Amigos

“Se frotó los ojos, y se acercó al cuadro y lo examinó de nuevo. No había señales de cambio alguno cuando miró la pintura, y sin embargo no quedaba duda que la expresión se había alterado…” Oscar Wilde

El paso del tiempo y el propio transcurrir de nuestra vida nos va poco a poco dejando sin amigos, aunque logremos cultivar nuevos. Así, aquellos de la infancia y haciendo un paralelismo temporal con las etapas de nuestros grados educativos para un mejor recuerdo e identidad, a los casi setenta años de edad, se van desdibujado en nuestra memoria aunque sea muy buena.

Son variadas las causas de la pérdida de esas amistades, las menos son por disgustos serios, rencores o resentimientos, pero la generalidad normalmente son por el alejamiento físico, ya sea por cambio de domicilio, de ciudad o hasta de país; por término de un ciclo escolar y no coincidir en el siguiente; cambio de escuela; cambio de trabajo.

Pero creo que la más triste y definitiva es por la muerte. Amigos que fallecen a veces estando cercanos a ellos o en ocasiones en lejanía, o hasta sin enterarnos hasta tiempo después. Esa es la ley de la vida: nacer y morir.

En una parte de su famosísima obra “El Retrato de Dorian Gray”, el inconmensurable literato Oscar Wilde, llega a plantear el hastío que produce en el protagonista, la prolongación de su vida, pues en un momento de reflexión va recordando uno a uno a personas muy queridas que inexorablemente han fallecido y las extraña, en tanto él continúa no solo con vida, sino conservando la frescura y apostura de su juventud, pero luego entonces, ¿porqué su insatisfacción? Y he ahí el dilema, para qué buscar la fuente de la eterna juventud si cuando se pudiera tener no nos sirve de nada. Al abordar este anhelo original y propio del hombre, Oscar Wilde lo enlaza con un ingrediente demoniaco, lo cual augura una tragedia. En realidad el factor tan humano de buscar o simplemente encontrar y tener amigos y, sobre todo, cultivarlos y conservarlos, nos da sabor y aliento y significado a la vida.

Se ha disertado sobre el tema y se han acuñado frases diversas, como aquella de que la naturaleza nos impone a la familia de sangre, pero a los amigos los escogemos nosotros.

De aquellos años infantiles y amigos de la Primaria, creo tener contacto solo con algunos de ellos, como Sergio Mancilla, Arnulfo Lozano, Samuel Oñate, Ernesto Ontiveros, Sergio Bravo “El Mono”, David Hernández León ( se fue a Los Ángeles, CA, y del sexto de Primaria del Padre Lira, a José Luis Origel, Badillo, a Alfonso Zambrano, a Alcalá (exDirector de Tránsito Mpal.)y de vecinos de la Colonia Industrial también solo con dos hermanos a quienes procuro, aunque esporádicamente, Enrique e Ismael Plascencia Núñez; recuerdo a muchos como al Dr. Arnulfo Lozano y sus primos Ramón y Humberto Lozano, pero no sé de ellos.

Ya de los amigos de la Secundaria si he mantenido contacto con varios de ellos, gracias a una agrupación de ex alumnos que mantiene actualizada el compañero C.P. Carlos Ramírez Serrano; aunque he visto y saludado a varios, recuerdo a Raúl Ramírez Villagrán, a Gela Zamarripa, a las hermanas Rodríguez Herrera, muy queridas y buenas compañeras, a Josefina y su hermana y a Paty Zaragoza, a Olga Vázquez Arroyo, pero hace mucho tiempo tampoco sé de ellos.

También a los Contadores Guillermo Plascencia Camarena, Villalpando y Benjamín Figueroa. Ya de más actualidad y conforme a varios grupos formalizados que estamos en contacto vía Facebook o WhatsApp, mantengo relación con más de cien amigos, ex compañeros de la Preparatoria de León y de la Facultad de Derecho de la UNAM.

Por lo que hace a relaciones de trabajo, como Colegios o Asociaciones de Abogados, de ex alumnos universitarios y clientes, así como de varias asociaciones civiles a las que pertenezco, todavía puedo contar con más de mil, así que soy afortunado,

Sumado a los grupos de dominó de lunes y miércoles, a los artistas y del ambiente musical, pues creo que amigos todavía hay para frecuentar y apoyarnos mutuamente. Y ustedes amables lectores ¿Ya han hecho una reflexión sobre sus amistades actuales?

Voy a tener que guardar mi retrato como Dorian Gray, y mejor conservar y enriquecer las relaciones con mis amigos, como patrimonio de mi vida.