lo que estás escribiendo? Y, además, ¿Para qué le sirve?&#8221; Ese yo irónico está siempre, pero si desaparece escribiré muy malos poemas&#8230; ¡Y si desaparezco yo, también serán malos!&#8221;</em></p>
<p>He elegido 4 poemas que vale el esfuerzo el poder leer en voz alta. Su obra se puede encontrar de forma libre en muchos sitios en el ciberespacio. Este primer poema la lleva a desmarcase de lo común, de las inercias permitidas y festejadas por el sistema social en el que vivimos. Así:</p>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center"><p><span style="color: #333399;"><strong><em>Hay quienes</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Hay quienes llevan a cabo la vida más hábilmente.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Tienen orden en su interior y a su alrededor.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Para todo la manera y la respuesta adecuada.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Adivinan inmediatamente quién a quién, quién con quién,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>con qué objetivo, por dónde.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Ponen el sello en las verdades absolutas,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>arrojan a la trituradora los hechos innecesarios,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>y a las personas desconocidas</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>a las carpetas destinadas a ellas de antemano.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Piensan justo lo debido</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>ni un segundo más,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>porque tras ese segundo acecha la duda.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Y cuando los dan de baja de la existencia,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>dejan su puesto</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>por la puerta señalada.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>A veces los envidio</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>-afortunadamente se me pasa.</strong></span></p>
<p><strong> </strong></p></blockquote>
<p>En el contexto actual de la guerra, sobre todo del genocidio en Gaza contra el Pueblo Palestino, ella, que vivió de niña los estragos y las vilezas de la Segunda Guerra Mundial escribió, un poema que desliza una nube tenue de esperanza en la humanidad:</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #333399;"><strong><em>De Fin y principio</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Después de cada guerra</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>alguien tiene que limpiar.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>No se van a ordenar solas las cosas,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>digo yo.</strong></span></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Alguien debe echar los escombros</strong></p>
<p><strong>a la cuneta</strong></p>
<p><strong>para que puedan pasar</strong></p>
<p><strong>los carros llenos de cadáveres.</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Alguien debe meterse</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>entre el barro, las cenizas,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>los muelles de los sofás,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>las astillas de cristal</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>y los trapos sangrientos.</strong></span></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Alguien tiene que arrastrar una viga</strong></p>
<p><strong>para apuntalar un muro,</strong></p>
<p><strong>alguien poner un vidrio en la ventana</strong></p>
<p><strong>y la puerta en sus goznes.</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Eso de fotogénico tiene poco</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>y requiere años.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Todas las cámaras se han ido ya</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>a otra guerra.</strong></span></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>A reconstruir puentes</strong></p>
<p><strong>y estaciones de nuevo.</strong></p>
<p><strong>Las mangas quedarán hechas jirones</strong></p>
<p><strong>de tanto arremangarse.</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Alguien con la escoba en las manos</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>recordará todavía cómo fue.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Alguien escuchará</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>asintiendo con la cabeza en su sitio.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Pero a su alrededor</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>empezará a haber algunos</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>a quienes les aburra.</strong></span></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Todavía habrá quien a veces</strong></p>
<p><strong>encuentre entre hierbajos</strong></p>
<p><strong>argumentos mordidos por la herrumbre,</strong></p>
<p><strong>y los lleve al montón de la basura.</strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Aquellos que sabían</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>de qué iba aquí la cosa</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>tendrán que dejar su lugar</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>a los que saben poco.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Y menos que poco.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>E incluso prácticamente nada.</strong></span></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>En la hierba que cubra</strong></p>
<p><strong>causas y consecuencias</strong></p>
<p><strong>seguro que habrá alguien tumbado,</strong></p>
<p><strong>con una espiga entre los dientes,</strong></p>
<p><strong>mirando las nubes.</strong></p></blockquote>
<p><strong> </strong></p>
<p>La observación y la curiosidad son para ella la posibilidad de comprender las trampas de lo cotidiano, y la su vez es la posibilidad de mirar crear contrastes que dan paso a la consciencia de si, de la fuerza de la palabra que describe nuestras actitudes y conductas sobre el mundo en el que vivimos.</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Falta de Atención</em></strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>Ayer me porté mal en el cosmos.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>Viví todo el día sin preguntar por nada,</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>sin sorprenderme de nada.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>Realicé acciones cotidianas,</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>como si fuera lo único que tenía que hacer.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>Aspirar, espirar, un paso tras otro, obligaciones,</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>pero sin pensamientos que fueran más allá</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>de salir de casa y volver a casa.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>El mundo podría ser tenido por un mundo loco</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>y yo lo tuve para mi propio y trivial uso.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>Ningún cómo, ningún por qué,</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>o de dónde ha salido éste,</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>o para qué quiere tantos impacientes detalles.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>Fui como un clavo superficialmente clavado a la pared,</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>o</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>(aquí una comparación que no se me ha ocurrido).</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>Uno tras otro se fueron sucediendo cambios</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>incluso en el limitado campo de un abrir y cerrar de ojos.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>En la mesa más joven, con una mano un día más joven</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>había pan de ayer cortado de forma distinta.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>Las nubes como nunca y la lluvia como nunca,</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>porque era con otras gotas que llovía.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>La Tierra giraba sobre su eje</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>pero en un espacio abandonado para siempre.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>Duró sus buenas 24 horas.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>1.440 minutos de ocasiones.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>86.400 segundos que mirar.</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>El cósmico savoir-vivre</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>aunque calla sobre nuestro asunto,</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>exige, sin embargo, algo de nosotros:</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>una cierta atención, un par de frases de Pascal</strong></span></p>
<p><span style="color: #000080;"><strong>y una sorprendente participación en este juego</strong></span></p>
<p><strong><span style="color: #000080;">de reglas desconocidas</span>.</strong></p></blockquote>
<p>De las emociones más humanas que creo que debemos desarrollar es la compasión y el agradecimiento. Wislawa Szymborska en este poema “Agradecimiento” logra con una capacidad que la reivindica sensible y profundamente humana, con sus contradicciones, sus faltas y con la claridad de quien ha vivido encontrándose en la búsqueda de conocer quién es ella misma, a través de la poesía.  Leer en voz alta este poema, con pausas reflexivas, es una oportunidad para preguntarnos e intentar respondernos qué podemos agradecer a la vida que nos ha tocado vivir.</p>
<p>&nbsp;</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Agradecimiento</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Debo mucho</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>a quienes no amo.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>El alivio con que acepto</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>que son más queridos por otro.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>La alegría de no ser yo</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>el lobo de sus ovejas.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Estoy en paz con ellos</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>y en libertad con ellos,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>y eso el amor ni puede darlo</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>ni sabe tomarlo.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>No los espero</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>en un ir y venir de la ventana a la puerta.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Paciente</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>casi como un reloj de sol</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>entiendo</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>lo que el amor no entiende;</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>perdono</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>lo que el amor jamás perdonaría.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Desde el encuentro hasta la carta</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>no pasa una eternidad,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>sino simplemente unos días o semanas.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Los viajes con ellos siempre son un éxito,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>los conciertos son escuchados,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>las catedrales visitadas,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>los paisajes nítidos.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Y cuando nos separan</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>lejanos países</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>son países</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>bien conocidos en los mapas.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Es gracias a ellos</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>que yo vivo en tres dimensiones,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>en un espacio no-lírico y no-retórico,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>con un horizonte real por lo móvil.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>Ni siquiera imaginan</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>cuánto hay en sus manos vacías.</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong> </strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>«No les debo nada»,</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>diría el amor</strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong>sobre este tema abierto.</strong></span></p></blockquote>
<p><strong> </strong></p>
<p>Nos falta aceptar que no hemos hecho todo bien, ni todo lo correcto, no es justificación y ni excusa simple. Lo cierto, es que en estos tiempos donde hay demasiadas dudas, en donde las certezas solo son momentáneas y en donde a los poderosos ya no les importa nuestra opinión, ni la calidad de vida que tenemos y que están dispuestos a desechar y a derogar los derechos humanos en su sentido más amplio y en donde la masa, el pueblo, la ciudadanía es solo es un target para lograr más ventas y por tanto más ganancias, y en donde el proyecto humano, &#8211; desde un humanismo urgente y necesario, que no vende – y donde hablar de justicia social, de equidad, de igualdad, de dignidad humana se presenta como un discurso apócrifo, la poesía de Wislawa Szymborska es una respuesta para la esperanza y para la utopía de construir otro mundo posible.</p>
<p><strong>José Saramago</strong> escribió:</p>
<p><em>“El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.”</em></p>
<p>Habrá que leer en voz alta y si un día se puede hacerlo en coro, será por el bien de todos y de todas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Caminos y Atajos</title>
