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Menos de la mitad de las escuelas en Guanajuato son accesibles para alumnos con discapacidad

Los datos del INEGI estiman que en Guanajuato viven más de 50,000 niñas, niños y jóvenes de entre 3 y 17 años con alguna discapacidad

Sergio Contreras Guerrero, diputado local del PVEM en Guanajuato. Foto: Especial

Guanajuato, Gto., 18 de junio de 2026.- El derecho a una educación inclusiva sigue siendo una asignatura pendiente y urgente en el estado de Guanajuato. A pesar de los discursos oficiales sobre equidad, la realidad de la infraestructura escolar representa un muro invisible pero infranqueable para miles de niñas, niños y adolescentes que viven con alguna limitación física o cognitiva.

Ante este panorama, el diputado Sergio Alejandro Contreras Guerrero presentó ante el Congreso del Estado un punto de acuerdo de urgente resolución. El exhorto va dirigido de manera contundente a los titulares de la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) y de la Secretaría de Obra Pública (SOP), exigiéndoles priorizar la adecuación urgente de todos los planteles de educación básica en la entidad para garantizar una accesibilidad real.

La dura realidad en cifras: Escuelas inaccesibles y miles de alumnos ignorados

La dimensión del problema es profunda cuando se confrontan las necesidades con la infraestructura disponible. De acuerdo con los registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y los censos educativos estatales, en Guanajuato operan alrededor de 10,400 escuelas en los distintos niveles de educación obligatoria.

Sin embargo, el propio legislador denunció, con base en datos oficiales de la SEG, una alarmante carencia: menos del 45% de las escuelas primarias y secundarias de la entidad cuentan actualmente con infraestructura adaptada para personas con discapacidad. Esto significa que más de 5,700 planteles en el estado carecen de los elementos mínimos de movilidad, violando flagrantemente la legislación federal y estatal.

Esta exclusión de infraestructura afecta directamente a una población vulnerable que va en aumento. Los datos del INEGI estiman que en Guanajuato viven más de 50,000 niñas, niños y jóvenes de entre 3 y 17 años con alguna discapacidad, limitación o condición neurodivergente, de los cuales una proporción significativa enfrenta barreras físicas diarias para ingresar, permanecer o transitar libremente en sus centros de estudio.

Infraestructura para todos: Más allá de una rampa

Al hacer uso de la voz en la tribuna, Contreras Guerrero fue enfático en señalar que la accesibilidad no se reduce a construir una rampa aislada. El diseño universal exige que las escuelas cuenten con:

  • Rampas con especificaciones técnicas correctas.

  • Sanitarios completamente adaptados.

  • Señalética accesible (incluyendo sistema Braille y apoyos visuales).

  • Espacios adecuados para el libre tránsito y la movilidad segura.

El congresista argumentó con visión integral que adecuar los entornos escolares no solo beneficia a los alumnos con discapacidades permanentes, sino también a personal docente, trabajadores administrativos, personas con limitaciones temporales de movilidad, e incluso a padres y madres de familia de la tercera edad que asisten a los planteles.

El llamado a la acción institucional

“La inversión en infraestructura incluyente contribuye a reducir la exclusión, fortalecer la equidad educativa y garantizar el ejercicio pleno del derecho a la educación”, sostuvo el legislador, recordando que la omisión estatal perpetúa la desigualdad social.

La propuesta, que busca obligar a las secretarías estatales a trazar un plan presupuestal y operativo inmediato para el rescate de las escuelas, fue turnada a la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología y Cultura del Congreso local para su estudio y dictamen. La moneda está en el aire, pero la urgencia en las aulas no puede esperar.