Guanajuato, Gto., 7 de julio de 2026.- Moverse en Guanajuato está a punto de cambiar. Diputados de la Comisión de Movilidad del Congreso local, junto con expertos y autoridades de transporte, se sentaron a discutir una reforma que busca actualizar las reglas del juego. ¿El objetivo? Que el transporte público deje de ser un dolor de cabeza y se convierta en un servicio digno, seguro y eficiente para todos.
Aquí te contamos, sin rodeos, los puntos más importantes que se pusieron sobre la mesa y que definirán cómo viajarás en el futuro:
1. El “modelo León” como ejemplo
Se busca que los Sistemas Integrados de Transporte de todo el estado se modernicen de verdad. La propuesta es copiar las buenas prácticas de León, logrando que el transporte esté integrado en tres niveles: físico (mismas estaciones), operativo (rutas coordinadas) y tarifario (pagar con tarjetas de prepago o transbordos más baratos).
2. Adiós a las trampas legales con las apps
Para evitar que la ley se quede obsoleta o que los abogados encuentren huecos legales, sugieren quitar la frase específica “mediante plataformas tecnológicas”. Así, la norma blindará el transporte sin importar si pides el servicio por una app actual o por la tecnología que inventen mañana. Además, para que la competencia sea justa entre taxis tradicionales y de plataforma, prefieren cambiar el término “competencia desleal” por uno más realista: “inequidad en el servicio”.
3. Las tarifas en manos de los municipios (y con base en la realidad)
¿Quién debe decidir cuánto cuesta el pasaje? La mesa coincidió en que los Ayuntamientos deben seguir fijando los precios de las rutas urbanas y suburbanas, pero siempre basados en estudios técnicos reales (cuánto cuesta la gasolina, el mantenimiento, etc.). Eso sí, dejarán una “cláusula de emergencia” para que, si pasa algo extraordinario, los transportistas puedan pedir un ajuste urgente bajo evaluación.
4. Ojo con la periferia y las comunidades rurales
Hubo críticas constructivas a la propuesta. Se señaló que prohibir de golpe bajar o subir pasaje en lugares no autorizados afecta directamente a la gente que vive en comunidades rurales o zonas alejadas, donde no hay paradas oficiales ni opciones de transporte accesibles. El transporte también debe ser una herramienta para reducir la desigualdad.
5. El mito de los camiones y el tráfico
En la mesa se desmintió una idea común: reducir el número de camiones no va a bajar los accidentes ni la contaminación. Los datos demuestran que los verdaderos responsables de las emisiones y de la mayoría de los choques son los autos particulares, no el transporte público.
¿Qué sigue? La diputada Sandra Alicia Pedroza Orozco, presidenta de la comisión, explicó que todas estas ideas servirán para armar el dictamen final. Aprovecharán el próximo periodo de receso del Congreso para analizar a fondo un paquete de dos iniciativas y lograr un consenso que beneficie directo al ciudadano.
En la reunión también estuvieron presentes la diputada María Eugenia García, el diputado Ernesto Millán, y representantes de secretarías estatales (Gobierno, Obra Pública, Derechos Humanos, Mujeres), el Tribunal de Justicia Administrativa y colectivos ciudadanos como URBE, A.C.