		<link>https://platino.news/caminos-y-atajos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 04 Aug 2026 19:16:12 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[“Aunque muchos seres me han inspirado, debo agradecer al paraíso de mi mente por las ideas que me ha dado.” Josué Guerrero “Hay paredes que solo la paciencia puede derribar, y hay puentes que el afecto construye.”Cora Coralina “Habíamos aprendido a conocernos y cada uno tenía en la punta de los dedos la geografía precisa [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Aunque muchos seres me han inspirado, debo agradecer al paraíso de mi mente por las ideas que me ha dado.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Josué Guerrero</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Hay paredes que solo la paciencia puede derribar, y hay puentes que el afecto construye.”</span></em><em>Cora Coralina</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Habíamos aprendido a conocernos y cada uno tenía en la punta de los dedos la geografía precisa del otro.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Isabel Allende</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Vístanse de sinceridad y coherencia. Serán elegantes. Siempre.”</span> </em></strong><strong><em>Roberto Rigoni</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Yo, por mi parte, hubiera deseado vivir todavía más en cada hora, en cada minuto, sin la nostalgia del pasado, ni la ansiedad por el porvenir.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Pío Baroja</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Lo maravilloso de hablar con los ojos es que nunca hay errores gramaticales. Las miradas son frases perfectas.”</span> </em></strong><strong><em>Sorge</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cuando un pensamiento te domina, lo encuentras presente en todas partes, incluso lo percibes en el viento.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Thomas Mann</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“No siempre la boca abierta habla, no siempre la boca cerrada es silenciosa.” </em></strong></span><strong><em>Michele Tommasini</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Soy todo lo que ya he perdido. Mas todo es inasible como el viento y el río, como las flores de oro en los veranos que mueren en las manos.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Silvina Ocampo</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Así que, amigo, no me hagas loco si cuando paso por las montañas hablo en voz alta a las flores y a las pequeñas judías verdes. ¿Crees que eres menos loco cuando hablas con la gente con la esperanza de que te responderán?”</span> </em></strong><strong><em>Piero Calamandrei</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Lo más placentero no es no tener nada que hacer, sino tener algo que hacer y no hacerlo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Marcel Achard</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Ama a todos, confía en pocos, no hagas daño a nadie.”</span> </em></strong><strong><em>William Shakespeare</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El secreto está en fortalecer el corazón sin perder la ternura del alma.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Julio Cortāzar</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cinco minutos bastan para soñar toda una vida, así de relativo es el tiempo.” </em></strong></span><strong><em>Mario Benedetti</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cada vez que una mujer se defiende, sin saberlo quizás, sin pretenderlo, defiende a todas las mujeres.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Maya Angelou</em></strong></span></span></h6>
<h6><strong><em>“No sé por qué, algunas personas llenan mis vacíos. Y otras, acentúan mi soledad.” </em></strong><strong><em>Anaïs Nin</em></strong></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“He luchado por conseguir —y he logrado— no la perfección, sino la aceptación de mí misma, de mi derecho a vivir bajo mis propios términos humanos e imperfectos.”</span> </em></strong><strong><em>Sylvia Plath</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Ser un buen recuerdo en la vida de alguien es una forma de quedarse para siempre.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Joaquín Sabina</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Puedes esperar un milagro en tu vida, o darte cuenta de que tu vida es el milagro.” </em></strong></span><strong><em>Robert Breault</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Practica cualquier arte, música, baile, canto, interpretación, dibujo, pintura, escultura, poesía, ficción, ensayos, reportajes, sin importar si lo haces bien o mal, el dinero o la fama, sino por tu propia experiencia, para encontrar qué hay dentro de ti, para que tu alma crezca.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Kurt Vonnegut</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;Para ser grande, sé entero: Nada tuyo exageres ni excluyas. Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres en lo mínimo que hagas. Así en cada lago la luna toda brilla, pues alta vive.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Fernando Pessoa</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<p>Lo cierto es que me gusta caminar y sentir el día o la noche en el rostro y en la posibilidad de afinar la mirada, de observar y de reconocer el entorno que se sucede como realidad. Me gustaría hacerlo en el campo, siendo de alguna manera parte de la vida. Como muchos, soy ya un ser urbano; entre las circunstancias y las decisiones, hoy habito en una ciudad, la veo y la vivo con todas sus contradicciones, problemas y dinámicas que atrapan a las personas más allá de sus deseos y voluntades, y aunque vivo en la ciudad, lo real es que nos falta mucho, pero mucho, para asumirnos como ciudadanos y ciudadanas, con las obligaciones que tenemos y con los derechos que nos corresponden por ser personas.</p>
<p>Me gusta recorrer calles, plazas y tianguis, y con ello va el que me gustan los atajos emocionales. Intento sentir lo que vivo e intento pensar; tal vez lo mío es la paciencia que permanece, pese a todo y porque aún creo que tenemos oportunidad para construir un mínimo de esperanza.</p>
<p><strong>Hermann Hesse</strong> escribió:</p>
<p><em>&#8220;La paciencia es la cosa más dura para el espíritu. Pero es lo más duro y lo único que merece la pena aprender. Todo lo que es naturaleza, desarrollo, paz, prosperidad y belleza en el mundo descansa en la paciencia; requiere tiempo, silencio, confianza.&#8221;</em></p>
<p><strong>Carl Gustav Jung</strong> destacó:</p>
<p><em>&#8220;El mundo en el que nacemos es brutal y cruel, y a la vez de una belleza divina. Que consideremos que un elemento prevalece sobre el otro, si el sentido o la falta de sentido, es una cuestión de temperamento. Probablemente, como en todas las cuestiones metafísicas, ambas sean ciertas: la vida tiene sentido y falta de sentido. Albergo la esperanza, llena de inquietud, de que el sentido prevalezca y gane la batalla.&#8221;</em></p>
<p>Con estas ideas puestas en la cabeza, es que veo que la paciencia es una posibilidad necesaria para cambiar muchas cosas en el mundo, y como aseguró el <strong>Papa Francisco</strong> ante las visiones conservadoras y fascistas que se expresan y se venden como verdaderas en la actualidad, el poner el tema de la justicia social como eje central es lo que nos permitiría acercarnos a la compasión y con ella a poder valorar y reconocer a todos los seres humanos como personas en dignidad y derechos.</p>
<p>Pero paciencia no es inmovilidad, la paciencia no es anomia ni espera pasiva. Es un hacer en lo real, es poder actuar para construir una realidad social diferente, para comprender que tenemos que pasar de la adoración de las ideologías y de las cosas a la creación de los acuerdos sociales, culturales, económicos, ambientales y políticos que den paso a un nuevo proyecto de civilización, con responsabilidad compartida y en donde se creen verdaderos sistemas de control del poder, y con una visión centrada en la igualdad, en la equidad, en la sororidad y la fraternidad, desde la justicia social. La acumulación de la riqueza en unos cuantos, en estos momentos, es la más aberrante, abusiva y absurda de la historia de la humanidad.</p>
<p><strong>Herman Melville</strong> aseguró:</p>
<p>&#8220;<em>Existen algunos momentos y ocasiones extrañas en este complejo y difícil asunto que llamamos vida, en que el hombre toma el universo entero por una broma pesada, aunque no pueda ver en ella gracia alguna y esté totalmente persuadido de que la broma corre a expensas suyas.&#8221;</em></p>
<p>Y el logro del sistema actual y de la estructura económica y social es que ha logrado hacernos pensar que las carencias, la pobreza, o que el éxito y la riqueza dependen de las personas como si fuera un asunto estrictamente individual, y ahí radica su fuerza: atomiza la consciencia social y de clase, reduce la vida al esfuerzo personal, a la meritocracia como ilusión, ve la vida como un asunto de suerte y no de las condiciones estructurales, del actuar del capital cultural, simbólico y material que moldea a las personas y las somete a la ilusión de poder mejorar por tu propia cuenta y sostener una resignación que valida la explotación de recursos y de personas, en donde todo se convierte en mercancía, en donde el valor de uso y el valor de cambio se han tergiversado, hasta hacer desechables a las personas y a idolatrar nuevos becerros de oro y en donde la hoguera de las pasiones se centra en la envidia, en aspirar ingenuamente a ser otro, ese que no es, y tener algo que solo es mera idealización, en la sociedad del espectáculo, en un mundo digital.</p>
<p>El escritor <strong>Carlos Ruiz Zafón</strong> sentenció:</p>
<p><em>&#8220;La envidia es la religión de los mediocres. Los reconforta, responde a las inquietudes que los roen por dentro y, en último término, les pudre el alma y les permite justificar su mezquindad y su codicia hasta creer que son virtudes y que las puertas del cielo solo se abrirán para los infelices como ellos, que pasan por la vida sin dejar más huella que sus trapaceros intentos de hacer de menos a los demás y de excluir, y a ser posible, destruir, a quienes, por el mero hecho de existir y de ser quienes son, ponen en evidencia su pobreza de espíritu, mente y redaños, porque su alma nunca les pertenecerá.&#8221;</em></p>
<p><strong>Vento Selvaggio</strong> da en el centro de una realidad donde la apariencia es la nueva religión, mostrar lo que no se es, lo que no se tiene, lo que no es realidad, al decir que:</p>
<p><em>&#8220;No es necesario fingir ser alguien más o mostrar una perfección inalcanzable. Puedes interactuar con el mundo exactamente como eres en este momento. En este momento, la sinceridad y la autenticidad son mucho más valiosas que cualquier postura. No tienes que proteger a nadie, ningún ego. Por lo tanto, tu naturaleza es la única razón que puede garantizar tu mejor espacio y dar valor a tu tiempo.&#8221;</em></p>
<p><strong>Jean Baudrillard</strong> concluyó:</p>
<p><em>&#8220;Lo real ha desaparecido. No te dejes engañar por las apariencias, porque vivimos en un mundo de simulacros perfectos&#8221;,</em> y en donde, como afirma Byung-Chul Han, &#8220;<em>el tiempo en el que existía el Otro se ha ido</em>.&#8221;</p>
<p><em>&#8220;¿Quién es el Otro? En filosofía, el Otro (la alteridad) es simplemente &#8216;otra persona&#8217;. El Otro es lo que es radicalmente diferente a mí, aquello que no puedo controlar, predecir, ni moldear a mi antojo. El Otro me cuestiona, me desafía, me impone límites y, a veces, me resulta incómodo o doloroso. Sin embargo, para Han, ese encuentro con lo que es genuinamente distinto es lo único que nos permite madurar, amar de verdad y tener una experiencia real del mundo &#8230; Las redes sociales y los algoritmos: Nos encierran en burbujas de filtro en donde solo vemos opiniones, gustos e ideas que se parecen a las nuestras. El algoritmo nos entrega lo que &#8216;nos gusta&#8217;, eliminando cualquier fricción o confrontación con el que piensa distinto &#8230; buscamos la aprobación constante y evitamos el conflicto. Al eliminar la negatividad del dolor o de la confrontación, también eliminamos la posibilidad de un encuentro real &#8230; La frase &#8216;El tiempo en el que existía el Otro se ha ido&#8217; nos advierte que al diseñar un mundo hiperconectado, cómodo y libre de &#8216;molestias&#8217; o diferencias, hemos destruido la alteridad. Al terminar la época del Otro, nos hemos quedado solos, atrapados en un espejo donde solo existe el &#8216;mismo&#8217;.&#8221;*</em></p>
<p>En este caminar hago mías las palabras de <strong>Yuriko Tapia</strong>:</p>
<p><em>&#8220;Cansada estoy de leer en las redes sociales posts donde te piden que tengas actitud, que estés bien, que todo es felicidad y demás, de estereotipos emocionales y no, esa no es la realidad. También se necesita estar triste para poder avanzar, también podemos afligirnos, llorar y sentirnos débiles. ¿Por qué? Porque somos seres sintientes, seres emocionales; el detalle está en aprender a convivir con esas emociones, sin dañarnos ni dañar a nadie.&#8221;</em></p>
<p>Las palabras de <strong>Giovanna Stadnicki</strong>:</p>
<p><em>&#8220;La vida del otro, la casa del otro, el corazón del otro. Todos son espacios sagrados en los que se pide permiso para entrar. Me refiero a esa licencia concedida después de instalada la confianza, el cariño, la verdad. Sin esas llaves, cualquier intromisión es forzada, grosera, equivocada.&#8221;</em></p>
<p>En donde el Otro, la alteridad, se convierte en referente moral y ético para la existencia y para el reconocimiento del Otro.</p>
<p>Me gustan los caminos y no los atajos, me gusta pensarme desde la otredad y desde la justicia social, pero también me gusta caminar junto con la poesía, la música, el arte, porque son una de las formas más sublimes de lo que puede alcanzar a ser el ser humano en sociedad.</p>
<p>Las palabras y la poesía nos dan ese &#8220;hilito rojo&#8221; que une para creer en la paciencia, e ir más allá de dogmas, cánones y creencias ideológicas.</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><strong>Las palabras nacen ligeras,</strong></p>
<p><strong>como promesas susurradas entre dos respiraciones.</strong></p>
<p><strong>Reconfortan.</strong></p>
<p><strong>Tranquilizan.</strong></p>
<p><strong>Te hacen sentir seguro.</strong></p>
<p><strong>Luego el tiempo las transforma.</strong></p>
<p><strong>Permanecen suspendidas en el aire,</strong></p>
<p><strong>se asientan en los recuerdos</strong></p>
<p><strong>y empiezan a pesar.</strong></p>
<p><strong>No emiten sonido,</strong></p>
<p><strong>pero regresan al anochecer,</strong></p>
<p><strong>cuando la mente se relaja</strong></p>
<p><strong>y el corazón deja de fingir.</strong></p>
<p><strong>Son cielo e infierno a la vez:</strong></p>
<p><strong>lo que te hizo volar</strong></p>
<p><strong>es lo que ahora te frena.</strong></p>
<p><strong>Las palabras&#8230;</strong></p>
<p><strong>nunca se desvanecen del todo.</strong></p>
<p><strong>Y seguimos creyendo en ellas</strong></p>
<p><strong>incluso cuando duelen.</strong></p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Sonia Rossi</strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>&#8220;Los poemas no perduran</strong></p>
<p><strong>como objetos,</strong></p>
<p><strong>sino como presencias.</strong></p>
<p><strong>Cuando lees algo</strong></p>
<p><strong>que merece recordarse,</strong></p>
<p><strong>liberas una voz humana:</strong></p>
<p><strong>devuelves al mundo</strong></p>
<p><strong>un espíritu compañero.</strong></p>
<p><strong>Yo leo poemas</strong></p>
<p><strong>para escuchar esa voz.</strong></p>
<p><strong>Escribo para hablar a aquellos</strong></p>
<p><strong>a quienes he escuchado.&#8221;</strong></p>
