Agencias, 15 de septiembre de 2026.- El valor de la canasta alimentaria, tanto en al ámbito rural como en el urbano, repuntó en agosto, luego de tres meses a la baja, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Entre julio y agosto, el costo de dicha canasta para una persona aumentó 0.8 por ciento en el ámbito rural, para llegar a mil 910.78 pesos, y 0.7 en el urbano, a un total de 2 mil 562.58 pesos, reportó el organismo al dar a conocer las líneas de pobreza por ingresos (LPI).
Estas LPI sirven para identificar el umbral que define si las personas de un hogar se encuentran en pobreza o en pobreza extrema, según sus ingresos.
El que no se cuenten con los recursos para adquirir los alimentos de la canasta mínima reportada por Inegi implica que los miembros de un hogar se encuentran en pobreza extrema y si no se puede adquirir la canasta básica, incluidos bienes y servicios, se encuentra en pobreza.
Mientras el índice nacional de precios al consumidor (INPC) registró un avance anual de 3.3 por ciento en agosto de 2026, las líneas de pobreza extrema por ingresos (precios de la canasta alimentaria) aumentaron 4.5 y 3.2 por ciento anual en el ámbito urbano y rural, respectivamente.
En su comparación mes a mes, el costo de la canasta básica de alimentos rural y urbana mostró un alza de 0.8 y 0.7 por ciento en agosto, luego de haber registrado descensos entre mayo y julio. La variación se explicó sobre todo por el incremento en el precio de la cebolla, el huevo de gallina y el limón.
La canasta alimentaria y no alimentaria, que incluye bienes y servicios, registró aumentos mensuales de 0.6 por ciento en el ámbito rural y 0.4 en el urbano.
En zonas rurales se ubicó en 3 mil 515.33 pesos para una persona y en 14 mil 61.32 para una familia de cuatro integrantes. En el ámbito urbano llegó a 4 mil 905.33 y 19 mil 621.32 pesos, respectivamente.
El rubro de canasta alimentaria fue el que tuvo la mayor incidencia tanto en el ámbito rural como en el urbano. Siguieron los rubros de educación, cultura y recreación y prendas de vestir, calzado y accesorios en ambas regiones de residencia.
“Después de que la inflación alcanzó su mínimo desde mayo de 2020, de 3.12 por ciento anual en julio, repuntó ligeramente en agosto, a 3.26 por ciento, con lo que las líneas de pobreza estarían incorporando este movimiento.
“Prevemos que para el resto del año esta tendencia se mantenga y la inflación cierre en 4 por ciento, generando alzas permanentes en el valor de las canastas alimentaria y no alimentaria”, explicó Guillermina Rodríguez, analista económica de Banamex.



