Agencias, 24 de abril de 2026.- El embajador de Estados Unidos, el coronel en retiro Ronald Johnson, advirtió este jueves que la corrupción y la extorsión representan obstáculos directos para la inversión y el desarrollo de proyectos estratégicos en América del Norte, al participar en la ceremonia de colocación de la primera piedra del complejo Pacífico Mexinol, en Topolobampo, Sinaloa.
Ante autoridades y representantes del sector energético, el diplomático sostuvo que la certidumbre jurídica y la transparencia son condiciones indispensables para atraer capital extranjero. “La inversión sigue a la certeza y se aleja de la corrupción”, afirmó, al subrayar que los grandes proyectos industriales dependen de reglas claras y entornos confiables para prosperar, de acuerdo con el discurso difundido por la oficina del embajador.
Johnson destacó que ninguna empresa está dispuesta a comprometer recursos en contextos de opacidad institucional. “Ninguna empresa comprometerá recursos donde las reglas no son claras, donde no hay transparencia o donde la rendición de cuentas es opcional”, señaló, al insistir en que la confianza es un elemento central para el crecimiento económico regional.
En su intervención, el embajador subrayó que la integridad institucional no sólo es un principio político, sino una condición práctica para el desarrollo. “Si queremos que proyectos como este tengan éxito – si queremos que nuestro futuro compartido sea tan prometedor como puede ser – la corrupción ni la extorsión deben tener cabida”, expresó.
El diplomático sostuvo que estas prácticas no sólo afectan la percepción de los inversionistas, sino que generan impactos concretos en la economía. “La corrupción no solo frena el progreso, lo distorsiona. Eleva costos, debilita la competencia y erosiona la confianza de la que dependen los mercados”, afirmó.
Johnson vinculó estas consideraciones con los compromisos asumidos en el marco del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Recordó que el acuerdo regional establece obligaciones específicas en materia de combate a la corrupción. El T-MEC “exige a nuestros gobiernos tipificar el soborno y la corrupción como delitos y aplicar códigos de conducta para los funcionarios públicos”, señaló, y adelantó que podrían verse avances en este ámbito en el corto plazo.
El embajador destacó que el proyecto Pacífico Mexinol, con una inversión estimada en 3.3 mil millones de dólares, representa una señal de confianza en el futuro energético de la región, pero advirtió que su éxito depende de mantener condiciones de certidumbre y transparencia.
Añadió que la cooperación entre los gobiernos de México y Estados Unidos debe orientarse a fortalecer un entorno donde la inversión pueda desarrollarse con reglas claras. “Nuestro futuro depende de crear condiciones en las que la inversión pueda prosperar con claridad, confianza y rendición de cuentas”, concluyó.