<p><span style="color: #ff0000;"><strong>Louise Glück</strong></span></p></blockquote>
<p>Caminar, entonces, se convierte en un acto de resistencia y de búsqueda. Resistencia ante un mundo que nos quiere inmóviles, consumiendo simulacros, encerrados en burbujas algorítmicas donde solo existe el reflejo de nosotros mismos. Búsqueda de ese Otro que nos desafía, nos incomoda, nos completa. En cada paso por las calles, plazas y tianguis, en cada encuentro con la diferencia, recuperamos la posibilidad de la alteridad, esa experiencia genuina que nos permite madurar y amar de verdad. La paciencia de la que habla Hesse no es pasividad, sino la capacidad de sostener la tensión entre lo que somos y lo que podríamos llegar a ser, entre el mundo brutal y cruel y su belleza divina. Es en ese caminar consciente, acompañados por la poesía y las voces de quienes nos precedieron, donde encontramos el hilo rojo que nos conecta con la esperanza.</p>
<p>Y al final, las palabras permanecen. Pesan, duelen, liberan, reconfortan. Son presencias que devolvemos al mundo cada vez que las pronunciamos, las leemos, las escuchamos. En ellas habita la memoria de lo humano, la posibilidad de construir puentes hacia el Otro, de recuperar la justicia social como eje de una civilización que todavía puede ser diferente. Caminar es también elegir las palabras que nos acompañan, aquellas que no se desvanecen del todo, las que nos hacen volar, aunque también nos frenen. Y en ese equilibrio frágil entre el vuelo y el peso, entre la soledad del espejo y el encuentro con la alteridad, seguimos creyendo en ellas, incluso cuando duelen. Porque es en ese dolor, en esa fricción con lo que es radicalmente distinto, donde reside la última posibilidad de ser verdaderamente humanos, sin atajos.</p>
<p style="text-align: right;">*Esencial julio 2026 en Facebook.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Un soplo de vida</title>
		<link>https://platino.news/un-soplo-de-vida/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 27 Jul 2026 21:17:01 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://platino.news/?p=167339</guid>

					<description><![CDATA[“Vi muchos árboles, pero uno solo captó mi atención. Estaba apartado, sin amigos ni vecinos, y sin embargo parecía pleno de dignidad. Comprendí que la soledad no siempre es tristeza; a veces es enseñanza.” Antoine de Saint-Exupéry &#8220;A poca gente quiero de verdad y de muy pocos tengo buen concepto. Cuanto más conozco el mundo, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Vi muchos árboles, pero uno solo captó mi atención. Estaba apartado, sin amigos ni vecinos, y sin embargo parecía pleno de dignidad. Comprendí que la soledad no siempre es tristeza; a veces es enseñanza.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Antoine de Saint-Exupéry</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;A poca gente quiero de verdad y de muy pocos tengo buen concepto. Cuanto más conozco el mundo, más me desagrada. Y el tiempo me confirma mi creencia en la inconsistencia del carácter humano y en lo poco que se puede uno fiar de las apariencias de bondad o inteligencia.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Jane Austen</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Al final del día, todos somos un poco náufragos buscando una orilla donde descansar.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Alejandro Dolina</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Quédate con aquel que se enamore de tus inviernos, que la frialdad no sea problema y te abrace con más fuerza cuando todo se vuelva difícil.” </em></strong></span><strong><em> Sierra Villanueva</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Tan solo tienes que dejar al suave animal de tu cuerpo amar lo que ama.”</em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Mary Oliver</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Que el viento sople a mi favor y si no, que me enseñe a volar.”</span> </em></strong><strong><em>Lía Risco</em></strong></span><strong style="color: #222222; font-family: Verdana, BlinkMacSystemFont, -apple-system, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen, Ubuntu, Cantarell, 'Open Sans', 'Helvetica Neue', sans-serif; font-size: 15px;"><em> </em></strong></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Ella quería decirle, no me dejes, pero no podía hacerlo. No otra vez. Estaba tan cansada de rogarle a la gente que la amará.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Kristin Hannah</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Sigue algún camino, por estrecho y tortuoso que sea, por el que puedas caminar con amor y reverencia.” </em></strong></span><strong><em>Henry David Thoreau</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Ella quería decirle, no me dejes, pero no podía hacerlo. No otra vez. Estaba tan cansada de rogarle a la gente que la amará.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Kristin Hannah</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Hoy haría lo incorrecto con la persona adecuada.”</span></em></strong><strong><em>Lil Wayne</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Llega un momento de tu vida en el que ver el menor número de seres humanos posible se convierte en uno de los objetivos semanales más apetecibles.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Gaby Castellanos</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“No creo que exista el olvido, ni que deba existir. La vida se hace de escombros y de cenizas que siguen ardiendo.” </em></strong></span><strong><em>Joaquín Sabina</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Si eres un océano, sé un océano. No te conviertas en un pantano, solo porque la gente, tiene miedo de tu profundidad.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Teal Swen</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Bebe el té con respeto. Hizo un largo viaje desde la tierra hasta tu boca.”</span> </em></strong><strong><em>Ikkyu Shin</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Este día no volverá jamás, y quien no lo saboree ni perciba su olor, no lo tendrá por segunda vez en toda la eternidad.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Hermann Hesse</em></strong></span></span><strong style="background-color: #ffffff; color: #222222; font-family: Verdana, BlinkMacSystemFont, -apple-system, 'Segoe UI', Roboto, Oxygen, Ubuntu, Cantarell, 'Open Sans', 'Helvetica Neue', sans-serif; font-size: 15px;"><em> </em></strong></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;Eso de amar sin esperar nada a cambio es bonito en los cuentos de hadas. Pero en la vida real un amor maduro exige un delicado equilibrio entre dar y recibir, porque todo aquello que no es mutuo, resulta ser tóxico.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Bert Hellinger</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;&#8230;y no me fui tan lejos. Me bastó con cerrar los ojos, tapar mis oídos y no pronunciar palabra. Y llegué ahí, al lugar de mis silencios&#8230;&#8221; </em></strong></span><strong><em><span style="color: #333399;"><span style="color: #ff0000;">Graciela Albores Jiménez   </span>  </span>     </em></strong></h6>
</blockquote>
<p>¿Cómo poder ir encontrando en las formas más sutiles de la vida esas pistas que son como soplos de vida para existir con un mínimo de dignidad?</p>
<p>Estamos en la sociedad del cansancio. La productividad no acepta descanso, la autoexigencia es el imperativo que se asocia al éxito económico, lo demás es desechable, incluidas las relaciones amorosas, los vínculos afectivos, los lazos familiares son medios, la lealtad a la identidad es sacrificable, el esfuerzo es solo medida de autoexplotación y el consumo es el dios de los nuevos milagros y de la felicidad, incluido el ocio, que solo es válido si tiene un costo. No hacer nada es imperdonable, pensar está prohibido, sentir solo es admisible si sirve para alentar la banalidad, lo superfluo, el lujo o la extravagancia es sinónimo de original, de autenticidad, siempre y cuando sentir no implique asumir responsabilidades y compromisos.</p>
<p>Cuando el éxito se ubica solamente en el plano personal, algo está mal en la sociedad; cuando la salud, incluida la salud mental, se reduce a lo individual, algo está mal en la construcción con responsabilidad social del bien común. Cuando seguir a líderes que venden falsas utopías y valores que niegan los derechos humanos de las personas, el estado de derecho y se mueven bajo el amparo del poder para obtener ganancias inmorales, indebidas e ilícitas, algo está muy mal.</p>
<p>Más allá del saldo civilizatorio que apunta a una hecatombe ominosa, el poder querer tener un respiro, poder sentir el aire fresco en la cara, caminar seguro sobre un sendero de libertad, se convierte en expectativas que, aun por simples, se convierten en casi imposibles de lograr, de sentir y de vivir. Aun así, necesitamos vivirlas para tener cierta sensatez, algo de cordura, esa conexión con la vida, y tal vez por eso es más urgente y necesario regresar a la lectura, a la poesía, al arte, a las ciencias sociales, a las humanidades, a la filosofía, al diálogo, a los conversatorios, al ágora, a la polis, a la ciudadanía activa, a la rebeldía, al aburrimiento, al juego y la interacción física, a tomar distancia de lo virtual, de las pantallas, crear compromisos cara a cara, a sonreír en la calle, a los abrazos, a los besos, a decir &#8220;te quiero&#8221;.</p>
<p>No podemos dejar de pensar en la realidad, y lo que hacemos es desvirtuarla, crear distopías y utopías; ambas nos ponen en una distancia con lo real que anima y que paraliza, que crea expectativas de cambio o destinos inamovibles. Tensión por demás humana, que crea ilusiones y desesperanza o crea esperanza y testimonio.</p>
<p><strong>Julio Cortázar</strong> nos animó a asumir que: <em>&#8220;Tenemos que obligar a la realidad a que responda a nuestros sueños, hay que seguir soñando hasta abolir la falsa frontera entre lo ilusorio y lo tangible, hasta realizarnos y descubrir que el paraíso estaba ahí, a la vuelta de todas las esquinas.&#8221;</em></p>
<p>En lo humano que nos define, los hechos que trastocan la paz personal, está la decepción. <strong>Oriana Fallaci</strong> dice: <em>&#8220;Nada duele, envenena, enferma, tanto como la decepción. Porque la decepción es un dolor que siempre viene de una esperanza desvanecida, una derrota que siempre viene de la confianza traicionada, eso es, al revés de alguien o algo en lo que creíamos. Y debajo de ella te sientes engañado, ridiculizado, humillado.&#8221;</em> Tal vez por eso empezamos a ver en el mundo las reacciones en algunos contextos políticos y culturales de los cambios de posición y perspectiva en las creencias, convicciones y valores de muchas personas, y somos testigos y vemos el descrédito que tienen, por ejemplo, Milei y Trump, que ya no saben qué más mentiras tienen que crear para sostenerse en el poder y seguir en la disociación propia de la locura narcisista y de la esquizofrenia paranoica. Ojalá pronto la realidad cree otras respuestas y otras posibilidades para las personas, desde la justicia social, la dignidad de las personas y sus derechos.</p>
<p>La vida se sostiene con el aire y con la luz. Somos más que eso, pero somos necesariamente dependientes de los otros seres vivos para existir y para sobrevivir, y somos también agua, somos un poco más del 70 por ciento de agua en nuestra condición biológica. <strong>Margaret Atwood</strong> escribió: <em>&#8220;El agua no ofrece resistencia. El agua fluye. Siempre va a donde quiere, y al final nada puede oponerse a ella. Las gotas de agua pueden erosionar la piedra. Recuerda que eres mitad agua. Si no puedes atravesar un obstáculo, rodéalo. Es lo que hace el agua.&#8221;</em></p>
<p>Son tiempos de buscar alternativas, de evitar el conformismo. Son tiempos de alinear la ciencia y la tecnología al servicio de la salud, de la educación, de la alimentación, a garantizar el acceso al agua, a la energía, la vivienda. Se requieren visiones de estado y decisiones de gobierno para poner prioridades nuevas centradas en las personas y ya no en el capital y sus ganancias, se requiere iniciar un proceso sostenido de redistribución de la riqueza y del territorio, más allá de las fronteras artificiales y legales que hemos creado, se requiere pensar en el desarrollo del potencial humano, en el ejercicio de la libertad y del progreso para crear bienes y servicios para todas y todos.</p>
<p>Evidentemente hay un plano personal, que es único, irrepetible, indeterminado e impredecible, que hace que lo humano sea el lugar para la creación de la experiencia humana existencial y que pasa por las interacciones afectivas y, siguiendo a <strong>Rainer Maria Rilke</strong>: <em>&#8220;Sostengo que la tarea más alta de un vínculo entre dos personas consiste en que cada una proteja la soledad de la otra. &#8230; Amar a otro ser humano es quizá la tarea más difícil que se nos ha encomendado. El amor no consiste, al principio, en fundirse, entregarse o unirse al otro; es un estímulo para que cada uno madure, y llegue a ser un mundo en sí mismo por amor al otro.&#8221;</em></p>
<p>Es en el retorno a la posibilidad de sentir la vida, desde ese soplo que se requiere para vivir con consciencia, de apreciar la propia existencia y lo que la rodea, que &#8220;<em>es tan raro que comprendamos la belleza y el misterio de las cosas cotidianas que, cuando finalmente lo logramos, a menudo nos conmueve hasta las lágrimas. Horrorizados por nuestra propia pobreza, despertamos maravillados ante un esplendor que jamás habíamos imaginado&#8221;</em>, como dijo <strong>Belden C. Lane</strong>.</p>
<p>Y tenemos que aceptar que <em>&#8220;de repente las cosas no tienen por qué tener sentido. Me satisfago en ser. ¿Tú eres? Estoy seguro de que sí. El sinsentido de las cosas me provoca una sonrisa de complacencia. Todo, sin duda, debe de estar siendo lo que es&#8221;</em>, como lo pudo de alguna manera descifrar <strong>Clarice Lispector</strong>. Y en ese mismo sentido, tendríamos que seguir las enseñanzas de <strong>Séneca</strong>: <em>&#8220;Para ser felices se necesita eliminar dos cosas: el temor de un mal futuro y el recuerdo de un mal pasado.&#8221;</em></p>
<p>Son tiempos en que tenemos que poner la vida como prioridad, a la persona humana como eje de la construcción social, económica, cultural y política de la sociedad del siglo XXI, y tendremos que comprender, más allá de los maniqueísmos y polarizaciones que se están fomentando, con estas renovadas formas de discriminación y del resurgimiento de clasismo y fascismo, que, como ha declarado la escritora española <strong>Rosa Montero</strong>, la sociedad tiene una real división que sirve para entender en mucho lo que pasa hoy: <em>&#8220;Mira, a mi edad he llegado al convencimiento de que la gente no se divide entre ricos y pobres, negros y blancos, derechas e izquierdas, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, moros y cristianos&#8230; No. En lo que se divide de verdad la humanidad es entre buena y mala gente. Entre las personas que son capaces de ponerse en el lugar de los otros y sufrir con ellos y alegrarse con ellos, y los hijos de puta que solo buscan su propio beneficio.&#8221;</em></p>
