Agencias, 17 de abril de 2026.- Por cuarta semana consecutiva, el gobierno federal aplicará estímulos fiscales a las gasolinas y el diésel con el objetivo de contener aumentos en el precio de los combustibles.
Sin embargo, el apoyo será menor respecto al otorgado en semanas previas, de acuerdo con lo publicado este viernes en el Diario Oficial de la Federación (DOF)
Para el periodo del 18 al 24 de abril, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) otorgará un estímulo de 43.17 por ciento al diésel y de 11.67 por ciento a la gasolina regular, la de mayor consumo en el país.
Esto implica que el gobierno absorberá una parte menor del impuesto por litro.
En el caso del diésel, cubrirá 3.18 pesos, mientras que los consumidores pagarán 4.18 pesos por litro.
Para la gasolina regular, el apoyo será de 0.78 pesos, por lo que los automovilistas desembolsarán 5.91 pesos por litro.
Las cuotas fueron dadas a conocer mediante un acuerdo firmado por la Subsecretaría de Ingresos y publicado en el DOF, donde se detallan los porcentajes, montos y cuotas del impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) aplicables a los combustibles.
Durante la semana previa, el estímulo fue mayor, especialmente en el caso del diésel, que ha concentrado el mayor apoyo gubernamental debido a su relevancia en la actividad económica, pues es el principal insumo para el transporte de carga y maquinaria.
El precio de los combustibles en México depende de diversos factores, como el costo internacional del petróleo, el tipo de cambio, la logística de distribución y la carga fiscal. En ese contexto, los estímulos funcionan como un mecanismo mediante el cual el gobierno absorbe parte del IEPS para suavizar el impacto en el consumidor final.
La reducción en los estímulos ocurre en un contexto en el que las presiones sobre los precios internacionales de los energéticos han cedido. En días recientes, las tensiones geopolíticas disminuyeron tras el anuncio de una tregua en Medio Oriente, lo que moderó las cotizaciones del petróleo y redujo la necesidad de un mayor apoyo fiscal para contener los precios internos de los combustibles.
En este entorno, el estrecho de Ormuz mantiene un papel estratégico para el mercado energético global. Por esa vía transita una parte sustancial del petróleo que se comercializa a nivel internacional, por lo que cualquier interrupción en esa zona impacta de forma directa en los precios. Su estabilidad resulta clave para el abasto y los costos de los combustibles, incluido el mercado mexicano.



