Guanajuato, Gto., 30 de junio de 2026.- Hay momentos en la vida que se miden en silencios que se rompen. Para seis familias de Guanajuato, la vida cambió por completo esta semana cuando sus hijos, cuatro niños y dos niñas de entre 5 y 12 años, pudieron percibir con claridad los sonidos de su entorno, las voces de sus padres y la música que antes les era ajena.
Originarios de Salamanca, Apaseo el Alto, Acámbaro, Silao de la Victoria, Yuriria e Irapuato, estos pequeños nacieron con microtia-atresia bilateral, una condición congénita que provoca que el conducto auditivo se encuentre cerrado o ausente desde el nacimiento, impidiéndoles escuchar de forma convencional. El panorama era aún más retador para cinco de estas familias, quienes al no contar con ninguna institución de seguridad social médica, veían lejano el acceso a las costosas alternativas tecnológicas disponibles.
Hoy, la realidad es otra. A través de una inversión estatal de 430 mil pesos, la Secretaría de Derechos Humanos de Guanajuato entregó dispositivos auditivos de conducción ósea que, sin necesidad de un quirófano, abren las puertas a una infancia llena de nuevas posibilidades de aprendizaje y juego.
Abrazar el sonido sin pasar por el quirófano
La tecnología entregada consiste en unos procesadores de sonido sumamente innovadores. A diferencia de los aparatos tradicionales que amplifican el ruido a través del oído externo, estos dispositivos transforman las ondas sonoras en delicadas vibraciones que viajan directamente por los huesos del cráneo hasta el oído interno.
Lo mejor de este sistema es su diseño pensado en la niñez: se colocan mediante una banda suave alrededor de la cabeza. Esto no solo evita los riesgos y el estrés de una cirugía en los pequeños, sino que permite ajustar la banda de manera cómoda conforme van creciendo.
“Cada uno de estos dispositivos representa la certeza de que ninguna niña y ningún niño en Guanajuato debe quedarse sin escuchar al mundo”, destacó Liz Alejandra Esparza Frausto, titular de la Secretaría de Derechos Humanos del estado, al señalar que estas acciones impulsadas bajo la gestión de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo buscan precisamente nivelar la cancha para quienes más lo necesitan. “Ver a estos niños con la oportunidad de escuchar, aprender y conectarse con su entorno es la verdadera razón de ser de nuestro trabajo”.
Una ventana crucial para el futuro
Desde la perspectiva médica, los especialistas coinciden en que la etapa entre los 5 y los 12 años es sumamente determinante para el desarrollo humano. Recuperar la audición a esta edad no es un tema meramente de salud; es la llave para transformar por completo el día a día de un menor.
La llegada de estos dispositivos impactará de forma directa en múltiples aspectos de la vida de los seis pequeños guanajuatenses:
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En el aula: Facilitará enormemente la comprensión del habla, el desarrollo natural del lenguaje y el aprendizaje de la lectura y escritura, mejorando su rendimiento escolar.
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En lo emocional: Les otorgará la seguridad e independencia necesarias para convivir, hacer amigos y relacionarse sin barreras en sus comunidades.
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En el hogar: Elevará notablemente su calidad de vida y la de sus familias, facilitando la comunicación cotidiana.
Sin embargo, el aparato es solo el primer paso. Para que el mundo sonoro florezca plenamente en la vida de estos seis niños, ahora comienza una etapa de acompañamiento vital, donde padres, maestros, terapeutas y audiólogos trabajarán en equipo para realizar los ajustes necesarios conforme los pequeños sigan creciendo. Hoy, el silencio ha quedado atrás, y para estas seis familias, el futuro suena mucho más brillante.