<p>La tarea, entonces, es recuperar esos soplos de vida que nos devuelven la dignidad: el asombro ante lo cotidiano, la capacidad de rodear los obstáculos como el agua, la valentía de proteger la soledad del otro mientras construimos vínculos auténticos. No se trata de esperar a que las estructuras colapsen o a que los líderes mesiánicos nos salven, sino de asumir la responsabilidad de crear, aquí y ahora, espacios de humanidad en medio del desierto del cansancio. Cada acto de rebeldía silenciosa —leer un poema, abrazar sin prisa, decir &#8220;te quiero&#8221; sin esperar nada a cambio— es una forma de resistencia frente a la maquinaria que nos quiere convertir en engranajes productivos. Es en esos gestos mínimos donde reside la posibilidad de abolir la falsa frontera entre lo ilusorio y lo tangible, de descubrir que el paraíso no está en un futuro inalcanzable, sino a la vuelta de todas las esquinas, esperando a que tengamos el coraje de verlo.</p>
<p>Al final, la pregunta no es si podremos cambiar el mundo entero, sino si seremos capaces de cambiar nuestra relación con él, con nosotros mismos y con los demás. La división fundamental no está en las ideologías ni en las clases sociales, sino en la capacidad de empatía, en la disposición a ponerse en el lugar del otro, en la voluntad de construir desde la bondad y no desde el beneficio propio. Ese es el verdadero soplo de vida: reconocer nuestra interdependencia, aceptar nuestra vulnerabilidad, celebrar nuestra finitud. Solo así, fluyendo como el agua, protegiéndonos mutuamente de la soledad, abrazando el sinsentido, con una sonrisa de complacencia, es que podremos encontrar ese mínimo de dignidad que nos permite seguir siendo humanos en tiempos inhumanos. Y eso, en sí mismo, ya es una revolución.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Pensar y sentir; Ser y tener</title>
		<link>https://platino.news/pensar-y-sentir-ser-y-tener/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 Jul 2026 18:45:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://platino.news/?p=167034</guid>

					<description><![CDATA[&#8220;La vida no puede escribirse, solo puede vivirse.&#8221; Oscar Wilde “El alma de las cosas, la belleza solo se nos revela cuando no codiciamos nada, cuando nuestra mirada es pura contemplación.” Hermann Hesse “Le dije a mi alma: Quédate quieto y espera; Así que la oscuridad se convertirá en luz, y la quietud en baile. [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;La vida no puede escribirse, solo puede vivirse.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Oscar Wilde</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“El alma de las cosas, la belleza solo se nos revela cuando no codiciamos nada, cuando nuestra mirada es pura contemplación.” </em></strong></span><strong><em>Hermann Hesse</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Le dije a mi alma: Quédate quieto y espera; Así que la oscuridad se convertirá en luz, y la quietud en baile. <span style="color: #ff0000;">T. </span></em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>S. Eliot</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“La belleza complace a los ojos; la dulzura encadena el alma.”</span> </em></strong><strong><em>Voltaire</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Que nos acompañemos más la vida y nos la contemos menos.”  </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Nazaret Reyes</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“El mundo te preguntará quién eres, y si no lo sabes, el mundo te lo dirá.” </em></strong></span><strong><em>Carl Jung</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Los niños adivinan qué personas los aman. Es un don natural que con el tiempo se pierde.” </em></strong><strong><em><span style="color: #ff0000;">Charles Paul de Kock</span></em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;A donde quiera que vayas, ve con todo el corazón.&#8221; </span> </em></strong><strong><em>Chamalú </em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“No hay exterior, no hay interior; una vez que el corazón se convierte en un océano de vida, acoge todas las cosas y todos los seres.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Vilayat Inayat Khan</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Cuanto más leo, más aprendo, más seguro estoy de que no sé nada.” </em></strong></span><strong><em>Voltaire</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“La distancia no es un problema. El problema somos los humanos, que no sabemos amar sin tocar, sin ver o sin escuchar. Y el amor se siente con el corazón, no con el cuerpo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Gabriel García Márquez</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Y un día, sin esperarlo ni planearlo, me convertí en mi propia medicina.” </em></strong></span><strong><em>Alejandra Baldrich</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Valoren todo, cada persona, cada momento, cada cosa. No crean que por tenerlas ahora las tendrán toda la vida. Lo que llega, también se va.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Aria</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;El valor de los sentimientos no depende del tiempo que duran, sino de la intensidad con que ocurren. Por eso hay momentos irrepetibles y personas inolvidables.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Fernando Pessoa</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Hacer de la interrupción un camino nuevo; hacer de la caída, un paso de danza; del miedo, una escalera; del sueño, un puente, y de la búsqueda, un encuentro.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Fernando Sabino</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“No hace falta quemar libros para destruir una cultura. Basta con conseguir que la gente deje de leerlos.”</span> </em></strong><strong><em>Ray Bradbury</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos; los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Jacinto Benavente</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Todo principio no es más que una continuación, y el libro de los acontecimientos se encuentra siempre abierto a la mitad.”</span> </em></strong><strong><em>Wislawa Szymborska</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El sobre pensamiento alimenta el miedo, mientras la vida sigue esperando a que te atrevas a vivirla.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>María Dolores</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;La nostalgia no es siempre nostalgia de un pretérito. Existen lugares que nos provocan nostalgia por adelantado. Lugares que sabemos perdidos en cuanto los encontramos.&#8221; </em></strong></span><strong><em>Valeria Luiselli</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“La felicidad es poder florecer incluso entre las piedras del camino, ver crecer el árbol de la vida con raíces firmemente plantadas en la fe de que sus frutos tendrán la dulzura del amor, la dignidad del ser, la sencillez de una flor.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Inés Seibert</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<p>Yo no vine a sentir poco, vine a sentir todo, pero también vine a pensar. En esto de vivir, el sentir es por unos instantes la experiencia sensorial que permite darnos cuenta de un adentro y un afuera, y que en milésimas de segundo nos lleva al pensamiento abstracto, sin sentido y significado aún, pero el sentir desde lo biológico irá haciendo las conexiones y asociaciones necesarias para dar significado a esas experiencias sensomotoras, que poco a poco nos llevarán a la representación palabra-cosa y luego nos servirán, junto con la atención, la palabra-cosa hablada, junto con los mecanismos de la memoria, a ir creando formas de mirar, sentir, de percibir y de entender el mundo desde ese lenguaje que irá internalizando y estará en un modo alerta intentando incluir a las emociones y a los sentimientos en el conjunto de las ideas y de las palabras para sí mismo y para los demás.</p>
<p>El mundo occidental separa el sentir del pensar y, aún más, ha privilegiado el pensar sobre el sentir y, además, lo ha usado de forma discriminatoria en una de las expresiones, vertientes e imposiciones culturales para sostener las visiones patriarcales en las que se asigna lo emocional y lo sentimental a las mujeres con todos los estereotipos y cargas ideológicas con las que el machismo se excusa para muchas de sus prácticas sociales, económicas y políticas.</p>
<p><strong>Jonathan Safran Foer</strong> dice: <em>&#8220;Me pasé la vida aprendiendo a sentir menos. Cada día sentía menos. ¿Eso es madurar? ¿O es algo peor? Uno no puede protegerse de la tristeza sin protegerse al mismo tiempo de la felicidad</em>&#8220;, en un breve pero valioso ejercicio de introspección para cuestionar el discurso tan enraizado que decreta &#8220;las mujeres sienten, los hombres piensan.&#8221;</p>
<p>Otra de las díadas que la cultura occidental ha instalado entre nosotros tiene que ver con el tener y el ser. Dicotomía que explota la legítima ambición por obtener los satisfactores básicos para vivir. El sistema económico transforma esas necesidades en mercancías y en sí todo lo que va asociado al desarrollo humano; la pirámide de Maslow, si la revisamos críticamente desde el paradigma del consumo, atender esas necesidades ya están diseñadas en la lógica del consumo. Y es claro todavía: la geopolítica está marcada por las dinámicas históricas de conquistas, invasiones, coloniajes, protectorados que han sido formas de despojo de tierras, aguas, riquezas y de personas, que puestas en la lógica actual del capitalismo siguen marcando buena parte de los conflictos bélicos activos, y que si bien <em>&#8220;una vez las armas se fabricaban para librar guerras. Ahora las guerras se fabrican para vender armas&#8221;</em>, como lo ha dicho <strong>Arundhati Roy</strong>, que es un ejemplo de lo que el capitalismo hace para seguir acumulando ganancias.</p>
<p>Siguiendo esa lógica, podemos integrar lo que <strong>Emil Cioran</strong> escribió:</p>
<p>&#8220;La civilización nos enseña cómo apoderarnos de las cosas, cuando debería iniciarnos en el arte de despojarnos de ellas, pues no hay libertad ni &#8216;verdadera vida&#8217; si no se aprende a renunciar. Me apodero de un objeto, me considero su dueño, y, de hecho, solo soy su esclavo, como también soy esclavo del instrumento que fabrico y manejo. No hay nueva adquisición que no signifique una cadena más, ni hay factor de poder que no sea causante de debilidad. Hasta nuestros dones contribuyen a encadenarnos; el espíritu que se eleva por encima de los demás es menos libre: confinado en sus facultades y en sus ambiciones, prisionero de sus talentos, los cultiva a sus expensas, los hace valer a costa de su salvación. Nadie se libera si se obliga a ser alguien o algo.&#8221;</p>
<p>En esta trampa del tener cosas, de apoderarnos de cosas, muchos de los patrones culturales vigentes hacen que, a las personas, independientemente de sus características étnicas, de género, edad y capacidades, se les trate como mercancías. Basta pensar en cómo se difunde el acceso al trabajo: &#8220;ofertas laborales&#8221; versus &#8220;demanda&#8221;, se habla de &#8220;selección&#8221; de personal, amparada en el reclutamiento y, por tanto, en la meritocracia, como una forma directa de cosificar a las personas e instalar esa visión de pensarnos como &#8220;recursos humanos&#8221; bajo la premisa de que existen recursos materiales y recursos naturales, a los que se puede explotar, deteriorar, contaminar y expoliar.</p>
<p>Pensar y tener es mejor que sentir y ser. Esa es la premisa sustancial que se mueve en la lógica actual, a la vez sirve para pensar y para argumentar que está bien explotar, destruir, contaminar, exterminar a los seres vivos y a su entorno, y que es &#8220;normal&#8221; que unos pocos sean dueños de la riqueza acumulada y de los bienes que en estricto sentido son de todos y todas.</p>
<p>Hoy uno de los retos más urgentes es el poder sentir y pensar al mismo tiempo, cada proceso con su dosis de racionalidad y de afectividad. Hoy lo que se llama competencias blandas, que no son otra cosa que emociones y actitudes, son uno de los factores que están determinando en los hechos el éxito de un producto, de una campaña de marketing, de un servicio, siempre y cuando estén incluidos los procesos de comunicación, intuición, creatividad.</p>
<p>Hoy se exaltan las emociones de las personas y se sobrevalora al tratar a las mascotas, por ejemplo, en el terreno emocional y sentimental. No se trata de no querer, cuidar y atender de la mejor forma a nuestros animales de compañía, y que todos esos seres en mucho llenan la vida, pero no se deben &#8220;humanizar&#8221;.</p>
<p><strong>Søren Kierkegaard</strong> escribió:</p>
<p><em>&#8220;Mi alma ha perdido la posibilidad. Si tuviera que desear algo, no desearía riquezas ni poder, sino la pasión de la posibilidad, el ojo eternamente joven y eternamente ardiente que ve posibilidades. El disfrutar decepciona; la posibilidad, no. ¡Qué otro vino puede ser tan espumante, aromático y embriagador!&#8221;</em></p>
<p>Recuperar la integralidad del ser humano no es un acto de regresión romántica, sino una necesidad existencial urgente. Sentir y pensar no son opuestos irreconciliables, sino dimensiones complementarias de nuestra humanidad. La posibilidad de la que habla Kierkegaard no reside en acumular certezas o posesiones, sino en mantener viva esa capacidad de asombro que nos permite experimentar el mundo sin reducirlo a categorías utilitarias. Es en la tensión creativa entre la razón y la emoción donde emerge la verdadera libertad: no la del consumidor satisfecho, sino la del ser humano consciente de su finitud y, precisamente por ello, capaz de elegir con autenticidad.</p>
<p><strong>Ile Suárez</strong>, campeona mundial de Surf dijo:</p>
<p><em>&#8220;Acudir al mar te devuelve a tu tamaño real y es la mejor forma de escucharte a ti misma. Cuando el día acaba, la luz se vuelve dorada y solo queda el sonido del agua, te das cuenta de lo pequeños que somos ante tanta inmensidad. Es ese momento cuando lo entiendes todo y te sientes inmensamente afortunada de poder vivirlo.&#8221;</em></p>
<p>El mar del que habla <strong>Ile Suárez</strong> nos devuelve a nuestra proporción real en el universo, nos confronta con nuestra pequeñez y, paradójicamente, con nuestra grandeza. Esa inmensidad que nos rodea no nos anula; nos sitúa. Nos recuerda que somos parte de algo más vasto que nuestras posesiones, nuestros títulos o nuestras identidades construidas. En ese encuentro con lo inmenso —ya sea el océano, el silencio, la mirada del otro— recuperamos la capacidad de escucharnos, de reconocernos en nuestra vulnerabilidad y en nuestra potencia. Ahí, donde las olas rompen contra la orilla, comprendemos que la vida no se mide por lo que acumulamos, sino por la intensidad con la que habitamos cada instante.</p>
