Agencias, 3 de mayo de 2026.- La plana mayor de Morena aprobó este domingo -en sesión de su Congreso Nacional- el nombramiento de la ex secretaria del Bienestar, Ariadna Montiel, como nueva presidenta nacional del partido. La decisión fue avalada por unanimidad. También se designó a Oscar del Cueto como Secretario de Finanzas.
Al inicio de la sesión del Congreso Nacional en la que se tomará esa decisión, Alfonso Durazo, presidente del Consejo Nacional del partido y gobernador de Sonora, advirtió de presiones externas, ante las cuales, pidió unidad, organización y no caer en la división.
Rumbo al proceso electoral de 2027 y para el cual iniciará el próximo mes el proceso de selección de los llamados coordinadores estatales de defensa de la transformación, recalcó que “aspirar no es traicionar, competir no es dividir y debatir no es destruir” y recalcó que “un país no puede defender con fuerza su soberanía, si su movimiento transformador se distrae en pleitos menores, en ambiciones personales o en disputa que solo sirven a quienes quieren vernos divididos”.
La sesión del Congreso Nacional, máximo órgano de dirección de Morena, fue convocado para nombrar una nueva presidencia del Comité Ejecutivo Nacional (CEN), tras la renuncia de Luisa Alcalde a ese cargo, quien se integrará al gobierno federal como titular de la Consejería Jurídica del Poder Ejecutivo.
Los gobernadores, diputados federales, senadores y cientos de legisladores locales y morenistas que integran su Congreso Nacional, se reúnen en el World Trade Center de la Ciudad de México, con el reciente antecedente de las acusaciones del gobierno estadunidense contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien pidió licencia a su cargo el viernes por la noche.
Tras confirmar que acudieron más de mil 800 congresistas del partido, lo que permite el quorum para sesionar, el presidente del Consejo Nacional de este partido inició los trabajos con un mensaje a los morenistas en el que recalcó “en la historia de los movimientos populares, hay momentos en los que no basta ganar elecciones.
También hay momentos en los que debemos demostrar que sabemos cuidar la victoria, que sabemos honrar la confianza del pueblo y poner la causa que nos dio el triunfo muy por encima de cualquier interés personal”, lo cual, dijo, son los elementos que se espera en el Congreso de este domingo.
El instituto político, agregó, llega en este momento con la responsabilidad de no fallar, no desviarse y de no dividirse. Expuso que “ningún proyecto de transformación profunda está exento de las tensiones propias de toda disputa por el poder político y empiezan, por ejemplo, a sentirse los embates de tiempos geopolíticos altamente complejos”.
Frente al próximo proceso electoral, explicó que la relevancia de esos comicios no son solo en materia electoral, sino que también es un tema de gobernabilidad, porque “el mapa político electoral que construyamos el 2027 determinará las condiciones bajo las cuales se desenvolverá el segundo piso de la cuarta transformación en la segunda parte del gobierno de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum”.
Por ello, sostuvo, que “en esta etapa del calendario en la que las pasiones tienden a desbordarse, la nueva dirigencia requerirá de cada uno de nosotros trabajo en unidad, con institucionalidad y con sentido de equipo. Toda aspiración personal para el 2027 debe ajustarse a esos imperativos”.
Pidió no dar gusto a los conservadores “que han intentado e intentarán todo para confrontarnos, para denigrarnos, para dividirnos. No nos metamos en la política pequeña, aquella de la intriga, esa que nos divide, nos desgasta políticamente y nos enferma el alma. La defensa de México exige de nuestra cohesión política”.
Alertó, además, que el país enfrenta “fuertes presiones y externas”, en medio de las cuales también hay “voces internas que buscan sembrar dudas sobre el rumbo de nuestro proyecto. Vivimos campañas de desprestigio y apuestas externas e internas por nuestro desgaste. Frente a ello hay que cuidar a Morena. No luchamos tantos años para abrirle de nuevo la puerta a quienes hicieron del gobierno un negocio; de la política, un privilegio y del pueblo un tapete”.
Y tras afirmar que “entre nosotros no caben adversarios”, apuntó que ellos están afuera, en quienes alzan el dedo sin pruebas, y “quienes ven en un eventual división interna de Morena, su única posibilidad de derrotarnos”. Pero al igual que pasó en elecciones previas, sentenció: “Van a morder polvo nuevamente”.
A la vez, indicó que resurgen viejas tentaciones imperiales, con la pretensión de intervenir en decisiones que solo competen a naciones soberanas. Ante eso, añadió, “vemos la gozosa abyección de representantes de fuerzas políticas internas frente a esas presiones intervencionistas”.
Consideró que en medio de ese escenario internacional complejo y profundamente desafiante, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo “ha respondido con serenidad con constancia y con entrega cotidiana”, y expuso que no está sola porque Morena y el movimiento la acompaña.



