Un grupo de científicos y aficionados al kayak vivieron un encuentro sacado de una novela de Julio Verne en las costas de La Jolla, en San Diego, California.
Mientras recorrían la bahía, localizaron flotando el cuerpo de un pez remo de casi cuatro metros de largo.
Esta criatura marina es sumamente extraña de ver, ya que habita en la zona mesopelágica del océano, a profundidades que superan los mil metros donde la luz solar no llega.
Más allá del asombro biológico, el hallazgo encendió de inmediato las redes sociales debido al folclore que rodea a la especie. En la mitología japonesa, el pez remo es conocido como Ryugu no Tsukai (“Mensajero del Palacio del Dios del Mar”) y la leyenda urbana asegura que su aparición en la superficie es un presagio inminente de terremotos o tsunamis, ya que supuestamente son sensibles a los movimientos de las fallas tectónicas profundas.
Aunque la ciencia ha desmentido repetidamente esta correlación mística, el espécimen fue trasladado al Instituto de Oceanografía Scripps para estudiar las verdaderas causas de su muerte, dejando a internet debatiendo entre la superstición y la ciencia.