<p>La apuesta, entonces, es radical: aprender a despojarnos para poder ser. Renunciar no como acto de resignación, sino como ejercicio de libertad. Soltar las máscaras, las certezas prestadas, los roles impuestos, para encontrar en ese vacío creativo la posibilidad de reinventarnos. Sentir sin miedo, pensar sin arrogancia, existir sin la necesidad compulsiva de poseer. Recuperar la pasión de la posibilidad implica aceptar que no lo sabemos todo, que no lo controlamos todo, y que en esa incertidumbre reside precisamente la aventura de estar vivos. Es ahí donde el vino espumante de Kierkegaard se vuelve embriagador: en la apertura constante al asombro, al misterio, a lo desconocido.</p>
<p>Al final, la vida nos confronta con una elección fundamental: ser o tener, sentir o acumular, existir o aparentar. No hay camino fácil ni respuestas definitivas, pero sí hay una brújula: la honestidad con nosotros mismos, la capacidad de mirarnos al espejo sin huir, de habitar nuestras contradicciones sin negarlas. Como ante el mar en su luz dorada, podemos elegir sentirnos pequeños y, al mismo tiempo, inmensamente afortunados de poder vivir esta experiencia única e irrepetible. Esa es la verdadera riqueza: no lo que poseemos, sino la intensidad con la que nos atrevemos a sentir, a pensar, a ser. Y en ese atrevimiento reside nuestra más profunda humanidad.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Ser uno en y con los demás</title>
		<link>https://platino.news/ser-uno-en-y-con-los-demas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Jul 2026 07:25:10 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[“Un gran hombre siempre está dispuesto a ser pequeño.” Ralph Waldo Emerson “Me sujetaste con la urgencia de quien sabe que los trenes y la vida no esperan por nadie.” Albert Camus “Que el amor te guíe siempre a escuchar con mayor atención, comprender con mayor profundidad, conectar con mayor seguridad, perdonar con mayor libertad, [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Un gran hombre siempre está dispuesto a ser pequeño.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Ralph Waldo Emerson</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Me sujetaste con la urgencia de quien sabe que los trenes y la vida no esperan por nadie.”</span> </em></strong><strong><em>Albert Camus</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Que el amor te guíe siempre a escuchar con mayor atención, comprender con mayor profundidad, conectar con mayor seguridad, perdonar con mayor libertad, comunicarte con mayor claridad y responder con mayor gentileza.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>L.R. Knost</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Ninguno de los libros de este mundo te aportará la felicidad, pero secretamente te devuelven a ti mismo. Allí está todo lo que necesitas, sol, luna y estrellas, pues la luz que reclamas habita en tu interior.”</span> </em></strong><strong><em>Hermann Hesse</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Las personas ven en el mundo lo que llevan en su corazón.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Goethe</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;Existe una cantidad de gente en el mundo que está en un infierno porque depende excesivamente del juicio de los demás.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Jean-Paul Sartre</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Ni yo, ni nadie más puede recorrer ese camino por ti. Debes viajar por ti mismo. No está lejos. Está al alcance. Quizás lo ha estado tomando desde que nació y no lo sabía. Quizás esté en todas partes, en el agua y en la tierra.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Walt Whitman</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;Uno piensa que tendrá tiempo de decir las cosas, y cuando se quiere dar cuenta ya es demasiado tarde. Uno piensa que basta con dar muestras de cariño, con hacer gestos, pero no es verdad, hay que decir lo que se siente.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Delphine de Vigan</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Suelo sentir las plantas como emociones de la tierra; las margaritas son sus sueños de inocencia; los jazmines son un agudo deseo de perfección.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Gabriela Mistral</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Qué peligrosa es esa gente que te hace reír todo el tiempo, porque después no están por un rato y como que se te apaga la vida un poco.”</span> </em></strong><strong><em>Eduardo Galeano</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Tengo esperanza o podría no vivir.”  </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>H.G. Wells</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“El fanatismo no se puede tolerar. Lo intolerable no se puede tolerar. En lo único en lo que todos somos iguales es que todos somos distintos. Pero todos somos iguales en la manera de solicitar el respeto para ser distintos.”</span> </em></strong><strong><em>Carlos Monsiváis</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Deja que tus sueños se coman tu vida para que la vida no se coma tus sueños.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Antoine de Saint-Exupéry</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Estoy enamorada de un fantasma y lo busco en calles abarrotadas.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Gaby Castellanos</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“A veces lo que más lastima no es la distancia o el adiós, sino la estancia de alguien que desde hace tiempo ya se había ido.” </em></strong></span><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Lupita Leyva</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Sobre puntillas, la ternura del alma aprende a volar.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Yenny Rojas</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“La pasión vive en los lugares más silenciosos del alma.”</span> </em></strong><strong><em>Isabel Allende</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Te estoy pensando y la soledad desaparece.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Angela Isabel del Alba</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<p>En tiempos en donde pensar es más que necesario y en donde poner cierta distancia entre lo que somos como proceso social y lo que vamos construyendo como identidad personal, está la pregunta sobre el &#8220;ser&#8221; y sobre el cómo estar en el mundo.</p>
<p>En ese proceso de reflexión crítica están las preguntas que la poeta <strong>Sylvia Plath</strong> se formuló:</p>
<p><em>&#8220;¿Cuánto de mi mente es realmente mía? ¿Cuánto no es una mera imitación de lo que he leído, oído y vivido? Claro, hago una especie de síntesis de lo que encuentro, pero ¿eso es todo lo que me diferencia de otra persona?&#8221;</em></p>
<p><strong>Annie Ernaux</strong>, escritora francesa y premio Nobel, declaró:</p>
<p><em>&#8220;Hay una frase de Brecht que tiene mucho sentido para mí: &#8216;Él pensaba dentro de los demás y los demás pensaban dentro de él.&#8217; En el fondo, la finalidad última de la escritura, el ideal al que aspiro, es pensar y sentir dentro de los otros, como los otros —los escritores, pero no solo ellos— han pensado y sentido dentro de mí.&#8221;</em></p>
<p>La escritora estadounidense premio Nobel <strong>Louise Glück</strong> escribió:</p>
<p><em>&#8220;Los poemas no perduran como objetos, sino como presencias. Cuando lees algo que merece recordarse, liberas una voz humana: devuelves al mundo un espíritu compañero. Yo leo poemas para escuchar esa voz. Escribo para hablar a aquellos a quienes he escuchado.&#8221;</em></p>
<p>Se puede inferir, con la claridad de quienes como ellas han hecho de su voz, con su palabra, con su mirada, su identidad y sus deseos, esas formas sutiles, directas, dramáticas, reales, poéticas y amorosas que la escritura provee, que permiten pensar en cómo somos parte de un gran sistema histórico y cultural en donde la vida de otros y de otras antes de nosotros han puesto los caminos, los herrajes y la vida hecha experiencia para que podamos seguir pensando, creando, sintiendo e intentando ser uno en y con los demás.</p>
<p>En las lógicas y las ilógicas razones de la vida, el poder encontrar en las palabras las posibilidades de hacer que el vivir se disfrute desde la dicha, el amor, la salud, la amistad, la realización personal y social, para con ellas alcanzar la felicidad cuando se puede —que, dicho sea, por lo regular nos cuesta trabajo hacerlo—, también está el poder hacer, el intentar al menos, que desde lo que se nombra se pueda dar salida a su contraparte humana, y poner fuera de uno, o al menos en su justa dimensión, a la pena, la tragedia, el dolor, el desamor, el fracaso, la frustración, la enfermedad, porque el contar, narrar, hablar y escribir, sabemos que no borra el pasado, pero sí puede evitar que el dolor tenga que buscar otras formas de hacerse notar, porque lo que no se expresa sale después de peores formas, dirá Sigmund Freud.</p>
<p>Tenemos una compulsión a la repetición cuando no se clarifica lo que hemos vivido, cuando no damos palabras a lo que nos pasó, cuando no verbalizamos lo que se siente, lo que se piensa. <strong>La psicóloga María Dolores</strong> pregunta: <em>&#8220;¿Por qué regreso a donde me dolió?&#8221;</em> Y responde: <em>&#8220;Porque el inconsciente no busca sufrir; busca terminar una historia que quedó abierta&#8221;</em>, y que necesita ser contada para uno, para dar un nuevo sentido desde el presente a lo que vamos siendo. Necesitamos escucharnos, ser escuchados, y como dice Miriam Allende:</p>
<p><em>&#8220;Si las palabras no salen, si se atoran en la garganta, si los sentimientos te ganan, si no sabes cómo decirle&#8230; Solo ponle una canción.&#8221;</em></p>
<p>Que es otra forma de la lírica, de crear una elegía de la vida y poder transitar de las mejores formas la vida con todo lo que conlleva, que implica desear y crear la felicidad como un bien real, como lo tangible que es expresar lo que se siente y piensa y actuar en consecuencia, demostrar lo que decimos y pensamos, pasar a la acción consciente de asumirnos como personas.</p>
<p>La escritora canadiense premio Nobel <strong>Alice Munro</strong> escribió:</p>
<p><em>&#8220;La cuestión es ser feliz. A toda costa. Inténtalo. Se puede. Y luego cada vez resulta más fácil. No tiene nada que ver con las circunstancias. No te imaginas hasta qué punto funciona. Se aceptan las cosas y la tragedia desaparece. O pesa menos, en cualquier caso, y de pronto descubres que estás en paz con el mundo.&#8221;</em></p>
<p>Ahí está esa dimensión personal que tiene que ver con la forma de buscar, construir, encontrar y reconocer la felicidad y, sin embargo, como ha escrito el psicoanalista argentino <strong>Gabriel Rolón</strong>:</p>
<p><em>&#8220;El dolor es más fuerte que la felicidad, porque el recuerdo de un momento feliz, de una ausencia, marca también una falta.&#8221;</em></p>
<p>Porque al recordar ese momento de dicha, nos situamos en el hecho de que eso ya fue, ya es pasado, y duele precisamente por eso, porque se añora y se convierte en nostalgia. Y también porque la sociedad de mercado nos ha hecho creer que la felicidad son cosas, que ser feliz es solo tener, y lo cierto es que la felicidad no existe, consiste, y es en tanto se comparte, lo bueno, lo que nos hace bien, lo que nos hace mejores personas, lo que se da en ese esfuerzo de ser honestos y auténticos, leales a ser uno mismo, y de reconocer que solo se puede &#8220;ser&#8221; con y en los demás, esto, a partir de lo que somos, de lo que intentamos ser, de todo lo que nos falta.</p>
<p>El mismo <strong>Gabriel Rolón</strong> afirma:</p>
<p><em>&#8220;No existe la felicidad. Existe la <strong>faltacidad</strong>, que es una felicidad que es capaz de abrazar todas mis faltas, mis ausencias, mis dolores y mis heridas&#8221;, y en donde tenemos que comprender y entender de una buena vez que &#8220;la felicidad es en la eternidad del aquí y ahora. Hay que construir felicidad en el presente y aceptar que la felicidad es imperfecta.&#8221;</em></p>
<p>Somos seres sociales, somos con otros. Sándor Márai dijo:</p>
<p><em>&#8220;Hace falta mucho valor para dejarse amar sin reservas. Un valor que es casi heroísmo. La mayoría de la gente no puede dar y recibir amor porque es cobarde y orgullosa, porque tiene miedo al fracaso. Le da vergüenza entregarse a otra persona y, más aún, rendirse a ella, porque teme que descubra su secreto&#8230; el triste secreto de cada ser humano: que necesita mucha ternura, que no puede vivir sin amor.&#8221;</em></p>
<p>Porque es necesario aceptar que eso también es una falta, es un tema en esencia del origen del deseo, de eso que se añora, de eso que se busca porque se perdió y, sin embargo, como escribió <strong>Alejandro Sequera</strong>:</p>
<p><em>&#8220;De pronto ya no hace falta la compañía de nadie, ya no extrañas, el pasado solo es un recuerdo como una flor que ha muerto. De pronto la vida se porta tranquila y allí estás tú, sonriendo a solas, leyendo tu propia historia.&#8221;</em></p>
<p>Narrando quién vas y has sido en el tiempo, con todas tus historias, las ya contadas y las que tendrás que ir contando a través del tiempo, y que tendrán las versiones necesarias para que, siguiendo a <strong>Mario Quintana</strong>, también comprendas que:</p>
<p><em>&#8220;Con el tiempo, descubrirás que las cosas más ligeras son las únicas que el viento no ha podido llevarse. Un estribillo antiguo, una caricia en el momento oportuno, hojear un libro de poemas, el mismo olor que alguna vez tuvo el viento.&#8221;</em></p>
<p>En ese ser en y con los demás, tomo las palabras de <strong>Victoria Martínez</strong>:</p>
<p><em>&#8220;Me quito el sombrero ante aquellos que&#8230; Odian la injusticia y luchan contra ella. Los que te abren las manos, aunque las tengan vacías. Los que cambian un día de fiesta cuando tú estás deprimido, se quedan contigo y, si hace falta, se inventan una canción para sacarte una sonrisa. Me quito el sombrero&#8230; Por las buenas personas, por los profesionales con vocación, por los que ayudan sin esperar nada a cambio, por los que nunca conocieron el ego ni diferencias de clases. Por todos aquellos que cambian su mes de vacaciones para irse a tres mil kilómetros de su casa y ayudar a los más desfavorecidos. Me quito el sombrero por los que se atreven a perder paraísos para que alguien encuentre su pequeño oasis.&#8221;</em></p>
<p>Porque, como dijo <strong>Gilles Deleuze</strong>:</p>
<p><em>&#8220;Hacer de un acontecimiento, por pequeño que sea, la cosa más delicada del mundo, justo lo contrario de hacer un drama, o una historia. Amar a los que son así: cuando entran en una habitación, no son personas, caracteres o sujetos, sino una variación atmosférica, una variación de color, una molécula imperceptible, una población discreta, una neblina o una llovizna.&#8221;</em></p>
