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El guardián de la alfombra… Con DIF y todo, no alcanza a Romero Hicks

No es un nombramiento, es una toma.

Anuncian que Alejandro Navarro asumirá el DIF Municipal bajo la coartada de una “nueva estrategia” para “defender a las familias”.

El único objetivo es permanecer.

  1. El que necesita defensa es él.

Navarro no llega a defender a las familias. Llega a defenderse a sí mismo de la exclusión pública que ha vivido en los últimos meses.

Le cerró la puerta Morena. Le cerró la puerta el Verde. Le cerró la puerta Movimiento Ciudadano. Tocó todas y en todas le dijeron que no.

Y ahora, con el posicionamiento de Juan Carlos Romero Hicks, es evidente que también se la cerró el PAN.

Por eso toma por asalto el DIF. No porque sea un proyecto social, sino porque es el único espacio donde todavía le abren la puerta. Necesita fuero, vitrina, presupuesto y cobertura política para seguir vigente.

  1. El costo institucional: el cacicazgo.

El gobierno municipal no ha podido ejercer a plenitud con autonomía. No por falta de capacidad institucional, sino por una tutela permanente.

Con Navarro en el DIF, el gobierno deja de tener conducción unipersonal y vuelve a tener una jefatura política paralela. Un mensaje de concentración de poder en una sola familia.

Se margina al hijo. Un joven adulto cuya trayectoria pública ha sido conducida más por la obediencia paterna que por su propia autonomía. Hoy lo retiran de la escena porque incomoda al proyecto central.

  1. El PAN contra el PAN.

Acción Nacional intenta, con Jorge Romero y Libia Dennise, un proceso de reconstrucción. Ese resurgimiento exige nuevos perfiles.

Navarro encarna exactamente eso que los hizo perder.

Hoy el PAN en Guanajuato vive una contradicción insostenible: una coordinación municipal a cargo de Romero Hicks, con un discurso de prudencia, institucionalidad y transparencia, y una dirigencia estatal que tolera todo lo contrario.

Fueron permisivos con Navarro y el costo llegó. El DIF, que debería sacarse del viejo asistencialismo priista y llevarse a la garantía de derechos con presupuesto auditable, hoy corre el riesgo de regresar a caja chica y a instrumento de operación.

Y el eslogan lo confiesa todo: “Defender a las familias”. Guanajuato no requiere ser defendido con paternalismo, requiere que se le garanticen derechos.

No fortalecen al DIF. Y ni siquiera fortalecen el proyecto de la Presidencia Municipal.

Se fortalece él. Únicamente él.

Intenta fortalecerse frente a un Juan Carlos Romero Hicks que hoy nada en aceptación entre las y los panistas, que ven en su llegada un respiro para recuperar una dignidad pública perdida.

Pero no lo logra. Porque sabe que con todo y DIF, nunca lo va a alcanzar.

Le llaman legado, pero no hay legado. Lo que hay es un tiradero.

No buscan quien se haga cargo de su legado. Buscan quien se quede a cuidar la alfombra, para que no se vean los muertos que dejaron debajo.