En política los tiempos son muy importantes para comprender el accionar del ser humano motivado por sus necesidades y deseos; así lo confirman las redadas antiinmigrantes, deportaciones masivas, alza de aranceles a las remesas, acciones bélicas de invasión militar (Venezuela e Irán) e intromisión y pretensiones de expansionismo (Groenlandia) que ha emprendido el presidente Donald Trump hacia diversos países del orbe, e incluido México, rumbo a las próximas elecciones de noviembre en los Estados Unidos para acreditarse ante el electorado, en virtud de que 6 de cada 10 estadounidenses desaprueban su gestión: el 42% de la ciudadanía aprueba su administración frente a un 58 % de desaprobación, según coinciden en promedio las últimas encuestas difundidas por The Economist, el Silver Bulletin y Politico.
Desde el 20 de enero de 2025 −fecha en que asumió el cargo y tomó de protesta como presidente de los Estados Unidos−, Donald Trump ha generado incertidumbre en la economía mundial al declarar la “Guerra Comercial” tras el anuncio de un sin número de medidas y aumento de aranceles a varios países, e incluidos sus socios comerciales, México y Canadá; con los cuales está revisando el Tratado Comercial −mejor conocido como T-MEC−que culminará el 1º de julio próximo en el marco de su 6º aniversario de su constitución y vigencia, en donde se vislumbran dos escenarios: la continuidad del T-MEC o tratados comerciales bilaterales.
A la par, al primer día de su gestión, el presidente Trump amenazó con la aplicación de la ley en contra de los “carteles mexicanos” que él denomina “terroristas” con la intención de tener injerencia en el territorio mexicano. En este tenor, sus amenazas han quedado de manifiesto, luego de que se pusiera al descubierto la muerte de dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en la sierra de Chihuahua y solicitara a través de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York la extradición del gobernador −con licencia− de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios del estado, por acusaciones de conspiración con el Cártel de Sinaloa. Circunstancias que ponen en evidencia la intromisión de Estados Unidos en el territorio mexicano. Pero más allá de estas acusaciones fundadas o infundadas, cabe preguntar: ¿Hasta qué punto con estos operativos de agentes extranjeros en el estado de Chihuahua e injerencias de Estados Unidos a nuestro país vulneran la soberanía de México?
Ustedes tienen la palabra.