<p>En esto de ser en y con los demás, el tema de la identidad personal es también un compromiso y un proyecto de vida que se mueve entre el autoconocimiento personal, el amor propio, la responsabilidad social y afectiva, la vocación y la actitud de servicio con el otro. Nada fácil en una sociedad de hiperconsumo, que ha hecho que hasta las personas sean vistas como productos y que, en esta era de saturación de opiniones, de información y de inmediatez, haya mucha confusión, distorsiones de la percepción, distopías que se generan como ciertas y utopías que se hacen efímeras con la ilusión del éxito, sobre todo el económico.</p>
<p>Cuando te sientas perdido, revisa las promesas que te hiciste a ti mismo; ahí hay respuestas. Piensa y revisa tus valores y tus principios morales, los que te definen por quién eres y por lo que quieres ser como persona humana, porque muchas veces la respuesta también está ahí.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Caminos inéditos e inhóspitos</title>
		<link>https://platino.news/caminos-ineditos-e-inhospitos/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 07 Jul 2026 01:41:23 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[&#8220;Solo se me ocurre decir, breve y prosaicamente, que es mucho más importante ser uno mismo que cualquier otra cosa.&#8221; Virginia Woolf &#8220;Dijo que yo era raro, que me amaba por eso. Pero yo sé que un día me odiara por las mismas razones.&#8221; Albert Camus “Los detalles marcan la diferencia y la diferencia siempre [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><em><strong>&#8220;Solo se me ocurre decir, breve y prosaicamente, que es mucho más importante ser uno mismo que cualquier otra cosa.&#8221; <span style="color: #ff0000;">Virginia Woolf</span></strong></em></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;Dijo que yo era raro, que me amaba por eso. Pero yo sé que un día me odiara por las mismas razones.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Albert Camus</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Los detalles marcan la diferencia y la diferencia siempre la hacen quienes notan los detalles.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>CW</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Eres el silencio que elijo cuando el mundo hace demasiado ruido.”</span> </em></strong><strong><em>Roland Barthes</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Haría cualquier cosa para recobrar mi juventud, excepto, hacer ejercicio, levantarme temprano o ser respetable.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Oscar Wilde</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;Saber mantener el equilibrio justo entre soledad y gente, ésa es la clave, ésa es la táctica, para no acabar en el manicomio.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Charles Bukowski</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;El silencio es la materia oscura del universo, la parte de realidad que no detectamos porque no se manifiesta. Aguarda ahí fuera, en opacos bosques cónicos arracimados a las galaxias, esperando su turno para reinar, cuando llegue la extinción del ruido.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Vicente Luis Mora</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Si estás buscando un mundo en el que nadie sufra, estás buscando un mundo sin humanos. Sentir dolor es estar despierto ante la realidad del cosmos; huir de él es caminar dormido a través de tu propia vida.”</span> </em></strong><strong><em>Kenzaburō Õе</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Sigue tu destino, riega tus plantas, ama tus rosas. El resto es la sombra de árboles ajenos.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Fernando Pessoa</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“El arte de no encajar en el mundo, y no temblar de soledad.” </em></strong></span><strong><em>Elena Poe</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Al esforzarnos por alcanzar el verdadero sentido de nuestra existencia, descubrimos que el deseo de felicidad está arraigado en lo más profundo de nuestro esfuerzo.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Henry Van Dyke</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Hay que amar la vida con la ligereza de quién baila, la intensidad de quién inspira, la intimidad de quién abraza, y la distancia de quién no quiere dominar.” </em></strong></span><strong><em>Tales Nunes</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Además, no estoy de humor para todo esto hoy. No tengo ningún deseo de mostrar, sorprender, divertirme o persuadir; mi objetivo es el descanso absoluto, no saber nada, no enseñar nada, no querer nada, no sentir nada, dormir, y luego, dormir más.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Charles Boudelaire</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Mientras dure tu juventud, adquiere cosas que luego te consolarán del daño de tu vejez.” </em></strong></span><strong><em>Leonardo De Vinci</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;No sé de un placer mayor, en toda mi vida, que el de poder dormir. El apagamiento integral de la vida y del alma, el alejamiento completo de todo cuanto es seres y gente, el no tener pasado ni futuro.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Fernando Pessoa</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Te quiero, con un toque de tragedia y de locura.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Simone de Beauvoir</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Quiero que te refugies en mí contra toda desilusión y contra lo mediocre y mezquino de la vida.”</span> </em></strong><strong><em>Zenobia Camprubí </em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Ser uno mismo, y no tener miedo de si está bien o mal, es más admirable que la cobardía fácil de rendirse al conformismo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Irving Wallace</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;La nostalgia es un tatuaje en el alma: solo nos libramos de ella perdiendo un pedazo de nosotros.&#8221; </em></strong></span><strong><em>Mia Couto</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<p>Cada día en este mundo en el que nos ha tocado vivir, queda más claro que lo que no nombramos no existe, y que lo que no vemos no deja de existir: simplemente deja de pertenecernos. Vaya desafío para la vida cotidiana. Somos lenguaje y somos expectativa permanente. Nos atrapan el silencio, el secreto, el misterio. No decimos lo que pensamos, lo que sentimos, lo que aprendemos. Nos callamos, o no tenemos las palabras para nombrar con exactitud lo que queremos expresar; o bien, los atavismos morales, la pena, el miedo, la culpa y la vergüenza nos quitan el habla.</p>
<p>Por otra parte, nuestra capacidad de imaginar, de crear expectativas, de fabricar ilusiones, esperanzas y supuestos, se convierte en un proceso que nos lleva a sacar ideas erróneas de las personas, a llegar a conclusiones falsas y a construir argumentos para legitimar la especulación, la ansiedad, el sobre pensar y el entrar en terrenos mentales propios de la angustia y la ficción. Esto es más común de lo que imaginamos. Situaciones que nos colocan en la fragilidad de las relaciones interpersonales, en todos los ámbitos de la vida, creando y dando por verdaderos muchos estereotipos, haciendo generalizaciones irracionales, sosteniendo prejuicios e ideas equivocadas, generando conflictos, tensiones, reclamos y problemas. Sobre todo, creando frustración cuando la realidad nos confronta con la dificultad inherente de aceptar el error, reconocer la equivocación y negar de muchas formas el poder corregir, reparar, compensar y asumir las consecuencias de nuestros actos y de lo que decimos o dejamos de decir.</p>
<p><strong>Massimo Recalcati</strong>, psicoanalista, nos recuerda:</p>
<p><em>&#8220;Las palabras están vivas, entran en el cuerpo, perforan el vientre: pueden ser piedras o pompas de jabón, hojas milagrosas. Pueden hacer que nos enamoremos o herirnos. Las palabras no son sólo medios para comunicar, no son sólo un vehículo de información&#8230; sino cuerpo, carne, vida, deseo. No utilizamos simplemente las palabras, sino que estamos hechos de palabras, vivimos y respiramos en las palabras&#8230;&#8221;</em></p>
<p>La consciencia de sí mismo es también lenguaje. El poder describirnos, narrar nuestra historia, interpretar la realidad vivida, percibir las emociones y los afectos —acto de darse cuenta— nos involucra desde la representación de la palabra-cosa, desde los conceptos, valores, teorías, creencias y saberes sociales y científicos que nos moldean culturalmente, estando en la construcción permanente de la realidad social y de las formas de expresión humana de la existencia.</p>
<p><strong>Walt Whitman</strong>, poeta norteamericano, nos recuerda que nadie puede pensar por uno. Y, sin embargo, es un hecho que se prefiere no pensar, repetir lo que han dicho otros, aceptar a ciegas juicios de valor y opiniones que no se sustentan en la reflexión propia del pensamiento crítico ni en los aprendizajes históricos, ni en la filosofía de la vida cotidiana. Eso pasa por preguntar, por no dar nada, por cierto, y requiere valor para aceptar que no existe un mundo de todo o nada, que los extremos nos polarizan y que la experiencia es un acto personal: nadie puede recorrer el camino por nosotros. Whitman escribió:</p>
<p><em>&#8220;Ni yo ni nadie más puede recorrer ese camino por ti. Debes recorrerlo tú mismo. No está lejos. Está a tu alcance. Quizás lo has recorrido desde que naciste sin saberlo. Quizás está en todas partes: en el agua y en la tierra.&#8221;</em></p>
<p>Es evidente que hay caminos inéditos cuando se trata de hacernos conscientes de quiénes somos y de revisar nuestro sistema de creencias y supuestos saberes. Es aceptar que hay caminos inhóspitos en los que vamos solos, que muchas veces se irá en contra de la cultura y los valores dominantes, que nos quedaremos aislados en medio de nuestro entorno inmediato, que se impondrán etiquetas que descalifiquen lo que pensamos y hacemos. <strong>Mark Twain</strong> escribió: “<em>Siempre que te encuentres del lado de la mayoría, es momento de detenerte y reflexionar.”</em></p>
<p>Conocerse es un camino inhóspito, difícil, que da miedo. Se requiere voluntad y coraje para no resistirse al miedo y a la incertidumbre; se requiere dominar el miedo y no negar su efecto en uno. <strong>María Dolores</strong>, psicóloga, afirma y pregunta:</p>
<p><em>“Hay personas que cargan historias que no les pertenecen. Miedos heredados. Silencios heredados. Formas de amar heredadas. Sanar también es preguntarte: ¿Qué parte de mi vida elegí yo&#8230; y qué parte solo aprendí a repetir?”</em></p>
<p>En el camino de cada uno aplica el poema de <strong>Antonio Machado</strong>:</p>
<p><em>&#8220;Caminante, son tus huellas el camino y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar.&#8221;</em></p>
<p>Como dice <strong>Rafi Rodríguez M</strong>.: <em>“Tu pasado no es una sentencia, es un mapa. Cada error señala un camino que ya no necesitas repetir, y cada caída te enseña una forma nueva de levantarte. No empiezas de cero cada día, empiezas con experiencia. Y eso, bien usado, se convierte en libertad para elegir distinto.”</em> En eso radica la posibilidad de conocerse, de comprender lo vivido y de crear una narrativa que ponga en perspectiva lo que deseamos, lo que queremos ser y lograr, a la vez de poner los medios —desde el carácter y el amor propio— para recorrer los nuevos caminos que se abrirán para cada quien.</p>
<p>Sin embargo, habrá que comprender que estamos en relación con los demás, que nos movemos en función de los afectos y compromisos que asumimos en este entramado social en el que vivimos y nos necesitamos. Si tuviéramos plena consciencia y responsabilidad, y si entendiéramos lo frágil que es nuestra existencia, viviríamos con más delicadeza. Comprenderíamos que caminar por los inéditos e inhóspitos caminos tiene consecuencias en nuestra experiencia vital, en nuestros prejuicios, en la intolerancia y en la estrechez de pensamiento. Daríamos un significado más profundo a la palabra, a los sentimientos y a la capacidad de pensar libre y críticamente desde, con y para otros. Eso es ir más allá de la especulación, la mentira y la ilusión que vende humo o intercambia espejitos por lo realmente valioso.</p>
<p><strong>Marguerite Yourcenar</strong> escribió:</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Nunca sabrás que tu alma viaja</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Dulcemente refugiada en el fondo de mi corazón,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Y que nada, ni el tiempo ni la edad ni otros amores,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Impedirá que hayas existido.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Ahora la belleza del mundo toma tu rostro,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Se alimenta de tu dulzura y se engalana con tu claridad.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>El lago pensativo al fondo del paisaje</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Me vuelve a hablar de tu serenidad.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Los caminos que seguiste, hoy me señalan el mío,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Aunque jamás sabrás que te llevo conmigo</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Como una lámpara de oro para alumbrarme el camino.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Ni que tu voz aún traspasa mi alma.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Suave antorcha tus rayos, dulce hoguera tu espíritu;</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Aún vives un poco porque yo te sobrevivo.&#8221;</em></strong></span></p></blockquote>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Futuro</title>
		<link>https://platino.news/futuro/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 30 Jun 2026 01:51:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
