Inicio Columna Estrés: Cuando vivir acelerado comienza a enfermarnos

Estrés: Cuando vivir acelerado comienza a enfermarnos

El doctor Daniel Díaz Martínez es médico cirujano, especialista, investigador y columnista en Platino News.

¿Alguna vez has terminado el día completamente agotado… aunque aparentemente no hayas hecho un gran esfuerzo físico?

Te duele la cabeza, estás irritable, duermes mal, sientes el corazón acelerado, comes de más o simplemente tienes la sensación de que ya no puedes con todo.

Muchas veces lo llamamos cansancio.

Pero detrás puede estar algo que se ha vuelto parte de nuestra vida cotidiana: el estrés.

Y quiero comenzar diciendo algo importante: el estrés no siempre es malo.

Es una respuesta natural de nuestro organismo. Ante un peligro o una situación difícil, nuestro cerebro activa mecanismos que nos preparan para reaccionar. Aumenta la frecuencia cardiaca y se liberan hormonas como cortisol y adrenalina.

El problema aparece cuando esa alarma nunca se apaga.

La Organización Mundial de la Salud ha advertido sobre la importancia del estrés relacionado con el trabajo y reconoce que la salud mental forma parte fundamental de nuestro bienestar.

Cuando vivimos permanentemente preocupados por el trabajo, el dinero, los problemas familiares, la inseguridad, las deudas, el tráfico o incluso por aquello que vemos todos los días en el teléfono, nuestro organismo puede permanecer en un estado constante de tensión.

Y entonces el estrés deja de ayudarnos y comienza a afectarnos.

Dormimos peor.

Nos cuesta concentrarnos.

Podemos sentirnos irritables o agotados.

Comemos de manera diferente.

Y nuestro cuerpo también lo resiente.

La American Heart Association señala que el estrés crónico puede influir en conductas y factores relacionados con la salud cardiovascular. Y organismos como los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos han estudiado ampliamente la relación entre el estrés prolongado, el sueño, la salud mental y distintos procesos del organismo.

Pero quizá lo más preocupante es que hemos comenzado a normalizar vivir estresados.

Decimos: “así es el trabajo”, “así es la vida”, “ya descansaré después”.

Y ese “después” muchas veces nunca llega.

Por eso hoy quiero proponerte algo muy sencillo.

No necesitas abandonar tu trabajo ni cambiar completamente tu vida.

Empieza por pequeñas cosas.

Camina.

Haz ejercicio.

Duerme mejor.

Come con calma.

Apaga el teléfono durante algunos momentos del día.

Busca espacios para conversar con las personas que quieres.

Y aprende también a decir no cuando sea necesario.

La evidencia científica coincide en algo muy sencillo: la actividad física regular, dormir adecuadamente, mantener vínculos sociales y aprender estrategias para manejar el estrés son parte importante del cuidado de nuestra salud física y mental.

Y si sientes que el estrés, la ansiedad, el insomnio o la tristeza están interfiriendo con tu vida cotidiana, pedir ayuda profesional también es una decisión de salud.

Vivimos en una época extraordinariamente rápida.

Tenemos teléfonos más inteligentes, automóviles más rápidos y acceso inmediato a prácticamente cualquier información.

Pero quizá necesitamos recuperar algo mucho más sencillo:

la capacidad de detenernos, conversar, caminar, descansar y disfrutar el momento presente.

Porque no tiene mucho sentido correr durante toda nuestra vida si, en el camino, terminamos perdiendo nuestra salud.

Soy el Dr. Daniel Díaz.

Y recuerda:

no siempre podemos controlar lo que sucede a nuestro alrededor, pero sí podemos aprender a cuidar la manera en que nuestro cuerpo y nuestra mente responden a ello.

Cuida tu cuerpo.

Cuida tu mente.

Y, de vez en cuando, date permiso de bajar el ritmo.

Hasta la próxima.

Dr. Daniel Alberto Díaz Martínez
Daniel Alberto Díaz Martínez es egresado de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Posteriormente se especializó en Cirugía General en la Universidad del Ejército y Fuerza Aérea. Actualmente ejerce su profesión médica en el municipio de Irapuato de donde es originario. Ha sido Secretario de Salud en el Estado de Guanajuato