La icónica Fontana di Trevi en Roma, uno de los monumentos más visitados y fotografiados del mundo, se ha convertido en el centro de una acalorada discusión viral.
Debido a los trabajos intensivos de restauración y limpieza de la piedra caliza, las autoridades de la capital italiana tomaron una decisión radical para no arruinar por completo la experiencia de los viajeros: instalar una pasarela peatonal elevada de acero y cristal justo por encima del agua.
La estructura permite a un número controlado de turistas caminar a escasos metros de las esculturas de Océano y las deidades romanas, ofreciendo una perspectiva visual inédita.
Sin embargo, el cambio estético no ha dejado a nadie indiferente. Mientras algunos creadores de contenido celebran en TikTok la oportunidad de una “selfie única” sin las aglomeraciones habituales, los puristas del arte y el turismo tradicional han inundado las plataformas criticando la instalación, asegurando que rompe la magia del barroco romano y que convierte a una de las joyas de la humanidad en una especie de “atracción de parque temático”.