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					<description><![CDATA[&#8220;A veces quieres decirle tanto a la persona que te hizo daño. Pero entonces te das cuenta de que tus palabras valen más que esta persona y te callas. &#8221; Al Pacino “Dondequiera que estés, en cualquier momento, intenta encontrar algo hermoso. Un rostro, una línea de un poema, las nubes desde una ventana, algún [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;A veces quieres decirle tanto a la persona que te hizo daño. Pero entonces te das cuenta de que tus palabras valen más que esta persona y te callas. &#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Al Pacino</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Dondequiera que estés, en cualquier momento, intenta encontrar algo hermoso. Un rostro, una línea de un poema, las nubes desde una ventana, algún grafiti&#8230; La belleza limpia la mente.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Matt Haig</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“La mente no es un recipiente para llenar, sino un fuego para encender.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Plutarco</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Guarda tus mejores deseos en tu corazón y observa lo que sucede.”</span> </em></strong><strong><em>Tony DeLiso</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El erotismo es una de las bases del conocimiento de uno mismo, tan indispensable como la poesía.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Anaïs Nin</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Considero que lo más importante, el mayor regalo que se le puede hacer a alguien que uno ama, es darle la capacidad de elegir lo que quiera, darle libertad.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Blanca Varela</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;En el momento en que declaras que un conjunto de ideas es inmune a la crítica, sátira, burla o desprecio, la libertad de pensamiento se vuelve imposible&#8221;.</span> </em></strong><strong><em>Salman Rushdie</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Si todas tus relaciones terminan igual, quizá la pregunta no es quiénes son ellos. Quizá también es qué estás buscando tú sin darte cuenta.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>María Dolores</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Tienes que bailar como si nadie te observara, amar como si nunca te hubieran herido, cantar como si nadie te escuchara y vivir como si estuvieras en el paraíso.”</span> </em></strong><strong><em>Frida Kahlo</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Uno se da cuenta que está enamorado cuando se da cuenta que otra persona es única.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Jorge Luis Borges</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;Y creo que las cosas imposibles se pueden conseguir, que los besos con los ojos cerrados son los únicos que cuentan, que las heridas no siempre cierran, y que todo el mundo se enamora alguna vez. Creo que quien te quiere se queda&#8230;&#8221; </span>  </em></strong><strong><em>Julio Cortázar</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Si todas tus relaciones terminan igual, quizá la pregunta no es quiénes son ellos. Quizá también es qué estás buscando tú sin darte cuenta.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>María Dolores</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Quien ha visto la esperanza, no la olvida. La busca bajo todos los cielos y entre todos los hombres, y sueña que un día va a encontrarla de nuevo, no sabe dónde. En cada hombre late la posibilidad de ser, o más exactamente, de volver a ser otro hombre.”</span> </em></strong><strong><em>Octavio Paz</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“El Quijote es el primer libro con el que he llorado, con la muerte del Quijote, por todo lo que significa: el dejar que la locura desaparezca. Eso es terrible. El triunfo de la sensatez&#8221;. </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Ana María Matute</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;He aprendido a no intentar retener lo que se va. Pero no he aprendido a dejar ir, sin que duela&#8221;.</span> </em></strong><strong><em>Alejandra Pizarnik</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Mi alma es un fuego que sufre si no arde.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Jean Prévost</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“La vida está hecha de momentos. Si la felicidad no es eterna, la tristeza tampoco.”</span> </em></strong><strong><em>Héctor Alcívar</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Por ilógico y absurdo que a algunos les resulte, a veces hay personas que te quieren porque sí, porque eres tú, sin explicaciones.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Yazbelth</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“No acepto reglas que me cautiven el pensamiento. No acepto normas que me priven de mi felicidad. Creo en mi libertad por encima de los compromisos.”</span> </em></strong><strong><em>Trece</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Alguien me dijo -hoy te veías triste-. Yo le respondí: estoy triste todos los días, hoy simplemente, no tuve energía para ocultarlo.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Mario Benedetti</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“La gente me agota. Por eso abrazo el silencio y la soledad. Puedo pasar días y días sin ningún contacto humano, sin sentirme sola ni por un momento.” </em></strong></span><strong><em>Natalia Crow</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Quien sabe ver las cosas bellas es porque tiene la belleza dentro de sí misma.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Gustav Klimt</em></strong></span></span></h6>
</blockquote>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Si escuchas con atención, puedes oír los ecos de tu propio silencio.” </em></strong></span><strong><em>Gaby Castellanos</em></strong></span></h6>
</blockquote>
<p>Así inicia un poema de <strong>Jaime Sabines</strong>: “<em>Yo no lo sé de cierto. Lo supongo</em>”. Y despliega una serie de certezas improbables sobre el futuro, sobre lo que vendrá, sobre lo que encuentran un hombre y una mujer.</p>
<p>Así nos pasa con el porvenir: esa terrible necesidad de querer saber lo que sucederá, ese oráculo permanente que deseamos llevar en la mente, como si nos diera certezas infalibles y como si tuviéramos el control total de la realidad, incluidos nuestros impulsos, pasiones, emociones y sentimientos. Pretendemos, además, utilizar la inteligencia para tener una mente ordenada y eficaz que nos conduzca a vivir con seguridad. Y en ese afán, se nos escapa la vida y la felicidad.</p>
<p>Querer saber lo que nos depara el futuro es negarnos a aprender de lo vivido, del pasado, a aceptar y reconocer que es imposible prever lo que sucederá. La cantidad de variables, circunstancias, condiciones, factores, estados de ánimo e incluso el clima, entre otras consideraciones, hacen impredecible la respuesta humana —individual, grupal y social— ante los sucesos que se van presentando.</p>
<p>El pasado establece referencias en nosotros. Las experiencias condicionan, enseñan, nos moldean de una u otra manera, crean antecedentes, hacen historia y configuran la forma de pensar; generan un lenguaje en pretérito.</p>
<p>La filósofa <strong>Simone Weil</strong> escribió: <em>“Sería inútil alejarse del pasado para no pensar nada más que en el futuro. El futuro no nos trae nada, no nos da nada; somos los que lo construimos, debemos darlo todo, darle nuestras propias vidas. Pero para dar debes poseer, y nosotros no poseemos otra vida, otra savia, sino los tesoros heredados del pasado y digeridos, asimilados, recreados por nosotros. De todas las necesidades del alma humana, no hay ninguna más vital que el pasado. (&#8230;) La pérdida del pasado, colectivo o individual, es la gran tragedia humana, y desechamos la nuestra como un niño despliega una rosa. Es ante todo evitar esta pérdida que el pueblo se resiste desesperadamente a la conquista.”</em></p>
<p>La historia se repite: genocidios como los de Ruanda, la Segunda Guerra Mundial, y ahora en Gaza con el pueblo palestino. Presenciamos la caída del Imperio norteamericano y todo lo que arrasa a su paso como una hecatombe. Otros imperios han sucumbido ante la codicia de la riqueza y la seducción del poder. También vemos la fragilidad humana, su muerte y sufrimiento ante la fuerza de la naturaleza, junto con nuestra absurda pretensión de controlarla, de querer predecir huracanes, ciclones, terremotos, epidemias, sequías e inundaciones, fenómenos ahora acelerados por el cambio climático.</p>
<p>Vivir en el presente no es fácil. Estar aquí y ahora, asumiendo nuestro pasado, sus procesos y las lecciones dadas por la realidad, se ve distorsionado por los filtros de las pantallas, por la fantasía de una imaginación lejana de lo real, por el juego de identidades múltiples, fragmentadas y líquidas que crean ideologías, se anclan en creencias ficticias y se adscriben a cánones religiosos que niegan lo humano de formas abusivas y fuera de la razón. Se ha vendido la idea del éxito individual anteponiéndolo al bienestar colectivo, y se ha rebajado la moral a un “todo se vale” en el amor y en la guerra, donde la ética carece de importancia al momento de decidir acciones arbitrarias, inhumanas y abusivas, sin asumir la responsabilidad de sus consecuencias.</p>
<p>El aprendizaje que deberíamos hacer es comprender que “<em>Lo más difícil de sanar no es olvidar el pasado. Es dejar de usarlo para predecir el futuro</em>”, como afirma la psicóloga <strong>María Dolores</strong>. Esto aplica tanto a las decisiones personales como a las colectivas. <strong>Anna Dalton</strong> escribió: “<em>No podemos conocer las consecuencias exactas de cada decisión que tomamos ni sopesar todos los pros y los contras; no tenemos el don de predecir el futuro. Lo único que podemos hacer es vivir nuestras decisiones con serenidad, sin mirar atrás</em>”.</p>
<p>La cultura occidental nos colocó en el dilema del futuro: ante la finitud de la vida, ante la única certeza de lo venidero —la muerte— hemos construido paliativos para mitigar la zozobra de la duda. Sin embargo, las preguntas acechan, como las formula <strong>José Sbarra</strong>: <em>“¿En qué infierno acabaremos los equivocados, los que no fuimos genios, los que no fuimos dioses, los que sobrevivimos de prestado, que conocimos la luz y nos detuvimos a jugar con las sombras? ¿Qué será de los vencidos ilesos? ¿Qué será de los que lloramos a escondidas? ¿Habrá piedad para los que escuchamos a todos y no entendimos a nadie; para los que la soledad no nos dio un jaque de muerte ni el amor nos dio un golpe de vida?”</em></p>
<p>Somos lo que hacemos, más que lo que decimos; pero también somos lo que pensamos, desde y con nuestro sistema de creencias, saberes, ideas, experiencias y conocimientos que influyen en la vida de cada persona. Sin embargo, lo que deseamos profundamente suele dirigirla, pese a la voluntad. El inconsciente es donde habita y se mueve el deseo, porque lo que buscamos es saber —tener consciencia— si ocupamos un lugar o si solo queremos llenar un vacío.</p>
<p><strong>Lucio Anneo Séneca</strong>, Séneca el Joven, filósofo romano, dijo: “<em>A algunos les invade el hastío de realizar y contemplar las mismas cosas, no el odio, sino el tedio de vivir, al cual nos abandonamos a impulsos de la propia filosofía al tiempo que decimos: ‘¿Hasta cuándo las mismas cosas?’ Es decir: me despertaré, dormiré; comeré, tendré hambre; sentiré frío y calor. Ninguna cosa tiene final, sino que todas enlazadas en círculo se alejan y vuelven; al día lo oculta la noche, a la noche el día, el verano termina con el otoño, al otoño lo persigue el invierno, al cual detiene la primavera; todo pasa para luego volver. No hago nada nuevo, ni contemplo nada nuevo; ello, al fin, me produce náuseas. Son muchos los que no consideran la vida penosa, sino superflua.”</em></p>
<p>Situarnos en el presente es darle valor a lo que está frente a nosotros, a lo que nos envuelve como principio de realidad. Es entender que no puede haber acción pasiva, ni caer en la desidia personal ni en la anomia social. La vida debe vivirse con sorpresa, curiosidad, capacidad de pensar y de comprender la responsabilidad de la inteligencia y la sensibilidad humana, para vivir con plena consciencia de ser y estar en el mundo, aquí y ahora, en el presente. Sin futuro cierto, pero con la certeza de asumir la responsabilidad de nuestros actos, de nuestra conducta y de la forma en que expresamos, compartimos y dialogamos sobre los hechos y sobre la vida misma. Como escribió <strong>José Saramago</strong>: <em>“Porque la vida se ríe de las previsiones y pone palabras donde imaginábamos silencios y súbitos regresos, cuando pensábamos que no volveríamos a encontrarnos.”</em></p>
<p>La vida también se mueve en la esperanza, distinta de imaginar el futuro, porque en ella está instalada la idea de cambio: pensar reflexivamente y aprender en el movimiento que implica vivir día a día. <strong>Octavio Paz</strong> escribió: <em>“Quien ha visto la esperanza, no la olvida. La busca bajo todos los cielos y entre todos los hombres, y sueña que un día va a encontrarla de nuevo, no sabe dónde. En cada hombre (y mujer) late la posibilidad de ser, o más exactamente, de volver a ser otro hombre (otro ser humano -diferente-).”</em></p>
<p>“<em>Yo no lo sé de cierto. Lo supongo</em>” ante el futuro. Y como escribió <strong>Fiódor Dostoyevski</strong>:</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center"><p><strong><span style="color: #333399;"><em>“Somos así:</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>soñamos con volar,</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>pero le tenemos miedo a la altura.</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>Para volar, hay que tener el coraje</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>de enfrentar el terror del vacío,</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>porque solo en el vacío</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>se realiza el vuelo.</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>El vacío es el espacio de libertad,</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>la ausencia de certeza,</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>pero esto es lo que tenemos:</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>la incertidumbre.</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>Así que cambiamos vuelos</em></span></strong></p>
<p><strong><span style="color: #333399;"><em>por jaulas.”</em></span></strong></p></blockquote>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Tal vez</title>
		<link>https://platino.news/tal-vez/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Dr. Arturo Mora Alva]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 22 Jun 2026 21:47:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Columna]]></category>
		<category><![CDATA[Portada]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://platino.news/?p=166190</guid>

					<description><![CDATA[&#8220;La táctica es el conjunto de pasos que das para llegar a algún sitio. La estrategia son los pasos que das cuando ya no hay ningún lugar al que ir.&#8221;  Carlos Ruiz Zafón “Tengo cien mil infiernos dentro de mí. Y, aun así, me levanto dispuesto a combatirlos.” Ortíz &#8220;No digas no puedo ni en [&#8230;]]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;La táctica es el conjunto de pasos que das para llegar a algún sitio. La estrategia son los pasos que das cuando ya no hay ningún lugar al que ir.&#8221;  </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Carlos Ruiz Zafón</em></strong></span></span></h6>
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<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Tengo cien mil infiernos dentro de mí. Y, aun así, me levanto dispuesto a combatirlos.”</span> </em></strong><strong><em>Ortíz</em></strong></span></h6>
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<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;No digas no puedo ni en broma, porque el inconsciente no tiene sentido del humor, lo tomará en serio, y te lo recordará cada vez que lo intentes.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Facundo Cabral</em></strong></span></span></h6>
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<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Nadie nos hace daño. Somos los que nos lastimamos a nosotros mismos ¿Por qué usamos mal el gran poder que tenemos, el poder de elegir?&#8221; </em></strong></span><strong><em>Martin Kole</em></strong></span></h6>
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<blockquote class="td_pull_quote td_pull_center">
<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Uno se siente libre en las relaciones de amor y amistad. No es la ausencia de vínculos, sino los vínculos mismos los que nos liberan.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Byung- Chul Han</em></strong></span></span></h6>
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<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“En realidad es la ternura la que me interesa. Ese es el don que me conmueve, que me sostiene, esta mañana, igual que todas las mañanas.”</span> </em></strong><strong><em>Raymond Carve</em></strong></span></h6>
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<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Un corazón no solo late en el pecho, se muestra en las miradas, se refleja en la sonrisa, y su máxima manifestación son las acciones, así que late fuerte que nada evite el eco en tu pecho.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Mariana Vargas O.</em></strong></span></span></h6>
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<h6><span style="color: #ff0000;"><span style="color: #333399;"><strong><em>“Nadie puede presumir de conocer el mar sin haberlo visto en la calma y en la tempestad.” </em></strong></span><strong><em>Irene Némirovsky</em></strong></span></h6>
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<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Heme aquí suspirando como el que ama y se acuerda y está lejos.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Rosario Castellanos</em></strong></span></span></h6>
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<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Sólo yo puedo juzgarme. Yo sé mi pasado, yo sé el motivo de mis opciones, yo sé lo que tengo dentro. Yo sé cuánto he sufrido y yo sé lo que es ser fuerte y frágil.”</span> </em></strong><strong><em>Oscar Wilde</em></strong></span></h6>
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<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;No pierdas el tiempo golpeando la pared, con la esperanza de transformarla en una puerta.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Coco Chanel</em></strong></span></span></h6>
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<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“¿Qué es el hombre dentro de la naturaleza? Nada con respecto al infinito. Todo con respecto a la nada. Un intermedio entre la nada y el todo.”</span> </em></strong><strong><em>Blaise Pascal</em></strong></span></h6>
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<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“La intuición es el tesoro de la psique femenina. Es como un instrumento adivinatorio, como un cristal a través del cual se vislumbra una misteriosa visión interior.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Clarissa Pinkola Estés</em></strong></span></span></h6>
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<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;No te doblegues, no lo diluyas, no intentes hacerlo lógico, no edites tu propia alma según las modas. En cambio, sigue tus obsesiones más intensas sin piedad.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Anne Rice</em></strong></span></h6>
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<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;El sufrimiento nos hace egoístas porque nos absorbe por entero; sólo más tarde, en forma de recuerdo, nos enseña la compasión.&#8221; </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Marguerite Yourcenar</em></strong></span></span></h6>
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<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Quería capturar el tiempo, no el de los relojes, sino el que fluye a través de nosotros, el tiempo vivido, sentido, olvidado.&#8221;</span> </em></strong><strong><em>Annie Ernaux</em></strong></span></h6>
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<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Las personas sensibles son así. Tienen la piel hecha de alma.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Giuseppe Donadei</em></strong></span></span></h6>
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<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">“Tal vez mi destino sea estar solo. La gente se acerca a mí y al poco tiempo se marcha.”</span> </em></strong><strong><em>Haruki Murakami</em></strong></span></h6>
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<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>&#8220;Adiós quiere decir ya no mirarse nunca, vivir entre otras gentes, reírse de otras cosas, morirse de otras penas&#8221;. </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Manuel Scorza</em></strong></span></span></h6>
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<h6><span style="color: #ff0000;"><strong><em><span style="color: #333399;">&#8220;La ventaja de tener mala memoria consiste en que se goza muchas veces con las mismas cosas.&#8221; </span> </em></strong><strong><em>Friedrich Nietzsche</em></strong></span></h6>
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<h6><span style="color: #333399;"><strong><em>“Y ahí están, todos juntos, tirándoles piedras al que llega a la orilla de acá, como si nunca hubiesen emigrado ellos, o los padres, o los abuelos, como si nunca hubiesen sufrido de hambre y de desesperación, de angustia y de miedo.” </em></strong><span style="color: #ff0000;"><strong><em>José Saramago</em></strong></span></span></h6>
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<p>Entre el “tal vez” y el “esto es así” nos movemos en el juego de la incertidumbre y de lo que queremos hacer real para cada uno. Lo que ocurre es que establecemos relaciones sociales y vínculos socioafectivos deseando ver y escuchar lo que queremos, lo que anhelamos ver y oír, no otras cosas. Solo buscamos confirmación, validación; queremos tener la razón sin el menor esfuerzo o compromiso con la verdad, con lo diverso, con la alteridad como realidad de los otros.</p>
<p><strong>Giacomo Leopardi</strong> dijo: “<em>El ‘tal vez’ es la palabra más hermosa del vocabulario italiano porque abre posibilidades, no certezas; porque no busca el final, sino que se dirige hacia el infinito”</em>. De ahí surge la oportunidad de comprender que no hay nada más estable que el cambio. No se trata de cambiar por cambiar, sino de aceptar que la realidad se construye socialmente y que los cánones de verdad se transforman en la medida en que aprendemos, conocemos y consideramos otras perspectivas.</p>
<p>Reconocemos a los otros como iguales, aceptamos que los sentidos son falibles, que las ideas pueden estar equivocadas, que las creencias son solo creencias y no realidades, que los hechos se interpretan, y que las narrativas que nos contamos a nosotros mismos muchas veces refuerzan la forma en que queremos ver el mundo. Ajustamos nuestro pensamiento a aquello que nos legitima, pero evitamos la confrontación, la contradicción entre lo que decimos y lo que hacemos, entre lo que sentimos y pensamos, entre la ilusión de certeza y la fuerza de la verdad.</p>
<p>Cambiamos si queremos cambiar, y cambiamos si vamos integrando y asumiendo que siempre somos otros, distintos de lo que fuimos ayer. Sin embargo, en un ejercicio de costumbrismo y seguridad, buscamos un refugio innecesario y nos aferramos a ideas, conceptos, datos, prejuicios, doctrinas y creencias que configuran un mundo propio —a conveniencia— que se presenta paradójicamente como fijo, estable, único y seguro. En los hechos, la vida es movimiento y, por tanto, transformación, devenir, evolución y cambio.</p>
<p><strong>Catherine Bensaïd</strong>, psicoterapeuta y escritora francesa, escribió: “<em>Nada se gana: todo queda por recrear, inventar, innovar. Los momentos cambian, impredecibles: nuestros placeres, nuestros deseos se adaptarán a ellos. Pero depende de nosotros darles vida. Cantar, reír, llorar, bailar. Vivamos.”</em></p>
<p>Una de las analogías más usadas en el proceso del conocimiento personal es el juego entre la luz y la oscuridad. <strong>Ted Dekker</strong> afirma: “<em>La luz siempre atrae la mirada, pero las sombras tienen más que decir.”</em> El maestro zen Adyashanti lo expresó así: <em>“La iluminación es un proceso destructivo. No tiene nada que ver con ser mejor o más feliz. La iluminación es el derrumbe de la mentira. Es ver a través de la fachada de la pretensión. Es la completa erradicación de todo lo que imaginamos que es verdad.”</em> Estas palabras se inscriben en su cosmovisión, que integra el budismo zen con la filosofía hindú Advaita Vedanta.</p>
<p>La pregunta por la verdad es reflexión, pensamiento crítico, curiosidad, cuestionamiento de lo dicho y lo vigente. <strong>René Descartes</strong> lo formuló: <em>“Para investigar la verdad es preciso dudar, en cuanto sea posible, de todas las cosas.”</em></p>
<p>Lo cierto es que resulta más seguro obedecer, creer a ciegas, adoptar una sola mirada. Es más sencillo seguir reglas sin cuestionar, ser dóciles, dejar de ejercer la libertad. Y más aún en las sociedades actuales, donde el miedo al cambio se instala y se ejerce desde el poder para sostener y acrecentar privilegios, prebendas y beneficios para unos pocos.</p>
<p><strong>Eduardo Galeano</strong> escribió: <em>“El sistema, que nos quiere ciegos, mudos y sordos, no nos ayuda a vivir naciendo. El sistema nos entrena para vivir muriendo y para vivir matando: matando hacia afuera, porque todo prójimo es un competidor y un posible enemigo, y sobre todo matando hacia adentro, matando lo mejor que cada cual tiene vivo dentro de sí.”</em> Estas palabras nos remiten a la forma en que sostenemos ideologías y creencias que niegan al otro, a los demás y a uno mismo, en una cultura de la muerte, de la resignación y de la oscuridad.</p>
<p>Es cierto que el sistema funciona, lamentable y tristemente. Vivir la libertad, en libertad y ejercerla es muy difícil. El poeta español <strong>Rafael Alberti</strong> sentenció: <em>“La libertad no la tienen los que no tienen su sed.”</em></p>
<p>Tal vez sea tiempo de pensar. Quizá sea tiempo de cuestionar. Acaso sea tiempo de sentir lo que se piensa. A lo mejor es tiempo de revisar nuestro sistema de creencias. Quizá sea momento de recuperar principios y valores humanos fuera de la lógica del mercado. Posiblemente sea necesario reconstruir nuestro espacio personal de vida y valorar la integración social. Tal vez sea tiempo de reconfigurar las prioridades en favor de la justicia, la igualdad, la tolerancia, la inteligencia, la salud, la educación, la comunicación, el diálogo, la convivencia, la solidaridad, la amistad, el placer, el juego, el amor, la trascendencia, y de dar valor y prioridad a la naturaleza y a la existencia. <strong>Kahlil Gibran</strong> dijo: <em>“La apariencia de las cosas variará según las emociones, y así vemos magia y belleza en ellas; pero en realidad, la magia y la belleza están en nosotros.”</em></p>
<p><strong>Delphine de Vigan</strong> nos invita: <em>“Uno piensa que tendrá tiempo de decir las cosas, y cuando se quiere dar cuenta ya es demasiado tarde. Uno piensa que basta con dar muestras de cariño, con hacer gestos, pero no es verdad: hay que decir lo que se siente.”</em></p>
<p>Tal vez una de las cosas que más nos condiciona es la autoexigencia de complacer a los otros, renunciando a deseos, sueños, necesidades e intereses personales, imponiendo un deber ser con múltiples facetas y exigencias que, la mayoría de las veces, generan insatisfacción, desilusión, frustración, desencanto y el terrible sentimiento de creerse insuficientes. En el entramado del vínculo social tenemos otro gran desafío: no querer imponer nuestros deseos sobre los demás. <strong>Clarice Lispector</strong> lo expresó con fuerza: <em>“No me muestren lo que esperan de mí porque voy a seguir mi corazón. No me hagan ser lo que no soy, no me inviten a ser igual, porque sinceramente soy diferente. No sé amar por la mitad, no sé vivir de mentira, no sé volar con los pies en la tierra. Soy siempre yo misma, pero con seguridad no seré la misma para siempre.”</em></p>
<p>Tal vez toca aceptar que en estos tiempos de un Bukele, un Trump, un Milei, un Netanyahu, un Abascal y lo que representan, se requiere pasar a la acción colectiva y a la expresión social inteligente y crítica, para defender los logros y avances sociales, la justicia, la igualdad y los derechos humanos. <strong>Albert Camus</strong> advirtió: <em>“La intolerancia, la estupidez y el fanatismo pueden combatirse por separado, pero cuando se juntan no hay esperanza.”</em> Y hoy, la desesperanza crece.</p>
<p>Tal vez por eso hago mías estas palabras de <strong>Wislawa Szymborska</strong>.</p>
<blockquote class="td_quote_box td_box_center">
<p style="text-align: center;"><span style="color: #ff0000;"><strong><em>Hay quienes</em></strong></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Hay quienes llevan a cabo la vida más hábilmente.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Tienen orden en su interior y a su alrededor.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Para todo la manera y la respuesta adecuada.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Adivinan inmediatamente quién a quién, quién con quién,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>con qué objetivo, por dónde.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Ponen el sello en las verdades absolutas,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>arrojan a la trituradora los hechos innecesarios,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>y a las personas desconocidas</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>a las carpetas destinadas a ellas de antemano.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Piensan justo lo debido</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>ni un segundo más,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>porque tras ese segundo acecha la duda.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>Y cuando los dan de baja de la existencia,</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>dejan su puesto</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>por la puerta señalada.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>A veces los envidio</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em>-afortunadamente se me pasa.</em></strong></span></p>
<p><span style="color: #333399;"><strong><em> </em></strong></span></p></blockquote>
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